Hermann Hesse fotografiado por Martin Hesse

La fotografía de Hermann Hesse con el pelo blanco arrodillado en el suelo detrás de un espléndido gato atigrado, probablemente sea la primera que aparece en Internet cuando se le busca en relación con los gatos. Sin embargo, ese no es Löwe (León), el gato con el que Martin, su primer hijo, le fotografió en varias ocasiones.

El gato Löwe (1937)

Viendo las fotos de Hermann Hesse con Löwe y otros gatos, no cabe duda de que le gustaban. Löwe, que debió acompañarle durante mucho tiempo, era un magnífico gato atigrado de lo más común con el pecho blanco. El escritor siempre parece sonreír cuando le acaricia.

Hermann Hesse nació en Calw, en plena Selva Negra, el 2 de julio de 1877, en un hogar de creencias pietistas, movimiento religioso luterano mucho más tendente a la espiritualidad. Su padre era un misionero estonio y su madre, la hija del conocido indólogo y misionero Hermann Gundert. La familia se trasladó a Basilea cuanto él tenía cuatro años, y dos años después, debido a “la actitud rebelde hacia sus padres”, se le mandó a una escuela de misioneros y solo podía ver a su familia los domingos.

Volvió al hogar, pero en 1891 – tenía 14 años – fue enviado a estudiar al seminario protestante de Maulbronn, del que se escapó al poco tiempo y fue devuelto por la policía. Con 15 años recién cumplidos se le internó en una escuela especial e intentó suicidarse antes de pasar unos meses en un hospital psiquiátrico. Al acabar los estudios, entró en una librería como aprendiz, pero solo duró tres días.

Curiosamente, a continuación estuvo 15 meses en una fábrica de relojes en Calw, su ciudad natal, y acabó su aprendizaje en la librería de Tübingen. De 1898 a 1901 trabajó en dos librerías y publicó su primera colección de poemas (1898) así como un trabajo en prosa (1899). Dos años después viajó por primera vez a Italia, concretamente al norte, durante siete semanas.

En 1903 publicó “Peter Camenzind”, su primera novela y, a la vez, su primer éxito comercial, lo que le permitió casarse con Maria (Mia) Bernoulli, nueve años mayor que él, una fotógrafa suiza y la primera mujer que tuvo un estudio privado. Se trasladaron a vivir al campo, a orillas del lago Constanza. Su primer hijo, Bruno, nació al cabo de un año. A partir de ese momento, Hermann Hesse decidió vivir de la literatura.

Tuvo otros dos hijos con Mia, Heiner, nacido en 1909, y Martin en 1911. Ese mismo año viajó a Ceilán e Indonesia. Publicaba regularmente aunque viajaba mucho. Mia tenía fama de introvertida; sin embargo, al mudarse la familia a Berna en 1912, y a pesar de las frecuentes ausencias de Hermann Hesse, Heiner, el segundo hijo, la recuerda en Berna como una persona alegre, llena de vida.

Al estallar la I Guerra Mundial en 1914, el autor se presentó voluntario al Ejército Imperial, a pesar de tener 37 años, diciendo que no podía quedarse sentado delante de la chimenea cuando muchos jóvenes escritores morían en el frente. No llegó a combatir y se le asignó el cuidado de prisioneros de guerra. Mientras los escritores de los países enemigos se lanzaban diatribas de odio mutuo, Hesse escribió y publicó un ensayo titulado “O Freunde, nicht diese Töne” (Oh, amigos, nada de semejantes tonos), en el que pedía a otros intelectuales que no cayeran en la locura y el odio nacionalista, recordándoles la herencia común de Europa. Esta publicación hizo que muchos de sus admiradores y amigos le dieran la espalda; los periódicos tampoco se quedaron cortos y las cartas de odio llovieron.

Mia sufrió una crisis esquizofrénica en 1916 y su hijo Martin cayó gravemente enfermo, lo que obligó a Hermann Hesse a dejar el ejército y volver a casa. Entonces nació su fuerte interés por el psicoanálisis. En esa época, durante tres semanas entre septiembre y octubre de 1917, escribió la novela “Demian”, que publicaría en 1919 bajo el seudónimo de Emil Sinclair. Con sus hijos en internados, separado de Mia, de la que se divorciaría en 1923, se mudó al pueblecito de Montagnola, en el cantón de Tesino, donde alquiló cuatro habitaciones en la magnífica Casa Camuzzi.

Hermann Hesse en su estudio de Montagnola

Publicó la famosa novela “Siddharta”, en la que muestra su admiración por la cultura india y la filosofía budista, poco después de conocer a la guapísima y fascinante cantante Ruth Wenger, veinte años más joven que él, que veraneaba en Carona, también en el cantón de Tesino, con sus padres. Se casaron en 1924 y divorciaron en 1927. Fue una intensa, pero breve historia de amor.

En 1927 publicó “Lobo estepario”, y ese mismo año, al cumplir cincuenta, su amigo Hugo Ball escribió y publicó la primera biografía del autor. La novela “Lobo estepario” fue un éxito inmediato y poco después empezó a vivir con Ninon Ausländer, a la que había conocido en 1922. Ninon, una historiadora y arqueóloga, había nacido en 1895 y casado en 1918 con el caricaturista B.F. Dolbin, al que dejó dos años después.

Hermann y Ninon

Al principio vivieron en el piso de Casa Camuzzi, pero no tardaron en mudarse a Casa Bodmet, también en Montagnola, y finalmente a Casa Rossa. Se casaron en 1931. Ninon jugó un papel muy importante en la vida de Hesse, no solo porque fue el verdadero amor de su vida, sino también porque le ayudó a seguir trabajando cuando su vista se debilitó, leyéndole en voz alta y escribiendo lo que le dictaba. Transcribió todos los escritos y cartas de su marido después de su muerte, e impidió que sus novelas se trasladaran al cine, ya que él se oponía tajantemente.

El nazismo representaba lo opuesto de lo que creía Hermann Hesse y no se calló. En los años treinta publicó las obras de autores judíos prohibidos, Franz Kafka entre ellos. Los periódicos alemanes dejaron de publicar sus artículos y acabó siendo prohibido él también. Una vez dijo que “había sobrevivido al régimen hitleriano y a la II Guerra Mundial gracias a los once años que le llevó escribir su obra cumbre, ‘El juego de los abalorios’”. Fue galardonado con el Nobel de Literatura en 1946.

Durante los últimos 20 años de su vida, se dedicó sobre todo a escribir relatos y a pintar acuarelas, además de su habitual voluminosa correspondencia que, según él, podía alcanzar 150 páginas diarias. Falleció el 9 de agosto de 1962 a los 85 años. Ninon, que solo le sobrevivió cuatro años, murió el 22 de septiembre de 1966 en Montagnola. Mia, aunque mayor que él, murió el 13 de mayo de 1963 en Berna, y Ruth, el 30 de mayo de 1994.

Acuarela de Hermann Hesse

En los años sesenta, las novelas de Hermann Hesse, sobre todo “Siddharta” y “El lobo estepario”, se hicieron muy famosas en Estados Unidos gracias a dos figuras de la contracultura, Colin Wilson y Timothy Leary. El nuevo auge del autor se contagió a Europa y se vendieron más de 800.000 ejemplares de sus novelas entre 1972 y 73 solo en Alemania. Bastaron unos pocos años para que se convirtiera en el autor europeo más leído y traducido del siglo XX.

Hermann Hesse (Foto de Martin Hesse)

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