Gatos y Respeto

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Gatos de Nueva York vistos por Weegee

Gato con periódico

Weegee era el seudónimo de Usher Fellig, nacido el 12 de junio de 1899 en Zolochov, actualmente en Ucrania, pero entonces parte del Imperio austrohúngaro y de la Galitzia de los Cárpatos. En 1909, cuando tenía diez años, emigró con su madre y hermanos a Nueva York siguiendo a su padre, que se había ido un año antes.

Weegee en 1958

Al llegar a la tierra prometida, sin saber una palabra de inglés, se cambió el nombre por el de Arthur y vivió con su familia en el Lower East Side, ahora un barrio ecléctico, pero entonces el hogar de cientos de inmigrantes alojados en edificios insalubres y en pésimas condiciones.

A los 14 años era un chico tímido, torpe, pobre y sin pulir, aunque inteligente, gracioso, ambicioso y decidido a abrirse camino como fuera. Un fotógrafo callejero le hizo un retrato y quedó fascinado al ver el resultado. Él mismo dijo: “Creo que era un fotógrafo innato con ‘hipo’ en las venas en vez de sangre”. (Antes, el tiosulfato de sodio usado como fijador se llamaba hiposulfito sódico).

Dejó el colegio, empezó a trabajar y acabó en el departamento de revelado del New York Times, donde secaba las fotos antes de que pasaran a ser impresas en papel. Los jóvenes dedicados a este cometido eran llamados “squeegee boys”.

Niña con gato en cuna (Aprox. 1940)

Un poco después pasó al departamento de revelado de la agencia Acme Newspictures, especializada en fotografía de prensa. Cuando sus compañeros se enteraron de que había sido un “squeegee boy”, le llamaron así para burlarse. Con el tiempo descubrieron sus impresionantes habilidades técnicas y se convirtió en Mr. Squeegee.

¿Cómo llegó a Weegee? Nadie lo sabe, pero él se hizo llamar “El famoso Weegee”. Algunos dicen que es una deformación de “ouija”, por una especie de sexto sentido que le permitía estar en el lugar donde se cometía un crimen, se declaraba un incendio o había un atropello para sacar la instantánea que vendería a los periódicos. En realidad, llegaba a tiempo por una razón mucho más prosaica.

No tenía poderes mentales, sencillamente pululaba por las comisarías de Manhattan y cuando los policías le conocieron mejor, le permitieron instalar una radio conectada a las comisarías en su famoso Chevrolet, en el que dormía las noches tranquilas (pocas veces), comía y fumaba. Porque había dos cosas de las que Weegee jamás se separaba, su caja de puros y su máquina de escribir.

Weegee en su Chevrolet (1938)

Guardaba la máquina de escribir en el maletero del coche, con todo el material que necesitaba, alguna cámara de recambio y un taburete donde sentarse. Durante muchos años usó una Graflex Speed Graphic, del tamaño de una caja de zapatos, con negativos de 10 x 12 cm. que debían cambiarse cada vez. Era rápida comparada a otras cámaras de la época, pero solo ofrecía una posibilidad para captar la instantánea. Además de rapidez, tenía otra ventaja: estaba sincronizada a un flash que aportaba una gran nitidez a las fotos hechas de noche.

Firmaba las fotos y solía añadirles un título o una pequeña explicación del incidente, lo que equivalía a una noticia concisa. Por ejemplo, en la foto del 2 de marzo de 1942, el pie reza: “Cuando las llamas se apoderaron del edificio de cinco plantas situado en la calle E. Houston, 372, Manhattan, el policía rescató a dos gatitos en el pasillo. Se los entregó a la Srta. Sally Strumfeld, de la calle Delancey, 218, que prometió cuidar bien de ellos”.

No solo tenía un instinto único para estar en el momento oportuno en el lugar adecuado, también sabía componer las fotos como un cuadro. Quizá no se note tanto en las que incluimos aquí, pero merece la pena buscar otras donde realmente se puede apreciar la calidad artística.

Además de las instantáneas, también preparaba alguna que otra fotografía como la de 1938 con las niñas durmiendo en la escalera de incendios durante una ola de calor. Pero lo interesante de la foto es que la mayor sujeta a un gatito. Si a Weegee no le hubieran gustado los gatos, no se le habría ocurrido pedirle a la niña que fingiera dormir con uno.

Ni tampoco habría hecho dos fotos en el famoso Sammy’s Bar, en el Bowery. Si quieren saber más acerca de este bar, vean la entrada donde ya incluimos la misma foto y alguna más (https://gatosyrespeto.org/2020/08/13/los-gatos-de-mcsorley-y-el-pintor-john-french-sloan/).

El 24 de noviembre de 1943, la policía desmanteló el Walsh’s Bar and Grill, en la Décima Avenida, por vender alcohol de contrabando. Se lo llevaron todo, la caja registradora, la máquina de cigarrillos, la de discos y ¡el gato!, tal como describió Weegee en los pies de foto.

“Llovieron gatos y perros” (de la expresión inglesa “It’s raining cats and dogs” cuando llueve mucho). Texto: “Se encontró a la gata Mary con cinco gatitos el 7 de julio. Al día siguiente tenía cinco gatitos y dos perritos, todos mamando. En opinión de los vecinos, la gata dio a luz a gatos y a perros, o aquí pasa algo raro”.

Probó con el 16 mm a partir de 1941 y trabajó en Hollywood desde el año 1946 hasta principios de los sesenta como asesor de efectos especiales. Fue el fotofija de ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú, de Stanley Kubrick (1964), y su marcado acento tuvo mucho que ver con el que adoptó Peter Sellers en la película.

En la década de los cincuenta experimentó con las fotografías panorámicas, a través de prismas, y con la distorsión fotográfica. Para esta última técnica, algunos de sus modelos fueron gatos. En los sesenta viajó a Europa e hizo numerosos retratos de desnudos. También protagonizó el seudodocumental de su vida titulado The Imp’probable Mr. Weegee en el que se enamoraba de un maniquí de un escaparate y lo seguía hasta París mientras perseguía y fotografiaba a diferentes mujeres.

Nadie había sabido plasmar el pulso de la enorme urbe, nadie la había mirado como él. Sus instantáneas, efímeras imágenes publicadas en los diarios y condenadas a desaparecer en horas, se convirtieron en el retrato atemporal de las tripas del Nueva York de los años treinta y cuarenta. Weegee falleció el 26 de diciembre de 1968, a los 69 años, en su ciudad.

Autorretrato


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Los gatos de cerámica de Émile Gallé

Émile Gallé, un gran artista del Art Nouveau, debía sentir predilección por los gatos ya que es casi la única representación de un animal que salió de su taller de fayenza.

El maestro vidriero, ebanista y ceramista nació el 4 de mayo de 1846 en Nancy, capital de la Lorena, en el noreste de Francia. Su padre, Charles Gallé, pintor y gran conocedor de las técnicas del esmalte, y su madre, Fanny Reinemer, nacida en el seno de una familia de negociantes de fayenza y cristal, fundaron una empresa familiar de producción propia que pronto tuvo éxito.

Émile Gallé

Una vez acabado el bachillerato en 1865, Émile se trasladó a Weimar para perfeccionar el alemán y realizar estudios de mineralogía, antes de aprender a soplar vidrio en  Meisenthal y familiarizarse con la fayenza en Saint-Clément. También estudió ebanistería.

En la Exposición Internacional de Lyon de 1872 obtuvo una Medalla de Oro en la “Clase 33” (Porcelana y cristales). En 1875 se casó con Henriette Grimm, hija de un pastor protestante, con la que tuvo cuatro hijas. Dos años después se hizo cargo del negocio familiar, que amplió en 1885 para incluir la ebanistería.

Bandeja

En la Exposición Universal de 1889 celebrada en París fue galardonado con tres premios por sus cerámicas, cristales y muebles. A partir de ese año se dedicó a desarrollar técnicas nuevas y a crear innovadores procesos de fabricación para los objetos de cristal. En 1898 depositó dos patentes, una por “un tipo de decoración con pátina sobre cristal” y otra por “un tipo de marquetería en vidrio y cristal”.

Merece la pena hablar un poco sobre esta última. Con una pinza se colocaban a la preforma en plena fusión fragmentos de cristales de diferentes colores que se habían modelado previamente. A continuación se pasaba sobre un mármol hasta conseguir una incorporación perfecta. Era una técnica complicada y muchas piezas se rompían. Después de fallecer Émile Gallé, el único artista capaz de dominarla fue Charles Schneider (1881-1953). Actualmente ha desaparecido.

Fue un gran vidriero y estuvo entre los más renombrados artistas del Art Nouveau. Nancy, la ciudad donde pasó su vida, era y es una ciudad industrial, anclada en la tradición. Émile Gallé fue el primero en romper las reglas y en revindicar un “art nouveau” (arte nuevo) basado en la naturaleza.

Émile Gallé, artista e industrial, se alzó contra el creciente empobrecimiento de las artes decorativas, que se limitaban a copiar antiguas fórmulas y estilos. Diseñó objetos en los que forma, función y elegancia estaban unidas, y con la naturaleza en el centro del proceso creativo.

Pero ¿por qué ese empeño en centrarse en la naturaleza? Porque, además de artista, era un apasionado botánico. Sus trabajos de genética y evolución del mundo vegetal son poco conocidos y van en la misma dirección que los de Gregor Mendel. En la puerta de su taller de Nancy podía leerse la frase siguiente: “Mis raíces están en el corazón del bosque”.

En el último decenio del siglo XIX, Émile Gallé estaba en contra de la deforestación y el desbrozado salvaje por miedo a que se perdieran para siempre especies de plantas. Ya en 1887 creó una Sociedad para la protección de las plantas salvajes. Tenía una enorme colección de especies en el parque de su casa y coleccionaba plantas de Japón gracias al botánico y dibujante Tokuso Takashima, al que conoció en 1885 cuando este estudió en la Escuela Forestal de Nancy, Sentía pasión por las orquídeas.

Tampoco es muy conocida su faceta de humanista, que compartió con su gran amigo el botánico Georges Le Monnier, fundador del primer liceo para el sexo femenino en Nancy, uno de los primeros de Francia, y primer titular de la cátedra de Botánica y Ciencias de la Universidad Popular de Nancy, que ayudó a crear con Émile Gallé.

El vidriero fue tesorero de la Liga Francesa por los Derechos Humanos y fiel defensor de los judíos de Rumanía, país donde la Constitución de 1866 solo otorgaba la nacionalidad a las personas de confesión ortodoxa. Asimismo, fue uno de los primeros en defender públicamente al capitán Alfred Dreyfus, a pesar de vivir en una ciudad conocida por estar en contra.

En 1901 fundó la Escuela de Nancy o “Alianza Provincial de las Industrias Artísticas”, de la que fue su primer presidente y redactor de los estatutos. De hecho, el movimiento “Art nouveau” marcó a la ciudad, que sigue siendo una de los mayores exponentes de este estilo basado en las curvas y la imaginación.

Pero poco se sabe acerca del porqué se fabricaron tantos gatos de loza fina en su taller. El modelo más habitual era un gato de treinta centímetros de alto y doce de ancho, amarillo, decorado con corazones y círculos azules y blancos, ojos de vidrio y una sonrisa. Aquí vemos a una pareja de gatos que son botes de tabaco, aunque la mayoría eran figuras sin ningún uso práctico.

Y aquí uno de los pocos perros, un bulldog, que salió del taller Gallé. Aparte de los gatos amarillos, hemos descubierto otros de todo tipo, incluso uno decorado con naipes.  Todos sonríen, todos tienen ojos de vidrio y uno no corresponde al modelo habitual: Es amarillo, pero está agachado y su cabeza es móvil.

Como dijimos antes, Émile Gallé también era ebanista e hizo toda una serie de mesas que se encajaban unas en otras, muy de moda en la época (y muy prácticas, por cierto) con gatos de marquetería. Verdaderas maravillas.

El artista falleció el 23 de septiembre de 1904, a la temprana edad de 58 años, y su viuda Henriette, ayudada por el marido de una de sus hijas, se hizo cargo de la dirección del taller de vidrio. En 1908 publicó “Ecrits pour l’art” (Escritos para el arte), una compilación de los principales escritos de Émile Gallé sobre botánica y floricultura, así como sus discursos y varios artículos en torno al arte y los artistas. Sociedad anónima desde 1927, la empresa dejó de producir en 1931.

En 1904, meses antes de que falleciera, el Museo de Arte Decorativo de Nancy le compró treinta y ocho cristales a Émile Gallé. La popularidad y renombre del artista hizo que incluso durante su vida se realizaran numerosas falsificaciones, sobre todo de sus obras de cristal.


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La gata Psipsila, Tove Jansson y Tuulikki Pietilä

Psipsila (Tove Jansson)

Tove Jansson, probablemente la escritora finlandesa más leída de todos los tiempos, es la creadora de la familia Mumin, cuyas aventuras están recogidas en nueve libros, cinco novelas gráficas y una serie de cómics traducidos a más de cincuenta idiomas, entre ellos el español. Los Mumin (Mumintroll en sueco) son trolls bondadosos con una cabeza curiosamente parecida a la de un hipopótamo.

Mumin

Tove y Psipsila

Escribió muchas otras novelas para jóvenes y adultos, como “El libro del verano” (Ediciones Siruela), en la que aparece brevemente un gato, un gato negro. Recalcamos el color porque durante muchos años, Tove Jansson tuvo dos compañeras, la gata Psipsila y la artista Tuulikki Pietilä.

Tove, Tuulikki y Psipsila

El gato de “El libro del verano”

Tove Jansson se hizo muchas fotos con Psipsila, y Tuulikki Pietilä realizó una serie de preciosos dibujos de la gata negra con una pequeña corbata. Ambas mujeres se complementaban y colaboraron en numerosos proyectos. El personaje Tuticky, una chica decidida, independiente y amante de la naturaleza que aparece en 1957 en “La familia Mumin en invierno”, está basado en Tuulikki, cuyo diminutivo cariñoso era “Tooti” (pronunciado “Tuti”), lo que explica el nombre del personaje.

Mumin y Tuticky

Sus caminos se cruzaron en 1955 en una fiesta navideña en Helsinki y no se separaron durante los cuarenta y cinco años siguientes. Tove Jannson nació el 9 de agosto de 1914 en Helsinki, entonces en el Gran Ducado de Finlandia y parte del Imperio Ruso. Tuulikki Pietilä nació tres años después, el 18 de febrero de 1917, en Seattle, Estados Unidos. Al cabo de cuatro años su familia se trasladó a Finlandia.

Cada una tenía un estudio en el mismo edificio separados por un pasillo y pasaban los luminosos meses de verano en la pequeña isla de Klovahru, en el Golfo de Finlandia, acompañadas por Psipsila, claro. Nos preguntamos cómo le sentaba a la gata el viaje hasta la isla, distante cien kilómetros de la capital, y sobre todo las tres horas de barco, pero debía estar acostumbrada.

Tove con Psipsila en la isla Klovharu

Tove y Tuulikki

Poco se sabe de Psipsila. Encontramos fotos suyas con Ham, la madre de Tove Jansson. En la primera es una gatita de unos dos meses; en la otra, una gata adulta. No son más que suposiciones, pero fijándonos en Ham, podían haber transcurrido diez años. Pero sí descubrimos, por casualidad, que Psipsila vivió hasta los dieciséis años.

Ham, la madre de Tove, con Psipsila

Ham y Psipsila

¿Cuándo llegó? Hay una foto preciosa – la única – de Tuulikki Pietilä con Psipsila en su taller fechada en 1964.  La gata saca la lengua de forma exagerada; parece joven, quizá tuviera tres años… Si es así, podría fecharse su entrada en la vida de las dos mujeres entre el año 1960 o 1962.

Tuulikki Pietilä y Psipsila en 1964

Tove incluyó un dibujo suyo en dos cartas dirigidas a la escritora Ruth Thomas. En la primera le dice que debe seguir escribiendo acerca de un fantástico gato de cabeza azul (habrá que indagar de qué gato se trata y quizá dedicarle una entrada) y añade: “La mía es del todo negra y se llama ‘Psipsila’, que significa ‘gato’ en griego”. Lo hemos comprobado, efectivamente “psipsila” es gato en griego. En la segunda le manda un dibujo de la gata. Era el año 1977, ya debía ser muy mayor.

Primera carta a Ruth Thomas

Segunda carta a Ruth Thomas

Tuulikki Pietilä, además de pintora, era una experta en grabados conocedora de todas las técnicas, que a menudo mezclaba para obtener efectos diferentes. En los años ochenta abandonó las artes gráficas por requerir demasiado esfuerzo físico y se dedicó a crear miniaturas y dioramas basados libremente en los personajes de los Mumin.

Felicitación de Navidad (Tuulikki, 1956)

Gatos siameses (Tuulikki)

Tuulikki y Tove hubieran podido conocerse años antes, pero su momento aún no había llegado. Las dos estudiaban en la Academia Finesa de Bellas Artes en 1938, y en 1950 estuvieron en París al mismo tiempo. Tuulikki llevaba unos años estudiando técnicas de grabado en la ciudad y Tove se detuvo un tiempo después de viajar por Italia y el norte de África.

Bodegón, sombrero y gato (Tove)

Tuulikki Pietilä siempre se quedó en un segundo plano. Todos los que la conocieron dicen que nunca le interesó la fama. Enseñó Técnicas de Grabado en la Academia de Bellas Artes de Helsinki, obtuvo una cátedra en 1982, escribió un libro sobre el grabado en metal y realizó numerosas exposiciones, la primera en solitario en 1951. Falleció en su casa el 23 de febrero de 2009.

Cartel

Ambas eran intrépidas viajeras. En 1982, Tove Jansson, en una carta enviada desde Viena, dice: “Tooti siempre es fantástica, desde luego, pero una Tooti viajera es algo excepcional”.

Tove y Psipsila

Tove Jannson nació en el seno de una familia perteneciente a la minoría de habla sueca en Finlandia (como Edith Södergran https://gatosyrespeto.org/2014/05/26/edith-sodergran-poetisa-y-fotografa-enamorada-de-los-gatos/). Hija y hermana de artistas (su padre era escultor, su madre – de nacionalidad sueca – ilustraba libros, un hermano se dedicó a la fotografía y el otro fue novelista y autor de viñetas), publicó el primer libro Mumin (Los Mumin y la gran inundación) en 1945 y los dos siguientes en 1946 y 1948 con un éxito inmediato. En 1966 fue galardonada con la medalla Hans Christian Andersen.

La familia solía pasar unos meses al año en las islas del Golfo de Finlandia, pero no en la de Klovharu, donde Tove haría construir una pequeña casa en los años sesenta para escaparse con Tuulikki cuando una relación como la suya aún no estaba bien vista en el país.

Tove y Tuulikki en Klovharu

Las filmaciones que hacía Tuulikki  de esos meses veraniegos en la pequeña isla y de sus numerosos viajes juntas han servido para varios documentales. Entre los más recientes destacaremos “Haru, yksinäinen saari” (Haru, la isla solitaria – 1998) y “Tove ja Tooti Euroopassa” (Tove y Tooti en Europa – 2004). Tove Jansson falleció el 27 de junio de 2001, a los 86 años, de un cáncer; Tuulikki Pietilä la siguió ocho años después.

Tove y Psipsila

El éxito de los Mumin ha continuado con más dibujos animados, largometrajes e incluso un parque temático. La desaforada comercialización de los últimos años ha sido duramente criticada por amigos de Tove Jansson y por entusiastas de los libros. Se quejan de la banalización de la filosofía original del mundo Mumin hasta haberlo convertirlo en un entretenimiento vacío. El control artístico depende de Sophia Jansson-Zambra, hija de Lars Jansson, el hermano menor de Tove.

La antítesis del parque temático estilo Disneylandia es el museo Mumin de Tampere, donde se exhiben las ilustraciones y miniaturas originales realizadas por la artista y su compañera. Se estima que la marca Mumin supera actualmente los 700 millones de euros anuales en ventas.

Tove y Psipsila


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La gata Emma Nelson y el pintor Edward Bawden

La gata Emma Nelson y el pintor Edward Bawden se conocieron en la primavera de 1985 en el Refugio Wood Green. El artista dice: “Me escogió ella al saltar en mi hombro. Entonces solo se llamaba Nelson, pero mi nieta Louise añadió Emma… No sé nada de la historia personal de Emma, excepto que era una gata callejera recogida en Welwyn Garden City y que yo no podría haber tenido una mejor amiga felina”.

Cuatro sillas y Emma Nelson

Emma Nelson entre palomas

Edward Bawden dibujaba gatos antes de convivir con Emma Nelson, pero nunca había hecho tantos cuadros de gatos en tan poco tiempo desde que llegó ella. Sabemos que tuvo otros gatos gracias al retrato sobre madera realizado por su amigo Eric Ravilious en 1930. En él vemos a Bawden en su estudio, pintando, y a un gato rubio en la alfombra, lavándose. Queda claro que los gatos formaban parte de la vida de Bawden.

Edward Bawden en su estudio con un gato (Eric Ravilious, 1930)

El cariño del pintor por los gatos empezó siendo muy joven. Quizá ya había alguno en casa de sus padres, un ferretero y un ama de casa. Nació en el pueblo de Braintree, Inglaterra, el 10 de marzo de 1903, y a los siete años, ya en el colegio, empezó a copiar los gatos de Louis Wain (https://gatosyrespeto.org/2015/09/10/los-gatos-psicodelicos-de-louis-wain/) y las ilustraciones de Burne Jones para “Morte d’Arthur”, de Malory. Unos años después, sus padres le mandaron a un colegio privado y el director le recomendó que estudiara una vez a la semana en la Escuela de Arte de Cambridge cuando tenía 15 años.

A principios de los años treinta fue descubierto por la agencia de publicidad Stuart Advertising, a través de la que produjo algunas de sus obras más humorísticas e innovadoras para la tienda Fortnum & Mason. Solo hemos encontrado algunos dibujos de los años cincuenta, nada anterior.

Fortnum & Mason (Años 50)

Fortnum & Mason (Catálogo 1958)

Fortnum & Mason

Se casó con Charlotte Epton y tuvieron dos hijos, Joanna y Richard (al que dedicaremos otra entrada por sus numerosas obras dedicadas a gatos), en 1932. El pintor ya vivía en Great Barfield, Essex, donde se había trasladado con Eric Ravilious. No tardaron en seguirles más artistas, algunos tan famosos con John Aldridge y otros menos conocidos.

El salón

Aldridge y Bawden habían proyectado diseñar papeles murales y comercializarlos, pero la II Guerra Mundial lo impidió. Al igual que Ravilious y Paul Nash, este último profesor de Bawden en Cambridge, fue nombrado artista de guerra. Plasmó sobre papel la evacuación de los soldados británicos de Dunkerque ante el avance alemán.

Fizz

Gata aya con nueve vidas

El armario de Petra

Destinado a Oriente Próximo, permaneció allí hasta 1942, cuando zarpó en El Cairo a bordo del Laconia. El barco fue torpedeado y Bawden estuvo cinco días a bordo de un bote salvavidas hasta que lo rescató la armada francesa. Pero el régimen de Vichy le encerró en un campo de prisioneros en Casablanca, liberado por las tropas estadounidenses dos meses después.

Juega conmigo

La Rêverie

Portada de The Listener

Regresó a Inglaterra en 1945 y residió en Great Barfield hasta 1970. Dentro del grupo de artistas de Great Barfield, es uno de los más conocidos y también el que, con John Aldridge, más tiempo permaneció en la pequeña ciudad. A finales de los sesenta, su esposa Charlotte y él decidieron irse a vivir a Saffron Walden, pero ella falleció pocos días antes de la mudanza y Bawden se trasladó solo a la nueva casa en 1970.

Eric Ravilous, Tirzah Garwood, Edward, Charlotte y gato en Great Barfield (1932)

Madre gata con nueve vidas

Decoró las paredes con los papeles pintados que había acabado por comercializar, y distribuyó los muebles y objetos traídos de “Brick House” (así se llamaba la casa de estilo georgiano que había compartido con Charlotte en Great Barfield). Encargó la construcción de un estudio con grandes ventanales y una puerta especial para que pudieran entrar y salir obras de gran tamaño sin pasar por la casa.

Mi esposa gata

La hora

Y aquí es donde Emma Nelson le acompañó durante los últimos años de su vida, concretamente hasta el 21 de noviembre de 1989. Empezó a pintar a la gata cuando esta tenía entre nueve y doce meses. En una entrevista realizada por la revista “House and Garden” explica que la primera vez que quiso pintarla, realizó todo el cuadro dejando un espacio en blanco donde colocarla. Pero no era natural, y decidió pintar primero a Emma y luego añadir el resto.

Emma Nelson con siemprevivas

Emma Nelson en alfombra

En una carta fechada el 26 de mayo de 1987 escribió: “Al ser una gata negra, es un excelente punto de fuga para un cuadro de interior. Pero ya que su naturaleza gatuna no le permite permanecer donde se la ha dejado, no me queda más remedio que esperar pillarla en una buena posición. Por lo tanto, lo primero que aparece en el papel es la gata dibujada rápidamente con pincel. Luego, construir un fondo para la gata, que no es más que una mancha negra en el papel, ha demostrado ser un método mucho más flexible de lo que imaginaba”.

Emma Nelson en invernadero

Emma Nelson cerca de la chimenea (1987)

Y en otra entrevista seguía diciendo: “Ningún gato soporta que se le plantifique en un espacio concreto; al intentarlo, Emma se aleja inmediatamente, con el rabo muy tieso, y solo me queda tener paciencia y esperar a que se coma un buen plato de pescado hervido y esté dispuesta a encontrar el lugar ideal para echarse a dormir, sea cual sea. Entonces me lanzo, armado con papel y colores”.

Emma Nelson con crisantemos

Emma Nelson y orquídea (1987)

El 14 de agosto de 1991, Richard Bawden, el hijo del pintor, escribió en una carta: “Nunca había visto a Edward pintar retratos de gatos y me sorprendió que todas las obras expuestas excepto dos incluyeran a Emma Nelson”.

Emma Nelson, rosas y periódico (1987)

Feliz Navidad

Emma Nelson fue la inseparable compañera de Edward Bawden los últimos años de su vida, cuando se vio abocado a quedarse cada vez más en casa, aunque nunca dejó de pintar. Pero nuestra pregunta es, ¿qué fue de Emma Nelson cuando falleció el artista? Suponemos que su hijo Richard la recogió.

Emma Nelson y Edward Bawden (Autorretrato)