Gatos y Respeto

©


Deja un comentario

Los gatos de Gerhard Marcks

Gato de cerámica policromada de frente (1917)

Gato de cerámica policromada (1917)

El artista Gerhard Marcks nació en Berlín en 1889. A partir de 1908 trabajó con el escultor Richard Scheibe,

Gerhad Marcks, fotografía de E. Steinheimer (1949)

Gerhard Marcks, fotografía de E. Steinheimer (1949)

después de haber estudiado con August Gaul y Georg Kolbe. Se casó en 1914 con Maria Schmidtlein y tuvieron seis hijos. Ese mismo año fue reclutado para servir en las filas del ejército y luchó en la I Guerra Mundial, pero le licenciaron en 1916 por graves problemas de salud.

Perteneció a dos grupos políticos que tuvieron mucho que ver con el arte, el Novembergruppe (Grupo de Noviembre) y Arbeistrat für Kunst (Consejo de Trabajadores por el Arte), a los que también pertenecía Walter Gropius, que fundaría posteriormente la escuela Bauhaus en Weimar, Lyonel Feininger y Richard Scheibe, entre otros.

En 1919, cuando Gropius fundó la Bauhaus, Marcks fue uno de los tres primeros profesores en ser contratados. Le nombraron Formmeister (Maestro de formas) del taller de cerámica de la escuela, que no estaba en Weimar, sino en la cercana Dornburg.

El fumador (1922)

El fumador (1922)

 

El gato (1967)

El gato (1967)

El otro profesor del taller era el maestro alfarero Max Krehan, el último de un largo linaje de ceramistas, que enseñaba a los alumnos a usar el torno, a esmaltar y a utilizar la mufla, mientras que Marcks, además de dar clases en Weimar, enseñaba la historia de la cerámica y les animaba a que experimentasen.

Gata preñada sentada (1965)

Gata preñada sentada (1965)

 

Gato (1956)

Gato (1956)

 

Gato caminando (1977)

Gato caminando (1977)

Gerhard Marcks dibujó los modelos para una serie de esculturas de animales que fueron reproducidos por una fábrica de porcelana en China. Su interés por las formas animales está reflejado en los trabajos que realizó para su primer portafolio para la Bauhaus (Neue Europaeische Graphik I), que contiene Die Katzen (Los gatos) y Die Eule (El búho).

Gato corriendo(1949)

Gato corriendo (1949)

 

Gato de cerámica (1924)

Gato de cerámica (1924)

Posteriormente se interesó mucho más por la figura humana, pero nunca dejó de dibujar animales. La información sobre el artista no abunda y no sabemos si tenía gatos, pero es muy posible. En general hizo una o dos representaciones de cada animal; sin embargo, los dibujos, grabados, esculturas y cerámicas de gatos son mucho más numerosos y aparecen a lo largo de toda su carrera, concretamente desde 1920 (Los gatos en el ático) hasta 1979 (El gato de Algina).

El gato de Algina (1979)

El gato de Algina (1979)

 

Los gatos en el ático (1920)

Los gatos en el ático (1920)

En 1925, la Bauhaus se trasladó a Dessau y el taller de cerámica se cerró. Gerhard Marcks se fue a la Kunstgewerbeschule (Escuela de artes aplicadas) cerca de Halle, donde llegó a ocupar el puesto de director hasta su despido en 1933. Los nazis consideraron sus obras inaceptables e incluyeron varias en la exposición “Arte degenerado” para que el pueblo alemán entendiera el significado de degeneración con unas 650 obras de 112 artistas en salas estrechas y poco iluminadas. Abrió sus puertas en Múnich el 19 de julio de 1937 hasta el 30 de noviembre de 1937 antes de ir a otras once ciudades alemanas. Fue vista por 2.009.899 personas, aproximadamente tres veces más que las visitas recibidas por la “Gran Exposición de Arte Alemán”, inaugurada a bombo y platillo un día antes y que duró cuatro meses, donde se mostraba el arte aprobado por el régimen.

Gato estirándose, bronce con patina dorada

Gato estirándose, bronce con pátina dorada

 

Los dignatarios (1923)

Los dignatarios (1923)

Permaneció en Alemania a pesar de todo. Después de la II Guerra Mundial, en 1945, ocupó el puesto de profesor de escultura en la Escuela Regional de Arte de Hamburgo durante cuatro años, antes de retirarse a Colonia. Fue galardonado con la Medalla Goethe en 1949 y nombrado Caballero de la Orden del Mérito en 1952. Se le encargó el diseño de las medallas de los Juegos Olímpicos de 1972, en las que se ve a los míticos gemelos Cástor y Pólux en el anverso.

Los gatos (1922)

Los gatos (1922)

Falleció en 1981 a los 92 años en Eifel, donde tenía una casa de campo. Una década antes el Museo Gerhard Marcks Haus había abierto sus puertas en Bremen con 12.000 dibujos, 900 grabados y unas 350 esculturas suyas.

Madre gata con gatito

Madre gata con gatitos

Acabaremos diciendo que en esta misma ciudad se encuentra la estatua de “Los cuatro músicos de la ciudad de Bremen” delante del Ayuntamiento para conmemorar el cuento de los Hermanos Grimm. Haremos un brevísimo resumen de dicho cuento: Un asno, un perro, un gato y un gallo, ya muy viejos, están a punto de ser sacrificados por sus respectivos amos. Deciden fugarse y emprender un viaje hasta Bremen, ciudad conocida por su libertad, y una vez allí convertirse en músicos. Después de una serie de aventuras, entre las que ahuyentan a un banda de ladrones de una casa, acaban viviendo todos juntos. Pero nunca llegan a Bremen.

Los cuatro músicos de Bremen (1953)

Los cuatro músicos de Bremen (1953)

Si se fijan en los cascos del asno, verán que son muy brillantes. Eso se debe a que si se frotan con la mano, se cumplen los deseos.

Anuncios


2 comentarios

Cuatro gatos y la escritora Elena Poniatowska

a08n1cul-1

Elena Poniatowska, nacida Helène Elizabeth Louise Amélie Paula Dolores Poniatowska Amor, tiene dos gatos 2c4d495f0c334d3c76c62a4d3c74d7llamados Monsi (un gato) y Vais (una gata) en honor a su gran amigo, el autor mexicano Carlos Monsiváis (https://gatosyrespeto.org/2014/06/19/carlos-monsivais-amor-a-los-gatos/), que murió hace seis años y medio. La escritora y Rafael Barajas, conocido en México como “El Fisgón”, publicaron hace tres años un libro infantil (supuestamente) titulado “Sansimonsi”, cuyo protagonista presenta un extraño parecido con Monsiváis, más aún si tenemos en cuenta que este último vivía en la calle San Simón. En ese libro, el gato se burla y piensa en las impertinencias que le gustaría decir a los diputados y al presidente de su país.

sansimonsi

sansimonsi-vuela

d42967f91

Es fácil deducir, por las fotos que hemos encontrado, que Sansi es el gato blanco y negro y Vais, la gata gris con manchas. Pero hubo otro gato en la vida de Elena Poniatowska, uno rayado que vemos en dos fotos; la primera cuando aún era un gatito y la segunda, ya de mayor y con cara de no gustarle posar. Quizá fuese el gato Gazpacho que convivió con la gata Silvana y la perra Loba, salvada en el Periférico, el cinturón que rodea Ciudad de México.

6a00e551f501008833019b0157859e970c-320wi

Y ya que no podemos decir nada más acerca de los gatos de la escritora, hablaremos un poco de ella. En 2013 fue galardonada con el Premio Cervantes, la cuarta mujer que lo ganaba en 37 años, después de las españolas María Zambrano (1988) (otra gran amante de los gatos) y Ana María Matute (2010), así como la cubana Dulce María Loynaz (1992).

elena

f_dochoa1573cbba1bdc70

Su madre se casó con el heredero de la corona polaca, Jean Evremont Poniatowski Sperry, en París, ciudad en la que nació la escritora en 1932. En 1941, su madre Paulette huyó de la II Guerra Mundial con sus dos hijas y regresó a México, de donde era originaria. Su padre se había alistado en las filas francesas y no se reunió con ellas hasta acabada la guerra.

Elena Poniatowska y Monsi

Elena Poniatowska y Monsi

En 1949 ingresó en un internado católico en Estados Unidos hasta 1952. Un año después ya escribía crónicas y entrevistas para el periódico Excélsior con personalidades como la cantante Amália Rodrigues, la pintora María izquierdo, el escritor Juan Rulfo y la actriz Dolores del Río. Durante una época publicó una entrevista diaria. Entonces empezó a interesarse por cuestiones sociales y por el papel de la mujer mexicana. Su primera novela, “Lilus Kikus”, apareció en 1955, el mismo año que tuvo a su primer hijo. En 1963 publicó su segundo libro, “Todo empezó en domingo”, y en 1965, mientras recorría Polonia con su madre, mandó una serie de crónicas a Novedades, periódico en el que seguiría colaborando casi toda su vida, donde “cuestionaba la moral establecida, la justicia y en general, lo absurdo de la vida”.

la-poni

En 1964 conoció a Josefina Bórquez, una lavandera con la que se entrevistó cada miércoles durante muchos meses y que le descubriría la otra cara de la Ciudad de México. El fruto de estas entrevistas se publicó en 1969 en “Hasta no verte Jesús mío”, libro con el que ganó el Premio Mazatlán de Literatura y que le daría fama internacional. Había contraído matrimonio con el astrofísico Guillermo Haro un año antes.

El 2 de octubre de 1968, diez días antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos, tuvo lugar la matanza de la plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, con decenas de estudiantes y obreros muertos a manos del ejército mexicano; nunca se ha sabido la cifra exacta de víctimas. En ese momento escribió un artículo sobre lo ocurrido que el periódico Novedades no quiso publicar, así como tampoco la entrevista que le hizo a Oriana Fallaci, herida durante el trágico acontecimiento.

La escritora y periodista mexicana Elena Poniatowska durante una entrevista en su casa en la Ciudad de México, el jueves 24 de septiembre del 2015. Poniatowska habló de su nueva novela, "Dos veces única", sobre la vida de Lupe Marín, la primera esposa de Diego Rivera. (AP Foto/Christian Palma)

En 1971 publicó “La noche de Tlatelolco”, y el recién elegido presidente Luis Echeverría, que en 1968 era secretario de Gobernación, le concedió el Premio de Literatura Xavier Villaurrutia, que Elena Poniatowska rechazó.

En 1985, después del terrible terremoto que asoló México D.F., redactó artículos casi a diario que reunió en 1988 en la crónica colectiva “Nada, nadie, las voces del temblor”, el mismo año en que murió su marido. En 1992 llegó la novela “Tinísima”, que tardó diez años en terminar, seguida de “Luz y luna” y “T. Tauri”. En 2011 ganó el Premio Biblioteca Breve por “Leonora”.

sansimonsi_libro_infantil_monsivais-movil

Carlos Monsiváis

En 2007, la Ciudad de México, a través de la Secretaría de Cultura, instauró el Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska, dotado con 500.000 pesos. Cuatro años después, en 2011, se creó la Fundación Elena Poniatowska para preservar y difundir el archivo histórico de la escritora, apoyar a los grupos sociales retratados en sus obras y promover el debate público en torno a la cultura mexicana.

 


Deja un comentario

El gato que caminaba solo y Rudyard Kipling

ilustracion

Rudyard Kipling escribió un relato titulado “El gato que caminaba solo”, publicado por primera vez en julio de 1902 en el “Ladies’ Home Journal”. Volvió a aparecer ese mismo año en la colección de relatos “Just So Stories” (traducido como “Precisamente así” o “Los cuentos de así fue” en español) con ilustraciones del autor.

ilustracion-2

El relato es un poco largo (de hecho es el más largo de la colección) para incluirlo en este blog y hemos decidido limitarnos al muy buen resumen de la página web “The Kipling Society”, una sociedad abierta a las personas interesadas en las obras del autor. Cualquiera que desee leerlo en su totalidad no tendrá dificultad en encontrarlo en Internet, en inglés o en español, o publicado con otros relatos del escritor.

Y este es el resumen del relato: En un principio, todos los animales eran salvajes, pero sobre todo el Gato. Caminaba solo y cualquier lugar le daba igual. El Hombre también era salvaje hasta que conoció a la Mujer, que escogió una Cueva donde vivir, encendió un fuego y colgó una piel para cerrar la entrada. Preparó una comida con ingredientes silvestres.

Luego, mientras el Hombre dormía, la Mujer hizo Magia Cantada con el omoplato de un carnero y atrajo al Perro. La siguiente noche convenció al Caballo para que se acercara, y la tercera noche, a la Vaca. Los tres animales acordaron ayudar a la pareja, el Perro a cambio de carne asada, y los otros dos a cambio de heno que ella había secado a la lumbre. Cada noche, el Gato los había seguido, había escuchado y, antes de irse a caminar solo, los había tratado de tontos.

Ilustración de Niroot Puttapipat

Ilustración de Niroot Puttapipat

La cuarta noche, el Gato olió la leche de la Vaca, pero la Mujer se burló de él. El Gato, después de halagarla, le preguntó si podía pasar, sentarse cerca de la lumbre y beber la leche. La Mujer le contestó que si ella le elogiaba en tres ocasiones, le concedería sus tres deseos, pero inmediatamente juró que jamás lo haría. El Gato se fue, pero el Murciélago siempre le tenía al tanto de todo.

Ilustración realizada por el autor

Ilustración realizada por el autor

Cuando se enteró de que la Mujer había tenido un Niño, supo que había llegado el momento. Un día que el Niño lloraba mucho fuera de la Cueva, el Gato se acercó y se frotó contra él hasta hacerle reír. El Murciélago se lo contó a la Mujer, que bendijo a la criatura responsable. En ese momento, la piel que tapaba la entrada se cayó y el Gato entró. A la Mujer no le gustó. Empezó a hilar y el Niño volvió a llorar. El Gato le dijo que atara un trozo de lana al huso para que él lo cazara, y de nuevo el Niño rió. El Gato se le acercó y le durmió con su ronroneo. La Mujer le dio las gracias. El Gato fue a sentarse al lado de la lumbre y la Mujer, furiosa, entonó un encantamiento de silencio para no concederle el tercer deseo. Pero apareció un ratón y la Mujer gritó. El Gato mató al ratón, la Mujer volvió a darle las gracias, la lechera de barro se rompió y el Gato bebió.

ilustracion_3

Ahora bien, el Gato no había hecho ningún trato con el Hombre ni con el Perro. El primero dijo que si el Gato no seguía cazando ratones, siempre le tiraría botas u otros objetos. El Gato aceptó a regañadientes, y el Hombre añadió que siempre le tiraría tres objetos. El Perro amenazó con morder al Gato si no se portaba bien con el Niño y, al recibir una contestación airada, prometió perseguirle siempre. Así hicieron el Hombre y el Perro, y así hacen la mayoría de hombres y perros, pero el Gato mantuvo su promesa, caza ratones y no hace daño a los niños. Eso sí, en las noches de luna recorre los bosques y los tejados, caminando solo.

portada-1

portada-2

En 1955, Charles Carrington escribió una biografía de Rudyard Kipling, fallecido 19 años antes. La familia Kipling puso a su disposición la correspondencia y los diarios del autor. Según él, el relato sería “una amable sátira dirigida a Carrie Kipling”, la esposa del escritor, cuyos primos “le habían regalado un magnífico ejemplar de gato persa”.

Gata y gatito, de Sir Edward Burnes-Jones

Gata y gatito, de sir Edward Burnes-Jones

El mismo Rudyard Kipling ya había regalado un gato persa a su esposa en 1894, cuando aún vivían en Vermont, Estados Unidos. Según Carrington, los Kipling tenían al menos dos gatos. En 1898, sir Edward Burnes-Jones, el tío del escritor, hizo un dibujo de los tres hijos del matrimonio en el que Josephine, la mayor, tiene un gatito en brazos. No hemos encontrado el dibujo, pero incluimos un pequeño cuadro (Gata y gatito) del pintor prerrafaelita.

En nuestra opinión, Kipling escribió la colección de relatos para sus tres hijos (ver foto).

Josephine, John y Elsie, los hijos de Carrie y Rudyard Kipling

Josephine, John y Elsie, los hijos de Carrie y Rudyard Kipling

En la colección “Just So Stories” está el poema “Pussy can sit by the fire and sing” (Pussy se sienta al lado de la lumbre y canta), contado desde el punto de vista de un niño – su hijo John, quizá, que tenía cinco años a la sazón -, en realidad más halagador hacia el perro Binkie, que duerme en la cama del niño, al contrario de Pussy, que se va a recorrer el campo al anochecer.

portada-3 portada-4

También escribió un cuento titulado “The Maltese Cat” (El gato maltés), que no tiene nada que ver con gatos, pues “El gato maltés” es un caballo que narra cómo ganó un partido de polo en la India.

En cuanto al autor, nos limitaremos a decir que nació en 1865 en Bombay, India, y que estudió en Inglaterra. Se casó en Londres a los 26 años con Carrie Balestier, una estadounidense de 29 años, y el escritor Henry James fue el padrino. Mientras estaban de viaje de novios en Japón, descubrieron que su banco había quebrado. Se fueron a vivir a Estados Unidos, donde permanecieron hasta 1896 antes de regresar a Inglaterra. En 1899, durante un viaje a Nueva York, él y sus dos hijas, Josephine y Elsie, enfermaron. Josephine no sobrevivió a la neumonía. Su hijo John murió a los 18 años en 1915 en la batalla de Loos durante la I Guerra Mundial.

portada-7

portada-5

Kipling tenía un gran sentido del humor, como demuestra la siguiente anécdota: Un periódico publicó que había muerto rudyard-kiplingen una operación y escribió una nota dirigida al editor: “Acabo de enterarme de que he muerto. Le ruego que me borre de su lista de suscriptores”. Falleció pocos días después, el 18 de enero de 1936, a los 70 años. Fue galardonado con el Premio Nobel en 1907.

Como dato curioso añadiremos que en muchas de las primeras ediciones de sus libros aparece una esvástica impresa en la tapa, asociada a la imagen de un elefante con una flor de loto en la trompa, en referencia al simbolismo solar de esta cruz y a la palabra sánscrita para la buena suerte. Cuando los nazis subieron al poder en Alemania y se apoderaron de la esvástica, dio orden de que dejara de usarse en sus libros.


Deja un comentario

Gatos en las primeras felicitaciones navideñas

Diseñada en Inglaterra e impresa en Alemania

Felicitación diseñada en Inglaterra e impresa en Alemania

La primera felicitación de Navidad se atribuye a sir Henry Cole, que tuvo mucho que ver con la Gran Exposición de Londres de 1851 y fue el primer director del Museo Victoria y Alberto. Cuentan que este impulsor de las artes tenía muchos conocidos y amigos, y en las navidades del año 1843 esto le planteó un tremendo quebradero de cabeza. En Inglaterra existía la costumbre de escribirse para la época navideña, pero la reciente expansión del sistema postal británico y la introducción del “penny post” (el sello de un penique) había multiplicado la costumbre exponencialmente.

Felicitación estadounidense

Felicitación estadounidense

 

Feliz año

Feliz año

Sir Cole, un entusiasta defensor del sistema postal, estaba muy ocupado. La pila de cartas recibidas crecía y era impensable no contestar a cada una. Fue entonces cuando se le ocurrió una brillante idea que le permitiría contestar a todos sin escribir una carta personal. Habló con su amigo, el artista J.C. Horsley, y le pidió que dibujara la imagen que había imaginado: un tríptico con una familia celebrando la comida de Navidad en el centro y, a cada lado, una imagen de personas ayudando a los pobres. Arriba del todo, la felicitación incluía la palabra “Para”, lo que le permitía personalizarla, y más abajo, la frase: “Que tenga una feliz Navidad y un próspero Año Nuevo”. Mandó imprimir mil copias en cartones de 13 por 8 centímetros y así nació la primera felicitación de Navidad.

Feliz Navidad

Feliz Navidad

 

la-llegada

La llegada

 

la-navidad-es-un-tiempo-de-felicidad

Navidad es un tiempo de felicidad

La idea gustó, pero no se puso de moda realmente hasta unos veinte o treinta años después. La primera felicitación de Navidad estadounidense impresa fue obra de Louis Prang, un inmigrante prusiano que tenía una imprenta en Boston. Esta tarjeta, realizada en 1875, no reproducía una escena festiva, sino una flor con las palabras “Feliz Navidad”.

Mejores deseos para la Navidad

Mejores deseos para la Navidad

En Francia, las tarjetas de felicitación llegaron mucho más tarde, alrededor de 1920, después de la I Guerra Mundial. Desde el siglo XVII existía la costumbre de visitar a familiares y amigos en los primeros quince días del Año Nuevo, pero a finales del XIX se empezó a dejar una simple tarjeta de visita, que años más tarde fue sustituida por una tarjeta de felicitación enviada por correo. Incluimos dos tarjetas de esa época.

felicitacion-francesa felicitacion-francesa-2

Parece ser que la costumbre se popularizó rápidamente en Alemania alrededor de 1900. Incluimos aquí tres ejemplos de tarjetas de felicitación alemanas, una de ellas realizada por el famoso pintor Arthur Thiele, autor de cientos de tarjetas de animales antropomorfos.

felicitacion-alemana-arthur-thiele

Felicitación alemana (Arthur Thiele)

felicitacion-alemana-3

felicitacion-alemana

En España, a partir de 1880 fueron comunes las felicitaciones de oficios para cobrar el aguinaldo, pero no incluimos ninguna al no haber con imágenes de gatos.

Os mandamos dulces felicitaciones

Os mandamos dulces felicitaciones

 

Un alegre año nuevo

Un alegre Año Nuevo

Muchas tarjetas de la época victoriana eran muy elaboradas, estaban recortadas y troqueladas, tenían formas diferentes, pero pocas veces mostraban motivos navideños o religiosos como ahora. Las primeras eran ilustraciones sobre todo de paisajes primaverales y estivales, preciosos pájaros, mariposas y flores. Un poco más tarde, al crecer la popularidad de las tarjetas, se puso de moda reproducir niños, gatos y perros. Louis Wain (https://gatosyrespeto.org/2015/09/10/los-gatos-psicodelicos-de-louis-wain/) realizó muchas de estas felicitaciones.

Louis Wain - Fiesta de Navidad

Louis Wain – Fiesta de Navidad

 

Louis Wain - Mejores deseos para la Navidad

Louis Wain – Mejores deseos para la Navidad

 

Louis Wain - Mientras dure, alegraos, la Navidad llega una vez al año

Louis Wain – Mientras dure, alegraos, la Navidad llega una vez al año

Hubo grandes coleccionistas de felicitaciones de Navidad, como por ejemplo la reina María, esposa de Jorge V, que atesoró las felicitaciones recibidas y enviadas por la reina Victoria. Pero el mayor coleccionista de todos fue Jonathon King, dueño de una papelería en Islington, Londres. Su colección llegó a alcanzar las 200.000 felicitaciones a finales del siglo XIX y comprendía tarjetas impresas entre 1862 y 1895. Por desgracia, gran parte de la colección fue destruida en el incendio de su casa.

Vuestra tía os desea una feliz Navidad

Vuestra tía os desea una feliz Navidad

En esta entrada no se habla mucho de gatos, pero esperamos compensarlo con las numerosas imágenes de tarjetas con motivos gatunos que incluimos.