Gatos y Respeto

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Ningún gato negro se parece

Gatos y libros

Gatos y libros

El 30 de octubre de 2015, hará un año dentro de diez días, se publicó en Estados Unidos un libro titulado “All Black Cats Are Not Alike”, con textos e ilustraciones de la pareja formada por Amy Goldwasser y Peter Arkle, dos amantes de los gatos.

Los autores

Los autores

Cualquiera que haya tenido un gato negro sabe que ninguno se parece ni físicamente ni en su comportamiento. El libro contiene cincuenta retratos de gatos reales con una reseña bajo cada uno describiendo al felino en cuestión. Hemos escogido unos pocos y traducido el texto correspondiente.

Master es un agente encubierto – Ya lo dice el proverbio ruso: “No escoges al gato, el gato te escoge”. Lars e Irene llamaron “Maestro” a la diminuta y habladora bola de pelo con mucho carácter por la novela “El maestro y Margarita”, de Mijaíl Bulgakóv. Cuando le llevaron a casa hace unos años, salió disparado de la caja, vomitó, alzó el rabo y decidió que el sitio no estaba mal. Se siente sumamente ofendido cuando los invitados no le saludan. Pasa la semana en Long Island City (donde aceptó usar el lavabo) y los fines de semana en el campo cerca de un lago. No se le da bien montar en canoa.

Lucky

Lucky siente no haber usado hilo dental – Una colección de gatos negros no es tal sin un “Lucky”. La custodia de este se concedió en un divorcio a Christy, que en 2007 se quedó tan asombrada por su elegancia, actitud distante y nombre de buen augurio que resistió la embestida de los miembros de un refugio a favor de un rival blanco y negro. Lucky no ha sido muy afortunado en cuanto a sus dientes, solo le queda un colmillo. Durante varios años compartió a regañadientes un hogar con Wafu el gato blanco, al que no echó de menos cuando falleció. Es conocido por su amor a las mantas de imitación de pelo, y cuando está muy disgustado (por ejemplo, cuando Christy se va de vacaciones) hace sus necesidades en la bañera, típico de gato malcriado y atento a la vez.

ronaldo

Ronaldo gana – Estirado, Ronaldo casi mide un metro de largo. En una experta y estudiada conquista, un buen día de abril, el “gatito” de seis kilos y tres años se frotó contra las piernas de Rebecca y se dejó caer de espaldas delante de ella en el Meow Parlour (el primer gatocafé de Manhattan). Ahora es vecino de Brooklyn y vive con su amigo Roger, otro gato adoptado blanco y negro. Su especialidad es mirar fijamente a Rebecca con ojos bizcos para ver si se despierta antes de pasar a olerle los párpados. La paciencia es su fuerte. Auténtico gato ninja, es capaz de esperar eternamente que un humano se tropiece con él y le dé de comer. Cuando su hermano pequeño le molesta, se sienta en la cabeza de Roger. Obviamente, siempre sale ganando.

kimKim y la bañera – Al no ser fans de Kardashian, Sara y Francis decidieron obviar el apellido de Kim cuando la adoptaron el pasado día de San Valentín, en el Meow Parlour, con otro huérfano pelirrojo llamado Kris. Ahora viven en el barrio de Queens, donde Kim se mimetiza con una manta negra encima de una mecedora. Casi desaparece, nada que ver con la Kardashian. Está obsesionada con la bañera, se pasea por el borde, se tumba dentro cuando aún está mojada y la usa para guardar los juguetes que ha cazado (gruñe si alguien se acerca a quitárselos). Una vez se cayó en la bañera llena; salió de un salto, se sacudió y se acabó. Nada de números ni de selfies.

vano

Vano en el centro – Vano vive con una familia armenia internacional y multigeneracional compuesta por la madre, el padre, el abuelo, dos hijos, Haig de 15 años y Vahan de 12, y una hija, Nairi de 9 años, en la Quinta Avenida, Lower Harlem. Nació en un armario empotrado de la casa hace dos años con otros cinco hermanos. Ocurrió poco después de que la familia admirara y adoptara a una preciosa gata que llevaba semanas en la calle, alimentada en secreto por el portero. A la hora de darle nombre, descubrieron que Anoush estaba muy embarazada. Vano persigue palitos y bolas, le gusta el hielo y el agua. Como buen chico de ciudad, no siente ninguna atracción por el gran exterior.

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Yoshi quiere entrar – A pesar de tener un nombre japonés masculino, Yoshi es una gata de 13 años. Era una gata callejera que se hizo con el corazón de dos humanos que hablan gato al saltar más alto que ninguno de sus hermanos de camada, hasta casi dos metros, como si tuviera muelles. Actualmente reside en los bucólicos extrarradios de Nueva York, donde hace uso de su impresionante vocabulario. La felicidad, para ella, significa estar tumbada en el suelo caliente del baño de arriba comiendo gambas.

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Solo hemos incluido los textos correspondientes a seis de los cincuenta gatos mencionados en el libro y añadido algún retrato más. Actualmente, los autores tienen otro gato negro, en realidad una gatita llamada Mimi Goldsparkle.

 

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Los ojos del gato: Jodorowsky y Moebius

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Alejandro Jodorowsky

Portada de " Los ojos del gato"

Portada de ” Los ojos del gato”

En 1978, Alejandro Jodorowsky y Jean Giraud (Moebius) publicaron una novela gráfica conjunta, “Les yeux du chat” (Los ojos del gato), a la que seguirían la famosa “El Incal” y “Antes del Incal”, entre otros proyectos. Esta primera colaboración no deja de ser extraña; a primera vista sorprende el trabajo de Moebius, pero basta con fijarse un poco más para descubrir la huella de Jodorowsky. La estructura narrativa se basa en una alternancia entre páginas pares e impares. La acción ocupa las páginas pares y se desarrolla en una ciudad cada vez más deteriorada en la que Meduz, el águila, sale de caza. En las páginas pares, alguien observa la acción desde una habitación sombría mientras le dice a Meduz qué debe hacer. Es una historia tan sorprendente como bella, inquietante y escalofriante.

Alejandro Jodorowsky Prullansky nació en Tocopilla, Chile, el 17 de febrero de 1929, hijo de emigrantes judíos ucranianos. Se matriculó en Filosofía y Psicología en la Universidad de Chile en 1947, pero a los dos años abandonó los estudios. En 1950 fundó el Teatro de Títeres dentro del Teatro Experimental de la Universidad de Chile.

Alejandro-Jodorowsky---PsicomagiaDejó Chile en 1953 y viajó a París para estudiar pantomima. Realizó su primer cortometraje en 1958, año en que se trasladó a México, donde pasaría largas temporadas hasta 1974 interesándose por temas psicológicos y místicos. Durante las siguientes dos décadas creó más de cien obras de teatro.

Entre 1960 y 1962 iba regularmente con Fernando Arrabal y Roland Topor al café La Promenade de Venus, en París, para asistir a las tertulias del grupo surrealista. Fue entonces cuando conoció a André Breton. En 1962 fundaron el Movimiento Pánico, altamente influenciado por Alfred Korzybski, el dadaísmo, el surrealismo y la filosofía de Ludwig Wittgenstein.

Desde mediados de la década de 1970 formó parte de la editorial “Les humanoïdes associés” con otros escritores y dibujantes especializados en el género fantástico y de ciencia-ficción, vinculados a la revista Métal Hurlant.

Ha rodado ocho películas y ha escrito cinco novelas, pero Jodorowsky (Jodo, como se le llama cariñosamente en Francia) se ha dedicado sobre todo al estudio del tarot marsellés, del que es una auténtica eminencia. Da numerosas conferencias sobre el tema explicando su enfoque y sus técnicas. También ha colaborado ampliamente en “Le tarot des chats” (El tarot de los gatos), una caja con 22 cartas ilustradas por Christian Gaudin (al que dedicaremos una entrada en un futuro próximo por su dedicación a los gatos) y un libro con 22 cuentos escritos por Jodorowsky explicando cada una de las cartas.

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El tarot de los gatos - Plancha XVIII

El tarot de los gatos – Plancha XVIII

Jodorowsky siempre ha convivido con gatos, y esto es lo que dice de ellos:

“Luego me doy un descanso de una hora para jugar con mis gatos. Tengo cinco. Se llaman Noé, Moishe, Pollux, Mirra y, mi preferido, Kazan. Es el gato con el que salgo fotografiado en “La danza de la realidad”. Kazan es el gato más inteligente que he conocido en toda mi vida. Amo mucho a los gatos. Cuando mi padre se murió, a los cien años, no sentí absolutamente nada, indiferencia absoluta. Cuando se murió mi gato Mao, que había vivido veinte años conmigo, lloré como un niño. Lo sentí profundamente.

Amor es lo que tenemos mi gato y yo: ¡No nos pedimos nada, y ni él quiere cambiarme, ni yo a él! Eso es el amor: estar contento con la existencia del otro, simplemente. No esperar nada de él.

Para mí ha sido esencial vivir casi toda mi vida acompañado por lo menos de un gato y de varias plantas. Aparte del maravilloso felino Kazan convivo con Satoichi, un bonsái liberado. Me regalaron el arbolito como si fuera un triste enano. Lo dejé crecer sin podarlo. Se estiró y se estiró. Ahora sus ramas casi llegan al techo: es una visión cotidiana de la alegría de vivir habiéndose liberado de los límites impuestos por los cultivadores. Kazan también demuestra su alegría, multitud de ronroneos, porque nunca le he impuesto cosas que contrarían su naturaleza. Puede dormir donde quiere, subir a la mesa mientras como, dormir conmigo ( y mi esposa), ser siempre tratado con cariño y respeto… Convivir con otras formas de vida que la humana es enriquecedor, nos hace humildes, responsables, comprensivos. Aprendemos otras formas de ser, no verbales (el gato) y no nómadas (la planta). A través de estos compañeros nos unimos a todas las diferentes formas de vida que pueblan nuestro planeta y el cosmos. Y más aún, nos unimos al animal y al vegetal (también al mineral) que habita en nosotros mismos”.

Los ojos del gato

Los ojos del gato

Jean Giraud (Moebius)

Jean Giraud (Moebius)

El legendario autor y dibujante de cómic Jean Giraud, alias Moebius o también Gir, nació en 1938 en Nogent-sur-Marne, una población cercana a París. Fue el ayudante del no menos famoso dibujante belga Joseph Gillain/Jijé, con el que colaboró en un episodio del cómic “Jerry Spring”, “La ruta del Coronado” (1960), cuyo personaje le inspiraría para crear a Blueberry en 1963, el protagonista de unos treinta álbumes.

Al mismo tiempo, y con el nombre de Moebius, lanzó en 1962 una serie de cómics inspirados en el humor, la fantasía y la ciencia-ficción. Fue el cofundador de la revista Métal Hurlant y de la editorial “Les humanoïdes associés”, donde desarrolló un estilo único. Sus dibujos llamaron la atención de numerosos directores de cine y fue el autor de los diseños preliminares para películas como “Alien, el 8º pasajero”, de Ridley Scott, “Tron”, de Steven Lisberger, “Masters del universo”, de Gary Goddard, “El quinto elemento”, de Luc Besson, y “Willow”, de Ron Howard. Es el autor del arte conceptual y del storyboard de la adaptación de la novela “Dune”, que Alejandro Jodorowsky quería rodar y nunca se hizo, con Mick Jagger de protagonista y una banda sonora de Pink Floyd.

A mediados de los ochenta vivió en Estados Unidos durante dos años antes de regresar a Francia y seguir con sus novelas gráficas. Fue y sigue siendo uno de los dibujantes de más influencia de su generación, algo que no dejó de sorprenderle: “Me dicen que les he cambiado la vida, que son artistas de cómic gracias a mí… Por suerte, tengo una escoba interna para barrer todo eso. Creérselo puede llegar a ser peligroso. Una vez alguien escribió: ‘Moebius es un artista legendario’. O sea que soy una leyenda, como el unicornio”.

Falleció el 10 de marzo de 2012 en París a los 74 años.


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“Le Chat” (El Gato) de Philippe Geluck

Philippe Geluck y Le Chat

Philippe Geluck y Le Chat

Philippe Geluck es un artista belga nacido en Bruselas el 7 de mayo de 1954 que se dio a conocer con el cómic “Le Chat” (El gato). El famoso personaje apareció por primera vez el 22 de marzo de 1983 en el diario belga francófono “Le Soir” y no tardó en llegar a ser una estrella internacional lanzando aforismos insondables, chistes calamitosos, poemas surrealistas o perfectas imbecilidades. Pero, quién mejor que su creador para contarnos cómo nació el gato filósofo: “Un día, en la parte delantera de la tarjeta de agradecimiento que mandé a los asistentes a mi boda, dibujé a una Sra. Gata muy sonriente y, al otro lado, al Sr. Gato montado encima.

EL GATO EN MALIBÚ - No es silicona

EL GATO EN MALIBÚ – No es silicona

Así empezó todo. Después, cuando el diario “Le Soir” me pidió que inventara un personaje, me acordé del gato y se convirtió en mi intérprete, como si fuera un actor para el que escribiera sketches. Es mi otro yo. Me libero a través de él, a veces juego con fuego, pero ese es el papel del humorista”.

Cuanto más empequeñece el puro, más debo extender el brazo. El jefe también tiene preocupaciones

Cuanto más empequeñece el puro, más debo extender el brazo. El jefe también tiene preocupaciones

Su padre, distribuidor de películas del este de Europa, y su hermano, de profesión grafista, le familiarizaron desde pequeño con dibujantes como Sempé, Tomi Ungerer, Saul Steinberg, Chaval, Siné y Reiser, y con las revistas Bizarre y Hara-Kiri. Dibujaba viñetas junto a su hermano y las colgaban en el cuarto de baño. Un día las vio el encargado de lavar los cristales exteriores del edificio y se lo contó a su amigo Bob De Groot, entonces redactor jefe del periódico de humor “L’Oeuf”, que le publicó sus primeros dibujos. Tenía 15 años.

Dado que el 65% de nuestro cuerpo es agua, permítanme presentarles a la mayor parte de mi cuñado

Dado que el 65% de nuestro cuerpo es agua, permítanme presentarles a la mayor parte de mi cuñado

Desde su primera aparición, el éxito de Le Chat no ha dejado de crecer. Muy pronto salió de Bélgica e incluso de los países de habla francesa. Al principio, Le Chat consistía en tres viñetas en blanco y negro publicadas por el periódico “Le Soir”. La revista belga “Pour vous” fue la primera en publicar una historia que ocupaba toda una página, también en blanco y negro, y por fin, con la colaboración de la revista “À suivre” volvió a evolucionar y pasó al color. Aparte de un sinfín de viñetas, se han publicado nada menos que 19 álbumes de las aventuras de “Le Chat”, el último en 2014.

Me gustaría saber quién es el gilipollas que mueve la bola

Me gustaría saber quién es el gilipollas que mueve la bola

La elegancia y la belleza pueden ser interiores, como en mi caso

La elegancia y la belleza pueden ser interiores, como en mi caso

Le Chat es un gato gris antropomorfo, de orejas puntiagudas y nariz gorda, vestido generalmente con una chaqueta que le llega a los pies, corbata y camisa, las tres prendas de diferente color, aunque también puede usar otro tipo de vestimenta dependiendo de si se trata de simples viñetas o de una historia. Siempre se dirige directamente al lector, tiene ideas políticas antimilitaristas, está en contra del Frente Nacional, es bastante escéptico hacia la religión en general, su humor va de ingenuo a socarrón y comenta absolutamente todo lo que le pasa por la cabeza. Está casado y tiene varios hijos que le adoran, así como algunos sobrinos físicamente muy parecidos a sus primos, pero que suelen maltratar a su tío gato. También está el camarero, un personaje invisible que siempre le sirve una copa de vino blanco, y finalmente, el psicólogo con quien comparte sus elucubraciones.

Me pregunto si intentar recuperar el tiempo perdido no será una pérdida de tiempo

Me pregunto si intentar recuperar el tiempo perdido no será una pérdida de tiempo


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Un gato detective: Blacksad

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“Amarillo”

Portada de "Alma Roja"

Portada de “Alma Roja”

Las novelas gráficas “Blacksad” son una creación de Juan Díaz Canales como guionista y Juan Guarnido como dibujante. Cuentan la historia de John Blacksad, un detective privado con todas las de la ley que vive en los años 50, muy al estilo de Marlowe, el protagonista de las novelas de Raymond Chandler (al que Humphrey Bogart encarnó en la gran pantalla). Hablamos de un tipo duro, sarcástico, de vuelta de todo y con un gran corazón. Pero… y aquí viene lo mejor, Blacksad es un gato negro. Todos los personajes de la novela son animales que se comportan como humanos.

Aunque los autores son españoles, las cinco novelas gráficas publicadas hasta la fecha lo han sido primero en Francia (Editorial Dargaud) y a continuación en España (Norma Editorial). El primer volumen, “Un lugar entre las sombras”, salió a la venta en noviembre de 2000. En esta primera historia, Blacksad investiga el asesinato de la famosa actriz Natalia Wilford, de la que primero fue guardaespaldas y acabó siendo amante. Aquí conocemos a otro personaje que reaparecerá habitualmente acompañando al detective, Smirnov, un pastor alemán comisario de policía que suele ayudar a Blacksad a meterse con los ricos y poderosos, cosa que él no puede hacer debido a la presión de las “altas esferas”.

Weekly y Blacksad

Weekly y Blacksad

Después de esta primera y muy exitosa entrega, Canales y Guarnido han publicado otras cuatro: “Artic-Nation” (2003), donde se nos presenta a un segundo personaje habitual, Weekly, una garduña periodista que trabaja para un periódico sensacionalista, un eterno optimista con un rechazo total al agua y al jabón. La trama gira en torno a la segregación racial en Estados Unidos en los años 50.

El infierno, el silencio

“El infierno, el silencio”

En la tercera novela, “Alma roja” (2005), Blacksad trabaja como guardaespaldas de Hewitt Mandeline, una vieja y ricachona tortuga que decide ir de viaje a Las Vegas. “El infierno, el silencio” (2010) transcurre en el mundo del jazz en Nueva Orleans, y en “Amarillo” (2014), la última entrega (de momento), un rico tejano encarga a Blacksad que conduzca su supercoche a Tulsa, Oklahoma. Por desgracia, el león escritor Chad y el bisonte poeta Abraham roban el vehículo.

Artic Nation

“Artic Nation”

Las tramas de las cinco novelas gráficas son complejas e involucran a muchos personajes. Los cuidados y detallados dibujos, realizados con acuarela, subrayan una ambientación muy realista. Las historias se desarrollan durante la posguerra estadounidense, con sus conflictos raciales y sociales (“Artic-Nation”), en plena época del macarthismo (“Alma roja”) y las primeras apariciones de los beatniks (“Amarillo”).

Juan Díaz Canales (izquierda) y Juanjo Guarrido (derecha)

Juan Díaz Canales (izquierda) y Juanjo Guarrido (derecha)

En cuanto a las influencias de Blacksad, Juan Díaz Canales dijo en una entrevista que “siempre es difícil concretar qué es lo que más te influye cuando escribes algo. Puedo citar algunos nombres y títulos que forman un batiburrillo necesariamente

Un lugar entre las sombras

“Un lugar entre las sombras”

El comisario Smirnov

El comisario Smirnov

incompleto: Hugo Pratt, Raymond Chandler, Dashiel Hammet, El Cubri, Alfonso Font, Joseph Conrad, James Ellroy, ‘El sueño eterno’, ‘Casablanca’, ‘El corazón del ángel’, ‘Ciudadano Kane’, ‘El tesoro de Sierra Madre’, ‘El padrino’ y un largo etcétera”.

¿Y cómo se les ocurrió la idea de que los personajes fueran animales? “Mezclar una historia de serie negra, algo muy moderno, con una fábula tan antigua como la tradición oral fue un experimento narrativo”, explica Juan Guarnido. Y en cuanto a cómo decide qué animal hará qué personaje, explica que depende de los rasgos con los que la cultura popular ha asociado a cada animal: “El zorro es inteligente, el lobo es cruel e implacable, el cerdo es tonto, el mono es envidioso”.

Las novelas han sido traducidas al catalán, inglés, búlgaro, croata, danés, holandés, checo, finés, alemán, griego, italiano, noruego, polaco, portugués, ruso, serbio, sueco, turco, chino y japonés, y han sido galardonadas con un sinfín de premios.


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Un gato con clasificación X

Cartel de estreno en EE UU

Cartel de estreno en EE UU

El cine independiente (e incluso de los grandes estudios) estadounidenses de finales de los sesenta, setenta y principios de los ochenta era mucho más osado, divertido, crítico e inteligente de lo que se produce actualmente.

Frits en Washington Park, N.Y.

Fritz en Washington Park, N.Y.

Nos ha venido a la cabeza una película realizada en 1972 titulada Fritz the Cat, escrita y dirigida por Ralph Bakshi, que tiene el honor de ser el primer largometraje de animación que recibió una calificación X en Estados Unidos y de ser la película independiente de animación más taquillera de la historia del cine al recaudar 90 millones de dólares en todo el mundo. No se estrenó en España hasta el año 1978.

Fritz relajándose

Fritz relajándose

Basada en las viñetas de Robert Crumb, cuenta las aventuras de Fritz, un gato antropomorfo que reside en Nueva York a finales de los años sesenta. La película es una sátira de la vida en Estados Unidos y de su política, y no deja títere con cabeza. En ningún momento llega a ser realmente violenta, pero abundan las escenas de sexo, lo que no sentó muy bien a Robert Crumb, que acabó desentendiéndose del proyecto. Fritz es terrible, un auténtico obseso sexual, capaz de cualquier cosa para alcanzar sus objetivos. Como buen hedonista, solo le interesa el placer, y consigue dejar un rastro de destrucción por donde pasa. Por ejemplo, en un momento dado tiene una revelación: debe convencer al pueblo para que se rebele. Baja a la calle con su amigo el cuervo Duke, incita a los transeúntes a la revuelta y consigue – sin querer, es verdad – que maten a Duke.

Fritz disfrutando

Fritz disfrutando

Ralph Bakshi

Ralph Bakshi

Lo curioso es que Ralph Bakshi dirigió el estudio de dibujos animados infantiles Terrytoons antes de dedicar tres años de su vida a la producción de El gato Fritz. Tiene siete largometrajes de animación en su haber, entre los que destacaremos Los hechiceros de la guerra (1976), El señor de los anillos (1978), American Pop (1981) y Tygra: Fuego y hielo (1983).

Nació el 29 de octubre de 1938 en Haifa, entonces Mandato Británico de Palestina. Un año después, su familia emigró a Nueva York para escapar de la II Guerra Mundial. Creció en el barrio de Brownsville, en Brooklyn. La familia vivía en un piso de alquiler controlado y la vida urbana no tardó en fascinarle. Desde muy pequeño le apasionaron los tebeos y no tiene reparo en reconocer que a menudo los buscaba en la basura.

En 1947 se trasladaron a Washington DC por razones de trabajo, y se instalaron en el barrio negro de Foggy Bottom. Era la única familia blanca del vecindario y todos los amigos de Ralph eran negros. En esa época en Estados Unidos los colegios estaban segregados, pero el colegio para blancos más cercano distaba varios kilómetros y Ralph ingresó en el colegio para negros del barrio. Recuerda que a nadie le importó, excepto a un profesor. Preocupado por un eventual ataque de los blancos a la escuela si se enteraban de que uno de los suyos estudiaba en un colegio para negros, avisó a la policía, y Ralph tuvo que irse.

Fritz a punto de montar una bronca

Fritz a punto de montar una bronca

A los 15 años, de vuelta a Nueva York, descubrió el libro Complete Guide to Cartooning (Guía completa del dibujo animado) en la biblioteca municipal. Robó un ejemplar y memorizó cada lección. Ante su poco interés por los estudios, el director del instituto al que iba le trasladó a la Escuela de Artes Industriales de Manhattan, y en 1956 se graduó con un premio por sus dibujos animados.

A los 18 años, el estudio de animación Terrytoons le contrató como “pulidor de celuloide”, trabajo que consistía en limpiar los fotogramas. El estudio tenía su sede en New Rochelle, por lo que Ralph tardaba cuatro horas en ir y venir del trabajo cada día. A los pocos meses pasó a ser “pintor de celuloide”. Se convirtió en animador bajo la tutela de animadores del calibre de Connie Rasinski, Manny Davis y Jim Tyer. Acabó dirigiendo el estudio durante ocho meses antes de que Paramount lo cerrara definitivamente.

Duke, el amigo de Frtiz

Duke, el amigo de Frtiz

Después de trabajar unos meses con Steve Krantz en Toronto, decidió fundar su propio estudio, Bakshi Productions, en el “barrio de la ropa” (Garment District) de Nueva York, donde trabajaba su madre. Ofreció salarios más elevados a sus empleados y abrió la puerta a las mujeres y a animadores de otras razas.

Descubrió el cómic de Robert Crumb en 1969 y quedó cautivado por la ironía de las viñetas. Convenció a Steve Krantz de que podía convertirlo en un largometraje, compraron los derechos y así nació El gato Fritz para el cine de animación.


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Gatos en ilustraciones de Edward Gorey

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“Libros, gatos, la vida sonríe”.

“No concibo una vida sin gatos”.

Edward St. John Gorey (22 de febrero de 1925 – 15 de abril de 2000) fue un ilustrador y escritor estadounidense al que se recuerda sobre todo por sus dibujos. Nació en Chicago, sus padres se divorciaron cuando tenía once años y su madrastra tuvo un pequeño papel en la película “Casablanca”. Después de pasar dos años en el ejército (1944-46), ingresó en la Universidad de Harvard. Según él, su educación artística era “insignificante” ya que solo había estado un semestre en una escuela de arte.

 Gatos bailones y asesinas abandonadas

Gatos bailones y asesinas abandonadas

En 1953 empezó a ilustrar libros de autores famosos como T.S. Elliot, H.G. Wells, Virginia Woolf, Charles Dickens, Lewis Carroll, Bram Stoker y John Updike, entre otros. El periódico The New York Times publicaba regularmente sus dibujos, pero lo que realmente le hizo famoso fue la introducción animada de la serie de PBS “Mystery!”. Ganó un Premio Tony al Mejor Decorado por la producción en Broadway de “Drácula” en 1977.

Diecisiete gatos delante del nº 82 de Maple Street

Diecisiete gatos delante del nº 82 de Maple Street

Se ha descrito su estilo como macabro. Uno de sus libros, “Gashtlycrumb Tinies”, es un abecedario en el que describe la historia de 26 niños, cada uno con un nombre correspondiente a una letra del alfabeto, y cómo mueren. Por ejemplo: “A de Amy, que cayó por las escaleras; B de Basil, al que atacaron unos osos…”

Edward_Gorey_2Le gustaban los anagramas y firmó muchos de sus libros con seudónimos formados a partir de las letras de su nombre y apellido. Sus dos grandes amores eran los libros y los gatos, y se rodeó de ambos. Como poco solía tener seis gatos y dibujó muchos, a menudo con rasgos antropomórficos, vestidos, tocando instrumentos musicales, bailando. Cuando murió a los 75 años, legó gran parte de su considerable fortuna a asociaciones dedicadas a la defensa de los animales.

En 1976, la editorial Workman Publishing publicó “Cat Catalog, The Ultimate Cat”, de Judy Fireman, un compendio de todo lo que se refiere a gatos, con ilustraciones de Edward Gorey. El libro “Category” es una selección de cincuenta de sus viñetas gatunas que se publicó para acompañar una edición limitada de otro libro suyo, “Amphigorey”.

Gorey en su apartamento llenode-libros con sus inseparables gatos

Gorey, en su apartamento lleno de libros, con sus inseparables gatos


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El gato del rabino y Joann Sfar

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“El gato del rabino” es un cómic escrito por Joann Sfar y coloreado por Brigitte Findakly, publicado por primera vez en 2002, del que se estrenó una adaptación cinematográfica de animación en 2011 dirigida por el propio Sfar y Antoine Delesvaux, basada en los volúmenes uno, dos y cinco del cómic.

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Joann_Sfar_4La historia transcurre en el seno de la comunidad judía de Argel en el decenio de 1920 y gira en torno a un gato que obtuvo el don de la palabra después de tragarse a un loro. El gato está enamorado de Zlabya, la hija del rabino, pero este teme que sea una influencia nefasta para su hija, ya que el felino tiene una fuerte tendencia a decir todo lo que le pasa por la cabeza. El rabino decide enseñarle la Torá y el Talmud para volver a encaminarlo por la senda correcta. La única razón por la que el gato quiere convertirse en “un buen judío que no miente” es para que el rabino le deje reunirse de nuevo con Zablya. Aun así, no pierde ocasión para contradecir a su rabino, al rabino de su rabino y para hacer comentarios perspicaces sobre los otros discípulos del rabino.

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Joann Sfar, que tiene un gran sentido del humor, dice en una entrevista realizada por Xavier d’Almeida:

Joann Sfar y su gato

Joann Sfar y su gato

 “Mi esposa, que nunca ha sido prolija a la hora de hacer cumplidos, entró en mi despacho un día y me dijo: “Hay algo que no se te da mal dibujar, nuestro gato. Deberías contar una historia con él”. El autor sigue diciendo: “Quería escribir algo sobre un “shtetl”, una historia de Europa del Este, porque mi familia materna procede de Ucrania. (…) Pero el judaísmo de la familia de mi padre es muy diferente, son sefardíes del Magreb (…) Por un lado aprendí el judaísmo con mi abuelo materno, un judío anarquista y, por otro, en Niza con rabinos muy respetuosos de la ley exiliados de Argelia. (…) Mi abuela dejó Argelia a los sesenta años, mi padre a los veintisiete, pero hablaban de Argel como de un paraíso perdido. Se preguntaban por el carnicero, el peluquero, mencionaban en qué calles vivían. Acabé sabiendo mucho de ese mundo, pero carecía de imágenes. Cuando llegó el momento de escribir una fábula acerca de ese universo, empecé a encontrar imágenes a menudo bastante caricaturescas: postales de principios de siglo, cuadros de pintores orientalistas. (…) Lo que me hace más feliz es cuando me encuentro con una señora mayor judía que me dice: ‘Reconocí la sinagoga de la calle Random’. (…) Entonces siento que he sido el catalizador de algo”.