Gatos y Respeto

Por unos gatos felices


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El gato Jones, Bob Dylan y Franco Matticchio

Gato en Mac

El gato Jones nació en 1985 y Franco Matticchio, su creador, se inspiró en una canción de Bob Dylan, “Ballad of a Thin Man” (Balada de un hombre delgado), del álbum de 1965 “Highway 61 Revisited”. En este tema se habla de un tal Mr. Jones, que hizo correr mucha tinta, pero nadie supo nunca a ciencia cierta quién era. Desde 1985 a 1992, Mr. Jones apareció regularmente en las viñetas de “Linus”, el famoso cómic italiano ahora desaparecido. A principios del verano de 2016, el autor publicó en Italia una recopilación de las numerosas aventuras de Mr. Jones y unas cuantas nuevas bajo el título de “Jones e altri sogni” (Jones y otros sueños).

Franco Matticchio está empeñado en dejar muy claro que Mr. Jones no es un gato. A pesar de llevar un parche en el ojo izquierdo, tampoco es un pirata. Viste camisa, tirantes y pantalón. Le gusta leer el periódico sentado en una confortable butaca delante de la chimenea encendida. Cuando no lee el periódico, suele tener las manos en los bolsillos y adoptar una actitud que va del más resignado asombro a la total decepción. Sale de paseo, dormita en prados, sueña mucho, juega al ajedrez; en otras palabras, lleva una vida de lo más normal, pero el mundo que le rodea parece poblado por criaturas inverosímiles, otros animales antropomorfos como él o mucho más realistas, y objetos con voluntad propia.

El gato Jones, que no es un gato, vive en un universo surrealista donde las almohadas huyen de las camas, el sol sale con estruendo, brotan los estampados de flores de las camisas y ocurren otras muchas cosas alucinantes. Él lo observa todo con gesto de incredulidad: su ojo se abre cada vez más, su boca forma una eterna “o” de asombro, recordándonos el estribillo de la canción de Bob Dylan:

Because something is happening here                       Porque algo pasa aquí,
But you don’t know what it is                                       pero no sabe usted el qué,
Do you, Mister Jones ?                                                  ¿verdad, Mr. Jones?

El padre de Mr. Jones es Franco Matticchio, un dibujante de cómic e ilustrador italiano nacido en Varese, que empezó trabajando en el periódico Corriere della Sera en 1979. Su primera colaboración con la revista Linus fue en 1986 y sus viñetas no tardaron en tener numerosos seguidores. A partir de este momento empezaron a aparecer dibujos suyos con regularidad en revistas como King, Linea d’Ombra y El Grifo. En 1987 publicó el libro “Sensa senso” (Sin sentido) con algunas historietas de Mr. Jones.

Al año siguiente ganó el primer premio de la iniciativa lanzada por la ONU “Cartoonists Against Drug Abuse” (Dibujantes cómicos contra las drogas). Fue el autor del storyboard y de los dibujos de una película publicitaria de animación para la asociación medioambiental Legambiente, ganadora del Premio al Mejor Film Publicitario en el Festival Internacional de Animación de Annecy en 1993. A continuación diseñó la secuencia de animación con el solitario bull terrier al principio del largometraje “El monstruo”, de Roberto Benigni.

Día de tren

The New Yorker le encargó una portada en 1999. Colabora habitualmente con la editorial Giulio Einaudi y en 2011 su obra se expuso en la Biennale de Venecia.

El peso pesa

 

El sueño de Mr. Jones

Mr. Jones quizá sea el más famoso, pero no es el único gato que aparece en las viñetas de Franco Matticchio, como se ve en las que incluimos en esta entrada. Además de gatos, el mundo de Matticchio está poblado por otros animales y personajes, entre ellos un extraño elefante que hace toda suerte de cosas con su trompa o un hombre cuya cabeza es un globo ocular. Todos viven en un mundo con fuertes reminiscencias de Magritte e incluso de Max Ernst donde abundan las pesadillas. Los dibujos del artista son ingeniosos, elegantes, llenos de fantasía, pero también muy sombríos y enigmáticos. El autor inventa personajes tan impredecibles como su entorno y suele colocarlos en situaciones más que inesperadas.

Mr. Jones

 

Gato y cortina lectora

La habilidad de Franco Matticchio radica en saber equilibrar la inquietud y lo escalofriante con el humor. Aunque las aventuras de Mr. Jones y otros no tienen un fin muy definido, el autor estructura la pequeña historia para comunicar emociones en medio de coyunturas imposibles de creer.

Sensa senso y Mr. Jones

Mr. Jones no entiende lo que pasa, se sorprende, pero no se inmuta y sigue viviendo en una realidad aparentemente normal si no fuera porque su almohada tiene tendencia a volar.

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Ningún gato negro se parece

Gatos y libros

Gatos y libros

El 30 de octubre de 2015, hará un año dentro de diez días, se publicó en Estados Unidos un libro titulado “All Black Cats Are Not Alike”, con textos e ilustraciones de la pareja formada por Amy Goldwasser y Peter Arkle, dos amantes de los gatos.

Los autores

Los autores

Cualquiera que haya tenido un gato negro sabe que ninguno se parece ni físicamente ni en su comportamiento. El libro contiene cincuenta retratos de gatos reales con una reseña bajo cada uno describiendo al felino en cuestión. Hemos escogido unos pocos y traducido el texto correspondiente.

Master es un agente encubierto – Ya lo dice el proverbio ruso: “No escoges al gato, el gato te escoge”. Lars e Irene llamaron “Maestro” a la diminuta y habladora bola de pelo con mucho carácter por la novela “El maestro y Margarita”, de Mijaíl Bulgakóv. Cuando le llevaron a casa hace unos años, salió disparado de la caja, vomitó, alzó el rabo y decidió que el sitio no estaba mal. Se siente sumamente ofendido cuando los invitados no le saludan. Pasa la semana en Long Island City (donde aceptó usar el lavabo) y los fines de semana en el campo cerca de un lago. No se le da bien montar en canoa.

Lucky

Lucky siente no haber usado hilo dental – Una colección de gatos negros no es tal sin un “Lucky”. La custodia de este se concedió en un divorcio a Christy, que en 2007 se quedó tan asombrada por su elegancia, actitud distante y nombre de buen augurio que resistió la embestida de los miembros de un refugio a favor de un rival blanco y negro. Lucky no ha sido muy afortunado en cuanto a sus dientes, solo le queda un colmillo. Durante varios años compartió a regañadientes un hogar con Wafu el gato blanco, al que no echó de menos cuando falleció. Es conocido por su amor a las mantas de imitación de pelo, y cuando está muy disgustado (por ejemplo, cuando Christy se va de vacaciones) hace sus necesidades en la bañera, típico de gato malcriado y atento a la vez.

ronaldo

Ronaldo gana – Estirado, Ronaldo casi mide un metro de largo. En una experta y estudiada conquista, un buen día de abril, el “gatito” de seis kilos y tres años se frotó contra las piernas de Rebecca y se dejó caer de espaldas delante de ella en el Meow Parlour (el primer gatocafé de Manhattan). Ahora es vecino de Brooklyn y vive con su amigo Roger, otro gato adoptado blanco y negro. Su especialidad es mirar fijamente a Rebecca con ojos bizcos para ver si se despierta antes de pasar a olerle los párpados. La paciencia es su fuerte. Auténtico gato ninja, es capaz de esperar eternamente que un humano se tropiece con él y le dé de comer. Cuando su hermano pequeño le molesta, se sienta en la cabeza de Roger. Obviamente, siempre sale ganando.

kimKim y la bañera – Al no ser fans de Kardashian, Sara y Francis decidieron obviar el apellido de Kim cuando la adoptaron el pasado día de San Valentín, en el Meow Parlour, con otro huérfano pelirrojo llamado Kris. Ahora viven en el barrio de Queens, donde Kim se mimetiza con una manta negra encima de una mecedora. Casi desaparece, nada que ver con la Kardashian. Está obsesionada con la bañera, se pasea por el borde, se tumba dentro cuando aún está mojada y la usa para guardar los juguetes que ha cazado (gruñe si alguien se acerca a quitárselos). Una vez se cayó en la bañera llena; salió de un salto, se sacudió y se acabó. Nada de números ni de selfies.

vano

Vano en el centro – Vano vive con una familia armenia internacional y multigeneracional compuesta por la madre, el padre, el abuelo, dos hijos, Haig de 15 años y Vahan de 12, y una hija, Nairi de 9 años, en la Quinta Avenida, Lower Harlem. Nació en un armario empotrado de la casa hace dos años con otros cinco hermanos. Ocurrió poco después de que la familia admirara y adoptara a una preciosa gata que llevaba semanas en la calle, alimentada en secreto por el portero. A la hora de darle nombre, descubrieron que Anoush estaba muy embarazada. Vano persigue palitos y bolas, le gusta el hielo y el agua. Como buen chico de ciudad, no siente ninguna atracción por el gran exterior.

yoshi

Yoshi quiere entrar – A pesar de tener un nombre japonés masculino, Yoshi es una gata de 13 años. Era una gata callejera que se hizo con el corazón de dos humanos que hablan gato al saltar más alto que ninguno de sus hermanos de camada, hasta casi dos metros, como si tuviera muelles. Actualmente reside en los bucólicos extrarradios de Nueva York, donde hace uso de su impresionante vocabulario. La felicidad, para ella, significa estar tumbada en el suelo caliente del baño de arriba comiendo gambas.

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Solo hemos incluido los textos correspondientes a seis de los cincuenta gatos mencionados en el libro y añadido algún retrato más. Actualmente, los autores tienen otro gato negro, en realidad una gatita llamada Mimi Goldsparkle.

 


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“Le Chat” (El Gato) de Philippe Geluck

Philippe Geluck y Le Chat

Philippe Geluck y Le Chat

Philippe Geluck es un artista belga nacido en Bruselas el 7 de mayo de 1954 que se dio a conocer con el cómic “Le Chat” (El gato). El famoso personaje apareció por primera vez el 22 de marzo de 1983 en el diario belga francófono “Le Soir” y no tardó en llegar a ser una estrella internacional lanzando aforismos insondables, chistes calamitosos, poemas surrealistas o perfectas imbecilidades. Pero, quién mejor que su creador para contarnos cómo nació el gato filósofo: “Un día, en la parte delantera de la tarjeta de agradecimiento que mandé a los asistentes a mi boda, dibujé a una Sra. Gata muy sonriente y, al otro lado, al Sr. Gato montado encima.

EL GATO EN MALIBÚ - No es silicona

EL GATO EN MALIBÚ – No es silicona

Así empezó todo. Después, cuando el diario “Le Soir” me pidió que inventara un personaje, me acordé del gato y se convirtió en mi intérprete, como si fuera un actor para el que escribiera sketches. Es mi otro yo. Me libero a través de él, a veces juego con fuego, pero ese es el papel del humorista”.

Cuanto más empequeñece el puro, más debo extender el brazo. El jefe también tiene preocupaciones

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Su padre, distribuidor de películas del este de Europa, y su hermano, de profesión grafista, le familiarizaron desde pequeño con dibujantes como Sempé, Tomi Ungerer, Saul Steinberg, Chaval, Siné y Reiser, y con las revistas Bizarre y Hara-Kiri. Dibujaba viñetas junto a su hermano y las colgaban en el cuarto de baño. Un día las vio el encargado de lavar los cristales exteriores del edificio y se lo contó a su amigo Bob De Groot, entonces redactor jefe del periódico de humor “L’Oeuf”, que le publicó sus primeros dibujos. Tenía 15 años.

Dado que el 65% de nuestro cuerpo es agua, permítanme presentarles a la mayor parte de mi cuñado

Dado que el 65% de nuestro cuerpo es agua, permítanme presentarles a la mayor parte de mi cuñado

Desde su primera aparición, el éxito de Le Chat no ha dejado de crecer. Muy pronto salió de Bélgica e incluso de los países de habla francesa. Al principio, Le Chat consistía en tres viñetas en blanco y negro publicadas por el periódico “Le Soir”. La revista belga “Pour vous” fue la primera en publicar una historia que ocupaba toda una página, también en blanco y negro, y por fin, con la colaboración de la revista “À suivre” volvió a evolucionar y pasó al color. Aparte de un sinfín de viñetas, se han publicado nada menos que 19 álbumes de las aventuras de “Le Chat”, el último en 2014.

Me gustaría saber quién es el gilipollas que mueve la bola

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La elegancia y la belleza pueden ser interiores, como en mi caso

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Le Chat es un gato gris antropomorfo, de orejas puntiagudas y nariz gorda, vestido generalmente con una chaqueta que le llega a los pies, corbata y camisa, las tres prendas de diferente color, aunque también puede usar otro tipo de vestimenta dependiendo de si se trata de simples viñetas o de una historia. Siempre se dirige directamente al lector, tiene ideas políticas antimilitaristas, está en contra del Frente Nacional, es bastante escéptico hacia la religión en general, su humor va de ingenuo a socarrón y comenta absolutamente todo lo que le pasa por la cabeza. Está casado y tiene varios hijos que le adoran, así como algunos sobrinos físicamente muy parecidos a sus primos, pero que suelen maltratar a su tío gato. También está el camarero, un personaje invisible que siempre le sirve una copa de vino blanco, y finalmente, el psicólogo con quien comparte sus elucubraciones.

Me pregunto si intentar recuperar el tiempo perdido no será una pérdida de tiempo

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