Gatos y Respeto

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Los gatos de Miné Okubo

La pintora Miné Okubo nació el 27 de junio de 1912 en Riverside, California. Sus padres, naturales de Japón, se conocieron cuando llegaron a Estados Unidos para representar a su país en la Exposición de Artes y Oficios celebrada en Saint Louis, Misuri, en 1904. Su padre, Tametsugu Okubo, tenía un título universitario, y su madre Miyo Kato, era una famosa calígrafa.

Miné Okubo
Gato y pez

Sin embargo, cuando decidieron quedarse en Estados Unidos, Tametsugu trabajó en una tienda de caramelos y como jardinero, mientras que Miyo se ocupaba de la casa y de los siete hijos de ambos. Miné recordaba a su madre pintando cuando tenía un momento libre, pero solía perder la paciencia con ella porque era incapaz de producir copias exactas.

1992

Miyo falleció en 1940, y un año después Miné pintó “Miyo y gato”, en el que se la ve sentada en el banco de un parque con un libro en el regazo (¿la Biblia?) y un gato a su lado. Los gatos fueron un tema recurrente en su pintura y siempre que firmaba un autógrafo añadía el pequeño dibujo de uno. Incluso hemos leído que en algún momento de su vida fue “canguro” de gatos en Nueva York, pero no hemos podido comprobar la veracidad de la información.

Miyo y gato, 1941

Los Okubo era una de las pocas familias japonesas de Riverside. Aunque Miné se interesó por la ciencia siendo adolescente, acabó convenciéndose de que era “un mundo de hombres” y se decantó por las artes. En 1933 obtuvo una beca para la Universidad de California en Berkeley. Después de licenciarse, trabajó en el Proyecto Federal de Arte pintando murales. En 1938 ganó la codiciada beca Bertha Henicke Taussig, que le permitía viajar durante dieciocho meses por Europa estudiando arte.

La II Guerra Mundial estalló en septiembre de 1939 mientras Miné estaba en Suiza, pero consiguió embarcar en Francia y regresar a Estados Unidos. En 1940, ya en San Francisco, ganó el primer premio en la Exposición de Arte de la Universidad de California y fue escogida para ayudar a Diego Rivera en algunos de sus murales.

1976
Mamá gata y Pete en árbol, 1966

El 19 de febrero de 1942, la vida de Miné Okubo, y de gran parte de la comunidad japonesa de Estados Unidos cambió para siempre. El presidente Franklin Roosevelt firmó la Orden Ejecutiva 9066 para el traslado forzoso de japoneses y descendientes de japoneses afincados en la Costa Oeste a campos de detención. La familia Okubo fue separada e internada en diversos campos.

Miné y uno de sus hermanos acabaron en el centro de “reubicación” de Tanforan, un antiguo hipódromo en San Bruno, California, donde compartían un box de 6 por 3 metros que aún olía a estiércol y dormían en sacos de heno. Posteriormente fueron trasladados al campo de detención de Topaz, en Utah.

Haciendo frente a las dificultades, y con los pocos medios de que disponían, Miné Okubo, el profesor Chiura Obata y otros detenidos daban clases de arte en Tanforan y, más tarde, en Topaz. También fue una de las fundadoras de la revista literaria Trek, en Topaz, para la que realizaba ilustraciones. Al estar prohibidas las cámaras fotográficas en el campo, decidió documentar su experiencia mediante dibujos. Realizó más de mil.

A principios de 1943, un dibujo suyo de unos centinelas en el campamento ganó un premio ofrecido por el Museo de Arte de San Francisco y fue publicado por el periódico San Francisco Chronicle, cuyos editores le encargaron una serie para el suplemento dominical. Esto, a su vez, llamó la atención de la revista Fortune, que la contrató para un número especial sobre Japón con otros dos artistas “nikei” (japoneses nacidos en Estados Unidos), Yasuo Kuniyoshi y Taro Yashima. Sus ilustraciones describiendo los campamentos causaron sensación.

Con la ayuda de Fortune, Miné Okubo pudo salir de Topaz en 1944 e instalarse en Nueva York gracias a que los editores de la revista le habían conseguido un apartamento de alquiler controlado en Greenwich Village, donde viviría y trabajaría hasta los últimos meses de su vida. Sin dejar de pintar e incluso de exponer, puso orden en los dibujos realizados durante su encarcelamiento y en 1946 publicó “Citizen 13660” (Ciudadana 13660), el número que le había asignado el Estado.

El libro incluye doscientos seis dibujos y textos suyos en los que describe las tormentas de polvo, la falta de intimidad, los “exámenes de lealtad” a los que debían someterse los internos, los barracones…

Pese al éxito del libro, se sentía incómoda en el mundo de los galeristas y volvió a aceptar encargos para pintar murales, además de trabajar como ilustradora y publicar dibujos en revistas. Casi cuarenta años después de su publicación, “Citizen 13660” fue galardonado con el Premio American Book en 1984 y por The National Women’s Caucus of Art (Asamblea Nacional de Mujeres por el Arte) en 1991.

En una ocasión, Miné Okubo dijo: “Sabía que nunca me casaría. Pobre de mi madre. Arruinó su vida por trabajar tanto para sus hijos. Nunca tenía tiempo para sí misma. Dejó de pintar. Yo tenía claro que no lavaría los calcetines de nadie ni cocinaría para nadie. Ni hablar”.

También dijo que su madre le sugirió que dibujara un gato cada día, pero que no solo debía mostrar su aspecto físico, sino su personalidad. No hemos encontrado ninguna fotografía de la artista con un gato, pero algo nos hace sospechar que compartió su vida con más de uno.

Ella misma se tachaba de “inadaptada”, y los que la frecuentaban la describen como una mujer ingeniosa, divertida, gruñona, creativa y bromista. Se la conoce sobre todo por los dibujos del denigrante trato al que fueron sometidos durante tres años los japoneses estadounidenses después del ataque a Pearl Harbor – a pesar de que muchos murieron luchando en las filas del ejército americano –, pero dejó más de dos mil obras de diferentes formatos y estilos. Falleció el 10 de febrero de 2001.

“Soy una persona que desea contribuir a mejorar este mundo. Para mí, el arte y la vida son lo mismo. He tardado 50 años en descubrirlo, pero ya lo he conseguido”.

Miné Okubo

Queremos acabar esta entrada con una foto que no tiene nada que ver con gatos, pero que ilustra perfectamente el miedo producido por la ignorancia, el desconocimiento y la cerrazón que suele traducirse en racismo. Una mujer señala un cartel que reza: “Japos, seguid andando. Esto es un barrio blanco”.


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Gatos en el Antiguo Egipto

Bronce y oro, 600 a.C.

Durante mucho tiempo se creyó que el gato había sido domesticado en Egipto, pero en 2004 un grupo de arqueólogos franceses descubrió en Chipre los restos de un gato de ocho meses en un yacimiento neolítico fechado en 9500 a.C. y se han encontrado otros en poblados cercanos a Jericó que remontan a 6000 años a. C.

Peso, 305-30 a.C.

Los restos más antiguos conocidos en Egipto proceden de una tumba de época prefaraónica de Mostwagedda, al sur de Asiut, en la que un hombre está enterrado con una gacela y, a sus pies, un gato, datado en 4000 a.C., aunque es imposible saber si era salvaje o domesticado.

Gata amamantando, 664-30 a.C.

Los gatos salvajes más comunes eran el Felis chaus (gato de la junga) y el Felis silvestris Lybica (gato del desierto), animales de pequeño tamaño que debieron acercarse a los poblados y acabaron por convivir con los seres humanos.

Felis chaus
Felis silvestris

Las primeras imágenes de gatos son las de una estela procedente del templo donde se veneraba al faraón Neferkara Pepy (2236-2143 a.C.) en Saqqara. Tres representaciones juntas podrían significan “multitud”, de ahí que se haya transcrito como “Ciudad de los gatos”.

En un contexto doméstico, el gato aparece por primera vez en la tumba de Baket III, en Beni Hasan, donde uno se enfrenta a un ratón. Se han encontrado figuritas de gatos en tumbas del Imperio Medio, lo que indica su creciente popularidad. Se estima que el gato azul moteado de loza está fechado entre 1850 y 1650 a.C. La pequeña vasija de alabastro en forma de gato (1980-1801 a.C.) es la representación tridimensional más antigua conocida de un gato.

Loza esmaltada
Alabastro

A partir del reinado de Tutmosis III (1479-1425 a.C.) el gato se representa con mayor frecuencia en las tumbas, sobre todo en Tebas. En una estela de la tumba de Meri-meri, contemporáneo de Amenofis III (1391-1353 a.C.), hay un gato debajo de la silla de la mujer. Su posición se repetirá infinidad de veces en el arte egipcio: sentado, con el rabo metido entre la curva de la pierna y la tripa, para reaparecer después.

(Detalle)

En una pintura mural fechada hacia 1250 a.C. de una tumba de Deir el-Medina se ve al escultor Ipuy, que vivió en el reinado de Ramses II (1279-1213 a.C.), sentado con un gato minúsculo en el regazo, y a su lado, su esposa Duammeres con la gata madre mirándonos desde debajo de su silla.

El gato es, en realidad, un elemento muy menor, sea simbólico o no, en la composición general y suele rellenar un espacio vacío (debajo de una silla), algo muy corriente en el arte egipcio.

Estela de Deir el-Medina, 1200 a.C.

Encontramos gatos en las escenas de caza de las tumbas, como por ejemplo en la pintura que describe a Nebanum en un pequeño bote de papiro a punto de lanzar un palo. Su esposa está detrás y su hija, entre sus piernas (llenando un espacio vacío). El muerto siempre iba acompañado de su familia, y queda claro que el gato de Nebanum formaba parte de ella. Se estima que fue realizada en 1450 a.C.

(Detalle)

Por cierto, el gato también tuvo un papel en la medicina egipcia, famosa en el mundo antiguo. La grasa, el pelo y los excrementos del gato macho, así como la placenta y el pelo de la gata hembra formaban parte de diversas recetas, todas ellas de uso externo. Por ejemplo, la placenta de una gata mezclada con otros elementos impedía la aparición de canas, y el pelo de gata mezclado con leche humana y resina se aplicaba en las quemaduras, acompañado del debido sortilegio.

Cabeza de gato, 664-30 a.C.

La forma animal no necesitaba ser explicada porque formaba parte de la vida diaria. No había gran diferencia entre el ser humano y el animal al no existir la categoría de “animal”. En otras palabras, los seres vivos incluían a los dioses, a los humanos y a los animales. El corazón y la lengua del dios creador Ptah estaba “presente en “todos los dioses, todas las personas, todo el ganado, todos los gusanos, todo lo que vive”.

Ataúd de madera, 332-30 a.C.

Ra, el dios sol, se representaba de numerosas formas, y una de ellas era con cabeza de gato. En el “Libro de los muertos”, un gato en la viñeta correspondiente al sortilegio 17 mata al enemigo del dios sol, la serpiente Apofis, con un cuchillo sagrado, haciendo posible que el sol vuelva a salir al día siguiente y el mundo no desaparezca.

Entre 1540 y 1069 a.C. los artesanos que construyeron y decoraron las tumbas reales del Nuevo Imperio del Valle de los Reyes vivían en el poblado de Deir el-Medina, no lejos de Tebas. Dejaron numerosos documentos escritos en tinta sobre papiro, así como pequeñas escenas en óstracos, placas de piedra caliza mucho más baratas y abundantes que el papiro.

Óstraco
Papiro

La mayoría de óstracos son del periodo ramésida (1295-1069 a.C.) y muchos fueron hechos por diversión. Entre las escenas de animales, los gatos ocupan un lugar de importancia, pero los roles suelen estar invertidos. El ratón se ha convertido en rey y el gato le abanica.

En otro, fechado hacia 1150 a.C., un ratón observa a un gato castigar a un joven. ¿Habría atormentado a un gato? Por cierto, las tumbas de Deir el-Medina son las que contienen más representaciones de gatos.

En el pensamiento egipcio, un concepto era formado por dos opuestos, por ejemplo, el valle del Nilo y el desierto, el Alto y el Bajo Egipto. En 1850 a.C. aproximadamente las diosas Sejmet y Bastet eran consideradas opuestos complementarios, pero cada una seguía representada con cabeza de leona.

Gato en marisma, 1900 a.C.

No se sabe exactamente en qué época empezó a verse a la gata como una manifestación de Bastet, pero la asociación cobró mucha importancia cuando la ciudad de Bubastis obtuvo preeminencia durante la vigésima segunda dinastía (945-715 a.C.). El nombre de uno de los reyes de dicha dinastía fue Pamiu (Gato macho), que reinó entre 773 y 767 a.C.

Bastet

El festival de la diosa Bastet en Bubastis se convirtió en uno de los mayores y más populares, y también se celebraba en otras partes del país, como Esna y Tebas en el Alto Egipto, así como en Menfis. Bastet pasó a ser un elemento habitual en los nombres personales de la época tolemaica y solo era superada en popularidad por Osiris.

Bastet

Los cementerios de animales se hicieron más habituales durante el último periodo faraónico, desde 400 a.C. Cada vez se momificaron más animales al considerarse manifestaciones de un dios. Algunas de las necrópolis de gatos cercanas al templo de Bastet en Bubastis remontan al 900 a.C.

Momias de gatos

Hemos encontrado la información para este artículo en “The Cat in Ancient Egypt”, el espléndido libro de Jaromir Malek, una de las mayores autoridades mundiales en arte y cultura egipcios. Es conservador del Archivo del Instituto Griffith en el Ashmolean Museum de Oxford, y autor de decenas de estudios y libros sobre esta materia. Uno de ellos, “Egipto: 4.000 años de arte(Phaidon), está publicado en español.

Sarcófago de Ta-miut, la gata del príncipe Tutmosis, 1150 a.C.


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Los diez gatos del pintor Ferdinand Desnos

Miski, Ohnet, Toutou

Ferdinand Desnos, nacido el 29 de julio de 1901 en Pontlevoy, un pueblo no lejos de Tours y muy cerca del río Loira, hijo y nieto de panaderos, manifestó desde muy joven una afición por el dibujo y, animado por su madre, a los diez años ya elaboraba sus propios colores. Pintados a los 19 años, sus primeros óleos describen escenas y paisajes del campo del centro de Francia.

Ferdinand Desnos en su estudio de París (1956)

Se casó en 1923 con Andrée Vinet y se trasladó à Montrichard, a diez kilómetros de su pueblo natal. El matrimonio tuvo cuatro hijas. Cuatro años después, a pesar de la delicada salud del pintor, la familia se trasladó a París, al barrio de Ménilmontant. Allí, en sus pocas horas libres, descubrió las galerías de arte, el Louvre y otros museos en los que pasaba muchas horas. Trabajó algún tiempo en una tienda de juguetes antes de conseguir un puesto como electricista en el periódico “Le Petit Parisien”.

El pintor en el paraíso

En las oficinas del periódico conoció al crítico holandés Fritz-René Vanderpyl, que frecuentaba a un grupo de artistas formado por pintores, poetas y más artistas que se reunían en el café “La Closerie des Lilas”, al final del bulevar Saint-Michel. Ferdinand Desnos se codeó con Apollinaire, Max Jacob, Edith Stein, Picasso o Paul Fort, e hizo retratos de muchos de ellos. Incluimos aquí el del poeta Paul Fort, al que pintó con un gato en el famoso café. Probablemente, el gato negro vivía en el establecimiento.

El poeta Paul Fort (1943)

Fritz-René Vanderpyl vio en Ferdinand Desnos a un auténtico naif, un arte que empezó a imponerse cuando Wilhelm Uhde descubrió a Henri Rousseau (El aduanero) en 1909 y a Séraphine Louis en 1911. Aprovechamos para incluir los únicos dos cuadros de gatos, no de tigres, pintados por Rousseau. Vanderpyl consiguió que Desnos expusiera en el Salón de los Independientes en 1931 y que vendiera algunos cuadros.

El aduanero Rousseau (Pierre Loti con uno de sus gatos)

El aduanero Rousseau (El gato atigrado, 1863)

Al estallar la II Guerra Mundial, Desnos enfermó de tuberculosis y se recluyó en Bois, donde siguió trabajando sin su familia. Sin embargo, y siempre gracias a su amigo Vanderpyl, expuso en solitario por primera vez en la galería La Boétie en 1942.

Dos mujeres y un gato

La guerra terminó, pero dos fallecimientos le afectaron profundamente; el de su hermano mayor, François, al que estaba muy unido, y el de su primo, el poeta surrealista Robert Desnos, que sucumbió de tifus en un campo de concentración en Chequia. Nos permitimos una pequeña digresión: Robert Desnos era el compañero de Yuki, modelo y esposa del pintor Tsuguharu Fujita, que la confió al poeta, su amante desde hacía años, en 1931 cuando dejó París.

Yuki, Robert Desnos y sus gatos

No sabemos si el cuadro “El testamento” está dedicado a uno de ellos, pero la  composición es maravillosa: El pintor, delante del muerto, nos mira mientras un hombre toca el piano, y la viuda y un perro parecen llorarle. Varias mujeres desnudas o semidesnudas están a la derecha, además de cuatro gatos, otros dos perros, una ardilla, dos pajaritos, una cabra blanca y, a la izquierda, delante de la Muerte, un ciervo. Su hermano François era cazador, quizá le cuadro le esté dedicado.

El testamento (1950)

En 1948 regresó a París con su mujer y dos de sus hijas para instalarse en una modesta portería que no tardó en ser transformada en taller. El escritor y diplomático libanés Salah Stétié dijo en sus memorias (“L’Extravagance”, 2014): “Era un pintor al que solo le interesaba lo mágico, un pintor primario, con cuadros de formatos muy diversos, que colgaba de abajo arriba en el hueco de la escalera del inmueble del que era conserje, lo que provocaba la indignación de los vecinos”.

Hombre de espaldas

Y sigue diciendo: “Sin embargo, no se atrevían a protestar mucho porque Ferdinand, su mujer y sus dos hijas – las tres algo avergonzadas por los pintarrajos del marido y padre – eran los mejores porteros de todo el barrio, siempre y cuando se soportara a los diez gatos de la familia que se habían apoderado del edificio”.

Ferdinand Desnos (1956)

La mujer vista por Picasso y Desnos

¡Diez gatos! Siempre gracias a Salah Stétié sabemos que la gata blanca se llamaba Doucette y que era una de las favoritas del pintor. Aquí la vemos sentada debajo de una sombrilla roja, acompañada de otros gatos de espaldas.

Su pasión por los gatos hizo que fuera un gran amigo de otro gran defensor de los gatos y animales en general, Paul Léautaud (https://gatosyrespeto.org/2017/09/28/300-gatos-y-paul-leautaud/). Le hizo numerosos retratos, tres de ellos con gatos. El primero, de 1950, es de un estilo totalmente diferente al habitual del pintor. En el segundo, de 1953,  también incluye a la mona que el escritor y crítico encontró un día en su jardín. En el tercero, realizado un año después, el pintor visita a Léautaud en su casa.

Paul Léautaud delante de su casa (1950)

Paul Léautaud, sus gatos y su mona (1953)

(Detalle)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Visita a Paul Léautaud (1954)

Ferdinand Desnos se hizo muchos autorretratos, pero solo uno con algunos de sus gatos. En el de 1953 le vemos con tres gatos, uno blanco y negro en sus hombros, otro intentado escalar por su espalda y el tercero, uno rubio, nos observa con aire nada tranquilizador. El gato blanco y negro podría ser el mismo que mira por la ventana de la portería.

 

Autorretrato (1953)

(Detalle)

Nos ha sido imposible encontrar la fecha de muchas de sus obras, pero nos ha sorprendido que en numerosas escenas de su región natal, los personajes estén acompañados por un gato, como en “La gran familia” o en “La cabrera”.

La gran familia (1919)

La cabrera

En 1954, algunos críticos redescubrieron al pintor en el Salón de los Independientes, donde nunca dejó de exponer anualmente. Paul Chardourne le compró varios cuadros de gran tamaño, así como Raoul Tubiana, el cirujano y coleccionista que le apoyó y cuidó hasta su muerte por tuberculosis el 16 de noviembre de 1958, a los 57 años, después de pintar casi 800 cuadros.

Leda, cisne y algunos gatos

Queremos acabar esta entrada con “La Cena en el Sena”, un lienzo que nos parece increíble y en el que también hay un gato, aunque no se vea a primera vista. Representa una curiosa Última Cena y actualmente se encuentra en la colección del Museo de Arte Naif y Artes Singulares de Laval, en la región de País de Loira. Con Notre Dame en segundo término, vemos a Cristo y a los doce apóstoles en el centro de la mesa. A la izquierda, justo después de un personaje vestido con caftán (el sultán de Marruecos, Mohammed V), se encuentra un hombre vestido de rojo con gafas redondas, el amigo del pintor, Salah Stétié.

La Cena en el Sena (1954)

(Detalle)

Delante de Cristo, en el otro lado de la mesa, hay una segunda mesa colocada transversalmente donde se están poetas como Verlaine, Mallarmé, Rimbaud y otros, así como Léautaud y el pintor con algunos de sus cuadros. Y aquí hay un gato blanco, en el respaldo de la silla de Ferdinand Desnos. Todos están rodeados de una multitud de personas comiendo, bebiendo, jugando, tocando, bailando… Una obra inverosímil, con un enorme sentido del humor.

Ferdinand Desnos en su estudio (1956)


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Gatos australianos y Barbara Hanrahan

Niña con gato y pájaros (1988)

Barbara Hanrahan fue una grabadora y novelista australiana nacida en Adelaida el 6 de septiembre de 1939. Al fallecer su padre de tuberculosis cuando ella tenía un año, creció en una casa habitada únicamente por mujeres: su madre, que trabajaba como dibujante de publicidad y no volvió a casarse hasta bastantes años después, su abuela y su tía abuela.

Gato, pájaros y sol (1990)

Estudió en la Escuela Técnica de Thebarton, el barrio de Adelaida en el que vivía, y posteriormente se diplomó como profesora de arte en el Adelaide Teachers’ College. Entre 1957 y 1960 también se apuntó a clases nocturnas en la recientemente fundada Escuela de las Artes del Sur de Australia, donde el artista alemán Udo Sellbach la introdujo en el arte del grabado.

El ojo de Dios

Gato y flor

De esa época es el “Gato con rama”, que no fue impreso hasta 1972, acompañado de un pequeño poema que dice: “El gato y las hojas que caen. Vean al gato en el muro jugando con las hojas que caen, hojas marchitas – 1, 2 y 3 – del noble saúco”. La artista comentó en una ocasión que le había marcado el expresionista alemán Ernst Ludwig Kirchner (https://gatosyrespeto.org/2015/03/04/ernst-ludwig-kirchner-y-cien-gatos/), pintor y grabador que dedicó más de cien obras a los gatos.

Gato con rama

Gato y perro (1990)

En 1963 dejó Adelaida para trasladarse a Londres y se matriculó en la Escuela Central de Arte para estudiar con la famosa grabadora Gertrude Hermes (de la que incluimos el único grabado que hizo con un gato). Libre por fin del encorsetamiento convencional de la clase media de Adelaida, se sumergió en la escena pop londinense.

Otros gatos y Henry (Gertrude Hermes, 1952)

Niña y niño (1987)

Experimentó con grabados basados en el cine, las revistas y la cultura pop estadounidense en general, además de tocar temas abiertamente sexuales. Al graduarse en 1963, regresó a Adelaida porque se quedó sin dinero, pero volvió a Londres un año después quedándose en la capital británica hasta 1975.

Gato, perro, sirena y sol

Allí conoció a Jo Steele, un ingeniero australiano que acabó convirtiéndose en escultor y que sería su compañero de por vida. Fueron años difíciles para Barbara Hanrahan. Dio clases en escuelas de arte y, al fallecer su abuela, se centró en temas como la familia. Sin dejar de crear numerosos grabados, empezó a escribir y publicó su primer libro semi-autobiográfico, “The Scent of Eucalyptus” (El olor del eucalipto), en 1973.

Jo Steele en la casa de ambos

Gatos con niña (1989)

En 1971, su primera exposición individual, en la Galería Clyde Jessop, no tuvo el impacto deseado entre la crítica, que la ignoró y solo vendió dos grabados. Sin embargo, y a pesar de no vivir en Australia, ya había expuesto con éxito en Adelaida y en Sídney.

Chica con pelo de musgo

Al volver a Adelaida en 1975 enseñó Grabado en la Escuela de Arte del Sur de Australia, pero al cabo de un año se fue de nuevo a Londres y trabajó con Blair Hughes-Stanton. La artista se decantó por colores atrevidos con un gran énfasis en el detalle y una mezcla entre realidad y fantasía.

Poemas (1970)

Chica con gato (1980)

De nuevo en Adelaida en 1978 siguió dando clases y produciendo grabados sin dejar de escribir. Para entonces había publicado otras tres novelas y ya era bastante conocida como escritora. Siempre inquieta, decidió volver a Londres en 1981 y permaneció allí tres años antes de regresar definitivamente a Adelaida en 1984 al diagnosticarle un cáncer.

Madre y niña (1989)

A pesar de su enfermedad, la tremenda producción de la artista apenas disminuyó hasta el día de muerte, el 1 de diciembre de 1991, a los 52 años. Hizo miles de grabados y publicó nada menos que catorce libros. Jo Steele, que quedó a cargo de la herencia de Barbara Hanrahan, donó unos 300 grabados a la Galería Nacional de Australia y otros 200 a la Galería de Arte del Sur de Australia. Sus memorias se publicaron póstumamente en 1998.

Niña con gato y pájaros (1989)

El mundo de abajo

Si tomamos en cuenta su enorme producción, las obras que incluyen un gato representan una parte ínfima de la misma. Quizá tuviera gatos, pero algo nos dice que no fue así. Tenía un pie en un continente y el otro en el lado opuesto del mundo, no habría sido práctico vivir con un gato. Ya sabemos que no son animales muy viajeros. Como mucho, hubo gatos en el hogar matriarcal en el que creció.

Niña con gato y pájaros

Existen tres versiones del mismo grabado con una pequeña leyenda debajo que dice así: “El perro viene cuando se le llama, el gato se va. La mejilla del mono está muy calva, a la cabra le gusta jugar”.

 

 

 

 

 

 

 

 

En todos los grabados suyos incluidos en esta entrada hay un gato, aunque en un par de ellos quizá sea algo difícil verlos.

Composición

Los gatos acompañan a las mujeres y a las niñas en sus obras. Hemos encontrado tres grabados con mujeres sentadas en gatos, más una sentada en un tigre. En los dos en color, las mujeres alzan una rama con hojas, la misma rama que acompaña a varios gatos. En los otros dos, el tigre tiene cara de sol, y en “Cat Lady”, un sol idéntico está en el cielo. Los mismos simbolismos se repiten constantemente en sus grabados con gatos.

Bow-Wow y Cat Woman (1977)

En su libro más autobiográfico, “Michael and Me and the Sun” (Michael y yo y el sol), dice, hablando de su vida de adolescente en Adelaida: “Era dos personas. Una parte de mí parecía estar de acuerdo en quedarme con ellas (mi madre, mi abuela y mi tía abuela) y sentarme en el jardín, arrancar la mala hierba del césped y de debajo de los prunos. Pero siempre, desde muy pronto, aparecía otra persona que quería ser como fue mi padre, que no quería preocuparse por cositas como ‘¿Tienes las uñas sucias? ¿Habrá polvo en los muebles?’ Es la parte que se liberaba cuando hacía grabados, la parte que me obligó a irme”.

Cat Lady (1977)

Tiger Lady (1990)

La obra de Barbara Hanrahan recogió el espíritu de su época. Fue una pionera en su Australia natal en la lucha por la igualdad de género y la liberación social. Exploró arquetipos femeninos en su obra: la madre, la hija, la virgen y el objeto del deseo. Y el gato tuvo un significado en sus grabados.

Iris en su jardín (1979)


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Gatos en autorretratos – Parte 2

Foujita

TSUGUHARU FOUJITA (https://gatosyrespeto.org/2018/06/14/gatos-en-los-autorretratos-de-tsuguharu-foujita/) tiene tantos autorretratos con gato que incluso dedicamos hace unos dos años y medio una entrada a este tema, pero no podíamos dejar de incluirle aquí.

Foujita

ALICIA FRANCE, nacida en Rochdale, parte del Gran Manchester, es una pintora figurativa que estudió en la Universidad de Newcastle. Su “Autorretrato con gato”, adquirido por la Colección Ruth Orchard en 2017, es un óleo sobre plancha de aluminio.

Alicia France (2017)

CHRISTOPHE GOL es un artista contemporáneo francés. Por sus exposiciones, hemos deducido que debe vivir cerca de Marsella, pero no sabemos nada más. El cuadro se titula “Autorretrato… o en la piel de un gato”.

Christophe Gol

EDWARD GOREY (https://gatosyrespeto.org/2014/09/13/las-ilustraciones-de-edward-gorey/) El primer año de este blog le dedicamos una entrada que ahora nos parece demasiada corta para un hombre que se apasionó tanto por los gatos y que dijo “No concibo la vida sin gatos”.

Edward Gorey

GOSIA JANIK es una fotógrafa polaca especializada en retratos. Se licenció en 2002 y abrió su estudio dos años después. Actualmente reside en Madrid y se dedica sobre todo a la fotografía de moda. Experimenta con los autorretratos y en muchos de ellos está incluido un gato o, mejor dicho, su gato. No sabemos cómo se llama, pero también es el protagonista de muchas otras fotos.

Gosia Janik

FRIDA KAHLO, nacida en Coyoacán el 6 de julio de 1907, no pintó gatos. El único cuadro es este autorretrato realizado casi al final de su matrimonio con Diego Rivera. Algunos interpretan al gato negro en su hombro izquierdo como una señal de mal augurio, pero existe una foto de Frida en el patio de su casa con su mono en brazos y un gato negro alejándose. ¿No será que sencillamente quiso incluir a los dos animales que la acompañaban? Falleció el 13 de julio de 1954. También hemos incluido el sello que le dedicó la República de Togo.

Frida Kahlo

DORA KALLMUS, nacida en Viena en 1881 en una familia de abogados judíos, fue la primera mujer admitida (1905) en los cursos de teoría en el Graphische Lehr und Versuchsanstalt (Instituto de Formación Gráfica). En 1907 abrió un estudio y adoptó el seudónimo de Madame d’Ora. El éxito fue tal que en 1907 abrió un segundo estudio en París en el que retrató a todos los famosos de la época. Amiga del modisto Balenciaga, este ideó un plan para sacarla a ella y a su hermana Ana del país con un visado español en 1940, cuando Alemania invadió Francia. El plan fracasó y Ana fue deportada a Polonia, donde murió en el campo de Chelmo. Dora consiguió esconderse cerca de Lyon y no regresó a París hasta 1946. En 1959 quedó inválida en un accidente de tráfico y murió en Austria el 28 de octubre de 1968.

Dora Kallmus (Madame D’Ora) (1925)

ERNST LUDWIG KIRCHNER (https://gatosyrespeto.org/2015/03/04/ernst-ludwig-kirchner-y-cien-gatos/) En 1919, mientras estaba afincado en Davos, Suiza, recuperándose de una crisis nerviosa y de un accidente, empezó a pintar gatos, sobre todo a su gato negro. Se cree que firmó más de cien obras de gatos entre cuadros y dibujos.

Ernst Ludwig Kirchner (1919)

PAUL KLEE (https://gatosyrespeto.org/2016/08/04/los-gatos-de-paul-klee/) no pintó muchos gatos, pero hay varias fotos de él con su gato. Aquí, saltándonos las reglas del autorretrato, incluimos la que le hizo su hijo Felix en 1929 con Fripouille, nombre que puede traducirse como bribón, pillo, malandrín.

Paul Klee y Fripouille (Felix Klee, 1929)

LOTTE LASERSTEIN, nacida en Paslek, Polonia, el 28 de noviembre de 1898, fue una de las primeras mujeres que ingresó en la Academia de Berlín. Esta institución la galardonó con la Medalla de Oro en 1925, dos años antes de abrir su estudio en Berlín. Sus retratos suelen ser de mujeres independientes en entornos urbanos, representando la “Neue Frau” o “Nueva mujer” de finales de los 20 y de principios de los 30 en Alemania. En 1934 fue declarada “tres cuartos judía” por la nueva ley racial nazi y en 1937 tuvo que emigrar a Suecia. Siguió pintando con éxito hasta los años cincuenta, cuando la moda se inclinó hacia el modernismo y la abstracción. Falleció el 2 de enero de 1993 en Kalmar, Suecia. En “Autorretrato con gato”, de 1928, se plasmó fríamente con rasgos andróginos, el perfecto ejemplo de la estética del movimiento “Nueva objetividad”, muy alejado del expresionismo.

Lotte Laserstein (1928)

PAUL G. OXBOROUGH es un pintor estadounidense nacido en 1965. Estudió en el College of Art de Minneapolis y en el Atelier Lesueur. Ha expuesto en las Galerías Nacionales de Retratos Británica y Escocesa, así como en el Smithonian y otros museos. También sabemos que se le encargó el retrato del gobernador de Minnesota y que su gato se llama Murph.

Paul G. Oxborough

FRITZ SCHOLDER (https://gatosyrespeto.org/2018/02/01/gatos-indios-norteamericanos-y-fritz-scholder/) También nació en Minnesota, como el pintor anterior, pero huyo del frío y se instaló en Santa Fe, Nuevo México. Puede afirmarse que su pintura acabó con muchos estereotipos y cambió definitivamente el concepto de “artista indio”.

Fritz Scholder (2003)

FRANCISCO TOLEDO (https://gatosyrespeto.org/2020/12/03/los-gatos-zapotecas-del-artista-francisco-toledo/) El pintor realizó numerosos autorretratos durante su vida. Nos ha sido imposible encontrar la fecha de su “Autorretrato con gato”.

Francisco Toledo

LOUIS VALTAT nació en Dieppe, Normandía, el 8 de agosto de 1869. Fue admitido a los 17 años en la Escuela de Bellas Artes y completó sus estudios en la Academia Julian. Allí trabó amistad con Pierre Bonnard, otro amante de los gatos. Enfermo de tuberculosis, pasaba temporadas en Banyuls, en el Rosellón, y luego en la Costa Azul, donde visitaba a Auguste Renoir. El famoso marchante Ambroise Vollard se enamoró de su obra y vendió varios de sus cuadros al coleccionista ruso Ivan Morosov. Fue famoso en vida y nombrado Caballero de la Legión de Honor en 1927. Una vez terminada la II Guerra Mundial, sufrió de glaucoma y pintó su último cuadro en 1948. Tenía treinta años cuando hizo este autorretrato. Falleció el 2 de enero de 1952.

Louis Valtat (1899)

OTTO VAN VEEN, también llamado Otto Venius u Octavius Vaenius, nació en Leiden en 1556 y fue un pintor, dibujante y humanista afincado en Amberes y Bruselas. Tenía un importante taller en la primera ciudad y fue maestro de Peter Paul Rubens entre 1594 y 1598, cuando este tenía unos veinte años. Adquirió una relevante formación intelectual con el pintor y humanista Dominicus Lampsonius y de 1575 a 1580 vivió en Italia. Como pintor de retratos destaca su contribución al retrato de grupo. Su “Autorretrato rodeado de su familia”, actualmente en el Museo del Louvre, representa la idea de la concordia familis desde un punto de vista humanista. Y lo más importante de todo, incluye a un gato blanco al que se le considera claramente de la familia.

Otto van Veen (1584)

BRETT WALKER, fotógrafo y aventurero, nació en 1962 en el norte de Inglaterra en una familia obrera. A los dieciocho años ya trabajaba en Londres como fotógrafo y a los veintidós era el único europeo en la industria de la moda en Tokio. Al cabo de unos años decidió dejarlo todo y subirse a bordo de un buque de la marina mercante, pero no por eso abandonó la fotografía. Pasó largas temporadas en Angola, Bangkok y Brasil fotografiando a los chicos de la calle. Sus fotografías son descarnadas y directas. Aquí le vemos en un autorretrato con su gato negro tuerto.

Brett Walker con su gato

WANDA WULZ (https://gatosyrespeto.org/2017/08/24/yo-gato-y-gato-sin-mi-de-wanda-wulz/) Acabamos con la fotógrafa Wanda Wulz y su famoso autorretrato “Yo + gato” con su gata Muncincina.

Wanda Wulz


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Gatos en autorretratos – Parte 1

Clara MacLean Sargeant (Década de 1920)

Muchos artistas convivieron y conviven con gatos, algunos – la minoría – no los incluyen en sus obras, otros les dedican decenas de cuadros, esculturas, páginas… Y también los hay que se retratan con ellos. Hemos escogido a treinta y dos artistas contando a Clara MacLean Sargeant, de la que solo sabemos que nació en Iowa en 1885. Nos ha sorprendido que todos los autorretratos con gatos son de artistas contemporáneos. Si ya tienen una entrada en nuestro blog, nos limitamos a indicar el enlace y quizá a añadir un comentario sobre la obra. Los artistas aparecen por orden alfabético. Dada la extensión de la entrada, la hemos dividido en dos partes.

Gertrude Abercrombie (1934)

GERTRUDE ABERCROMBIE (https://gatosyrespeto.org/2017/07/20/gatos-soledad-surrealismo-y-gertrude-abercrombie/) Curiosamente, cuando realizamos la entrada no incluimos ninguno de estos dos autorretratos. Decía que siempre se pintaba a sí misma.

Gertrude Abercrombie

BALTHUS, de nombre completo Balthazar Klossowski de Rola. Le dedicamos una entrada en 2015 (https://gatosyrespeto.org/2015/04/03/mitsou-el-eterno-gato-del-pintor-balthus/), pero este autorretrato merece un comentario. Pintado en 1935, en el lienzo blanco apoyado contra el taburete se lee en inglés: “Retrato de Su Majestad el Rey de los Gatos, pintado por sí mismo”. Firmaba las cartas a su futura esposa como “Rey de los Gatos”, y en sus memorias dijo: “Entendí muy pronto mi afiliación secreta y misteriosa al mundo de los gatos. Sentía el mismo interés por la independencia”.

Balthus (1935)

WILL BARNET (https://gatosyrespeto.org/2017/04/06/los-gatos-del-pintor-estadounidense-will-barnet/) A Will Barnet le gustaban los gatos y durante toda su vida le acompañó alguno. Estos dos autorretratos, hechos con muchos años de diferencia, lo demuestran.

Will Barnet (1967)

Will Barnet

HILDA BELCHER nació en Vermont, Estados Unidos, en 1881. Fue la segunda mujer que ingresó en la Academia Nacional de Diseño de Nueva York. También estudió en la famosa Art Students League de Nueva York, donde posteriormente dio clases. Se dedicó sobre todo a los paisajes y a los retratos. Hemos encontrado otros cuatro cuadros con gatos. Falleció el 27 de abril de 1963.

Hilda Belcher (Circa 1932)

FERNANDO BEORLEGUI BEGUIRISTAIN, nacido el 21 de enero de 1928 en Campanas, Navarra, pasó la mayoría de su vida en Éibar, Gipúzkoa, porque le sedujo su urbanismo laberíntico. Empezó con un estilo más convencional y realista, inclinándose hacia la abstracción en los años setenta. En la década siguiente dio otro paso hacia delante y sus obras crecieron en tamaño y dramatismo sin dejar nunca de lado una fuerte crítica social. Este curioso autorretrato donde se le ve pintando una caja de madera acompañado de un gato flotante fue realizado en 1992. No hemos encontrado otras obras del artista incluyendo a un gato.

Fernando Beorlegui Beguiristain (1992)

LOUISE BOURGEOIS nació el 25 de diciembre de 1911 en París y falleció el 31 de mayo de 2010 en Manhattan, Nueva York. Escultora, litógrafa y pintora conocida sobre todo por sus instalaciones y esculturas de gran tamaño. Se sabe que en los años cincuenta tenía dos gatos, Champfleurette (de Champfleury, el autor del primer libro dedicado a los gatos) y Tyger. En esta escultura, la artista se mete literalmente en la piel de un gato. Pronto le dedicaremos una entrada.

Louise Bourgeois (2007)

MYRTLE BROOME, nacida el 22 de febrero de 1888, fue una egiptóloga y artista británica. Estudió con el legendario sir William Petrie. En 1927 participó como artista en las excavaciones de Qau el-Kebir (Antaeopolis) y a partir de 1929 acompañó a la Sociedad de Exploración de Egipto durante ocho temporadas al famoso templo de Seti, en Abidos, donde copió las pinturas. Es considerada una de las grandes copistas del arte egipcio. En este autorretrato tenía unos 26 años. Falleció el 27 de enero de 1978.

Myrtle Broome (1914)

JOAN BROWN, de nombre real Joan Vivien Beatty, nació el 13 de febrero de 1938. Fue miembro de la “segunda generación” del Movimiento Figurativo de la Zona de la Bahía (San Francisco y alrededores). En un primer periodo, sus cuadros incluían a mujeres y animales, antes de empezar a integrar imágenes místicas y New Age. Tenía 22 años cuando en 1960 fue incluida en la exposición anual de “descubrimientos” del Museo Whitney. Realizó numerosos autorretratos y cuadros de sus gatos. Falleció a los 59 años, el 26 de octubre de 1999, en Puttaparti, India, mientras participaba en la instalación de un obelisco que había diseñado. También debemos dedicarle una entrada.

Joan Brown (Autorretrato con pez y gato, 1970)

FEDERICO CANTÚ, pintor, escultor, grabador y muralista mexicano, nació el 3 de marzo de 1907. A los 14 años ingresó en la Escuela de Pintura al Aire Libre de Coyoacán, en Ciudad de México. Posteriormente estudió en Francia y en España antes de regresar a México en 1926. Expuso por primera vez en Los Ángeles, California, en 1929. Sus obras fueron expuestas en la Tate Gallery, en el Museo de Arte Moderno de Chicago y en los Museos Vaticanos. Falleció a los 81 años, el 29 de enero de 1989, en Ciudad de México. No hemos encontrado más cuadros de gatos del pintor.

Federico Cantú (1937)

FERNANDO CASTILLO fue un pintor mexicano nacido en 1895 y formado en las Escuelas al Aire Libre de México que realizó una obra escasa. Trabajó como arriero y pastor, entre otros oficios, para ganarse la vida. En 1928 fue admitido en la Central Popular de San Pablo y exhibió sus obras en la Feria Internacional de Sevilla. Falleció en 1940. Dudamos que este cuadro, titulado “El gato negro”, sea un autorretrato, pero es tan bonito que no hemos podido resistir a la tentación de incluirlo aquí.

Fernando Castillo (1929)

GERTRUDE DES CLAYES nació en 1879 en Aberdeen, Escocia. Estudió en la Academia Julian de París y recibió una medalla en el Salón Francés de 1909. Vivió en Londres de 1906 a 1912 y fue miembro de la Sociedad Nacional de Retratistas (fundada en 1910). En 1912 se trasladó a Montreal, donde permaneció hasta 1936. Falleció en Londres en 1949.

Gertrude Des Clayes (Década de 1930)

FRANCESCO CLEMENTE nació en Nápoles el 23 de marzo de 1952 en una familia aristocrática. Ya adolescente empezó a dedicarse a la pintura y a la poesía de forma autodidacta. Abandonó pronto los estudios de Arquitectura y en 1971 tuvo una primera exposición de collages en Roma. Unos años después viajó a la India, país que le marcó profundamente, y abrió un estudio en Madrás. Su éxito internacional empezó en los ochenta. Expuso en Nueva York, donde tiene otro estudio. Este cuadro se titula “Autorretrato como gato”.

Francesco Clemente (1999)

FERDINAND DESNOS es un pintor naíf autodidacta nacido el 29 de julio de 1901 en el centro de Francia. Casado y padre de cuatro hijas, dibujó y pintó en sus pocas horas libres. En 1927 se trasladó a París para “probar suerte”. Allí se hizo amigo de Maurie Utrillo, Paul Fort y posteriormente de Paul Léautaud, gran amante de los gatos. La tuberculosis le obligó a regresar al campo, pero volvió a París en 1948 aunque pasaba temporadas en un sanatorio. En 1954, los críticos empezaron a interesarse por su obra gracias a André Breto, a quien le había hecho un retrato. Murió el 16 de noviembre de 1958. En vida interesó a un puñado de coleccionistas; hoy se le estudia, dedica retrospectivas y su obra está en numerosos museos.

Ferdinand Desnos (1953)

LEONOR FINI (https://gatosyrespeto.org/2016/04/21/gatos-suenos-disfraces-y-leonor-fini/) Incluimos dos autorretratos de la famosa pintora que sentía pasión por los gatos persas. En uno de ellos, si se fijan, el gato que tiene la pata encima de su hombro no es persa, ni siquiera parece un gato de raza, algo poco habitual en su obra.

Leonor Fini

Leonor Fini


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Gatos de Nueva York vistos por Weegee

Gato con periódico

Weegee era el seudónimo de Usher Fellig, nacido el 12 de junio de 1899 en Zolochov, actualmente en Ucrania, pero entonces parte del Imperio austrohúngaro y de la Galitzia de los Cárpatos. En 1909, cuando tenía diez años, emigró con su madre y hermanos a Nueva York siguiendo a su padre, que se había ido un año antes.

Weegee en 1958

Al llegar a la tierra prometida, sin saber una palabra de inglés, se cambió el nombre por el de Arthur y vivió con su familia en el Lower East Side, ahora un barrio ecléctico, pero entonces el hogar de cientos de inmigrantes alojados en edificios insalubres y en pésimas condiciones.

A los 14 años era un chico tímido, torpe, pobre y sin pulir, aunque inteligente, gracioso, ambicioso y decidido a abrirse camino como fuera. Un fotógrafo callejero le hizo un retrato y quedó fascinado al ver el resultado. Él mismo dijo: “Creo que era un fotógrafo innato con ‘hipo’ en las venas en vez de sangre”. (Antes, el tiosulfato de sodio usado como fijador se llamaba hiposulfito sódico).

Dejó el colegio, empezó a trabajar y acabó en el departamento de revelado del New York Times, donde secaba las fotos antes de que pasaran a ser impresas en papel. Los jóvenes dedicados a este cometido eran llamados “squeegee boys”.

Niña con gato en cuna (Aprox. 1940)

Un poco después pasó al departamento de revelado de la agencia Acme Newspictures, especializada en fotografía de prensa. Cuando sus compañeros se enteraron de que había sido un “squeegee boy”, le llamaron así para burlarse. Con el tiempo descubrieron sus impresionantes habilidades técnicas y se convirtió en Mr. Squeegee.

¿Cómo llegó a Weegee? Nadie lo sabe, pero él se hizo llamar “El famoso Weegee”. Algunos dicen que es una deformación de “ouija”, por una especie de sexto sentido que le permitía estar en el lugar donde se cometía un crimen, se declaraba un incendio o había un atropello para sacar la instantánea que vendería a los periódicos. En realidad, llegaba a tiempo por una razón mucho más prosaica.

No tenía poderes mentales, sencillamente pululaba por las comisarías de Manhattan y cuando los policías le conocieron mejor, le permitieron instalar una radio conectada a las comisarías en su famoso Chevrolet, en el que dormía las noches tranquilas (pocas veces), comía y fumaba. Porque había dos cosas de las que Weegee jamás se separaba, su caja de puros y su máquina de escribir.

Weegee en su Chevrolet (1938)

Guardaba la máquina de escribir en el maletero del coche, con todo el material que necesitaba, alguna cámara de recambio y un taburete donde sentarse. Durante muchos años usó una Graflex Speed Graphic, del tamaño de una caja de zapatos, con negativos de 10 x 12 cm. que debían cambiarse cada vez. Era rápida comparada a otras cámaras de la época, pero solo ofrecía una posibilidad para captar la instantánea. Además de rapidez, tenía otra ventaja: estaba sincronizada a un flash que aportaba una gran nitidez a las fotos hechas de noche.

Firmaba las fotos y solía añadirles un título o una pequeña explicación del incidente, lo que equivalía a una noticia concisa. Por ejemplo, en la foto del 2 de marzo de 1942, el pie reza: “Cuando las llamas se apoderaron del edificio de cinco plantas situado en la calle E. Houston, 372, Manhattan, el policía rescató a dos gatitos en el pasillo. Se los entregó a la Srta. Sally Strumfeld, de la calle Delancey, 218, que prometió cuidar bien de ellos”.

No solo tenía un instinto único para estar en el momento oportuno en el lugar adecuado, también sabía componer las fotos como un cuadro. Quizá no se note tanto en las que incluimos aquí, pero merece la pena buscar otras donde realmente se puede apreciar la calidad artística.

Además de las instantáneas, también preparaba alguna que otra fotografía como la de 1938 con las niñas durmiendo en la escalera de incendios durante una ola de calor. Pero lo interesante de la foto es que la mayor sujeta a un gatito. Si a Weegee no le hubieran gustado los gatos, no se le habría ocurrido pedirle a la niña que fingiera dormir con uno.

Ni tampoco habría hecho dos fotos en el famoso Sammy’s Bar, en el Bowery. Si quieren saber más acerca de este bar, vean la entrada donde ya incluimos la misma foto y alguna más (https://gatosyrespeto.org/2020/08/13/los-gatos-de-mcsorley-y-el-pintor-john-french-sloan/).

El 24 de noviembre de 1943, la policía desmanteló el Walsh’s Bar and Grill, en la Décima Avenida, por vender alcohol de contrabando. Se lo llevaron todo, la caja registradora, la máquina de cigarrillos, la de discos y ¡el gato!, tal como describió Weegee en los pies de foto.

“Llovieron gatos y perros” (de la expresión inglesa “It’s raining cats and dogs” cuando llueve mucho). Texto: “Se encontró a la gata Mary con cinco gatitos el 7 de julio. Al día siguiente tenía cinco gatitos y dos perritos, todos mamando. En opinión de los vecinos, la gata dio a luz a gatos y a perros, o aquí pasa algo raro”.

Probó con el 16 mm a partir de 1941 y trabajó en Hollywood desde el año 1946 hasta principios de los sesenta como asesor de efectos especiales. Fue el fotofija de ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú, de Stanley Kubrick (1964), y su marcado acento tuvo mucho que ver con el que adoptó Peter Sellers en la película.

En la década de los cincuenta experimentó con las fotografías panorámicas, a través de prismas, y con la distorsión fotográfica. Para esta última técnica, algunos de sus modelos fueron gatos. En los sesenta viajó a Europa e hizo numerosos retratos de desnudos. También protagonizó el seudodocumental de su vida titulado The Imp’probable Mr. Weegee en el que se enamoraba de un maniquí de un escaparate y lo seguía hasta París mientras perseguía y fotografiaba a diferentes mujeres.

Nadie había sabido plasmar el pulso de la enorme urbe, nadie la había mirado como él. Sus instantáneas, efímeras imágenes publicadas en los diarios y condenadas a desaparecer en horas, se convirtieron en el retrato atemporal de las tripas del Nueva York de los años treinta y cuarenta. Weegee falleció el 26 de diciembre de 1968, a los 69 años, en su ciudad.

Autorretrato


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Los gatos de cerámica de Émile Gallé

Émile Gallé, un gran artista del Art Nouveau, debía sentir predilección por los gatos ya que es casi la única representación de un animal que salió de su taller de fayenza.

El maestro vidriero, ebanista y ceramista nació el 4 de mayo de 1846 en Nancy, capital de la Lorena, en el noreste de Francia. Su padre, Charles Gallé, pintor y gran conocedor de las técnicas del esmalte, y su madre, Fanny Reinemer, nacida en el seno de una familia de negociantes de fayenza y cristal, fundaron una empresa familiar de producción propia que pronto tuvo éxito.

Émile Gallé

Una vez acabado el bachillerato en 1865, Émile se trasladó a Weimar para perfeccionar el alemán y realizar estudios de mineralogía, antes de aprender a soplar vidrio en  Meisenthal y familiarizarse con la fayenza en Saint-Clément. También estudió ebanistería.

En la Exposición Internacional de Lyon de 1872 obtuvo una Medalla de Oro en la “Clase 33” (Porcelana y cristales). En 1875 se casó con Henriette Grimm, hija de un pastor protestante, con la que tuvo cuatro hijas. Dos años después se hizo cargo del negocio familiar, que amplió en 1885 para incluir la ebanistería.

Bandeja

En la Exposición Universal de 1889 celebrada en París fue galardonado con tres premios por sus cerámicas, cristales y muebles. A partir de ese año se dedicó a desarrollar técnicas nuevas y a crear innovadores procesos de fabricación para los objetos de cristal. En 1898 depositó dos patentes, una por “un tipo de decoración con pátina sobre cristal” y otra por “un tipo de marquetería en vidrio y cristal”.

Merece la pena hablar un poco sobre esta última. Con una pinza se colocaban a la preforma en plena fusión fragmentos de cristales de diferentes colores que se habían modelado previamente. A continuación se pasaba sobre un mármol hasta conseguir una incorporación perfecta. Era una técnica complicada y muchas piezas se rompían. Después de fallecer Émile Gallé, el único artista capaz de dominarla fue Charles Schneider (1881-1953). Actualmente ha desaparecido.

Fue un gran vidriero y estuvo entre los más renombrados artistas del Art Nouveau. Nancy, la ciudad donde pasó su vida, era y es una ciudad industrial, anclada en la tradición. Émile Gallé fue el primero en romper las reglas y en revindicar un “art nouveau” (arte nuevo) basado en la naturaleza.

Émile Gallé, artista e industrial, se alzó contra el creciente empobrecimiento de las artes decorativas, que se limitaban a copiar antiguas fórmulas y estilos. Diseñó objetos en los que forma, función y elegancia estaban unidas, y con la naturaleza en el centro del proceso creativo.

Pero ¿por qué ese empeño en centrarse en la naturaleza? Porque, además de artista, era un apasionado botánico. Sus trabajos de genética y evolución del mundo vegetal son poco conocidos y van en la misma dirección que los de Gregor Mendel. En la puerta de su taller de Nancy podía leerse la frase siguiente: “Mis raíces están en el corazón del bosque”.

En el último decenio del siglo XIX, Émile Gallé estaba en contra de la deforestación y el desbrozado salvaje por miedo a que se perdieran para siempre especies de plantas. Ya en 1887 creó una Sociedad para la protección de las plantas salvajes. Tenía una enorme colección de especies en el parque de su casa y coleccionaba plantas de Japón gracias al botánico y dibujante Tokuso Takashima, al que conoció en 1885 cuando este estudió en la Escuela Forestal de Nancy, Sentía pasión por las orquídeas.

Tampoco es muy conocida su faceta de humanista, que compartió con su gran amigo el botánico Georges Le Monnier, fundador del primer liceo para el sexo femenino en Nancy, uno de los primeros de Francia, y primer titular de la cátedra de Botánica y Ciencias de la Universidad Popular de Nancy, que ayudó a crear con Émile Gallé.

El vidriero fue tesorero de la Liga Francesa por los Derechos Humanos y fiel defensor de los judíos de Rumanía, país donde la Constitución de 1866 solo otorgaba la nacionalidad a las personas de confesión ortodoxa. Asimismo, fue uno de los primeros en defender públicamente al capitán Alfred Dreyfus, a pesar de vivir en una ciudad conocida por estar en contra.

En 1901 fundó la Escuela de Nancy o “Alianza Provincial de las Industrias Artísticas”, de la que fue su primer presidente y redactor de los estatutos. De hecho, el movimiento “Art nouveau” marcó a la ciudad, que sigue siendo una de los mayores exponentes de este estilo basado en las curvas y la imaginación.

Pero poco se sabe acerca del porqué se fabricaron tantos gatos de loza fina en su taller. El modelo más habitual era un gato de treinta centímetros de alto y doce de ancho, amarillo, decorado con corazones y círculos azules y blancos, ojos de vidrio y una sonrisa. Aquí vemos a una pareja de gatos que son botes de tabaco, aunque la mayoría eran figuras sin ningún uso práctico.

Y aquí uno de los pocos perros, un bulldog, que salió del taller Gallé. Aparte de los gatos amarillos, hemos descubierto otros de todo tipo, incluso uno decorado con naipes.  Todos sonríen, todos tienen ojos de vidrio y uno no corresponde al modelo habitual: Es amarillo, pero está agachado y su cabeza es móvil.

Como dijimos antes, Émile Gallé también era ebanista e hizo toda una serie de mesas que se encajaban unas en otras, muy de moda en la época (y muy prácticas, por cierto) con gatos de marquetería. Verdaderas maravillas.

El artista falleció el 23 de septiembre de 1904, a la temprana edad de 58 años, y su viuda Henriette, ayudada por el marido de una de sus hijas, se hizo cargo de la dirección del taller de vidrio. En 1908 publicó “Ecrits pour l’art” (Escritos para el arte), una compilación de los principales escritos de Émile Gallé sobre botánica y floricultura, así como sus discursos y varios artículos en torno al arte y los artistas. Sociedad anónima desde 1927, la empresa dejó de producir en 1931.

En 1904, meses antes de que falleciera, el Museo de Arte Decorativo de Nancy le compró treinta y ocho cristales a Émile Gallé. La popularidad y renombre del artista hizo que incluso durante su vida se realizaran numerosas falsificaciones, sobre todo de sus obras de cristal.


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La gata Psipsila, Tove Jansson y Tuulikki Pietilä

Psipsila (Tove Jansson)

Tove Jansson, probablemente la escritora finlandesa más leída de todos los tiempos, es la creadora de la familia Mumin, cuyas aventuras están recogidas en nueve libros, cinco novelas gráficas y una serie de cómics traducidos a más de cincuenta idiomas, entre ellos el español. Los Mumin (Mumintroll en sueco) son trolls bondadosos con una cabeza curiosamente parecida a la de un hipopótamo.

Mumin

Tove y Psipsila

Escribió muchas otras novelas para jóvenes y adultos, como “El libro del verano” (Ediciones Siruela), en la que aparece brevemente un gato, un gato negro. Recalcamos el color porque durante muchos años, Tove Jansson tuvo dos compañeras, la gata Psipsila y la artista Tuulikki Pietilä.

Tove, Tuulikki y Psipsila

El gato de “El libro del verano”

Tove Jansson se hizo muchas fotos con Psipsila, y Tuulikki Pietilä realizó una serie de preciosos dibujos de la gata negra con una pequeña corbata. Ambas mujeres se complementaban y colaboraron en numerosos proyectos. El personaje Tuticky, una chica decidida, independiente y amante de la naturaleza que aparece en 1957 en “La familia Mumin en invierno”, está basado en Tuulikki, cuyo diminutivo cariñoso era “Tooti” (pronunciado “Tuti”), lo que explica el nombre del personaje.

Mumin y Tuticky

Sus caminos se cruzaron en 1955 en una fiesta navideña en Helsinki y no se separaron durante los cuarenta y cinco años siguientes. Tove Jannson nació el 9 de agosto de 1914 en Helsinki, entonces en el Gran Ducado de Finlandia y parte del Imperio Ruso. Tuulikki Pietilä nació tres años después, el 18 de febrero de 1917, en Seattle, Estados Unidos. Al cabo de cuatro años su familia se trasladó a Finlandia.

Cada una tenía un estudio en el mismo edificio separados por un pasillo y pasaban los luminosos meses de verano en la pequeña isla de Klovahru, en el Golfo de Finlandia, acompañadas por Psipsila, claro. Nos preguntamos cómo le sentaba a la gata el viaje hasta la isla, distante cien kilómetros de la capital, y sobre todo las tres horas de barco, pero debía estar acostumbrada.

Tove con Psipsila en la isla Klovharu

Tove y Tuulikki

Poco se sabe de Psipsila. Encontramos fotos suyas con Ham, la madre de Tove Jansson. En la primera es una gatita de unos dos meses; en la otra, una gata adulta. No son más que suposiciones, pero fijándonos en Ham, podían haber transcurrido diez años. Pero sí descubrimos, por casualidad, que Psipsila vivió hasta los dieciséis años.

Ham, la madre de Tove, con Psipsila

Ham y Psipsila

¿Cuándo llegó? Hay una foto preciosa – la única – de Tuulikki Pietilä con Psipsila en su taller fechada en 1964.  La gata saca la lengua de forma exagerada; parece joven, quizá tuviera tres años… Si es así, podría fecharse su entrada en la vida de las dos mujeres entre el año 1960 o 1962.

Tuulikki Pietilä y Psipsila en 1964

Tove incluyó un dibujo suyo en dos cartas dirigidas a la escritora Ruth Thomas. En la primera le dice que debe seguir escribiendo acerca de un fantástico gato de cabeza azul (habrá que indagar de qué gato se trata y quizá dedicarle una entrada) y añade: “La mía es del todo negra y se llama ‘Psipsila’, que significa ‘gato’ en griego”. Lo hemos comprobado, efectivamente “psipsila” es gato en griego. En la segunda le manda un dibujo de la gata. Era el año 1977, ya debía ser muy mayor.

Primera carta a Ruth Thomas

Segunda carta a Ruth Thomas

Tuulikki Pietilä, además de pintora, era una experta en grabados conocedora de todas las técnicas, que a menudo mezclaba para obtener efectos diferentes. En los años ochenta abandonó las artes gráficas por requerir demasiado esfuerzo físico y se dedicó a crear miniaturas y dioramas basados libremente en los personajes de los Mumin.

Felicitación de Navidad (Tuulikki, 1956)

Gatos siameses (Tuulikki)

Tuulikki y Tove hubieran podido conocerse años antes, pero su momento aún no había llegado. Las dos estudiaban en la Academia Finesa de Bellas Artes en 1938, y en 1950 estuvieron en París al mismo tiempo. Tuulikki llevaba unos años estudiando técnicas de grabado en la ciudad y Tove se detuvo un tiempo después de viajar por Italia y el norte de África.

Bodegón, sombrero y gato (Tove)

Tuulikki Pietilä siempre se quedó en un segundo plano. Todos los que la conocieron dicen que nunca le interesó la fama. Enseñó Técnicas de Grabado en la Academia de Bellas Artes de Helsinki, obtuvo una cátedra en 1982, escribió un libro sobre el grabado en metal y realizó numerosas exposiciones, la primera en solitario en 1951. Falleció en su casa el 23 de febrero de 2009.

Cartel

Ambas eran intrépidas viajeras. En 1982, Tove Jansson, en una carta enviada desde Viena, dice: “Tooti siempre es fantástica, desde luego, pero una Tooti viajera es algo excepcional”.

Tove y Psipsila

Tove Jannson nació en el seno de una familia perteneciente a la minoría de habla sueca en Finlandia (como Edith Södergran https://gatosyrespeto.org/2014/05/26/edith-sodergran-poetisa-y-fotografa-enamorada-de-los-gatos/). Hija y hermana de artistas (su padre era escultor, su madre – de nacionalidad sueca – ilustraba libros, un hermano se dedicó a la fotografía y el otro fue novelista y autor de viñetas), publicó el primer libro Mumin (Los Mumin y la gran inundación) en 1945 y los dos siguientes en 1946 y 1948 con un éxito inmediato. En 1966 fue galardonada con la medalla Hans Christian Andersen.

La familia solía pasar unos meses al año en las islas del Golfo de Finlandia, pero no en la de Klovharu, donde Tove haría construir una pequeña casa en los años sesenta para escaparse con Tuulikki cuando una relación como la suya aún no estaba bien vista en el país.

Tove y Tuulikki en Klovharu

Las filmaciones que hacía Tuulikki  de esos meses veraniegos en la pequeña isla y de sus numerosos viajes juntas han servido para varios documentales. Entre los más recientes destacaremos “Haru, yksinäinen saari” (Haru, la isla solitaria – 1998) y “Tove ja Tooti Euroopassa” (Tove y Tooti en Europa – 2004). Tove Jansson falleció el 27 de junio de 2001, a los 86 años, de un cáncer; Tuulikki Pietilä la siguió ocho años después.

Tove y Psipsila

El éxito de los Mumin ha continuado con más dibujos animados, largometrajes e incluso un parque temático. La desaforada comercialización de los últimos años ha sido duramente criticada por amigos de Tove Jansson y por entusiastas de los libros. Se quejan de la banalización de la filosofía original del mundo Mumin hasta haberlo convertirlo en un entretenimiento vacío. El control artístico depende de Sophia Jansson-Zambra, hija de Lars Jansson, el hermano menor de Tove.

La antítesis del parque temático estilo Disneylandia es el museo Mumin de Tampere, donde se exhiben las ilustraciones y miniaturas originales realizadas por la artista y su compañera. Se estima que la marca Mumin supera actualmente los 700 millones de euros anuales en ventas.

Tove y Psipsila


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La gata Emma Nelson y el pintor Edward Bawden

La gata Emma Nelson y el pintor Edward Bawden se conocieron en la primavera de 1985 en el Refugio Wood Green. El artista dice: “Me escogió ella al saltar en mi hombro. Entonces solo se llamaba Nelson, pero mi nieta Louise añadió Emma… No sé nada de la historia personal de Emma, excepto que era una gata callejera recogida en Welwyn Garden City y que yo no podría haber tenido una mejor amiga felina”.

Cuatro sillas y Emma Nelson

Emma Nelson entre palomas

Edward Bawden dibujaba gatos antes de convivir con Emma Nelson, pero nunca había hecho tantos cuadros de gatos en tan poco tiempo desde que llegó ella. Sabemos que tuvo otros gatos gracias al retrato sobre madera realizado por su amigo Eric Ravilious en 1930. En él vemos a Bawden en su estudio, pintando, y a un gato rubio en la alfombra, lavándose. Queda claro que los gatos formaban parte de la vida de Bawden.

Edward Bawden en su estudio con un gato (Eric Ravilious, 1930)

El cariño del pintor por los gatos empezó siendo muy joven. Quizá ya había alguno en casa de sus padres, un ferretero y un ama de casa. Nació en el pueblo de Braintree, Inglaterra, el 10 de marzo de 1903, y a los siete años, ya en el colegio, empezó a copiar los gatos de Louis Wain (https://gatosyrespeto.org/2015/09/10/los-gatos-psicodelicos-de-louis-wain/) y las ilustraciones de Burne Jones para “Morte d’Arthur”, de Malory. Unos años después, sus padres le mandaron a un colegio privado y el director le recomendó que estudiara una vez a la semana en la Escuela de Arte de Cambridge cuando tenía 15 años.

A principios de los años treinta fue descubierto por la agencia de publicidad Stuart Advertising, a través de la que produjo algunas de sus obras más humorísticas e innovadoras para la tienda Fortnum & Mason. Solo hemos encontrado algunos dibujos de los años cincuenta, nada anterior.

Fortnum & Mason (Años 50)

Fortnum & Mason (Catálogo 1958)

Fortnum & Mason

Se casó con Charlotte Epton y tuvieron dos hijos, Joanna y Richard (al que dedicaremos otra entrada por sus numerosas obras dedicadas a gatos), en 1932. El pintor ya vivía en Great Barfield, Essex, donde se había trasladado con Eric Ravilious. No tardaron en seguirles más artistas, algunos tan famosos con John Aldridge y otros menos conocidos.

El salón

Aldridge y Bawden habían proyectado diseñar papeles murales y comercializarlos, pero la II Guerra Mundial lo impidió. Al igual que Ravilious y Paul Nash, este último profesor de Bawden en Cambridge, fue nombrado artista de guerra. Plasmó sobre papel la evacuación de los soldados británicos de Dunkerque ante el avance alemán.

Fizz

Gata aya con nueve vidas

El armario de Petra

Destinado a Oriente Próximo, permaneció allí hasta 1942, cuando zarpó en El Cairo a bordo del Laconia. El barco fue torpedeado y Bawden estuvo cinco días a bordo de un bote salvavidas hasta que lo rescató la armada francesa. Pero el régimen de Vichy le encerró en un campo de prisioneros en Casablanca, liberado por las tropas estadounidenses dos meses después.

Juega conmigo

La Rêverie

Portada de The Listener

Regresó a Inglaterra en 1945 y residió en Great Barfield hasta 1970. Dentro del grupo de artistas de Great Barfield, es uno de los más conocidos y también el que, con John Aldridge, más tiempo permaneció en la pequeña ciudad. A finales de los sesenta, su esposa Charlotte y él decidieron irse a vivir a Saffron Walden, pero ella falleció pocos días antes de la mudanza y Bawden se trasladó solo a la nueva casa en 1970.

Eric Ravilous, Tirzah Garwood, Edward, Charlotte y gato en Great Barfield (1932)

Madre gata con nueve vidas

Decoró las paredes con los papeles pintados que había acabado por comercializar, y distribuyó los muebles y objetos traídos de “Brick House” (así se llamaba la casa de estilo georgiano que había compartido con Charlotte en Great Barfield). Encargó la construcción de un estudio con grandes ventanales y una puerta especial para que pudieran entrar y salir obras de gran tamaño sin pasar por la casa.

Mi esposa gata

La hora

Y aquí es donde Emma Nelson le acompañó durante los últimos años de su vida, concretamente hasta el 21 de noviembre de 1989. Empezó a pintar a la gata cuando esta tenía entre nueve y doce meses. En una entrevista realizada por la revista “House and Garden” explica que la primera vez que quiso pintarla, realizó todo el cuadro dejando un espacio en blanco donde colocarla. Pero no era natural, y decidió pintar primero a Emma y luego añadir el resto.

Emma Nelson con siemprevivas

Emma Nelson en alfombra

En una carta fechada el 26 de mayo de 1987 escribió: “Al ser una gata negra, es un excelente punto de fuga para un cuadro de interior. Pero ya que su naturaleza gatuna no le permite permanecer donde se la ha dejado, no me queda más remedio que esperar pillarla en una buena posición. Por lo tanto, lo primero que aparece en el papel es la gata dibujada rápidamente con pincel. Luego, construir un fondo para la gata, que no es más que una mancha negra en el papel, ha demostrado ser un método mucho más flexible de lo que imaginaba”.

Emma Nelson en invernadero

Emma Nelson cerca de la chimenea (1987)

Y en otra entrevista seguía diciendo: “Ningún gato soporta que se le plantifique en un espacio concreto; al intentarlo, Emma se aleja inmediatamente, con el rabo muy tieso, y solo me queda tener paciencia y esperar a que se coma un buen plato de pescado hervido y esté dispuesta a encontrar el lugar ideal para echarse a dormir, sea cual sea. Entonces me lanzo, armado con papel y colores”.

Emma Nelson con crisantemos

Emma Nelson y orquídea (1987)

El 14 de agosto de 1991, Richard Bawden, el hijo del pintor, escribió en una carta: “Nunca había visto a Edward pintar retratos de gatos y me sorprendió que todas las obras expuestas excepto dos incluyeran a Emma Nelson”.

Emma Nelson, rosas y periódico (1987)

Feliz Navidad

Emma Nelson fue la inseparable compañera de Edward Bawden los últimos años de su vida, cuando se vio abocado a quedarse cada vez más en casa, aunque nunca dejó de pintar. Pero nuestra pregunta es, ¿qué fue de Emma Nelson cuando falleció el artista? Suponemos que su hijo Richard la recogió.

Emma Nelson y Edward Bawden (Autorretrato)