Gatos y Respeto

©


4 comentarios

Gatos y mujeres artistas (Parte 2)

Gatito (Judith Linhares)

Judith Linhares es una declarada feminista que realiza cuadros muy personales y políticos. Nació en 1940 y se dio a conocer en los sesenta y setenta con el auge artístico en la Bahía de San Francisco. Se trasladó a Nueva York en los ochenta y reside allí desde entonces. Suele vivir con dos gatos porque, según ella, son su inspiración. Pero no suele plasmarlos en sus cuadros, lo que no nos permite dedicarle toda una entrada. La foto en que se la ve sentada en el suelo con su gato Nelson fue hecha por Stephen Spretniak en 2001 para el catálogo de una exposición.

Judith Linhares (Foto de Stephen Spretniak, 2001)

Nuestra favorita es de 2015: ella barriendo el estudio con dos gatos tumbados en el suelo haciendo lo que hacen todos los gatos cuando se barre.

Judith Linhares en su estudio (Junio de 2015)

Martha Stettler (25 de septiembre de 1870 – 16 de diciembre de 1945) fue una pintora y grabadora Suiza nacida en Berna. Estuvo entre los fundadores de la parisina Academia de la Grande Chaumière, que codirigió desde 1909 hasta su muerte. La incluimos aquí porque el cuadro “Naturaleza muerta con gato” (el único pintado por ella con un gato) tiene una peculiaridad: hay tres gatos, uno dentro y dos fuera.

Naturaleza muerta con gato (Martha Stettler)

Olga Ivinskaya, poetisa, escritora y traductora soviética nacida en Tambov, Rusia, el 16 de junio de 1912, fue la gran amiga y amante de Boris Pasternak, ganador del premio Nobel, durante los últimos trece años de la vida de este y le inspiró el personaje de Lara para la novela “Doctor Zhivago”, escrita en 1957.

Olga Ivinskaya

La detuvieron en dos ocasiones por su relación con Pasternak, la primera en octubre de 1949, y la condenaron a cinco años en un gulag, pero fue liberada en 1953. Al morir Pasternak en 1960, volvió a ser detenida con su hija Irina, fruto de su primer matrimonio. Cumplió cuatro años de una condena de ocho. Nunca recuperó la correspondencia ni los documentos requisados por el KGB. Falleció en Moscú el 8 de septiembre de 1995.

Olga Ivinskaya

Rhys Caparn (1909-1997) fue una escultora estadounidense conocida por sus obras semiabstractas dedicadas en gran parte a los animales. Sin embargo, solo hemos encontrado una escultura de gato, realizada en 1939. Estudió en París y Nueva York, y expuso por primera vez a los 23 años.

Gato (Rhys Caparn, 1939)

En esta foto realizada en 1948 por Maya Deren (otra gran amante de los gatos https://gatosyrespeto.org/2017/11/30/la-vida-privada-de-una-gata-y-maya-deren/) la vemos sujetando a un gatito blanco, quizá el modelo de la escultura. Decía que iba al zoológico de Nueva York dos o tres veces a la semana para dibujar a los animales y entenderlos mejor.

Rhys Caparn (Foto de Maya Deren, 1948)

Kasia von Szadurska, en realidad Margarethe Casimirowna Schadursky-Sternberg, fue una retratista e ilustradora expresionista alemana. Nació el 23 de febrero de 1886 en Moscú y falleció el 3 de abril de 1942 en Berlín. Se casó en 1910 con un tal Otto Ehinger, que se trasladó a Meersburg en 1914 mientras ella permanecía en Constanza, al otro lado del lago del mismo nombre. Por alguna razón desconocida, él quiso mantener el matrimonio en secreto.

Autorretrato (Kasia von Szadurska)

Siguieron viviendo en casas separadas hasta 1922 cuando Kasia se mudó a Meersburg. Se divorciaron en 1935 después de que fuera acusada de tener una relación extramatrimonial; su marido obtuvo la custodia de sus dos hijos. Con la aparición del nacionalsocialismo no pudo seguir exponiendo y dependía totalmente de encargos para sobrevivir. Falleció a los 56 años.

(Kasia von Szadurska)

Sonia Delaunay (Sarah Ilínichna Stern) nació en Odesa el 13 de noviembre de 1885. Estudió en Rusia y en Alemania antes de trasladarse a París, donde pasó la mayor parte de su vida y fundó el Orfismo con su marido Robert Delaunay y otros. En 1964 se convirtió en la primera mujer viva con una retrospectiva en el Louvre.

Sonia Delaunay

Durante su estancia en Madrid conoció a Serguéi Diaghilev y diseñó el vestuario de  “Cleopatra” representada en Madrid, y de “Aida”, en Barcelona. Decoró el “Petit Casino” madrileño y fundó la tienda “Casa Sonia”, con sucursal en Bilbao, en la que vendía sus diseños. Tuvo un famoso salón en la capital española hasta su regreso a París en 1920.

Gato y perro descansando (Sonia Delaunay, 1969)

Aquí la vemos con dos de sus pasiones, el teléfono y el gato. Falleció el 5 de diciembre de 1979 y está enterrada al lado de su marido, que murió en 1941.

Sonia Delaunay

Sophie Kerr (23 de agosto de 1880 – 6 de febrero de 1965) fue una prolija escritora a principios del siglo XX cuyas historias en torno a mujeres inteligentes y ambiciosas reflejaban su trayectoria. En una época en que pocas mujeres eran autosuficientes, se trasladó a Nueva York. Trabajó como editora de una revista y escribió más de 500 relatos cortos, 23 novelas, poemas y una obra de teatro estrenada en Broadway.

Sophie Kerr

En 1965 legó 578.000 dólares al Washington College dr Chestertown, Maryland, para un premio literario anual. Desde 1968, la universidad ha repartido más de 1,4 millones de dólares entre jóvenes y prometedores escritores.

Sophie Kerr y Thomas Hardy

Sophie tenía un importante gato negro llamado – cómo no – Thomas Hardy que aparecía en las felicitaciones de Navidad de 1960.

Tilla Durieux, de verdadero nombre Ottillie Godefroy, fue una actriz de teatro y cine de las primeras décadas del siglo XX. Nacida el 18 de agosto de 1880, debutó en el teatro Moravian de Viena en 1902.  Se casó tres veces; la primera en 1904 con el pintor berlinés Eugen Spiro, del que se divorció al año después de enamorarse del marchante Paul Cassirer. Se casaron en 1910 y se divorciaron en 1926. Durante el juicio, Cassirer se excusó y se suicidó en una sala contigua.

Tilla Durieux (Foto de Becker & Maass, 1922)

Volvió a casarse con el financiero Ludwig Katzenellenbogen, promotor del teatro Neues Schauspielhaus de Berlín. Creemos que las fotos fueron tomadas en los años 20 en Berlín, cuando era famosa en esa ciudad. En 1941, Katzenellenbogen fue detenido por la Gestapo en Tesalónica y murió en un campo de concentración en 1944. Tilla era miembro del Socorro Rojo Internacional. Falleció el 21 de febrero de 1971.

Tilla Durieux en 1923

Acabamos este artículo con la foto de una mujer totalmente desconocida y de su gato.


2 comentarios

Gatos (y otros animales) en la meseta tibetana

Leopardo

Muy pronto se estrenará en España un documental que muchos críticos han calificado de “película de la naturaleza más importante del año”. Se trata de “El leopardo de las nieves”, codirigida por Vincent Munier y Marie Amiguet, con comentarios del escritor Sylvain Tesson.

No solemos incluir a grandes felinos en nuestros artículos, pero en este caso queremos hacer una excepción porque lo que muestra esta película nos pareció algo único, por la diversidad de especies, la grandiosidad del paisaje y el enorme respeto que muestra Munier a la hora de filmar a los animales.

Leopardo
Ciervos

Mantiene las distancias, jamás se acerca al animal, intenta pasar desapercibido, se esfuerza en no interrumpir la vida de la naturaleza, pero él mismo reconoce que es difícil. Los animales captan rápidamente el olor del ser humano,  aunque este aprenda – como Munier – a permanecer inmóvil durante horas.

Picas de Ili (Ochotonas)

Ha perfeccionado la técnica del acecho, o quizá sería mejor decir del “aguardo”, si existiera dicha palabra. Puede estar días en el mismo sitio esperando a que aparezca el animal al que quiere fotografiar, pero cuando tuvimos la oportunidad de hablar con él, nos dijo que le embarga la emoción cuando por fin aparece y le impide en ocasiones interponer la cámara entre el animal y su mirada.

Leopardo
Huella de leopardo en el barro

Le ha ocurrido en varias ocasiones: “Ya sé que no es muy profesional, pero cuando llevas esperando semanas, meses para ver al lobo blanco ártico y aparece, dejas de pensar”. Sus fotografías son diferentes, tenemos la sensación de que comunican algo mítico.

Pica de Ili

Aunque su película está dedicada al leopardo de las nieves, él mismo dice que no es el verdadero protagonista. El protagonista podría ser el maravilloso pájaro de plumaje naranja cuyo nombre ignoramos, o cualquiera de los muchos animales que pasan, van y vienen, durante los 90 minutos de duración del documental. Y, por una vez, no solo hay imágenes de gatos en esta entrada, sino de algunos de los maravillosos animales que aún pueden verse en un entorno tan agreste como espléndido.

Conejo

El gato de Pallas o manul (Felis u Otocolobus manul), al que dedicamos una entrada hace cuatro años y en la que incluimos una fotografía de Vincent Munier, por cierto (https://gatosyrespeto.org/2018/08/02/el-gato-pallas-o-felis-manul/), aparece en varias ocasiones en el documental. Dos de las fotografías que incluimos (cabeza de manul y manul en la nieve) son fotografías suyas, las otras son capturas de pantalla del documental.

Gato de Pallas

Pero cuál no fue nuestra sorpresa cuando, ya en la parte final del documental, descubrimos a un gato doméstico en la cabaña de unos pastores nómadas. Se trata de un precioso gato rubio claro durmiendo a sus anchas en una mesa mientras la familia y los visitantes hablan y se mueven.

Nos extrañó mucho la presencia de un gato doméstico en este entorno. Munier nos explicó que hay poquísimos gatos domésticos en esta zona – lo que no nos sorprende –, pero que algunas familias nómadas los tienen para deshacerse de los roedores. Ahora bien, si son nómadas, ¿qué hace el gato? Al parecer, le llevan con ellos y el gato se adapta. Su papel es importante debido a la cantidad de roedores que puede llegar a infestar un campamento.

Como se ve en la película, los nómadas tienen cabañas – incluso podríamos decir casas – estables construidas en puntos clave para pasar los durísimos inviernos. Una cámara “trampa” muestra la temperatura en el momento en que pasa el leopardo: 23 grados centígrados bajo cero… Marie Amiguet, la cineasta que rodó los planos de Vincent Munier y Sylvain Tesson mientras aguardan, dijo en una entrevista que al ser un frío muy seco, se hace mucho más soportable.

Gato de Pallas

Volviendo al amor que Vincent Munier siente por la naturaleza, se lo transmitieron sus progenitores, sobre todo su padre, al que acompañaba desde muy pequeño en los grandes bosques de los Vosgos, una región situada al este de Francia, a unos cien kilómetros en línea recta de Alemania. Él le enseñó a ser paciente, a mantenerse en silencio, a estar acorde con el mundo que le rodea y a observar.

Osos

Vincent Munier cree, y estamos totalmente de acuerdo con él, que no es necesario desplazarse miles de kilómetros para ver animales “exóticos”. Es hora de que volvamos a redescubrir lo que tenemos al lado de casa, incluso en las ciudades: las urracas, los gorriones, las tan mal vistas palomas… Y si salimos al campo, no basta con hacer senderismo o ciclismo de monte. Hay que detenerse, volver a aprender a ver y a escuchar.

Yak

No sería una mala idea que todos los niños, incluso los que viven en pueblos, pero sobre todo los de las ciudades, pudieran salir al campo de vez en cuando y se les enseñara a observar a un mirlo, un zorro, un conejo, una culebra  y, de noche, un búho, por ejemplo. Debemos volver a maravillarnos con los seres que comparten nuestro planeta y a los que ignoramos. Debemos volver a ver la naturaleza y dejar de utilizarla. ¿Cuántos niños han visto un renacuajo hoy en día?

Zorro tibetano

El primer reportaje fotográfico de Vincent Munier fue “Le ballet des grues” (El baile de las grullas). Dos veces al año, la grulla común (Grus Grus) pasa por encima de su casa de los Vosgos en su viaje migratorio desde Marruecos hasta Escandinavia y viceversa. Siguió el viaje de las grullas y descubrió la laguna de Gallocanta, en Aragón, donde se detienen miles de grullas a descansar.

Gato de Pallas

No hablamos de Henry Beston con Vincent Munier, pero volveremos a recordar sus palabras una vez más: “Necesitamos tener otro concepto más sabio y quizá más místico de los animales. El hombre, desde su lugar alejado de la naturaleza universal y desde una vida de complicados artificios, observa a la criatura a través del cristal de sus conocimientos, ve la pluma magnificada y toda la imagen distorsionada. Somos condescendientes hacia ellos al creerlos incompletos, por el trágico destino que les hizo adoptar una forma tan inferior a la nuestra. Y al hacerlo nos equivocamos, estamos muy equivocados. El animal no debe ser medido por el hombre. En un mundo más antiguo y más completo que el nuestro, ellos se mueven terminados y completos, dotados con extensiones de los sentidos que nosotros hemos perdido o nunca tuvimos, siguiendo voces que jamás oiremos. No son nuestros hermanos, no son nuestros subordinados, son otros seres atrapados con nosotros en la red de la vida y del tiempo, compañeros presos del esplendor y la labor de la tierra”.

Antílopes tibetanos


Deja un comentario

Gatos y mujeres artistas (Parte 1)

Dolores del Río

Muchas artistas tuvieron gatos, pero a veces solo encontramos una o dos fotos, un cuadro y poco más. Por eso hemos decidido reunir a varias mujeres (pintoras, escritoras, escultoras, actrices) fotografiadas con gatos o que han realizado obras representando gatos, y acompañar las imágenes con una corta reseña de sus vidas. Por cierto, la selección no puede ser más ecléctica.

Dolores del Río

Dolores del Río, de verdadero nombre Dolores Asúnsolo López Negrete (Durango, México, 1906 –  Los Ángeles, EE UU, 1983). En 1921, a la edad de quince años, se casó con el escritor Jaime Martínez del Río, un rico hacendado licenciado en leyes dieciocho años mayor que ella, cuyo apellido adoptaría más tarde como nombre artístico. Su belleza llamó la atención del director estadounidense Edwin Carewe, que le dio un pequeño papel en una película.

Dolores del Río

Su fulgurante éxito hizo que se instalara en Estados Unidos entre los años 1925 y 1942. La llegada del cine sonoro no supuso ningún problema y se adaptó sin dificultades. Ya de vuelta a México, se entregó en cuerpo y alma al cine nacional convirtiéndose en la gran estrella del país. Las cuatro fotos que publicamos son claramente publicitarias, incluso cuando está sentada delante de una chimenea con el mismo gato negro en brazos. Sin embargo, tanto la actriz como el gato parecen cómodos juntos.

Dolores del Rio

Elin Kleopatra Danielson-Gambogi (3 de septiembre de 1861 – 31 de diciembre de 1919) fue una pintora finesa, conocida sobre todo por sus obras realistas y retratos. Formó parte de la primera generación de mujeres finesas que recibió una educación profesional. Tenía diez años cuando su padre se suicidó, pero a pesar de las dificultades, su madre y su tío materno la alentaron para que se dedicara a la pintura. Solo encontramos un cuadro suyo con gatos, realizado en 1892.

Elin Danielson-Gambogi (1892)

Feliza Bursztyn (8 de septiembre de 1933 – 8 de enero de 1982) fue una artista colombiana que utilizó chatarra de hierro y acero para realizar composiciones que ella misma denominaba “chatarras” y estuvo entre los primeros artistas colombianos en realizar instalaciones. Ninguna de sus chatarras representa a un gato, pero encontramos una maravillosa foto tomada en su taller con su precioso gato. Falleció de un infarto a los 48 años en París.

Feliza Bursztyn

 Frida Kahlo (Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón) nació el 6 de julio de 1907 en casa de sus padres en Ciudad de México, hoy convertida en museo y conocida como la Casa Azul. A los seis años tuvo poliomielitis y a los 18 años, el autobús en el que viajaba con su novio fue arrollado por un tranvía. Sufrió graves fracturas y una lesión en la espina dorsal. Una forzada inmovilidad de meses la empujó hacia la pintura.

Frida Kahlo – Autorretrato, 1940

Se relacionó con numerosos artistas, entre ellos Diego Rivera con el que se casó el 21 de agosto de 1929. La artista fue famosa en vida, pero no nada comparable a la auténtica “Fridamanía” de estas últimas tres décadas. El accidente le dejó terribles secuelas. Falleció el 13 de julio de 1954 a los 47 años. No creemos que le gustaran especialmente los gatos, prefería la compañía de perros, monos y cervatillos.

Frida Kahlo con gato

Irène Nemirovsky era una novelista rusa que escribió en francés. Nació en Kiev el 11 de febrero de 1903 y falleció en 19 de agosto de 1942 en el campo de concentración de Auschwitz. Tuvo mucho éxito en Francia en los años treinta, pero cayó en el olvido después de la II Guerra Mundial. La autora fue deportada unos meses antes que su marido, Michel Epstein, que también murió en la cámara de gas del mismo campo en noviembre. Ambos eran apátridas, ya que nunca consiguieron que Francia les concediera la nacionalidad a pesar de llevar viviendo más de 20 años en el país.

Irène Nemirovsky y Kissou (1928)

Hemos encontrado dos maravillosas fotos de la escritora con su enorme gato Kissou, que debía pesar cerca de nueve kilos.

Irène Nemirovsky

Jennifer Higdon es una compositora estadounidense nacida en Brooklyn el 31 de diciembre de 1962. Aprendió sola a tocar la flauta a los 15 años, Aunque no empezó a estudiar música en serio hasta los 18 años y composición hasta los 21, está entre los compositores más importantes de música clásica contemporánea.

Jennifer Higdon con Beau

Su trabajo abarca un amplio género, desde obras orquestales a música de cámara, coral, para viento, canciones y óperas. Ha sido admitida en la Academia Americana de Artes y Letras durante la ceremonia anual celebrada el 18 de mayo de 2022. No nos cabe la menor duda de que la compositora adora a los gatos.

Jennifer Higdon
Jennifer Higdon

Jean Iris Murdoch nació en 15 de julio de 1919 en Dublín y falleció el 8 de febrero de 1999 en Oxford. Autora y filósofa, publicó numerosas novelas psicológicas salpicadas de elementos satíricos, cómicos y filosóficos. Era una gran amante de los gatos, pero solo hemos podido encontrar una foto suya con un precioso callejero. Se casó con John Bailey, crítico literario y novelista, en 1949 y estuvieron juntos cuarenta y tres años. Durante los dos últimos años de su vida, en los que el Alzheimer destruyo su gran intelecto, su marido se dedicó totalmente a cuidar de ella.

Iris Murdoch

Maya Lin es una arquitecta y escultora estadounidense nacida en Athens, Ohio, el 5 de octubre de 1959. Saltó a la fama en 1981, cuando aún estudiaba en la Universidad de Yale, al ganar el concurso para el Monumento dedicado a la memoria de los veteranos de la Guerra de Vietnam en Washington DC. Se trata de un muro de granito negro pulido de 75 metros de largo en el que están escritos todos los estadounidenses que murieron como resultado de dicha guerra.

Maya Lin

Desde entonces ha diseñado numerosos memoriales, edificios públicos y privados, paisajes y esculturas. Es conocida por su lucha contra el deterioro medioambiental. Hemos encontrado dos fotos suyas con gatos. La primera, probablemente al principio de su carrera, cuando tenía un gato negro, y la segunda, más reciente, con un importante gato blanco y negro tumbado en la mesa de su estudio.

Maya Lin


Deja un comentario

Los gatos de Pamela Kellino y James Mason

El actor James Mason y su esposa, la actriz y autora Pamela Kellino, fueron famosos por su amor a los gatos, sobre todo siameses, que estaban muy de moda en los años cuarenta y cincuenta del pasado siglo.

En una foto hecha probablemente en 1945 para la promoción de la película “La mujer bandido” (Wicked Lady) vemos, de izquierda a derecha, primero a Toy Boy (en el suelo), al siamés Tribute en brazos de Pamela Kellino y a Whitey Thomson (Blancucho Thomson, a pesar de ser negro como un tizón) con James Mason. La gata Augusta Leeds no está en la foto al estar ocupada en otros menesteres y parece ser que el perro que no se digna a mirar a cámara estaba de paso.

1945
Artículo de James Mason en Esquirre

En la época, las revistas y los diarios hablaban a menudo de los numerosos gatos que poblaban los hogares de los Mason, al principio en el condado de Surrey, Reino Unido, y posteriormente en Beverly Hills, California. En 1949, cuando aún vivían en la bonita casa de Surrey – no se mudaron a California hasta 1951 – publicaron un libro titulado “The Cats in Our Lives” (Los gatos en nuestra vida), escrito por los dos e ilustrado por él.

Ilustraciones de James Mason

El libro no es fácil de encontrar y su precio oscila ahora entre las 70 libras (páginas amarillentas) y los 289 dólares. La pareja cuenta anécdotas que vivieron con sus gatos (y algunos perros). Por lo que hemos visto, las hay cómicas y también trágicas. Viajaban a Estados Unidos en barco para poder llevarse a sus adorados gatos. El editor que publica el libro es Michael Joseph, un gran amante de los gatos al que pronto dedicaremos una entrada.

El periodista Howard C. Heyn, del medio “The News and Courier”, visitó a James Mason en su casa, y el 3 de julio de 1949 escribió: “Por muy mordaz que parezca en la pantalla, Mason es bastante reservado en su hogar. Es educado, pero distante con los extraños”.

Y sigue diciendo: “Los fabulosos gatos de los Mason también demostraron ser retraídos. Entraron y salieron del salón, pero ninguno trepó por las paredes. Mason me dijo que tenían nueve gatos, contando a un ‘invitado’. Tanto él como Pamela están entusiasmados con la publicación de su nuevo libro”.

“Pamela me contó que los ocho gatos tienen una habitación propia al fondo de la casa, conectada al exterior por una escalera privada. Cuando los Mason se mudaron, y a medida que vaciaban las cajas de cartón, las almacenaban en la habitación del fondo. Un día, los ocho gatos desaparecieron. Después de buscarlos por todas partes, los encontraron allí, cada uno sentado con suma dignidad en una caja de cartón. Bastó con cambiar las cajas por unas nuevas para que quedaran definitivamente instalados”.

En Beverly Hills, Pamela y James compraron la propiedad que Buster Keaton había hecho construir para su mujer, Natalie Talmadge, en un terreno de algo más de una hectárea. Mason encontró en la casa una gran cantidad de bobinas de nitrato que todo el mundo daba por perdidas. Gracias a que se encargó de hacer transferir la imagen a un soporte de celulosa, se pudieron salvar varias películas producidas por el cómico.

En Estados Unidos seguían teniendo nueve gatos. En otra entrevista realizada en los años cincuenta, Pamela Kellino le explica al periodista – a quien le parecen muchísimos gatos – que si te gustan los gatos, siempre llegan más. Mason añade con cierta ironía: “La señora de George Sanders sale disparada para Europa y nos pide que cuidemos de su gato. Regresa, pero se olvida del gato, y el gato se convierte en uno de los nuestros”. La “señora de George Sanders”, en esos años, era Zsa Zsa Gabor, nada menos. De ahí la “cierta ironía”.

Con el gato Ian Smith, 1945

Amantes de los gatos del mundo entero escribían a la pareja, contándoles historias de gatos que en un principio no leían. Sin embargo, mientras esperaban a su hijo Morgan, decidieron hacerlo y se quedaron atónitos ante la calidad de algunos de los relatos. Escogieron diez, publicados en 1956 por la editorial Julian Messner. Inc., bajo el título “Favorite Cat Stories of Pamela and James Mason” (Historias favoritas de gatos de Pamela y James Mason) e ilustrados por Gladys Emerson Cook.

Ilustración de Gladys Emerson Cook

Personalmente nos parecen mucho más divertidas las ilustraciones realizadas por Mason para el primer libro. Por cierto, este segundo es bastante más barato que el primero, entre 33 y 44 dólares.

Los años pasaron y la pareja siguió adoptando gatos, hasta que se divorciaron en 1964. En un escueto artículo en el New York Times se lee que Pamela obtuvo la custodia de la hija e hijo de ambos, Portland, de 15 años, y Morgan, de 10, y que los Mason llevaban 23 años casados. Pero no se menciona quién se quedó con los gatos. Probablemente Pamela, ya que James le dejó la casa de Beverly Hills.

Una vez, James Mason dijo: “No hace falta enseñar a un gato a divertirse, su genio es ilimitado en este terreno”.

Pamela, de nombre de soltera Pamela Helen Ostrer, nació el 10 de marzo de 1916. Fue actriz, escritora y guionista. Conoció a James Mason estando casada con el director de fotografía Roy Kellino, del que conservó el apellido después de divorciada. Falleció el 29 de junio de 1996, a los 80 años, de un infarto en su casa de Beverly Hills.

James Mason nació el 15 de mayo de 1909 en el Reino Unido. Se matriculó en Arquitectura en la Universidad de Cambridge, pero muy pronto lo dejó para dedicarse al teatro, aunque nunca estudió Arte Dramático. Fue objetor de conciencia durante la II Guerra Mundial, por lo que su familia dejó de hablarle durante varios años.

Es recordado por papeles protagonistas en películas de aventuras como “El prisionero de Zenda”, cintas románticas como “Ha nacido una estrella” (con Judy Garland) o por dar vida al profesor Humbert Humbert en “Lolita”. No le importaba interpretar a antihéroes o a personajes desagradables. Falleció el 27 de julio de 1987 en Lausana, Suiza. Sus cenizas están enterradas en el cementerio de Corzier-sur-Vevey, no lejos de su amigo Charlie Chaplin.

Acabaremos con un curioso retrato del actor. Según lo que hemos podido descubrir está o estaba colgado en un pub de Charing Cross, Londres. No tenemos ni idea de si esto es verdad. Es curioso, desde luego, aunque no muy bueno. Se ve a Mason sentado en un sillón con un siamés en el regazo delante de un friso de dibujos prehistóricos. Sorprendente. ¿Un sillón en una cueva prehistórica?


Deja un comentario

Los gatos gordos de Fernando Botero (II)

El 7 de junio de 2016 publicamos una entrada sobre los gatos gordos del pintor Fernando Botero (https://gatosyrespeto.org/2015/06/07/el-gato-gordo-de-fernando-botero/), centrándonos sobre todo en sus esculturas. Han pasado siete años desde entonces y hemos descubierto que hay muchísimos gatos en su obra, así que repetimos.

Uno de los cuadros que le ayudó a alcanzar la fama fue “La familia presidencial”, pintado en 1967 en Nueva York. Es una representación muy crítica del poder que muestra al presidente, a su esposa con una estola de zorro colgada del brazo, a la abuela/suegra y a la hija acompañados por un general y un obispo. Detrás del presidente vemos al pintor ante su lienzo aludiendo claramente a “Las Meninas” de Velázquez, y en primer término, un gato marrón con collar y una serpiente. No nos atrevemos a hacer ningún comentario sobre el simbolismo de estos dos animales.

La familia presidencial (1967)
Ereván (Armenia)

No es de extrañar que Botero haga referencia a un cuadro de Velázquez, ya que al parecer, durante su estancia en Madrid en 1952, mientras estudiaba en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, se dedicaba a vender dibujos y cuadros delante del Museo del Prado para sobrevivir.

Gato con pelota
La solterona con su gato (1974)

El pintor nació el 19 de abril de 1932 en Medellín. Tenía un hermano cuatro años mayor que él, y cuatro años más tarde, en 1936, nació su hermano menor y su padre falleció. En 1944, a petición de un tío, estudió tauromaquia, pero cuando su familia entendió que no era su vocación, pudo dedicarse a la pintura.

1978
Medellín (Colombia)

Sufragó sus estudios realizando ilustraciones para un periódico local antes de trasladarse a Bogotá en 1951, año en que ya tuvo dos exposiciones individuales. E 1952 ganó el segundo premio en IX Salón Nacional de Artistas, y con el dinero del premio se compró un billete en un barco italiano que le llevó a Barcelona, y de allí se fue a Madrid.

1995
Rambla del Raval (Barcelona)

De Madrid pasó a París, luego a Italia y en 1955 regresó a Bogotá, donde expuso las obras hechas en Europa. Pero no recibió críticas positivas ya que en Colombia estaba de moda la vanguardia francesa. Después de una temporada en México, se trasladó a Nueva York, ciudad en la que se instaló definitivamente.

1996

Aunque los comienzos fueron duros, logró exponer individualmente en 1962 con bastante éxito. A finales de los sesenta y principios de los setenta empezó una larga serie de cuadros sobre la familia con toques satíricos, cómicos y también muy cariñosos. En los retratos de familia en interiores suele haber gatos. En el exterior perros. A veces los dos.

Niña con gato

El primero que encontramos fue “Familia”, de 1969. Un padre, una madre y sus dos hijos están acompañados por un gato enorme, totalmente desproporcionado, más grande que el niño sentado en el regazo de su padre y que parece sonreír, lo que no hace la familia.

Familia (1969)
Familia (1997)

En “La familia colombiana” (1973), un cuadro muy curioso por cierto, el padre sujeta a un gato atigrado en el regazo, mientras que la madre, de pie detrás de él, lanza una mirada asesina a la criada que les trae una bandeja con café. Ahora bien, ¿por qué hay un adolescente desnudo dormido en el sofá?

La familia colombiana (1973)

Pero en otro cuadro de 1970, el gato en brazos del niño es minúsculo. Esta familia no tiene nada de colombiana, es el vivo retrato de la perfecta familia nuclear estadounidense: padre, madre, dos hijos, una hija, perro y… dos gatos, todos posando delante de la perfecta casa con jardín.

Una familia (1970)

De la misma época hay cuadros de burdeles y desnudos. “La casa de Mariduque” satiriza claramente las costumbres sexuales. Un hermoso gato blanco con collar está acostado en el suelo a la izquierda, y a la derecha, una criada muy pequeña dispuesta a barrer las colillas tiradas en el suelo, el plátano a medio comer y ¿el hombre durmiendo la borrachera debajo de las sillas?

La casa Mariduque (1970)
Mujer sentada con gato (1994)

Uno de nuestros preferidos en “Naturaleza muerta con sopa verde”, realizado en 1972. Según muchos críticos, se nota claramente la influencia de Jan Davidson y Jan Van Eyck, dos grandes maestros holandeses del siglo XVII. En la mesa, un plato de sopa recién servida de la sopera. Pero el gato no esperará a que le inviten a participar en la comida.

Naturaleza muerta con sopa verde (1972)

Otro cuadro maravilloso pintado en 1969 se titula “Las hermanas”, con nada menos que cuatro gatos de colores diferente, quizá uno para gata hermana, ya que la mujer que sujeta al gato parece más bien la criada. Uno de los gatos, subido al aparador, puede que intenté cazar algo.

Las hermanas (1969)

Fernando Botero siguió añadiendo gatos en sus cuadros en la década de los noventa, en muchas ocasiones al lado de una mujer sola, como en “Mujer desnuda con gato”, de 1995.

Mujer desnuda con gato (1995)

También de esa época, concretamente de 1994, es el cuadro de un enorme gato rubio de pie en una cama en la que casi no cabe.

1994

No hemos podido fechar todos los cuadros del pintor con gatos. Es posible que el más reciente sea “Dos hermanas”, del que también encontramos el boceto.

Dos hermanas

También desconocemos la fecha de otro favorito nuestro, “Escena doméstica”. Una madre tiene un gato en brazos, tal vez para protegerlo de las intenciones de uno de sus hijos, mientras el otro está a punto de tirar la plancha al suelo. La niña, más modosa, juega tranquilamente con su muñeca.

Escena doméstica

No sabemos si Fernando Botero tiene o tuvo gatos, pero un artista que retrata a un gato sentado en una silla tapizada (1969) al lado de una pelota debe sentir afecto por ellos.

1969