Gatos y Respeto

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Un gato, una escritora y un pintor

En 2015 apareció un libro titulado “La vie plus un chat” (La vida más un gato), de Chantal Detcherry, con un cuadro de Vladimir Juncić ilustrando la portada.

El pintor realizó una larga serie de retratos de mujeres con gatos, hemos contado 24 (no los reproducimos todos aquí), entre los que también hay un hombre y un niño.

Vladimir Juncić, nacido en Čačak, Serbia, en 1957, es un pintor abstracto y figurativo. Se licenció en la Facultad de Bellas Artes en 1981, después de estudiar con el profesor Mladen Srbinović. Es miembro de ULUS (Asociación serbia de Bellas Artes) desde 1982. Vive y trabaja en Belgrado. Y no hay más información sobre él.

Vladimir Juncić

La escritora nació en 1952 en la ciudad de Bourg-sur-Gironde, no lejos de Burdeos, hija de un obrero agrícola natural de Las Landas y de madre austríaca. Estudió en el Instituto de Blaye, una ciudad cercana, antes de ingresar en la Universidad de Burdeos para llevar a cabo estudios de Letras e Historia del Arte. Después de obtener un doctorado en Letras, fue profesora e investigadora en la Universidad Bordeaux-Montaigne.

Chantal Detcherry con Petit-Gris

Tiene en su haber varios libros sobre India, el Sahara, Nepal, Tíbet y Grecia en los que describe la vida diaria en el campo, costumbres ancestrales, arte sagrado y popular, así como colecciones de poemas, relatos y varias novelas intimistas que transcurren en el mundo de su infancia, el estuario de la Gironda. Fue galardonada con el Premio al Relato 2020 de la Academia Francesa por la selección “Histoires à lire au crépuscule” (Historias para leer en el crepúsculo).

En el libro “La vida más un gato” (que no está publicado en español, de hecho ninguna de sus obras lo está), Chantal Detcherry describe cómo se enamoró perdidamente de un espléndido gato que apareció un día en el muro del jardín. En muchas ciudades de Francia, sobre todo del sur, las fachadas dan a la calle, y la parte trasera a un jardín rodeado de tres muros de unos tres metros de altura que lo separa de los dos vecinos colindantes y del vecino de atrás, cuya fachada, a su vez, da a otra calle.

El libro está dividido en capítulos muy cortos, casi todos ellos precedidos de una cita de algún escritor o filósofo dedicada a los gatos. Empieza así: “Albergo en mi corazón un rostro triangular color de nube, ojos uvas verdes, un pequeño cuerpo ágil y suave. El amor se adueñó de mí y nada ha cambiado desde el primer día. No hay alteración en el deleite que se apodera de mí cada vez que le veo”.

Y sigue diciendo: “Hace doce años que vivimos juntos él y yo. Doce años y no hemos discutido una sola vez. Quizá tenga cosas que reprocharme – alguna visita desagradable que me parece necesaria para su salud, por ejemplo –, pero en lo que a mí respecta, nunca he sentido el menor desacuerdo hacia él, tengo la suerte de compartir la vida de un ser perfecto. Llevamos doce años viajando en una pequeña nube, mi gato y yo”.

Al final de la primera página expresa una idea con la que estamos absolutamente de acuerdo: “Sin embargo, no pretendo, tal como dicen muchos, que un gato sepa comprendernos, que se acerque para consolarnos cuando estamos tristes. Nada de eso tiene que ver con el secreto de nuestra complicidad”.

La autora describe su encuentro y su vida con “Petit-Gris” (Grisito), aunque acabará teniendo muchos nombres, como suele ocurrir con los gatos. En uno de los capítulos, Petit-Gris vuelve herido de un largo paseo y ella le lleva corriendo al veterinario. Al ser una herida muy fea en el ojo, no le queda más remedio que llevar un cono de recuperación. Catástrofe. Petit-Gris no quiere salir de debajo de la cama, no quiere comer. Desesperación de la autora y de su marido Philippe.

Entonces se le ocurre comprar un arnés para llevar a Petit-Gris de paseo al jardín, su paraíso. Pero como no podía ser de otro modo, en un momento de despiste, el gato se escapa, salta por encima del muro y desaparece. Chantal hace lo propio, decidida a recuperar a su gato antes de que la correa quede atrapada en alguna parte.

Tres jardines más allá, descubre a una pareja de ancianos observándola con curiosidad y les pregunta si han visto a “un precioso gato gris claro de pelo largo con un cono y un arnés”. Le han visto, se ha refugiado en el tejado de un almacén abandonado que da a su jardín. Les pide permiso para entrar. Ni corta ni perezosa trepa de nuevo y llega al tejado en ruinas, donde efectivamente está Petit-Gris.

Su marido le ruega que baje, es peligroso. Llama a los bomberos, que le contestan que no se dedican a recuperar gatos (eso solo lo hacen los bomberos de habla inglesa), pero Philippe les corrige: “No se trata del gato, sino de mi esposa”. Gato y esposa acaban siendo rescatados por los bomberos.

A pesar del tono melancólico del libro, hay muchas anécdotas realmente divertidas, como la que acabamos de contar. Pero es un libro triste porque Petit-Gris muere de una enfermedad incurable y horrible que ataca a más gatos de lo que se cree, la estomatitis o inflamación de las cavidades bucales.

Aún no se sabe exactamente qué la causa, pero si un gato empieza a dejar de comer, si le huele el aliento, si deja de lavarse, debe verle un veterinario inmediatamente, sin esperar. La estomatitis es extremadamente dolorosa, produce llagas abiertas en la boca y mata. Puede tratarse con antibióticos y corticoides que aliviarán los síntomas – pero no curarán la enfermedad – durante meses, incluso años. En muchos casos no queda más remedio que optar por una solución drástica, sacar los dientes al gato enfermo. Incluso así, un pequeño número no mejora.

El último párrafo del libro dice así: “He querido escribir sobre mi gato vivo. Hablar de él tal como le veía cada día, rendirle homenaje porque existe, con sus ojos de hada y su pelo de plata. Regalarle un texto donde podría verse si supiera leer, e incluso corregirlo, deslizando entre líneas algún que otro comentario con su letra gatuna”.


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Gatos y el pintor Conrad Felixmüller

Flores otoñales y gato pasando

Conrad Felixmüller no realizó muchos cuadros con gatos, pero estamos seguros de que le gustaron y vivió con ellos. Por ejemplo, en 1930 retrató a su esposa Londa de perfil con un gato gris rayado que no tiene pinta de querer posar. Por eso creemos que merece la pena incluirle aquí a pesar de encontrar solo once ejemplos entre su enorme producción de cuadros y dibujos.

Londa con gato (1930)

Otra prueba de peso, en nuestra opinión, es una fotografía realizada en Wehlen, Sajonia, en 1921 o 1922, donde se ve a la izquierda a la pintora vanguardista Elfriede Lohse-Wächtler (asesinada el 31 de julio de 1940 dentro del programa nacionalsocialista Aktion 14 de eutanasia) y a Conrad Felixmüller a la derecha con un gato blanco con mancha negra en brazos.

Elfriede Lohse-Wächtler con su hermano Hubert, Conrad Felixmüller con un gato y amigos en Wehlen, 1940
Dibujo de Elfriede Lohse-Wächtler

El pintor Conrad Felixmüller (en realidad Felix Müller) nació en Dresde el 21 de mayo de 1897. Era hijo de Ernst Emil Müller, herrero de la fábrica de la ciudad, y de Maria Carolina. En 1924, aconsejado por un marchante, se cambió el apellido por Felixmüller. Estudió música hasta 1911, pero al año siguiente se matriculó en la Academia de las Artes de Dresde. Expuso por primera vez en la Galería Sturm de Berlín en 1916 y en la Hans Goltz de Múnich en 1917.

Autorretrato

Ese año se negó a hacer el servicio militar y fue reclutado como enfermero. El coleccionista de arte Heinrich Kirchhoff, de Wiesbaden, le ayudó económicamente durante dos años. En 1919 fundó el grupo Dresdner Sezession (Secesión de Dresde), del que también fue presidente, con Otto Dix (https://gatosyrespeto.org/2019/12/05/gatos-objetivos-de-otto-dix/), Lasar Segall y Otto Griebel. Desde 1919 a 1924 estuvo afiliado al Partido Comunista Alemán.

Niña, perro y gato

Realizó numerosas portadas y escribió artículos para las revistas “Die Aktion” y “Menschen”. La primera de ellas la había fundado Franz Pfemfert, un declarado opositor a la Primera Guerra Mundial y defensor del expresionismo alemán que consiguió evitar la censura entre 1914 y 1918  transformando lo que era una revista política en una artística hablando de acontecimientos contemporáneos mediante alusiones.

21 de abril de 1917
19 de marzo de 1921

En esa época, Conrad Felixmüller publicó una autobiografía, “Mein Werden”, así como sus pensamientos sobre el diseño artístico en “Künstlerische Gestaltung”. A mediados de la década de los años veinte, el estilo del pintor cambió, dejando atrás el expresionismo para realizar obras más naturalistas y colorida, centrándose en temas íntimos y optimistas.

Revista Menschen

El III Reich incluyó alguna de sus obras en la exposición de 1933 “Reflejos de decadencia” y otras cuarenta en “Arte degenerado”, en 1937, año en que sus cuadros fueron confiscados de colecciones privadas. Se destruyeron ciento cincuenta y una obras suyas entre 1938 y 1939. Un bombardeo destruyó su casa de Berlín en 1944 y las tropas soviéticas le hicieron prisionero en 1945.

Mujer y gato

En 1949 ejerció como profesor en la Universal de Halle, en Wittenberg, República Democrática de Alemania, donde enseñó hasta 1961 cuando se jubiló. Seis años después pudo trasladarse a Berlín Oeste con su esposa Londa y reunirse con los hijos de ambos, Luca y Titus. Después de varios años de relativo anonimato, su obra empezó a ser muy considerada fuera de Alemania.

Titus con gato

Falleció el 24 de marzo  de 1977, unas pocas semanas antes de cumplir 80 años. Sus cuadros pueden verse en numerosos museos, como el Instituto de Arte de Chicago, la Galería Nacional de Bellas Artes de Washington DC, el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, el Instituto de Arte Courtaud de Londres, el Museo Von der Heydt de Wuppertal o el Museo del Condado de Los Ángeles.

Flores otoñales y gato durmiendo

En 1925 diseñó un abecedario con textos de su esposa Londa titulado textualmente “Abecedario sacudido y arrugado con dibujos y versos” (Ein Geschütteltes, Geknütteltes Alphabet in Bildern mit Versen). Al principio, la pareja autopublicó cien ejemplares numerados y firmados, pero no tuvo una buena acogida, a pesar de considerarse hoy en día como una pequeña obra maestra, y acabaron imprimiendo hojas sueltas y solo por encargo.

El lector (1930)

Realizó un grabado sobre madera del abecedario que demuestra su maestría con esta técnica. Numerosos grabados suyos describen las pésimas condiciones de la clase obrera en la República de Weinmar después de la Primera Guerra Mundial.

Retrato de Mo von Haus (1932)

El abecedario está dedicado a sus dos hijos, Luca y Titus. En la primera página les vemos observando atentamente a su padre preparando una plancha de madera para un grabado, mientras el gato de la casa también mira la escena desde una silla. No hay mejor prueba de que el gato era una parte importante del hogar de Conrad Felixmüller. El texto dice así: “Para mis hijos Luca y Titus y para los hijos de mis amigos, dibujados y cortados en madera en 1925, 100 ejemplares de esta edición autopublicada numerada y firmada”.

Dos grabados (uno de ellos en color) rezan: “El gato mira por la ventana y Luca recorta imágenes”.

También incluimos otros dos ejemplos, aunque nada tengan que ver con gatos. El texto de la liebre dice: “La campanilla suena en silencio, la liebre nunca deja de saltar”. Y el del elefante: “El elefante es un gigante, tal como demuestra la fotografía”.

En un autorretrato del pintor realizado probablemente después de mudarse a Berlín en 1967 se le ve sentado, con el pelo gris, pintando, y a sus pies el gato Bussy. Volvía a convivir con un gato.

Autorretrato con camisa a cuadros y el gato Bussy


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Los gatos-modelo del pintor John Henry Dolph

John Henry Dolph nació el 18 de abril de 1835 en el estado de Nueva York, pero su familia se trasladó a Ohio cuando él tenía seis años. En 1849 ingresó como aprendiz en el taller de un pintor de carruajes en la ciudad de Columbus. A partir de 1855 trabajó como retratista en Cleveland y Detroit.

John Henry Dolph

Se trasladó a la ciudad de Nueva York en 1864, tres años después de fallecer su primera esposa, y no tardó en convertirse en un conocido paisajista especializado en escenas con granjas. En los setenta viajó a Europa para estudiar con el famoso pintor de caballos Louis van Kuyck. Hasta su regreso a Estados Unidos no se le ocurrió pintar un gato. Tenía un pequeño marco vacío y la idea del gatito era perfecta.

No esperaba gran cosa al mandar el cuadro a una casa de subastas y se quedó atónito cuando le dieron cien dólares. Pintó otro gato, luego otro, y se vendieron inmediatamente. Muy pronto se le conocía solo por sus cuadros de gatos, todos habían olvidado que antes había sido retratista y paisajista.

Por suerte, al pintor le gustaban mucho los gatos y necesitaba modelos. Los niños del barrio lo sabían y le traían gatitos a cambio de unas monedas. Si eran demasiado pequeños y aún no sabían comer solos, Dolph hacía el papel de madre gata alimentándolos con un pincel empapado de leche. Cuando todos estaban alimentados, les lavaba la cara con una esponja y agua tibia. Una vez al día les lavaba desde la punta del rabo hasta los nacientes bigotes.

En una entrevista que dio al periodista W. Lewis Fraser para la revista “St. Nicholas” dijo: “Lleva tiempo alimentar a una familia así, pero necesito modelos, por lo que también debo cuidar de ellos”. Y añadió: “Es mucho más fácil darles de comer que mantenerlos limpios”.

Tanto su estudio en el edificio YMCA de la calle 23 como su casa de verano en Bellport, Long Island, estaban llenos de gatos. Según el periodista W. Lewis Fraser, el estudio de Dolph parecía sacado de un cuento de hadas. “Una vez dentro, tuve la impresión de estar en un viejo palacio de Europa. Preciosas alfombras persas en el suelo, sillas italianas, curiosos instrumentos musicales, un maravilloso baúl que había pertenecido a un noble veneciano…”.

Casa de verano en Bellport

Y gatos… Gatos que se hacían las uñas en las alfombras, ocupaban todas las sillas y organizaban conciertos gatunos nocturnos que, según Dolph, “eran algo molestos para los vecinos”. No tardó en darse cuenta de que era imposible tener a tantos gatos en su estudio y regaló unos cuantos a los numerosos clubes a los que pertenecía (durante el siglo XIX y principios del XX, en los clubes privados, hoteles, teatros, comisarías, cuarteles de bomberos, oficinas de correos e incluso el Ayuntamiento de Nueva York había gatos residentes para deshacerse de las ratas, y dichos gatos solían estar muy bien cuidados).

Muchos otros fueron trasladados a Bellport, donde vivió con su segunda esposa, Mary Heaney, desde 1875 a 1903, concretamente a su estudio de verano, una antigua carpintería. La sala era grande y, al contrario del estudio de la ciudad tenía pocos muebles aparte de unos cuantos sillones muy cómodos, sillas y mesas. Allí, los gatitos podían jugar a sus anchas mientras les hacía rápidos dibujos al carboncillo.

Hizo construir un porche semicubierto en la parte trasera del estudio y pidió que se abriera una gatera en la puerta para que los gatos pudieran entrar y salir con total libertad. Dibujar gatitos no era tarea fácil y recurría a todo tipo de trucos para conseguir las poses deseadas. En esa época, ninguna cámara era lo suficientemente rápida como para capturar sus travesuras, y Dolph solo podía contar con sus bosquejos. Cuando los gatos crecían, su esposa y él se esforzaban en “encontrarles un buen hogar cristiano”.

Pero muchos se quedaban porque no podía separarse de ellos. Y eso ocurrió con Princess, una magnífica gata blanca y uno de los modelos favoritos de los clientes de Dolph. Según el pintor, Princess siempre comía con él sentada en sus rodillas o en una silla y solo aceptaba la comida que él le ofrecía.

También tuvo dos gatos persas que había traído de París. Un vecino disparó a uno confundiéndole con una mofeta, o al menos eso dijo. La otra era Josephine, una cazadora empedernida que, además, tenía la manía de dar recitales de canto felino en plena noche. Ante las quejas de los vecinos, los Dolph intentaban cogerla al atardecer, pero se escondía hasta que se rendían para poder dedicarse al bel canto.

En 1900, Mary Dolph falleció durante una estancia en el estudio de Nueva York. Tres años después, el 28 de septiembre de 1903, el pintor murió de un infarto en el piso de Sarah E. Grenner, una prima lejana que anunció a la prensa que iban a casarse. Dolph había vendido la casa y el estudio de Bellport unos días antes.

No sabemos qué fue de sus numerosos gatos, pero siguen vivos en cuadros en los que, a veces, se colaba algún que otro perrito. Tampoco sabemos dónde acabaron los perros “modelo”. No dudamos de que le gustaban los animales, pero tampoco podemos reprimir cierta tristeza pensando en el destino de todos los que le sirvieron de modelo.

Hoy en día, algunas pinturas de John Henry Dolph se venden en subastas por 5.000 dólares.


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El gato en el arte contemporáneo de Egipto y otros países

Mujer tocando el tar (Siglo XIX, Museo de Arte Islámico de Doha, Qatar)

En Oriente Próximo y Oriente Medio, los gatos siempre fueron respetados miembros de la familia y protectores del hogar contra ratas, escorpiones, serpientes e insectos peligrosos. De hecho, Aisha, la viuda del profeta, al quejarse de que todos la abandonan, añade: “Hasta el gato me deja sola”.

Incensario (Siglo X)

Desde el ama de casa al erudito, todos querían a los gatos, especialmente estos últimos porque protegían sus preciados libros de los dañinos ataques de los roedores. Una leyenda muy conocida cuenta que Mahoma tenía una gata favorita llamada Muezza que se sentaba en su regazo cuando daba sermones. Un día, concentrado en sus estudios, oyó la llamada a la oración, pero Muezza estaba dormida en la manga de su túnica, por lo que pidió unas tijeras y cortó la tela para no despertarla. Cuando regresó, Muezza se inclinó tres veces ante él y Mahoma, a su vez, le acarició la cabeza tres veces, dejando tres rayas en su pelaje.

Miniatura otomana

En el precioso libro “Cats of Cairo” (https://gatosyrespeto.org/2014/04/21/los-gatos-de-el-cairo/), una de las primeras entradas de este blog, se cuentan varias anécdotas y tradiciones relativas a los gatos (lo que no significa que muchos gatos en El Cairo no pasen hambre). ¿Y qué decir de la veneración hacia el gato por parte de los antiguos egipcios?

Ratones y gato (Siglo XIX)

Ubayd Zakani, poeta satírico persa muerto en 1370, es el autor de “Ratones y gato”, quizá el primer libro infantil escrito en persa y que sigue editándose hoy en día. Cuenta un sinfín de enfrentamientos entre los ratones y el gato, sugiriendo al final que la lucha de los ratones es inútil y que nada cambiará nunca en sus vidas.

Del libro “Ratones y gato”

A continuación incluimos una serie de cuadros contemporáneos escogidos por la investigadora, escritora, conservadora y directora de proyectos culturales Nadine Nour el Din (https://raseef22.net/author/1073284-nadine-nour-el-din) en un artículo de su página web que nos pareció muy interesante.

Viñeta de principios del siglo XX

A pesar de haber dicho que son ejemplos contemporáneos, el primero es la excepción. Se trata de un dibujo de una copia del manuscrito árabe Kalila wa Dimma, conservada en la biblioteca Bodleian de Oxford, en el que un ratón intenta liberar al gato de la red donde está atrapado.

Manuscrito Kalila wa Dimma (Siglo XIV)

Guardianes de la noche (1944). El pintor, escultor y escritor Samir Rafi (1926-2004), nacido en El Cairo, se servía habitualmente de animales como modelos y a menudo aparecen gatos en su obra. Pintó este cuadro al año de graduarse en el instituto. Fue premiado con la Medalla de Oro del Ministerio de Educación Pública. Abandonó Egipto en 1945 para estudiar en Francia y nunca regresó, lo que no impidió que influyera profundamente en sus contemporáneos egipcios.

Guardianes de la noche (Samir Rafi, 1944)

Gato blanco (1948). Mahmoud Said (1897-1964) nació en el seno de una importante familia (su padre fue primer ministro de Egipto y su sobrina, la reina Farida). Hizo la carrera de Derecho en El Cairo y se costeó estudios de pintura en la Academia Julian de París. Ejerció como juez en Alejandría. Aunque no se consideraba un artista profesional, sus obras siempre fueron muy elogiadas por el primer movimiento modernista egipcio.

Gato blanco (Mahmoud Said, 1948)

Mujer sentada (1953) y Chica con gato (fecha desconocida). Mohamed Hamed Ewais (1919-2011) trabajaba como herrero, pero consiguió estudiar en la Escuela de Bellas Artes de El Cairo y posteriormente en el Instituto de Educación Artística de la ciudad. Su obra está muy influenciada por las ideas del Grupo de Arte Moderno, del que fue uno de los miembros fundadores. Rechazó el surrealismo porque “era esencialmente una rebelión o un arte que no iba enfocado a la percepción de todos”.

Mujer sentada (Mohamed Hamed Ewais, 1953)
Chica con gato (Mohamen Hamed Ewais, sin fecha)

El adivino (1953) y Hombre con gato (1956). Abdel Hadi El Gazzar (1925-1966) está considerado uno de los artistas más importantes de Egipto. Nacido en Alejandría, su familia se trasladó a El Cairo después de que su padre fuera nombrado catedrático de estudios islámicos en la Universidad de Al-Azhar. Empezó estudiando Medicina, pero en 1945 ingresó en la Escuela Superior de Bellas Artes. Fue miembro fundador del Grupo de Arte Contemporáneo. A pesar de su corta vida, tuvo un gran impacto en el movimiento artístico egipcio.

El adivino (Abdel Hadi El Gazzar, 1953)
Hombre con gato (Abdel Hadi El Gazzar, 1956)

Tranquilidad (años cincuenta). La pintora Inji Efflatoum (1924-1989), nacida en una familia de la alta burguesía francófona de El Cairo, fue una de las pioneras del arte moderno egipcio. Feminista y muy activa políticamente, retrató sobre todo las realidades de la clase trabajadora del país y a la mujer egipcia en su vida diaria. Fue encarcelada durante cuatro años debido a sus ideas políticas, periodo en el que siguió pintando.

Tranquilidad (Inji Efflatoun, años cincuenta)

Mujer y gato (1960). Gazbia Sirry, nacida en 1925, es una artista egipcia que formó parte de un grupo de prominentes pintoras en los años cincuenta, durante la era Nasser. Estudió en el Instituto Superior de Educación Artística para Mujeres (actual facultad de Arte de la Universidad de Helwan), donde obtuvo una beca que le permitió estudiar con Marcel Gromaire en París, en la Academia Egipcia de Roma y en la Escuela Slade de Londres. Reside y sigue pintando en el barrio Zamalek de El Cairo.

Mujer y gato (Gazbia Sirry, 1960)

El gato egipcio (1965). Marguerite Nakhla (1908-1977) también fue una de las pioneras del movimiento modernista egipcio. Estudió en el Instituto de Bellas Artes de El Cairo y en la Escuela Nacional de Bellas Artes de París. No solo se dedicó a pintar, también enseñaba. Residió en Alejandría, París, El Cairo y Puerto Said. Describía su obra como “arte folk” y retrataba a menudo los diversos aspectos de la vida cotidiana egipcia.

El gato egipcio (Marguerite Nakhla, 1965)

Hombre y gato (1947) y Adivino y gato (1989). Hamed Nada (1924-1990) estudió en la Escuela de Bellas Artes de El Cairo antes de recibir una beca, en 1960, de la Real Academia de San Fernando de Madrid, donde estudió muralismo durante un año. Fue miembro activo del Grupo de Arte Contemporáneo. Pintó “Adivino y gato” poco antes de morir.

Hombre y gato (Hamed Nada, 1947)
Adivino y gato (Hamed Nada, 1989)

La siesta (años cincuenta). Jewad Selim (1919-1961) fue un influyente pintor y escultor iraquí considerado por muchos el precursor del arte moderno en su país. Nacido en Ankara, su familia regresó a Bagdad en 1921. Su madre quería que fuera médico, pero siempre tuvo inclinaciones artísticas. Estudió en París y Roma, aunque la II Guerra Mundial le obligó a regresar a Bagdad. Fundó el Grupo de Arte Moderno Bagdadí después de completar sus estudios en la Escuela Slade de Londres.

La siesta (Jewad Selim, años cincuenta)

Mujer con gato negro (1962). Fateh Moudarres (1922-1999) fue un pintor sirio perteneciente al movimiento moderno y surrealista. Después de estudiar en la Academia de Bellas Artes de Roma y en la Escuela de Bellas Artes de París, fue nombrado profesor de la Universidad de Damasco. Siempre estuvo comprometido políticamente, sobre todo con la guerra civil libanesa.

Mujer con gato negro (Fateh Moudarres, 1962)

Si desean saber más sobre estos y otros artistas, les dejamos el enlace siguiente: http://www.encyclopedia.mathaf.org.qa/en/Pages/default.aspx (Enciclopedia Mathaf de arte moderno y del mundo árabe).

Del libro “Ratones y gato” (Siglo XX)


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Los gatos de Charley y Edie, de Cincinnati

(Charley)

Charley B. Harper nació el 4 de agosto de 1922 en Frenchton, estado de Virginia, en la granja familiar de 40 hectáreas situada en las faldas de los montes Apalaches. A pesar de su amor por la naturaleza, sintió desde muy joven un intenso rechazo por el trabajo en el campo y decidió convertirse en artista. Siendo aún adolescente, fue aceptado en la Escuela de Arte de Cincinnati.

(Charley)
Detalle

El primer día de clase, delante del edificio de la Administración, conoció a una adolescente que como él admiraba a Joan Miró y a Paul Klee, además de compartir otras aficiones. Edith McKee, nacida el 29 de marzo de 1922 en Kansas City, se había trasladado a Cincinnati con sus padres en los años treinta.

(Charley)
Ángel de otoño (Edie)

Antes había vivido en Liberty, Misuri, donde su padre tenía un restaurante de comida rápida. Visitaban con frecuencia a tíos y a primos en granjas y pequeños ranchos en el cercano estado de Nebraska, y ahí nació su profundo amor por los animales y las grandes extensiones abiertas del Medio Oeste.

Copy Cats (Edie)
Crazy Cat (Edie)

Después de acabar el instituto, también ingresó en la Escuela de Arte. Refiriéndose a Charley, en una entrevista dijo: “Siempre nos sentábamos uno al lado del otro y nos llevábamos muy bien”. Tan bien que acabaron viviendo más de 60 años juntos.

Charley y Edie en 1952

Cuando Estados Unidos entró en la II Guerra Mundial, Charley fue llamado a filas y acabó en Europa como explorador en el batallón de Infantería 104. En 1968 comentó: “Ahora me doy cuenta de que fue un magnífico entrenamiento para mí como artista porque aprendí a ver los elementos más importantes de cualquier escena y plasmarlos con todos los detalles posibles”.

(Charley)
Detalle

Por su parte, Edie pospuso sus estudios para hacer fotos destinadas al Cuerpo de Ingenieros. Los encargos eran, en sus propias palabras, aburridos, pero sus fotografías fueron expuestas en el Centro de Arte Contemporáneo de Cincinnati en 1961 con mucho éxito.

El gato Carson (Edie)

Al acabar la guerra, ambos regresaron a la Escuela de Arte y estudiaron grabado y teoría del color con el alemán Josef Albers. Se graduaron en 1947 y Charley obtuvo la primera beca de viaje Stephen H. Wilder. Con el dinero de la beca y el coche de Edie, una vez casados, pasaron seis meses acampando por Estados Unidos, especialmente en California. Allí conocieron a Edward Weston, a sus numerosos gatos y a su hijo Brett (https://gatosyrespeto.org/2016/11/10/los-gatos-de-wildcat-hill-edward-weston/).

(Charley)

Durante ese periodo, Edie escribió un diario y cada día dibujaban y pintaban, a veces compartiendo el mismo paisaje, y siempre comparando los resultados al final del día. A su vuelta a Cincinnati dividieron el sótano del padre de Edie para que cada uno tuviera su estudio. La Escuela de Arte ofreció un puesto de profesor a Charley y además firmó un contrato con la empresa publicitaria C.H. Schaten.

Peepkin (Edie)
(Charley)

Edie, por su parte, no dejó nunca de pintar, de hacer fotos y de interesarse por la joyería, los esmaltes, la escultura y la serigrafía. El hijo de la pareja, al que llamaron Brett, como el hijo de Edward Weston, nació en 1953. Pero Charley no se sentía cómodo ilustrando revistas del tipo de “El ama de casa feliz” y se cansó del realismo, comentando en la época que “no aporta nada al tema, no obliga al espectador a expandir su conciencia y anula la libertad del cambio”.

Vigilia veraniega (Edie)
(Charley)

Empezó a experimentar sustituyendo la perspectiva con formas bidimensionales muy contrastadas y dando impresión de profundidad con el color. Su idea era “llevar la simplificación hasta los últimos límites sin perder la identidad del sujeto”. Tardó unos treinta años en perfeccionar un estilo que él mismo llamó “realismo minimalista”.

(Charley)

Pero lo curioso es que los primeros ejemplos de este nuevo estilo aparecieron en la sección de recetas de la revista mensual Ford Times en diciembre de 1948. Arthur Loungee, el director artístico de la revista, se fijó en los dibujos y le ofreció la posibilidad de ilustrar artículos y, con el tiempo, portadas. Entre 1948 y 1982 ilustró más de 120 artículos y más de 30 portadas.

(Charley)

A principios de los sesenta también colaboró con Western Publishing, y en 1958 produjo 157 dibujos para las 207 páginas de un libro de cocina, “Betty Crocker’s Dinner for Two Cookbook” (Cena para dos, un libro de cocina de Betty Crocker), una auténtica obra de arte. Y no nos referimos a las recetas.

Aquí no podemos resistirnos a hacer un breve inciso y dedicar unas líneas a Betty Crocker, una mujer que nunca existió, creada por el publicista Bruce Barton en 1921 para la compañía de productos alimenticios General Mills, de Minnesota. No solo “escribió” libros de cocina, también tuvo programas de radio e incluso de televisión gracias a varias actrices.

En 2005 se publicó la décima edición de su libro más famoso, así como un libro bilingüe español/inglés de sus recetas más conocidas para lectores de habla hispana “deseosos de cocinar al estilo americano”. “Cena para dos” se ha reeditado en varias ocasiones, pero por desgracia nunca con los dibujos de Charley Harper.

Magnificat (Edie)

Trabajó además para numerosas organizaciones enfocadas a la naturaleza y a los animales, como el Servicio Nacional de Parques, el Zoológico de Cincinnati o el Laboratorio Cornell de Ornitología. “Cuando miro un pájaro, no veo las plumas en las alas, solo veo las alas. Veo formas, combinaciones de colores, texturas, comportamientos fascinantes y un sinfín de posibilidades”.

(Charley)
Observador primaveral (Edie)

Charley Harper falleció el 10 de junio de 2007 a los 84 años, y por primera vez en mucho tiempo, Edie y Charley se separaron. Se ha dicho que la obra de su famoso marido hizo sombra a Edie. Es posible. Edie solo ilustró algún que otro libro y la Biblia para niños. Pero nos parece que los gatos de Edie son más gatos, tienen más personalidad, como si se basaran en gatos que existieron. Murió el 10 de enero de 2010 a los 90 años.

Fishful Thinking (Edie)
Bajo el árbol (Edie)

En 2017, la ciudad de Cincinnati escogió uno de sus dibujos, “Crazy Cat”, para convertirlo en un enorme mural en la parte trasera de un edificio de pisos, muy cerca de donde hay otro de su marido desde hace años. Además de dibujar, pintar y fotografiar, hizo numerosos tapices y piezas de cerámica.


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Los gatos perfectos del pintor Toshiyuki Enoki

(2014)

Toshiyuki Enoki es un artista japonés, nacido en Tokio en 1961, muy versado en la técnica tradicional de la laca, y en otras como pintura al óleo, acrílica, a la tinta china y en el uso de láminas de metal en distintos soportes, papel, lienzo y madera. Estudió Arte y Diseño en la Universidad Nacional de Bellas Artes y Música de Tokio.

Suele usar pinceles gastados para conseguir el efecto deseado en cuadros extremadamente detallados. Basta con indagar un poco en su obra para ver que tiende a pintar series; por ejemplo, una de gallos, de monos, de animales míticos como el Ave Fénix o incluso en torno a cuentos occidentales algo orientalizados.

Gato con periquito

Expuso en solitario por primera vez en 1987 y desde entonces su trabajo ha podido verse en numerosas galerías y ferias de arte en Japón. Entre 2001 y 2004 fue profesor en la Universidad Nacional de Bellas Artes, donde había estudiado. Es miembro de la Asociación de Artistas Japoneses desde 2001.

Del blog del artista

A pesar de no encontrar más información sobre el artista, decidimos dedicarle una entrada por los magníficos retratos de gatos que ha realizado en las diversas técnicas que domina. Después de mucho buscar descubrimos cuatro fotos en la cuenta de Facebook del artista describiendo a grandes rasgos el nacimiento del retrato de un gato negro en 2017.

(Terminado)

En una foto se le ve con un gatito de dos o tres meses en el hombro y en un pequeño vídeo habla de un cuadro de la serie “Monos” con un enorme gato blanco y negro en el regazo llamado Hijiki, que sin duda es el mismo que está en su hombro delante de un cuadro del Ave Fénix. Hijiki ha crecido, desde luego.

Con Hijiki de pequeño

También vemos al pintor leyendo con otro gato en el pecho, pero desconocemos su nombre. Tampoco sabemos cómo se llama el gato negro del autorretrato “Las alas del sueño” o el gato que duerme con la niña.

Toshiyuki Enoki leyendo con un gato
Las alas del sueño (Autorretrato)

Aunque es una entrada muy corta, creemos que merece la pena admirar los perfectos gatos de Toshiyuki Enoki, hoy en día un cotizado artista nipón.

Inspirado en Hijiki


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Los gatos del pintor rumano Victor Brauner

Gato (1955)

Victor Brauner nació el 15 de junio de 1903 en Piatra Neamt, Moldavia Occidental, Rumanía, en el seno de una familia judía. Fue el tercero de seis hijos. Su padre vendía madera y la familia se mudaba a menudo, en 1907 a Hamburgo, en 1912 a Viena. En esta ciudad, el futuro artista fabricó su primer caballete y empezó a pintar. Regresaron a Rumanía en 1914 y siguió sus estudios en la escuela luterana de Braila.

Arcogato (1948)
Victor Brauner (Foto de Man Ray, hacia 1933)

Era un prolijo escritor que mantuvo abundante correspondencia con otros artistas, describió su proceso creativo en cuadernos, pero también anotó sus recuerdos de infancia, la pobreza en Rumanía, la aparición del cometa Haley en la primavera de 1910, los disturbios campesinos de 1907 en Moldavia, el interés de su padre por el espiritualismo, las sesiones con médiums famosos en las que se comunicaban con espíritus, algo que le influyó particularmente.

Arcogato (1965)
Autorretrato (1931)

Estudió en la Escuela Nacional de Bucarest desde 1916 a 1918, y en la escuela de Bellas Artes de la ciudad, hasta que le expulsaron por “mala conducta y realización de obras anticonformistas”. En esa época experimentó con el dadaísmo, el abstraccionismo y el expresionismo.

Arcoíris (1943)
(1960)

Tuvo su primera exposición en 1924 y ese mismo año cofundó la revista dadaísta constructivista “75 HP”. Colaboró en “UNU”, otra revista dadaísta. A pesar de decantarse por el surrealismo pocos años después, siguió utilizando técnicas propias del dadaísmo.

Solivan (1946)
Victor Brauner

Llegó a París por primera vez en 1925. Vivió en la calle del Moulin Vert, como Alberto Giacometti y el pintor Yves Tanguy, que le presentó al grupo surrealista. El también rumano Constantin Brancusi le enseñó la fotografía artística; conoció a Marc Chagall, Marcel Duchamp, Man Ray y muchos otros.

Composición con 4 animales (1961)
Margit Kosch, Brancusi y su perra Polar, y Victor Brauner

Cinco años después volvió a residir en París y se casó con Margit Kosch, de la que se divorciaría al cabo de nueve años En 1931 pintó el famoso “Autorretrato”, en el que se representó con un ojo enucleado. ¿Puede hablarse de premonición?  En 1938, durante una acalorada discusión en su taller, el español Oscar Domínguez lanzó un vaso contra otro español, Esteban Francés, que se apartó a tiempo, pero impactó en el ojo de Victor Brauner. No quedó más remedio que enuclearle el ojo. La repercusión de la premonición de Brauner fue tremenda entre los surrealistas; se escribieron y publicaron un sinfín de artículos, sobre todo en la revista “Minotaure”, dirigida por André Breton.

Contra-acción del otro (1951)
Metagato (1958)

Tuvo su primera exposición en la Galerie Pierre en 1934, un año antes de regresar a Bucarest. Se afilió al Partido Comunista sin mucha convicción. En este período abandonó la pintura por las caricaturas e ilustraciones, de las que produjo cientos. De vuelta a París en 1938 conoció a Jacqueline Abraham, que se convertiría en su compañera y esposa hasta la muerte del pintor.

El gato (1955)
El gato (1960)

Victor Brauner, rumano, judío, antiguo comunista, exdadaista, surrealista, decidió salir de París cuando empezó la II Guerra Mundial. Primero se refugió cerca de Perpiñán manteniendo contacto con otros surrealistas que estaban en Marsella. Obtuvo el permiso de las autoridades de Vichy para trasladarse a esa ciudad en 1941 e intentó conseguir, sin éxito, un visado para Estados Unidos. Acabó refugiándose en los Altos Alpes con Jacqueline. Al carecer de lienzos y de óleos, se dedicó a pintar sobre tablas con ceras.

Gato gallina (1940)
Pez y gato (1953)

Se trasladó a Suiza antes del final de la guerra por temor a las persecuciones nazis contra los rumanos. Por fin regresó a París en 1945 y participó en la “Exposición internacional de surrealismo” organizada por la galería Maeght en 1947. Sin embargo, no transcurrió un año antes de que André Breton le echara del movimiento después de que se negara a apoyar la expulsión del chileno Roberto Matta.

Para Jean Ramier (1953)
(1929)

En 1961 viajó a Italia antes de instalarse definitivamente en una casa llamada “L’Athanor”, en Varengeville-sur-Mer, un pueblo de la costa de Normandía, y la galería Bodley de Nueva York organizó una importante exposición de sus obras. Fue escogido para representar a Francia en la Biennale de Venecia de 1966. Falleció el 12 de marzo de ese año después de una larga enfermedad. Está enterrado en el cementerio de Montmartre con el siguiente epitafio: “Pintar es vida, la verdadera vida, mi vida”.

Mujer como gata (1940)
El gato totémico protector (1960)

Victor Brauner se inspiró en la alquimia, la mitología, el judaísmo, el hinduísmo, la teosofía, así como el arte y las religiones aztecas y amerindias. Su obra tuvo una influencia directa en las creaciones de Leonora Carrington y Remedios Varo.

El poeta en el exilio (1946)
La mandrágora
(1949)

En el cuadro “El surrealista”, de 1947, escoge al Mago del tarot para representar al surrealista ante su tabla mágica, en este caso una especie de pez-gato.

El surrealista (1947)
Mitsi (1939)

“Extracto del radiante simbólico”, de 1962, reúne mitos y elementos egipcios, precolombinos y africanos. En el Antiguo Egipto, el gato simboliza la protección divina, y los motivos sobre su cuerpo recuerdan el arte precolombino. Más aún, la construcción de la cabeza del gato híbrido puede asemejarse a las máscaras africanas.

Extracto del radiante simbólico (1962)
El gran gato (1962)

En 1953 pintó un gato negro con toques blancos en un cuadro dedicado a la segunda esposa de su amigo Roberto Matta que a algunos críticos de arte les parece un autorretrato. Gato hecho de volutas, como si de un persa se tratara, con un curioso y diminuto personaje que parece apoyarse en su lomo mientras escapa por una ventana. Cuando realizó este cuadro, hacía cuatro años que había sido expulsado del grupo de los surrealistas, al que, por cierto, se reintegró en 1958.

(1953)
Gato y personaje de perfil (1953)

¿Tuvo Victor Brauner gatos? Nos ha sido imposible descubrirlo. Pintó muchísimos cuadros, realizó esculturas e incluso objetos. Hemos encontrado 29 obras con gatos; en algunas son utilizados simbólicamente, pero en otras son solo gatos vistos a través de la mirada de Brauner. En 1948 pintó “Encuentro conmigo mismo en los cuatro gatos del mundo”, lo que indica que debían significar mucho para él.

Encuentro conmigo mismo en los cuatro gatos del mundo (1948)
Gato y ratón (1958)

Dedicamos esta entrada a una gran directora de fotografía rumana, nuestra amiga Cringuta Pinzaru.

(1964)


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Gatos, surrealismo, México y Alice Rahon

Monzón

De las tres grandes pintoras surrealistas no nacidas en México, pero que se convirtieron en mexicanas por elección propia, Alice Rahon es, sin duda alguna, la menos conocida. Las otras dos eran Remedios Varo (https://gatosyrespeto.org/2017/04/13/los-gatos-surrealistas-de-remedios-varo/) y Leonora Carrington (https://gatosyrespeto.org/2018/03/15/los-gatos-en-la-obra-surrealista-de-leonora-carrington/). Remedios, española, y Alice, francesa, se llevaban un año; Leonora, británica, era diez años más joven. No solo una tendencia artística las unía a las tres, también su amor por los gatos.

Alice Rahon

Sin embargo, no hemos encontrado una solo foto de Alice Rahon con un gato. No abundan las fotos de la poetisa y pintora en la intimidad. Pero se sabe a ciencia cierta que tuvo gatos, y muchos. En junio de 2017, el INBA (Instituto Nacional de Bellas Artes de México) organizó una retrospectiva de la artista y estas son las palabras de la comisaria: “Hablaremos sobre cómo fue este descubrimiento, porque era un archivo prácticamente inédito, cubierto por los pelos de los gatos que tenía la artista…”

Los gatos (Otros)
El ratón (1945)

La periodista Teresa del Conde cuenta cómo fue a visitarla en varias ocasiones “rodeada de sus gatos” en su casa de la colonia de Tlacopac. Quizá porque tenía muchos, en sus cuadros hay más de los que se ven a primera vista. Debemos fijarnos un poco para descubrirlos a todos, como ocurre en “A la medianoche, México”.

A la medianoche, México (1953)
A la medianoche, México (detalle)

Nació en Chenecey-Buillon, un pueblo de la actual región de Borgoña-Franco Condado, el 8 de junio de 1904, en el seno de una familia modesta que se trasladó a París. Su madre era cocinera y su padre, camarero de habitaciones. Posteriormente, Alice Rahon afirmó haber nacido en 1916 en Bretaña, donde pasaba los veranos en casa de sus abuelos.

A la medianoche, México (detalle)
A la medianoche, México (detalle)

Siendo aún una niña se fracturó la cadera y los médicos la enyesaron durante nada menos que tres años, aislándola de los otros niños e incluso de su hermana pequeña. En cuanto podía, salía al jardín para entretenerse leyendo, escribiendo y dibujando. Su soledad empeoró cuando, a los 12 años, se rompió la pierna en una caída, produciéndole una ligera cojera con dolores que la perseguirían el resto de su vida. Se quedó embarazada siendo muy joven, pero el niño falleció al poco de nacer debido a una anomalía congénita.

Gato nocturno
Los gatos (1949)

En 1931 conoció al pintor surrealista austríaco Wolfgang Paalen, con el que se casaría tres años después. Paalen la introdujo en el grupo surrealista y Man Ray la fotografió en varias ocasiones. André Breton no tardó en invitarla a participar en las reuniones que se celebraban en su piso de París. En esa época, Alice Rahon no pintaba, escribía poemas que le aportaron fama en el círculo surrealista.

El búho y la gatita
Mirada tierna

Tuvo una aventura con Pablo Picasso en 1936 y su marido amenazó con suicidarse. A los pocos meses viajó a la India con la poetisa Valentine Penrose. Pasaron varios meses en un ashram, además de visitar Bombay, Goa, Agra y Almora. Los poemas “Muttra” y “Sablier couché” (Reloj de arena tumbado), así como varios textos de la colección “Noir Animal” (Negro animal) hacen referencia a su relación con Valentine.

La llorona (1956)
Gatos en el valle (1957)

André Breton y su mujer, que ya vivían en Ciudad de México en 1939, apoyados por Frida Kahlo, animaron a Alice Rahon y a Wolfgang Paalen a ir a verles. El matrimonio escogió una ruta nada directa y pasaron unos meses en la costa este de Canadá, quedando absolutamente fascinados por los tótems de los indios norteamericanos y el arte llamado entonces “primitivo”.

Su majestad y la luna (1956)
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es la-calle-y-los-gatos-1957.jpg
La calle y los gatos (1957)

Por fin llegaron a México en 1940, y Alice Rahon pasó de la poesía a la pintura, adoptando el nombre de soltera de su madre para firmar su obra. Conoció a Leonora Carrington y a Remedios Varo, pero sobre todo fue amiga de Frida Kahlo, a la que dedicó al menos dos cuadros. “El gato herido” fue pintado el mismo año que “El venado herido”, de Kahlo. Quizá les uniera el dolor físico de sus respectivos accidentes.

El gato herido (Para Frida Kahlo) (1946)
Máscara (1957)

En México, su obra pictórica, al contrario de sus poemas, parece exudar alegría y humor. Son cuadros llenos de colores, de imaginación y poesía. Aunque los Paalen se separaron no dejaron de ser amigos, y de hecho no se divorciaron hasta 1945, año en que los tres viajaron a Nueva York y visitaron la galería “Art of This Century”, regentada por Peggy Guggenheim, donde Alice conoció a la artista suiza Sonja Pekula, que se enamoró de ella. La amistad entre ambas duró hasta la muerte de Pekula.

(1958)
(1959)

Diseñó un ballet para marionetas en 1946, “El ballet de Orión”, que nunca se representó mientras vivía, y un año después se casó con Edward Fitzgeral, creador de decorados para Buñuel. Juntos rodaron un cortometraje con marionetas.

El puente de los gatos (1959)
Gato antílope (1960)

Volvió a divorciarse en 1960. Exponía con mucha frecuencia, sobre todo en Nueva York y Ciudad de México. En 1967, durante el estreno de un espectáculo en la Galería Pecanins de México, sufrió graves daños en la columna vertebral por una caída, pero rechazó cualquier tratamiento. Dijo que los médicos ya la habían torturado lo suficiente cuando era niña.

(1965)
Gato samurái (1967)

Poco a poco se aisló en su casa con sus gatos viendo únicamente a algunos de los amigos más fieles, como Eva Sulzer y el profesor estadounidense Wayne Siewart, a quien conocía desde los años cincuenta. Dejó de pintar en 1975 y vivió rodeada de recuerdos, libros firmados por André Breton y Paul Éluard, poemas de Picasso, cartas de Henry Moore y Anaïs Nin, pinturas dedicadas por Yves Tanguy y Wolfgang Paalen, fotografías antiguas…

Alice Rahon fotografiada por Man Ray en 1933
Gato en el tejado

En 1987, al no poder cuidar de sí misma, ingresó en una residencia de ancianos. Murió cuatro meses después, en septiembre de 1987, no se sabe exactamente qué día, aparentemente negándose a alimentarse. Tenía 85 años.

Ciudad de gatos (1968)

En 1986 expuso en el Palacio de Bellas Artes gracias a Teresa del Conde, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes. A partir de entonces empezó a caer en el olvido de las instituciones y de los historiadores del arte, hasta que en el año 2009 la exposición “Alice Rahon, una surrealista en México (1939-1987)”, en el Museo de Arte Moderno, mostró ochenta de sus obras.


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Gatos, CoBrA y Karel Appel

Christian Karel Appel nació en la casa familiar de Ámsterdam el 25 de abril de 1921. Su padre, Jan Appel, tenía una barbería en la planta baja, y su madre era Johanna Chevalier, descendiente de hugonotes franceses (calvinistas perseguidos hasta el siglo XVIII en Francia). Realizó su primer óleo a los 14 años, y su tío Karel Chevalier, un apasionado pintor aficionado, le regaló una caja de óleos y un caballete el día que cumplió 15 años.

1948

A los 19 años ingresó en la Rijks-Academie, donde estudió hasta 1943 y conoció a Corneille, a quien le unió una profunda amistad que duraría hasta el final de su vida. Expuso en solitario por primera vez en la ciudad de Groningen, Países Bajos, en 1946, y participó en la exposición colectiva Jonge Schilders en el Museo Stedelijk de Ámsterdam.

1950
1950

En 1948 fue uno de los fundadores del Nederlandse Experimentale Group (Grupo neerlandés experimental) y ese mismo año redactó el manifiesto CoBrA con Corneille, Constant y otros. CoBrA era el acrónimo de “Copenhague Bruselas Ámsterdam”, las tres ciudades de donde eran originarios sus fundadores.

1951
1951
1953

El movimiento se desintegró en 1951, solo resistió tres años, pero en sus 18 primeros meses de vida, CoBrA reunió al mayor grupo de pintores expresionistas de la historia y tuvo importantes repercusiones en Europa y al otro lado del Atlántico.

Figura con gato, 1959
1969
1969

Se propusieron ser una red internacional y crear arte para el pueblo. Constant –  aprovechamos para incluir un cuadro suyo con un gato, claro está – dijo: “Estábamos convencidos de que el arte era un arma invencible en la lucha por la libertad. Éramos pobres, pero llenos de entusiasmo y nos daba igual que se rieran de nosotros. Compartíamos una actitud, y eso solo ocurre en muy pocos momentos”.

Constant, 1949
Encuentro feliz, 1974

Al año siguiente de la creación del movimiento, Karel Appel terminó el fresco “Niños haciendo preguntas” para la cafetería del Ayuntamiento de Ámsterdam, pero la controversia fue tal que estuvo tapado durante diez años. El pintor decidió mudarse a París.

1975
1976

En 1956, el Museo Stedelijk le encargó otro mural para el restaurante que por suerte no sufrió la ignominia del primero. Pero para entonces, Karel Appel era famoso y había sido galardonado con el Premio de la UNESCO en la Bienal de Venecia.

El gato verde, 1978
Gato payaso, 1978
Retrato de un gato, 1978

El primer cuadro suyo con un gato que hemos encontrado es de 1948. En una monografía publicada por el Museo de Bellas Artes de Bilbao con ocasión de una exposición se comenta que los animales ocuparon un lugar preeminente en las obras del pintor a partir de 1947, sobre todo en dibujos. En general se trataba de peces, aves o gatos.

Gato y rana, 1980, Naoshima
Gato sobre rojo, 1980
1980

Poco a poco, el motivo animal cobró otra dimensión, convirtiéndose en un factor clave de su obra y de su manera de concebir el arte. En una entrevista dijo: “El animal me parece algo asombroso. Me gustaría tener la mirada de un animal que, por primera vez, empezara a pintar el mundo de los humanos”.

1981
1981

En 1978 creó un “portafolio” que contenía 17 litografías de gatos a los que puso nombre. Las incluimos todas, así como la lista de la carpeta. Puede que a primera vista se parezcan mucho; sin embargo, son realmente expresivas y totalmente acordes con sus definiciones. Actualmente, el portafolio completo puede alcanzar los veinte mil dólares.

No hemos localizado más cuadros de gatos a partir de 1981. ¿Dejaron de interesarle entonces? Corresponde a la época en que diseñó la increíble estructura “Rana con gato”, que tuvo el honor de ser la primera obra de arte instalada en la isla de Naoshima, Japón, para el Proyecto de Arte Benesse.

Gato descansando
Gato andando

Tampoco sabemos si convivió con gatos. Hay muchas fotografías en internet del artista en su estudio, en galerías, ante sus cuadros, pero muy pocas que reflejen su vida personal. En 1947 conoció a su primera esposa, Tonie Sluyter, en Ámsterdam, y en 1955 a su segunda esposa, Machteld van der Groen, que luego fue modelo para Balenciaga.

Gato de noche
Gato triste

Se casó por tercera vez con Harriet de Vizer a finales de los setenta y fue su relación más duradera. Harriet se encargó de realizar un archivo en condiciones de las obras de su marido y de gestionarlas de forma profesional.

Gato sonriente
Gato verde

Además de pintar, de hacer cerámicas, esculturas y muchas otras cosas, Karel Appel era un apasionado de la música. En 1957, durante su primer viaje a Nueva York – aunque ya había expuesto tres años antes en la célebre galería de Martha Jackson – conoció a grandes músicos de jazz, como Dizzy Gillespie, Miles Davis, Count Basie y la cantante Sarah Vaughan, a la que hizo un retrato.

Gato rosa
Gato luminoso

Años después, en 1961, el cineasta Jan Vritman realizó un cortometraje documental en torno al artista trabajando en su estudio. La banda sonora, titulada “Musique Barbare”, fue compuesta por el propio Appel y Dizzy Gillespie. Al igual que sus cuadros, es espontánea, colorida y expresiva, a base de percusión y sonidos electrónicos. El álbum, que salió al mercado en 1963, incluía una litografía firmada y la voz del artista comentando sus teorías artísticas en inglés, al parecer un idioma que nunca llegó a dominar del todo.

Gato acechando
Gato diablo

A finales de los sesenta compró el castillo de Molesmes, cerca de Auxerre, Borgoña, Francia, que vendió al conocer a Harriet para trasladarse a Mónaco. También vivió en Nueva York durante un tiempo y tuvo un estudio a las afueras de Florencia. Viajó por todo el mundo para asistir a bienales y presentar exposiciones de sus obras.

Gato de casa
Gato asustado

Recibió un sinfín de premios; diseñó varios decorados para óperas, entre los que destacaremos los de “La flauta mágica” en 1995 para la Ópera de Holanda; sus murales decoran las paredes de edificios públicos e instituciones, entre ellos la UNESCO en París, y sus diseños escultóricos pueden verse en todo el mundo.

Gato peleón
Gato azul

En 2003, año en que el gobierno francés le otorgó la Legión de honor, se vio obligado a mudarse a Zúrich por razones de salud. En esa ciudad fue operado del corazón en 2005 y falleció el 3 de mayo de 2006 a los 85 años. Está enterrado en el cementerio del Père-Lachaise de París. Su esposa Harriet, nacida en 1943, murió el 20 de abril de este año.

Acerca de un gato
Gato inocente

Karel Appel dijo: “La creación es como un volcán en erupción. Creo que el punto de partida de cualquier arte es el caos”.

Gato soleado


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Los gatos del pintor Guillaume Cornelis van Beverloo “Corneille”

No hemos encontrado una sola foto de Corneille con un gato, y sin embargo sorprende la enorme cantidad de cuadros con el gato como motivo principal o como parte de una composición.

Cabeza de mujer
El gato y el pez (Estructura metálica)

Tampoco es fácil enterarse de las fechas en que pintó esos cuadros, pero creemos que la “producción gatuna” empezó en los años ochenta hasta quizá unos dos o tres años antes de que falleciera. El pájaro, el gato y la mujer son temas recurrentes de esta época y a menudo los tres ocupan el mismo lienzo.

Gato enamorado

Conocido como el pintor del color, él mismo dijo: “En mi larga vida como pintor, he vivido con pasión. Si debiera volver a vivirla, haría lo mismo. Hice de mi vida un bello día lleno de colores”.

Gato azul con pájaro negro
Gato azul con pájaro rojo

Guillaume Cornelis van Beverloo, de seudónimo Corneille, nació el 3 de julio de 1922 en Lieja, Bélgica. Sus padres eran holandeses y la familia regresó a Ámsterdam cuando él tenía 12 años. Estudió en la Academia de las Artes de Ámsterdam durante un corto periodo, pero le pareció una enseñanza demasiado academicista y prefirió ser autodidacta. Consiguió seguir pintando a pesar de las terribles condiciones que padeció Holanda durante la Ocupación alemana en la II Guerra Mundial.

Ensoñación de verano

En 1947 fue invitado a pasar cuatro meses y a exponer en Budapest, donde descubrió la pintura de Paul Klee (https://gatosyrespeto.org/2016/08/04/los-gatos-de-paul-klee/) y de Joan Miró (https://gatosyrespeto.org/2019/03/28/los-gatos-de-joan-miro/) hojeando un libro de arte en una librería. Allí también conoció al diseñador y coleccionista Jacques Doucet.

Gato amarillo (Alfombra)

Junto a Karel Appel y Constant fundó en 1948 el grupo Reflex en Ámsterdam y unos meses después, el 8 de noviembre, en el café Notre Dame de París, también con Appel y Constant, además de Christian Dotremont, Asger John y Joseph Noiret, firmó el manifiesto del grupo CoBrA, en directa oposición al surrealismo de André Breton, al que consideraban demasiado teórico.

Gato y arcoíris (Alfombra)

Este movimiento experimental se convirtió en uno de los más explosivos de la posguerra. Los miembros del grupo se dedicaron a crear imágenes basadas en el arte primitivo, dibujos infantiles y obras de pacientes internados en hospitales psiquiátricos. Su meta era expresarse libremente mediante el color y la palabra, sin imposiciones ni reglas. De hecho, en esta época, además de pintar, Corneille era el poeta del grupo. Pero hablaremos más largamente de CoBrA en otra entrada dedicada a Karel Appel, que también pintó numerosos gatos (aunque no tantos como Corneille).

Después de la disolución de CoBrA, se fue a vivir a París y empezó a exponer en las grandes galerías de la ciudad, como la Maeght (1950), la Colette Allendy (1954) y la Ariel (1961), así como en la Lefebre Gallery de Nueva York (1962), y en el Museo de Curasao (1954), el Palacio de Bellas Artes de Bruselas (1956) y el Stedelijk Museum de Ámsterdam (1956 y 1960).

Gato de la suerte de Jaffa
Marguerita

En 1948 viajó a Túnez y quedó marcado, al igual que artistas como Delacroix, Renoir y Matisse. En 1950, viviendo ya en París, aprovechó para estudiar grabado en el taller de Stanley William Hayter. Sus primeras cerámicas están fechadas en 1954 y sus primeras esculturas en madera policromada en 1992.

La gata (1987)

Este mismo año pasó varias semanas en Malí y Costa de Marfil para el rodaje de la película “Sueño de África”, dirigida por Joss Wassink, estrenada durante la exposición “Corneille, el rostro africano”, organizada por Ronald A.R. Kerkhoven.

El gran gato azul y el pájaro

Creó esculturas en bronce, resina y vidrio, diseño joyas, vajillas en porcelana de Limoges, tapices. No dudó en diseñar obras para promocionar un banco (ABN AMOR) y una ONG (Greenpeace), entre otros organismos e instituciones.

Gato pez
Gato volador (2003)

Apasionado de la fotografía, en 1977 aparecieron varios álbumes sobre sus viajes por África y su colección de arte africano.

El gato y la luna enamorados (Pieza metálica)

En 1996 publicó una antología de poemas dedicados a los gatos e ilustrada por él, “El pintor y sus gatos”. Incluimos una dedicatoria de Corneille en la que puede leerse: “A la gloria de Luna”. Suponemos que Luna era la gata de la persona a quien iba dirigida la dedicatoria.

En 1999 descubrió el aquagrabado, técnica reciente que conjuga la escultura y la litografía o, mejor dicho, un grabado con relieve, el método ideal para los trazos concretos y los colores vivos del pintor.

En 2001, la editorial L’Estampe le consagró una importante retrospectiva, “Corneille, 50 años de estampas”, recopilando obras desde los años de CoBrA hasta el 2000, además de publicar un libro del mismo título. El 24 de septiembre de 2003, el Museo Ramat Gan de Arte Israelí expuso numerosos grabados suyos demostrando su importancia en el medio.

Siempre dispuesto a experimentar, decoró plumas estilográficas, coches, un  globo aerostático, corbatas e incluso un tranvía en Ámsterdam, por lo que fue acusado de interesarse solo por el dinero y de venderse al mejor postor. Su segunda esposa, la bailarina Natacha, dijo en su defensa: “Corneille es el eterno viajante, el hombre con suelas de viento con un pie en un arenero, un joven gran pintor”.

Efectivamente, recorrió el mundo, México, Brasil, Indonesia, Japón, Israel, Estados Unidos, Italia, Hungría, Dinamarca… No solo visitaba estos países, en muchas ocasiones se instalaba durante varios meses e incluso años para conocerlos mejor. Fue un gran coleccionista de arte africano desde que empezó a recorrer el continente en los años cincuenta.

Gato, mujer y pájaro en el desierto
Los gatos (2004)

Muchos críticos de arte describen su enfoque como imaginativo y poético, caracterizado por un exagerado uso del color y de motivos recurrentes muy simbólicos. En 2007, para la inauguración del Museo CoBrA, se definió como “un pintor de la alegría”. Nunca dejó de pintar. En los últimos años de su vida viajaba regularmente a Israel para trabajar con el taller Jaffa.

Gatos en el campo

Falleció el 5 de septiembre de 2010 en Villiers-Adam, a unos 40 km al norte de París, donde se había instalado definitivamente en 1995. Está enterrado no lejos de su compatriota Vincent Van Gogh, del que era un gran admirador.

China Suite II (2004)