Gatos y Respeto

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Los gatos de Miné Okubo

La pintora Miné Okubo nació el 27 de junio de 1912 en Riverside, California. Sus padres, naturales de Japón, se conocieron cuando llegaron a Estados Unidos para representar a su país en la Exposición de Artes y Oficios celebrada en Saint Louis, Misuri, en 1904. Su padre, Tametsugu Okubo, tenía un título universitario, y su madre Miyo Kato, era una famosa calígrafa.

Miné Okubo
Gato y pez

Sin embargo, cuando decidieron quedarse en Estados Unidos, Tametsugu trabajó en una tienda de caramelos y como jardinero, mientras que Miyo se ocupaba de la casa y de los siete hijos de ambos. Miné recordaba a su madre pintando cuando tenía un momento libre, pero solía perder la paciencia con ella porque era incapaz de producir copias exactas.

1992

Miyo falleció en 1940, y un año después Miné pintó “Miyo y gato”, en el que se la ve sentada en el banco de un parque con un libro en el regazo (¿la Biblia?) y un gato a su lado. Los gatos fueron un tema recurrente en su pintura y siempre que firmaba un autógrafo añadía el pequeño dibujo de uno. Incluso hemos leído que en algún momento de su vida fue “canguro” de gatos en Nueva York, pero no hemos podido comprobar la veracidad de la información.

Miyo y gato, 1941

Los Okubo era una de las pocas familias japonesas de Riverside. Aunque Miné se interesó por la ciencia siendo adolescente, acabó convenciéndose de que era “un mundo de hombres” y se decantó por las artes. En 1933 obtuvo una beca para la Universidad de California en Berkeley. Después de licenciarse, trabajó en el Proyecto Federal de Arte pintando murales. En 1938 ganó la codiciada beca Bertha Henicke Taussig, que le permitía viajar durante dieciocho meses por Europa estudiando arte.

La II Guerra Mundial estalló en septiembre de 1939 mientras Miné estaba en Suiza, pero consiguió embarcar en Francia y regresar a Estados Unidos. En 1940, ya en San Francisco, ganó el primer premio en la Exposición de Arte de la Universidad de California y fue escogida para ayudar a Diego Rivera en algunos de sus murales.

1976
Mamá gata y Pete en árbol, 1966

El 19 de febrero de 1942, la vida de Miné Okubo, y de gran parte de la comunidad japonesa de Estados Unidos cambió para siempre. El presidente Franklin Roosevelt firmó la Orden Ejecutiva 9066 para el traslado forzoso de japoneses y descendientes de japoneses afincados en la Costa Oeste a campos de detención. La familia Okubo fue separada e internada en diversos campos.

Miné y uno de sus hermanos acabaron en el centro de “reubicación” de Tanforan, un antiguo hipódromo en San Bruno, California, donde compartían un box de 6 por 3 metros que aún olía a estiércol y dormían en sacos de heno. Posteriormente fueron trasladados al campo de detención de Topaz, en Utah.

Haciendo frente a las dificultades, y con los pocos medios de que disponían, Miné Okubo, el profesor Chiura Obata y otros detenidos daban clases de arte en Tanforan y, más tarde, en Topaz. También fue una de las fundadoras de la revista literaria Trek, en Topaz, para la que realizaba ilustraciones. Al estar prohibidas las cámaras fotográficas en el campo, decidió documentar su experiencia mediante dibujos. Realizó más de mil.

A principios de 1943, un dibujo suyo de unos centinelas en el campamento ganó un premio ofrecido por el Museo de Arte de San Francisco y fue publicado por el periódico San Francisco Chronicle, cuyos editores le encargaron una serie para el suplemento dominical. Esto, a su vez, llamó la atención de la revista Fortune, que la contrató para un número especial sobre Japón con otros dos artistas “nikei” (japoneses nacidos en Estados Unidos), Yasuo Kuniyoshi y Taro Yashima. Sus ilustraciones describiendo los campamentos causaron sensación.

Con la ayuda de Fortune, Miné Okubo pudo salir de Topaz en 1944 e instalarse en Nueva York gracias a que los editores de la revista le habían conseguido un apartamento de alquiler controlado en Greenwich Village, donde viviría y trabajaría hasta los últimos meses de su vida. Sin dejar de pintar e incluso de exponer, puso orden en los dibujos realizados durante su encarcelamiento y en 1946 publicó “Citizen 13660” (Ciudadana 13660), el número que le había asignado el Estado.

El libro incluye doscientos seis dibujos y textos suyos en los que describe las tormentas de polvo, la falta de intimidad, los “exámenes de lealtad” a los que debían someterse los internos, los barracones…

Pese al éxito del libro, se sentía incómoda en el mundo de los galeristas y volvió a aceptar encargos para pintar murales, además de trabajar como ilustradora y publicar dibujos en revistas. Casi cuarenta años después de su publicación, “Citizen 13660” fue galardonado con el Premio American Book en 1984 y por The National Women’s Caucus of Art (Asamblea Nacional de Mujeres por el Arte) en 1991.

En una ocasión, Miné Okubo dijo: “Sabía que nunca me casaría. Pobre de mi madre. Arruinó su vida por trabajar tanto para sus hijos. Nunca tenía tiempo para sí misma. Dejó de pintar. Yo tenía claro que no lavaría los calcetines de nadie ni cocinaría para nadie. Ni hablar”.

También dijo que su madre le sugirió que dibujara un gato cada día, pero que no solo debía mostrar su aspecto físico, sino su personalidad. No hemos encontrado ninguna fotografía de la artista con un gato, pero algo nos hace sospechar que compartió su vida con más de uno.

Ella misma se tachaba de “inadaptada”, y los que la frecuentaban la describen como una mujer ingeniosa, divertida, gruñona, creativa y bromista. Se la conoce sobre todo por los dibujos del denigrante trato al que fueron sometidos durante tres años los japoneses estadounidenses después del ataque a Pearl Harbor – a pesar de que muchos murieron luchando en las filas del ejército americano –, pero dejó más de dos mil obras de diferentes formatos y estilos. Falleció el 10 de febrero de 2001.

“Soy una persona que desea contribuir a mejorar este mundo. Para mí, el arte y la vida son lo mismo. He tardado 50 años en descubrirlo, pero ya lo he conseguido”.

Miné Okubo

Queremos acabar esta entrada con una foto que no tiene nada que ver con gatos, pero que ilustra perfectamente el miedo producido por la ignorancia, el desconocimiento y la cerrazón que suele traducirse en racismo. Una mujer señala un cartel que reza: “Japos, seguid andando. Esto es un barrio blanco”.


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Los diez gatos del pintor Ferdinand Desnos

Miski, Ohnet, Toutou

Ferdinand Desnos, nacido el 29 de julio de 1901 en Pontlevoy, un pueblo no lejos de Tours y muy cerca del río Loira, hijo y nieto de panaderos, manifestó desde muy joven una afición por el dibujo y, animado por su madre, a los diez años ya elaboraba sus propios colores. Pintados a los 19 años, sus primeros óleos describen escenas y paisajes del campo del centro de Francia.

Ferdinand Desnos en su estudio de París (1956)

Se casó en 1923 con Andrée Vinet y se trasladó à Montrichard, a diez kilómetros de su pueblo natal. El matrimonio tuvo cuatro hijas. Cuatro años después, a pesar de la delicada salud del pintor, la familia se trasladó a París, al barrio de Ménilmontant. Allí, en sus pocas horas libres, descubrió las galerías de arte, el Louvre y otros museos en los que pasaba muchas horas. Trabajó algún tiempo en una tienda de juguetes antes de conseguir un puesto como electricista en el periódico “Le Petit Parisien”.

El pintor en el paraíso

En las oficinas del periódico conoció al crítico holandés Fritz-René Vanderpyl, que frecuentaba a un grupo de artistas formado por pintores, poetas y más artistas que se reunían en el café “La Closerie des Lilas”, al final del bulevar Saint-Michel. Ferdinand Desnos se codeó con Apollinaire, Max Jacob, Edith Stein, Picasso o Paul Fort, e hizo retratos de muchos de ellos. Incluimos aquí el del poeta Paul Fort, al que pintó con un gato en el famoso café. Probablemente, el gato negro vivía en el establecimiento.

El poeta Paul Fort (1943)

Fritz-René Vanderpyl vio en Ferdinand Desnos a un auténtico naif, un arte que empezó a imponerse cuando Wilhelm Uhde descubrió a Henri Rousseau (El aduanero) en 1909 y a Séraphine Louis en 1911. Aprovechamos para incluir los únicos dos cuadros de gatos, no de tigres, pintados por Rousseau. Vanderpyl consiguió que Desnos expusiera en el Salón de los Independientes en 1931 y que vendiera algunos cuadros.

El aduanero Rousseau (Pierre Loti con uno de sus gatos)

El aduanero Rousseau (El gato atigrado, 1863)

Al estallar la II Guerra Mundial, Desnos enfermó de tuberculosis y se recluyó en Bois, donde siguió trabajando sin su familia. Sin embargo, y siempre gracias a su amigo Vanderpyl, expuso en solitario por primera vez en la galería La Boétie en 1942.

Dos mujeres y un gato

La guerra terminó, pero dos fallecimientos le afectaron profundamente; el de su hermano mayor, François, al que estaba muy unido, y el de su primo, el poeta surrealista Robert Desnos, que sucumbió de tifus en un campo de concentración en Chequia. Nos permitimos una pequeña digresión: Robert Desnos era el compañero de Yuki, modelo y esposa del pintor Tsuguharu Fujita, que la confió al poeta, su amante desde hacía años, en 1931 cuando dejó París.

Yuki, Robert Desnos y sus gatos

No sabemos si el cuadro “El testamento” está dedicado a uno de ellos, pero la  composición es maravillosa: El pintor, delante del muerto, nos mira mientras un hombre toca el piano, y la viuda y un perro parecen llorarle. Varias mujeres desnudas o semidesnudas están a la derecha, además de cuatro gatos, otros dos perros, una ardilla, dos pajaritos, una cabra blanca y, a la izquierda, delante de la Muerte, un ciervo. Su hermano François era cazador, quizá le cuadro le esté dedicado.

El testamento (1950)

En 1948 regresó a París con su mujer y dos de sus hijas para instalarse en una modesta portería que no tardó en ser transformada en taller. El escritor y diplomático libanés Salah Stétié dijo en sus memorias (“L’Extravagance”, 2014): “Era un pintor al que solo le interesaba lo mágico, un pintor primario, con cuadros de formatos muy diversos, que colgaba de abajo arriba en el hueco de la escalera del inmueble del que era conserje, lo que provocaba la indignación de los vecinos”.

Hombre de espaldas

Y sigue diciendo: “Sin embargo, no se atrevían a protestar mucho porque Ferdinand, su mujer y sus dos hijas – las tres algo avergonzadas por los pintarrajos del marido y padre – eran los mejores porteros de todo el barrio, siempre y cuando se soportara a los diez gatos de la familia que se habían apoderado del edificio”.

Ferdinand Desnos (1956)

La mujer vista por Picasso y Desnos

¡Diez gatos! Siempre gracias a Salah Stétié sabemos que la gata blanca se llamaba Doucette y que era una de las favoritas del pintor. Aquí la vemos sentada debajo de una sombrilla roja, acompañada de otros gatos de espaldas.

Su pasión por los gatos hizo que fuera un gran amigo de otro gran defensor de los gatos y animales en general, Paul Léautaud (https://gatosyrespeto.org/2017/09/28/300-gatos-y-paul-leautaud/). Le hizo numerosos retratos, tres de ellos con gatos. El primero, de 1950, es de un estilo totalmente diferente al habitual del pintor. En el segundo, de 1953,  también incluye a la mona que el escritor y crítico encontró un día en su jardín. En el tercero, realizado un año después, el pintor visita a Léautaud en su casa.

Paul Léautaud delante de su casa (1950)

Paul Léautaud, sus gatos y su mona (1953)

(Detalle)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Visita a Paul Léautaud (1954)

Ferdinand Desnos se hizo muchos autorretratos, pero solo uno con algunos de sus gatos. En el de 1953 le vemos con tres gatos, uno blanco y negro en sus hombros, otro intentado escalar por su espalda y el tercero, uno rubio, nos observa con aire nada tranquilizador. El gato blanco y negro podría ser el mismo que mira por la ventana de la portería.

 

Autorretrato (1953)

(Detalle)

Nos ha sido imposible encontrar la fecha de muchas de sus obras, pero nos ha sorprendido que en numerosas escenas de su región natal, los personajes estén acompañados por un gato, como en “La gran familia” o en “La cabrera”.

La gran familia (1919)

La cabrera

En 1954, algunos críticos redescubrieron al pintor en el Salón de los Independientes, donde nunca dejó de exponer anualmente. Paul Chardourne le compró varios cuadros de gran tamaño, así como Raoul Tubiana, el cirujano y coleccionista que le apoyó y cuidó hasta su muerte por tuberculosis el 16 de noviembre de 1958, a los 57 años, después de pintar casi 800 cuadros.

Leda, cisne y algunos gatos

Queremos acabar esta entrada con “La Cena en el Sena”, un lienzo que nos parece increíble y en el que también hay un gato, aunque no se vea a primera vista. Representa una curiosa Última Cena y actualmente se encuentra en la colección del Museo de Arte Naif y Artes Singulares de Laval, en la región de País de Loira. Con Notre Dame en segundo término, vemos a Cristo y a los doce apóstoles en el centro de la mesa. A la izquierda, justo después de un personaje vestido con caftán (el sultán de Marruecos, Mohammed V), se encuentra un hombre vestido de rojo con gafas redondas, el amigo del pintor, Salah Stétié.

La Cena en el Sena (1954)

(Detalle)

Delante de Cristo, en el otro lado de la mesa, hay una segunda mesa colocada transversalmente donde se están poetas como Verlaine, Mallarmé, Rimbaud y otros, así como Léautaud y el pintor con algunos de sus cuadros. Y aquí hay un gato blanco, en el respaldo de la silla de Ferdinand Desnos. Todos están rodeados de una multitud de personas comiendo, bebiendo, jugando, tocando, bailando… Una obra inverosímil, con un enorme sentido del humor.

Ferdinand Desnos en su estudio (1956)


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Gatos australianos y Barbara Hanrahan

Niña con gato y pájaros (1988)

Barbara Hanrahan fue una grabadora y novelista australiana nacida en Adelaida el 6 de septiembre de 1939. Al fallecer su padre de tuberculosis cuando ella tenía un año, creció en una casa habitada únicamente por mujeres: su madre, que trabajaba como dibujante de publicidad y no volvió a casarse hasta bastantes años después, su abuela y su tía abuela.

Gato, pájaros y sol (1990)

Estudió en la Escuela Técnica de Thebarton, el barrio de Adelaida en el que vivía, y posteriormente se diplomó como profesora de arte en el Adelaide Teachers’ College. Entre 1957 y 1960 también se apuntó a clases nocturnas en la recientemente fundada Escuela de las Artes del Sur de Australia, donde el artista alemán Udo Sellbach la introdujo en el arte del grabado.

El ojo de Dios

Gato y flor

De esa época es el “Gato con rama”, que no fue impreso hasta 1972, acompañado de un pequeño poema que dice: “El gato y las hojas que caen. Vean al gato en el muro jugando con las hojas que caen, hojas marchitas – 1, 2 y 3 – del noble saúco”. La artista comentó en una ocasión que le había marcado el expresionista alemán Ernst Ludwig Kirchner (https://gatosyrespeto.org/2015/03/04/ernst-ludwig-kirchner-y-cien-gatos/), pintor y grabador que dedicó más de cien obras a los gatos.

Gato con rama

Gato y perro (1990)

En 1963 dejó Adelaida para trasladarse a Londres y se matriculó en la Escuela Central de Arte para estudiar con la famosa grabadora Gertrude Hermes (de la que incluimos el único grabado que hizo con un gato). Libre por fin del encorsetamiento convencional de la clase media de Adelaida, se sumergió en la escena pop londinense.

Otros gatos y Henry (Gertrude Hermes, 1952)

Niña y niño (1987)

Experimentó con grabados basados en el cine, las revistas y la cultura pop estadounidense en general, además de tocar temas abiertamente sexuales. Al graduarse en 1963, regresó a Adelaida porque se quedó sin dinero, pero volvió a Londres un año después quedándose en la capital británica hasta 1975.

Gato, perro, sirena y sol

Allí conoció a Jo Steele, un ingeniero australiano que acabó convirtiéndose en escultor y que sería su compañero de por vida. Fueron años difíciles para Barbara Hanrahan. Dio clases en escuelas de arte y, al fallecer su abuela, se centró en temas como la familia. Sin dejar de crear numerosos grabados, empezó a escribir y publicó su primer libro semi-autobiográfico, “The Scent of Eucalyptus” (El olor del eucalipto), en 1973.

Jo Steele en la casa de ambos

Gatos con niña (1989)

En 1971, su primera exposición individual, en la Galería Clyde Jessop, no tuvo el impacto deseado entre la crítica, que la ignoró y solo vendió dos grabados. Sin embargo, y a pesar de no vivir en Australia, ya había expuesto con éxito en Adelaida y en Sídney.

Chica con pelo de musgo

Al volver a Adelaida en 1975 enseñó Grabado en la Escuela de Arte del Sur de Australia, pero al cabo de un año se fue de nuevo a Londres y trabajó con Blair Hughes-Stanton. La artista se decantó por colores atrevidos con un gran énfasis en el detalle y una mezcla entre realidad y fantasía.

Poemas (1970)

Chica con gato (1980)

De nuevo en Adelaida en 1978 siguió dando clases y produciendo grabados sin dejar de escribir. Para entonces había publicado otras tres novelas y ya era bastante conocida como escritora. Siempre inquieta, decidió volver a Londres en 1981 y permaneció allí tres años antes de regresar definitivamente a Adelaida en 1984 al diagnosticarle un cáncer.

Madre y niña (1989)

A pesar de su enfermedad, la tremenda producción de la artista apenas disminuyó hasta el día de muerte, el 1 de diciembre de 1991, a los 52 años. Hizo miles de grabados y publicó nada menos que catorce libros. Jo Steele, que quedó a cargo de la herencia de Barbara Hanrahan, donó unos 300 grabados a la Galería Nacional de Australia y otros 200 a la Galería de Arte del Sur de Australia. Sus memorias se publicaron póstumamente en 1998.

Niña con gato y pájaros (1989)

El mundo de abajo

Si tomamos en cuenta su enorme producción, las obras que incluyen un gato representan una parte ínfima de la misma. Quizá tuviera gatos, pero algo nos dice que no fue así. Tenía un pie en un continente y el otro en el lado opuesto del mundo, no habría sido práctico vivir con un gato. Ya sabemos que no son animales muy viajeros. Como mucho, hubo gatos en el hogar matriarcal en el que creció.

Niña con gato y pájaros

Existen tres versiones del mismo grabado con una pequeña leyenda debajo que dice así: “El perro viene cuando se le llama, el gato se va. La mejilla del mono está muy calva, a la cabra le gusta jugar”.

 

 

 

 

 

 

 

 

En todos los grabados suyos incluidos en esta entrada hay un gato, aunque en un par de ellos quizá sea algo difícil verlos.

Composición

Los gatos acompañan a las mujeres y a las niñas en sus obras. Hemos encontrado tres grabados con mujeres sentadas en gatos, más una sentada en un tigre. En los dos en color, las mujeres alzan una rama con hojas, la misma rama que acompaña a varios gatos. En los otros dos, el tigre tiene cara de sol, y en “Cat Lady”, un sol idéntico está en el cielo. Los mismos simbolismos se repiten constantemente en sus grabados con gatos.

Bow-Wow y Cat Woman (1977)

En su libro más autobiográfico, “Michael and Me and the Sun” (Michael y yo y el sol), dice, hablando de su vida de adolescente en Adelaida: “Era dos personas. Una parte de mí parecía estar de acuerdo en quedarme con ellas (mi madre, mi abuela y mi tía abuela) y sentarme en el jardín, arrancar la mala hierba del césped y de debajo de los prunos. Pero siempre, desde muy pronto, aparecía otra persona que quería ser como fue mi padre, que no quería preocuparse por cositas como ‘¿Tienes las uñas sucias? ¿Habrá polvo en los muebles?’ Es la parte que se liberaba cuando hacía grabados, la parte que me obligó a irme”.

Cat Lady (1977)

Tiger Lady (1990)

La obra de Barbara Hanrahan recogió el espíritu de su época. Fue una pionera en su Australia natal en la lucha por la igualdad de género y la liberación social. Exploró arquetipos femeninos en su obra: la madre, la hija, la virgen y el objeto del deseo. Y el gato tuvo un significado en sus grabados.

Iris en su jardín (1979)


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Gatos en autorretratos – Parte 2

Foujita

TSUGUHARU FOUJITA (https://gatosyrespeto.org/2018/06/14/gatos-en-los-autorretratos-de-tsuguharu-foujita/) tiene tantos autorretratos con gato que incluso dedicamos hace unos dos años y medio una entrada a este tema, pero no podíamos dejar de incluirle aquí.

Foujita

ALICIA FRANCE, nacida en Rochdale, parte del Gran Manchester, es una pintora figurativa que estudió en la Universidad de Newcastle. Su “Autorretrato con gato”, adquirido por la Colección Ruth Orchard en 2017, es un óleo sobre plancha de aluminio.

Alicia France (2017)

CHRISTOPHE GOL es un artista contemporáneo francés. Por sus exposiciones, hemos deducido que debe vivir cerca de Marsella, pero no sabemos nada más. El cuadro se titula “Autorretrato… o en la piel de un gato”.

Christophe Gol

EDWARD GOREY (https://gatosyrespeto.org/2014/09/13/las-ilustraciones-de-edward-gorey/) El primer año de este blog le dedicamos una entrada que ahora nos parece demasiada corta para un hombre que se apasionó tanto por los gatos y que dijo “No concibo la vida sin gatos”.

Edward Gorey

GOSIA JANIK es una fotógrafa polaca especializada en retratos. Se licenció en 2002 y abrió su estudio dos años después. Actualmente reside en Madrid y se dedica sobre todo a la fotografía de moda. Experimenta con los autorretratos y en muchos de ellos está incluido un gato o, mejor dicho, su gato. No sabemos cómo se llama, pero también es el protagonista de muchas otras fotos.

Gosia Janik

FRIDA KAHLO, nacida en Coyoacán el 6 de julio de 1907, no pintó gatos. El único cuadro es este autorretrato realizado casi al final de su matrimonio con Diego Rivera. Algunos interpretan al gato negro en su hombro izquierdo como una señal de mal augurio, pero existe una foto de Frida en el patio de su casa con su mono en brazos y un gato negro alejándose. ¿No será que sencillamente quiso incluir a los dos animales que la acompañaban? Falleció el 13 de julio de 1954. También hemos incluido el sello que le dedicó la República de Togo.

Frida Kahlo

DORA KALLMUS, nacida en Viena en 1881 en una familia de abogados judíos, fue la primera mujer admitida (1905) en los cursos de teoría en el Graphische Lehr und Versuchsanstalt (Instituto de Formación Gráfica). En 1907 abrió un estudio y adoptó el seudónimo de Madame d’Ora. El éxito fue tal que en 1907 abrió un segundo estudio en París en el que retrató a todos los famosos de la época. Amiga del modisto Balenciaga, este ideó un plan para sacarla a ella y a su hermana Ana del país con un visado español en 1940, cuando Alemania invadió Francia. El plan fracasó y Ana fue deportada a Polonia, donde murió en el campo de Chelmo. Dora consiguió esconderse cerca de Lyon y no regresó a París hasta 1946. En 1959 quedó inválida en un accidente de tráfico y murió en Austria el 28 de octubre de 1968.

Dora Kallmus (Madame D’Ora) (1925)

ERNST LUDWIG KIRCHNER (https://gatosyrespeto.org/2015/03/04/ernst-ludwig-kirchner-y-cien-gatos/) En 1919, mientras estaba afincado en Davos, Suiza, recuperándose de una crisis nerviosa y de un accidente, empezó a pintar gatos, sobre todo a su gato negro. Se cree que firmó más de cien obras de gatos entre cuadros y dibujos.

Ernst Ludwig Kirchner (1919)

PAUL KLEE (https://gatosyrespeto.org/2016/08/04/los-gatos-de-paul-klee/) no pintó muchos gatos, pero hay varias fotos de él con su gato. Aquí, saltándonos las reglas del autorretrato, incluimos la que le hizo su hijo Felix en 1929 con Fripouille, nombre que puede traducirse como bribón, pillo, malandrín.

Paul Klee y Fripouille (Felix Klee, 1929)

LOTTE LASERSTEIN, nacida en Paslek, Polonia, el 28 de noviembre de 1898, fue una de las primeras mujeres que ingresó en la Academia de Berlín. Esta institución la galardonó con la Medalla de Oro en 1925, dos años antes de abrir su estudio en Berlín. Sus retratos suelen ser de mujeres independientes en entornos urbanos, representando la “Neue Frau” o “Nueva mujer” de finales de los 20 y de principios de los 30 en Alemania. En 1934 fue declarada “tres cuartos judía” por la nueva ley racial nazi y en 1937 tuvo que emigrar a Suecia. Siguió pintando con éxito hasta los años cincuenta, cuando la moda se inclinó hacia el modernismo y la abstracción. Falleció el 2 de enero de 1993 en Kalmar, Suecia. En “Autorretrato con gato”, de 1928, se plasmó fríamente con rasgos andróginos, el perfecto ejemplo de la estética del movimiento “Nueva objetividad”, muy alejado del expresionismo.

Lotte Laserstein (1928)

PAUL G. OXBOROUGH es un pintor estadounidense nacido en 1965. Estudió en el College of Art de Minneapolis y en el Atelier Lesueur. Ha expuesto en las Galerías Nacionales de Retratos Británica y Escocesa, así como en el Smithonian y otros museos. También sabemos que se le encargó el retrato del gobernador de Minnesota y que su gato se llama Murph.

Paul G. Oxborough

FRITZ SCHOLDER (https://gatosyrespeto.org/2018/02/01/gatos-indios-norteamericanos-y-fritz-scholder/) También nació en Minnesota, como el pintor anterior, pero huyo del frío y se instaló en Santa Fe, Nuevo México. Puede afirmarse que su pintura acabó con muchos estereotipos y cambió definitivamente el concepto de “artista indio”.

Fritz Scholder (2003)

FRANCISCO TOLEDO (https://gatosyrespeto.org/2020/12/03/los-gatos-zapotecas-del-artista-francisco-toledo/) El pintor realizó numerosos autorretratos durante su vida. Nos ha sido imposible encontrar la fecha de su “Autorretrato con gato”.

Francisco Toledo

LOUIS VALTAT nació en Dieppe, Normandía, el 8 de agosto de 1869. Fue admitido a los 17 años en la Escuela de Bellas Artes y completó sus estudios en la Academia Julian. Allí trabó amistad con Pierre Bonnard, otro amante de los gatos. Enfermo de tuberculosis, pasaba temporadas en Banyuls, en el Rosellón, y luego en la Costa Azul, donde visitaba a Auguste Renoir. El famoso marchante Ambroise Vollard se enamoró de su obra y vendió varios de sus cuadros al coleccionista ruso Ivan Morosov. Fue famoso en vida y nombrado Caballero de la Legión de Honor en 1927. Una vez terminada la II Guerra Mundial, sufrió de glaucoma y pintó su último cuadro en 1948. Tenía treinta años cuando hizo este autorretrato. Falleció el 2 de enero de 1952.

Louis Valtat (1899)

OTTO VAN VEEN, también llamado Otto Venius u Octavius Vaenius, nació en Leiden en 1556 y fue un pintor, dibujante y humanista afincado en Amberes y Bruselas. Tenía un importante taller en la primera ciudad y fue maestro de Peter Paul Rubens entre 1594 y 1598, cuando este tenía unos veinte años. Adquirió una relevante formación intelectual con el pintor y humanista Dominicus Lampsonius y de 1575 a 1580 vivió en Italia. Como pintor de retratos destaca su contribución al retrato de grupo. Su “Autorretrato rodeado de su familia”, actualmente en el Museo del Louvre, representa la idea de la concordia familis desde un punto de vista humanista. Y lo más importante de todo, incluye a un gato blanco al que se le considera claramente de la familia.

Otto van Veen (1584)

BRETT WALKER, fotógrafo y aventurero, nació en 1962 en el norte de Inglaterra en una familia obrera. A los dieciocho años ya trabajaba en Londres como fotógrafo y a los veintidós era el único europeo en la industria de la moda en Tokio. Al cabo de unos años decidió dejarlo todo y subirse a bordo de un buque de la marina mercante, pero no por eso abandonó la fotografía. Pasó largas temporadas en Angola, Bangkok y Brasil fotografiando a los chicos de la calle. Sus fotografías son descarnadas y directas. Aquí le vemos en un autorretrato con su gato negro tuerto.

Brett Walker con su gato

WANDA WULZ (https://gatosyrespeto.org/2017/08/24/yo-gato-y-gato-sin-mi-de-wanda-wulz/) Acabamos con la fotógrafa Wanda Wulz y su famoso autorretrato “Yo + gato” con su gata Muncincina.

Wanda Wulz


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Gatos en autorretratos – Parte 1

Clara MacLean Sargeant (Década de 1920)

Muchos artistas convivieron y conviven con gatos, algunos – la minoría – no los incluyen en sus obras, otros les dedican decenas de cuadros, esculturas, páginas… Y también los hay que se retratan con ellos. Hemos escogido a treinta y dos artistas contando a Clara MacLean Sargeant, de la que solo sabemos que nació en Iowa en 1885. Nos ha sorprendido que todos los autorretratos con gatos son de artistas contemporáneos. Si ya tienen una entrada en nuestro blog, nos limitamos a indicar el enlace y quizá a añadir un comentario sobre la obra. Los artistas aparecen por orden alfabético. Dada la extensión de la entrada, la hemos dividido en dos partes.

Gertrude Abercrombie (1934)

GERTRUDE ABERCROMBIE (https://gatosyrespeto.org/2017/07/20/gatos-soledad-surrealismo-y-gertrude-abercrombie/) Curiosamente, cuando realizamos la entrada no incluimos ninguno de estos dos autorretratos. Decía que siempre se pintaba a sí misma.

Gertrude Abercrombie

BALTHUS, de nombre completo Balthazar Klossowski de Rola. Le dedicamos una entrada en 2015 (https://gatosyrespeto.org/2015/04/03/mitsou-el-eterno-gato-del-pintor-balthus/), pero este autorretrato merece un comentario. Pintado en 1935, en el lienzo blanco apoyado contra el taburete se lee en inglés: “Retrato de Su Majestad el Rey de los Gatos, pintado por sí mismo”. Firmaba las cartas a su futura esposa como “Rey de los Gatos”, y en sus memorias dijo: “Entendí muy pronto mi afiliación secreta y misteriosa al mundo de los gatos. Sentía el mismo interés por la independencia”.

Balthus (1935)

WILL BARNET (https://gatosyrespeto.org/2017/04/06/los-gatos-del-pintor-estadounidense-will-barnet/) A Will Barnet le gustaban los gatos y durante toda su vida le acompañó alguno. Estos dos autorretratos, hechos con muchos años de diferencia, lo demuestran.

Will Barnet (1967)

Will Barnet

HILDA BELCHER nació en Vermont, Estados Unidos, en 1881. Fue la segunda mujer que ingresó en la Academia Nacional de Diseño de Nueva York. También estudió en la famosa Art Students League de Nueva York, donde posteriormente dio clases. Se dedicó sobre todo a los paisajes y a los retratos. Hemos encontrado otros cuatro cuadros con gatos. Falleció el 27 de abril de 1963.

Hilda Belcher (Circa 1932)

FERNANDO BEORLEGUI BEGUIRISTAIN, nacido el 21 de enero de 1928 en Campanas, Navarra, pasó la mayoría de su vida en Éibar, Gipúzkoa, porque le sedujo su urbanismo laberíntico. Empezó con un estilo más convencional y realista, inclinándose hacia la abstracción en los años setenta. En la década siguiente dio otro paso hacia delante y sus obras crecieron en tamaño y dramatismo sin dejar nunca de lado una fuerte crítica social. Este curioso autorretrato donde se le ve pintando una caja de madera acompañado de un gato flotante fue realizado en 1992. No hemos encontrado otras obras del artista incluyendo a un gato.

Fernando Beorlegui Beguiristain (1992)

LOUISE BOURGEOIS nació el 25 de diciembre de 1911 en París y falleció el 31 de mayo de 2010 en Manhattan, Nueva York. Escultora, litógrafa y pintora conocida sobre todo por sus instalaciones y esculturas de gran tamaño. Se sabe que en los años cincuenta tenía dos gatos, Champfleurette (de Champfleury, el autor del primer libro dedicado a los gatos) y Tyger. En esta escultura, la artista se mete literalmente en la piel de un gato. Pronto le dedicaremos una entrada.

Louise Bourgeois (2007)

MYRTLE BROOME, nacida el 22 de febrero de 1888, fue una egiptóloga y artista británica. Estudió con el legendario sir William Petrie. En 1927 participó como artista en las excavaciones de Qau el-Kebir (Antaeopolis) y a partir de 1929 acompañó a la Sociedad de Exploración de Egipto durante ocho temporadas al famoso templo de Seti, en Abidos, donde copió las pinturas. Es considerada una de las grandes copistas del arte egipcio. En este autorretrato tenía unos 26 años. Falleció el 27 de enero de 1978.

Myrtle Broome (1914)

JOAN BROWN, de nombre real Joan Vivien Beatty, nació el 13 de febrero de 1938. Fue miembro de la “segunda generación” del Movimiento Figurativo de la Zona de la Bahía (San Francisco y alrededores). En un primer periodo, sus cuadros incluían a mujeres y animales, antes de empezar a integrar imágenes místicas y New Age. Tenía 22 años cuando en 1960 fue incluida en la exposición anual de “descubrimientos” del Museo Whitney. Realizó numerosos autorretratos y cuadros de sus gatos. Falleció a los 59 años, el 26 de octubre de 1999, en Puttaparti, India, mientras participaba en la instalación de un obelisco que había diseñado. También debemos dedicarle una entrada.

Joan Brown (Autorretrato con pez y gato, 1970)

FEDERICO CANTÚ, pintor, escultor, grabador y muralista mexicano, nació el 3 de marzo de 1907. A los 14 años ingresó en la Escuela de Pintura al Aire Libre de Coyoacán, en Ciudad de México. Posteriormente estudió en Francia y en España antes de regresar a México en 1926. Expuso por primera vez en Los Ángeles, California, en 1929. Sus obras fueron expuestas en la Tate Gallery, en el Museo de Arte Moderno de Chicago y en los Museos Vaticanos. Falleció a los 81 años, el 29 de enero de 1989, en Ciudad de México. No hemos encontrado más cuadros de gatos del pintor.

Federico Cantú (1937)

FERNANDO CASTILLO fue un pintor mexicano nacido en 1895 y formado en las Escuelas al Aire Libre de México que realizó una obra escasa. Trabajó como arriero y pastor, entre otros oficios, para ganarse la vida. En 1928 fue admitido en la Central Popular de San Pablo y exhibió sus obras en la Feria Internacional de Sevilla. Falleció en 1940. Dudamos que este cuadro, titulado “El gato negro”, sea un autorretrato, pero es tan bonito que no hemos podido resistir a la tentación de incluirlo aquí.

Fernando Castillo (1929)

GERTRUDE DES CLAYES nació en 1879 en Aberdeen, Escocia. Estudió en la Academia Julian de París y recibió una medalla en el Salón Francés de 1909. Vivió en Londres de 1906 a 1912 y fue miembro de la Sociedad Nacional de Retratistas (fundada en 1910). En 1912 se trasladó a Montreal, donde permaneció hasta 1936. Falleció en Londres en 1949.

Gertrude Des Clayes (Década de 1930)

FRANCESCO CLEMENTE nació en Nápoles el 23 de marzo de 1952 en una familia aristocrática. Ya adolescente empezó a dedicarse a la pintura y a la poesía de forma autodidacta. Abandonó pronto los estudios de Arquitectura y en 1971 tuvo una primera exposición de collages en Roma. Unos años después viajó a la India, país que le marcó profundamente, y abrió un estudio en Madrás. Su éxito internacional empezó en los ochenta. Expuso en Nueva York, donde tiene otro estudio. Este cuadro se titula “Autorretrato como gato”.

Francesco Clemente (1999)

FERDINAND DESNOS es un pintor naíf autodidacta nacido el 29 de julio de 1901 en el centro de Francia. Casado y padre de cuatro hijas, dibujó y pintó en sus pocas horas libres. En 1927 se trasladó a París para “probar suerte”. Allí se hizo amigo de Maurie Utrillo, Paul Fort y posteriormente de Paul Léautaud, gran amante de los gatos. La tuberculosis le obligó a regresar al campo, pero volvió a París en 1948 aunque pasaba temporadas en un sanatorio. En 1954, los críticos empezaron a interesarse por su obra gracias a André Breto, a quien le había hecho un retrato. Murió el 16 de noviembre de 1958. En vida interesó a un puñado de coleccionistas; hoy se le estudia, dedica retrospectivas y su obra está en numerosos museos.

Ferdinand Desnos (1953)

LEONOR FINI (https://gatosyrespeto.org/2016/04/21/gatos-suenos-disfraces-y-leonor-fini/) Incluimos dos autorretratos de la famosa pintora que sentía pasión por los gatos persas. En uno de ellos, si se fijan, el gato que tiene la pata encima de su hombro no es persa, ni siquiera parece un gato de raza, algo poco habitual en su obra.

Leonor Fini

Leonor Fini


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La gata Psipsila, Tove Jansson y Tuulikki Pietilä

Psipsila (Tove Jansson)

Tove Jansson, probablemente la escritora finlandesa más leída de todos los tiempos, es la creadora de la familia Mumin, cuyas aventuras están recogidas en nueve libros, cinco novelas gráficas y una serie de cómics traducidos a más de cincuenta idiomas, entre ellos el español. Los Mumin (Mumintroll en sueco) son trolls bondadosos con una cabeza curiosamente parecida a la de un hipopótamo.

Mumin

Tove y Psipsila

Escribió muchas otras novelas para jóvenes y adultos, como “El libro del verano” (Ediciones Siruela), en la que aparece brevemente un gato, un gato negro. Recalcamos el color porque durante muchos años, Tove Jansson tuvo dos compañeras, la gata Psipsila y la artista Tuulikki Pietilä.

Tove, Tuulikki y Psipsila

El gato de “El libro del verano”

Tove Jansson se hizo muchas fotos con Psipsila, y Tuulikki Pietilä realizó una serie de preciosos dibujos de la gata negra con una pequeña corbata. Ambas mujeres se complementaban y colaboraron en numerosos proyectos. El personaje Tuticky, una chica decidida, independiente y amante de la naturaleza que aparece en 1957 en “La familia Mumin en invierno”, está basado en Tuulikki, cuyo diminutivo cariñoso era “Tooti” (pronunciado “Tuti”), lo que explica el nombre del personaje.

Mumin y Tuticky

Sus caminos se cruzaron en 1955 en una fiesta navideña en Helsinki y no se separaron durante los cuarenta y cinco años siguientes. Tove Jannson nació el 9 de agosto de 1914 en Helsinki, entonces en el Gran Ducado de Finlandia y parte del Imperio Ruso. Tuulikki Pietilä nació tres años después, el 18 de febrero de 1917, en Seattle, Estados Unidos. Al cabo de cuatro años su familia se trasladó a Finlandia.

Cada una tenía un estudio en el mismo edificio separados por un pasillo y pasaban los luminosos meses de verano en la pequeña isla de Klovahru, en el Golfo de Finlandia, acompañadas por Psipsila, claro. Nos preguntamos cómo le sentaba a la gata el viaje hasta la isla, distante cien kilómetros de la capital, y sobre todo las tres horas de barco, pero debía estar acostumbrada.

Tove con Psipsila en la isla Klovharu

Tove y Tuulikki

Poco se sabe de Psipsila. Encontramos fotos suyas con Ham, la madre de Tove Jansson. En la primera es una gatita de unos dos meses; en la otra, una gata adulta. No son más que suposiciones, pero fijándonos en Ham, podían haber transcurrido diez años. Pero sí descubrimos, por casualidad, que Psipsila vivió hasta los dieciséis años.

Ham, la madre de Tove, con Psipsila

Ham y Psipsila

¿Cuándo llegó? Hay una foto preciosa – la única – de Tuulikki Pietilä con Psipsila en su taller fechada en 1964.  La gata saca la lengua de forma exagerada; parece joven, quizá tuviera tres años… Si es así, podría fecharse su entrada en la vida de las dos mujeres entre el año 1960 o 1962.

Tuulikki Pietilä y Psipsila en 1964

Tove incluyó un dibujo suyo en dos cartas dirigidas a la escritora Ruth Thomas. En la primera le dice que debe seguir escribiendo acerca de un fantástico gato de cabeza azul (habrá que indagar de qué gato se trata y quizá dedicarle una entrada) y añade: “La mía es del todo negra y se llama ‘Psipsila’, que significa ‘gato’ en griego”. Lo hemos comprobado, efectivamente “psipsila” es gato en griego. En la segunda le manda un dibujo de la gata. Era el año 1977, ya debía ser muy mayor.

Primera carta a Ruth Thomas

Segunda carta a Ruth Thomas

Tuulikki Pietilä, además de pintora, era una experta en grabados conocedora de todas las técnicas, que a menudo mezclaba para obtener efectos diferentes. En los años ochenta abandonó las artes gráficas por requerir demasiado esfuerzo físico y se dedicó a crear miniaturas y dioramas basados libremente en los personajes de los Mumin.

Felicitación de Navidad (Tuulikki, 1956)

Gatos siameses (Tuulikki)

Tuulikki y Tove hubieran podido conocerse años antes, pero su momento aún no había llegado. Las dos estudiaban en la Academia Finesa de Bellas Artes en 1938, y en 1950 estuvieron en París al mismo tiempo. Tuulikki llevaba unos años estudiando técnicas de grabado en la ciudad y Tove se detuvo un tiempo después de viajar por Italia y el norte de África.

Bodegón, sombrero y gato (Tove)

Tuulikki Pietilä siempre se quedó en un segundo plano. Todos los que la conocieron dicen que nunca le interesó la fama. Enseñó Técnicas de Grabado en la Academia de Bellas Artes de Helsinki, obtuvo una cátedra en 1982, escribió un libro sobre el grabado en metal y realizó numerosas exposiciones, la primera en solitario en 1951. Falleció en su casa el 23 de febrero de 2009.

Cartel

Ambas eran intrépidas viajeras. En 1982, Tove Jansson, en una carta enviada desde Viena, dice: “Tooti siempre es fantástica, desde luego, pero una Tooti viajera es algo excepcional”.

Tove y Psipsila

Tove Jannson nació en el seno de una familia perteneciente a la minoría de habla sueca en Finlandia (como Edith Södergran https://gatosyrespeto.org/2014/05/26/edith-sodergran-poetisa-y-fotografa-enamorada-de-los-gatos/). Hija y hermana de artistas (su padre era escultor, su madre – de nacionalidad sueca – ilustraba libros, un hermano se dedicó a la fotografía y el otro fue novelista y autor de viñetas), publicó el primer libro Mumin (Los Mumin y la gran inundación) en 1945 y los dos siguientes en 1946 y 1948 con un éxito inmediato. En 1966 fue galardonada con la medalla Hans Christian Andersen.

La familia solía pasar unos meses al año en las islas del Golfo de Finlandia, pero no en la de Klovharu, donde Tove haría construir una pequeña casa en los años sesenta para escaparse con Tuulikki cuando una relación como la suya aún no estaba bien vista en el país.

Tove y Tuulikki en Klovharu

Las filmaciones que hacía Tuulikki  de esos meses veraniegos en la pequeña isla y de sus numerosos viajes juntas han servido para varios documentales. Entre los más recientes destacaremos “Haru, yksinäinen saari” (Haru, la isla solitaria – 1998) y “Tove ja Tooti Euroopassa” (Tove y Tooti en Europa – 2004). Tove Jansson falleció el 27 de junio de 2001, a los 86 años, de un cáncer; Tuulikki Pietilä la siguió ocho años después.

Tove y Psipsila

El éxito de los Mumin ha continuado con más dibujos animados, largometrajes e incluso un parque temático. La desaforada comercialización de los últimos años ha sido duramente criticada por amigos de Tove Jansson y por entusiastas de los libros. Se quejan de la banalización de la filosofía original del mundo Mumin hasta haberlo convertirlo en un entretenimiento vacío. El control artístico depende de Sophia Jansson-Zambra, hija de Lars Jansson, el hermano menor de Tove.

La antítesis del parque temático estilo Disneylandia es el museo Mumin de Tampere, donde se exhiben las ilustraciones y miniaturas originales realizadas por la artista y su compañera. Se estima que la marca Mumin supera actualmente los 700 millones de euros anuales en ventas.

Tove y Psipsila


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La gata Emma Nelson y el pintor Edward Bawden

La gata Emma Nelson y el pintor Edward Bawden se conocieron en la primavera de 1985 en el Refugio Wood Green. El artista dice: “Me escogió ella al saltar en mi hombro. Entonces solo se llamaba Nelson, pero mi nieta Louise añadió Emma… No sé nada de la historia personal de Emma, excepto que era una gata callejera recogida en Welwyn Garden City y que yo no podría haber tenido una mejor amiga felina”.

Cuatro sillas y Emma Nelson

Emma Nelson entre palomas

Edward Bawden dibujaba gatos antes de convivir con Emma Nelson, pero nunca había hecho tantos cuadros de gatos en tan poco tiempo desde que llegó ella. Sabemos que tuvo otros gatos gracias al retrato sobre madera realizado por su amigo Eric Ravilious en 1930. En él vemos a Bawden en su estudio, pintando, y a un gato rubio en la alfombra, lavándose. Queda claro que los gatos formaban parte de la vida de Bawden.

Edward Bawden en su estudio con un gato (Eric Ravilious, 1930)

El cariño del pintor por los gatos empezó siendo muy joven. Quizá ya había alguno en casa de sus padres, un ferretero y un ama de casa. Nació en el pueblo de Braintree, Inglaterra, el 10 de marzo de 1903, y a los siete años, ya en el colegio, empezó a copiar los gatos de Louis Wain (https://gatosyrespeto.org/2015/09/10/los-gatos-psicodelicos-de-louis-wain/) y las ilustraciones de Burne Jones para “Morte d’Arthur”, de Malory. Unos años después, sus padres le mandaron a un colegio privado y el director le recomendó que estudiara una vez a la semana en la Escuela de Arte de Cambridge cuando tenía 15 años.

A principios de los años treinta fue descubierto por la agencia de publicidad Stuart Advertising, a través de la que produjo algunas de sus obras más humorísticas e innovadoras para la tienda Fortnum & Mason. Solo hemos encontrado algunos dibujos de los años cincuenta, nada anterior.

Fortnum & Mason (Años 50)

Fortnum & Mason (Catálogo 1958)

Fortnum & Mason

Se casó con Charlotte Epton y tuvieron dos hijos, Joanna y Richard (al que dedicaremos otra entrada por sus numerosas obras dedicadas a gatos), en 1932. El pintor ya vivía en Great Barfield, Essex, donde se había trasladado con Eric Ravilious. No tardaron en seguirles más artistas, algunos tan famosos con John Aldridge y otros menos conocidos.

El salón

Aldridge y Bawden habían proyectado diseñar papeles murales y comercializarlos, pero la II Guerra Mundial lo impidió. Al igual que Ravilious y Paul Nash, este último profesor de Bawden en Cambridge, fue nombrado artista de guerra. Plasmó sobre papel la evacuación de los soldados británicos de Dunkerque ante el avance alemán.

Fizz

Gata aya con nueve vidas

El armario de Petra

Destinado a Oriente Próximo, permaneció allí hasta 1942, cuando zarpó en El Cairo a bordo del Laconia. El barco fue torpedeado y Bawden estuvo cinco días a bordo de un bote salvavidas hasta que lo rescató la armada francesa. Pero el régimen de Vichy le encerró en un campo de prisioneros en Casablanca, liberado por las tropas estadounidenses dos meses después.

Juega conmigo

La Rêverie

Portada de The Listener

Regresó a Inglaterra en 1945 y residió en Great Barfield hasta 1970. Dentro del grupo de artistas de Great Barfield, es uno de los más conocidos y también el que, con John Aldridge, más tiempo permaneció en la pequeña ciudad. A finales de los sesenta, su esposa Charlotte y él decidieron irse a vivir a Saffron Walden, pero ella falleció pocos días antes de la mudanza y Bawden se trasladó solo a la nueva casa en 1970.

Eric Ravilous, Tirzah Garwood, Edward, Charlotte y gato en Great Barfield (1932)

Madre gata con nueve vidas

Decoró las paredes con los papeles pintados que había acabado por comercializar, y distribuyó los muebles y objetos traídos de “Brick House” (así se llamaba la casa de estilo georgiano que había compartido con Charlotte en Great Barfield). Encargó la construcción de un estudio con grandes ventanales y una puerta especial para que pudieran entrar y salir obras de gran tamaño sin pasar por la casa.

Mi esposa gata

La hora

Y aquí es donde Emma Nelson le acompañó durante los últimos años de su vida, concretamente hasta el 21 de noviembre de 1989. Empezó a pintar a la gata cuando esta tenía entre nueve y doce meses. En una entrevista realizada por la revista “House and Garden” explica que la primera vez que quiso pintarla, realizó todo el cuadro dejando un espacio en blanco donde colocarla. Pero no era natural, y decidió pintar primero a Emma y luego añadir el resto.

Emma Nelson con siemprevivas

Emma Nelson en alfombra

En una carta fechada el 26 de mayo de 1987 escribió: “Al ser una gata negra, es un excelente punto de fuga para un cuadro de interior. Pero ya que su naturaleza gatuna no le permite permanecer donde se la ha dejado, no me queda más remedio que esperar pillarla en una buena posición. Por lo tanto, lo primero que aparece en el papel es la gata dibujada rápidamente con pincel. Luego, construir un fondo para la gata, que no es más que una mancha negra en el papel, ha demostrado ser un método mucho más flexible de lo que imaginaba”.

Emma Nelson en invernadero

Emma Nelson cerca de la chimenea (1987)

Y en otra entrevista seguía diciendo: “Ningún gato soporta que se le plantifique en un espacio concreto; al intentarlo, Emma se aleja inmediatamente, con el rabo muy tieso, y solo me queda tener paciencia y esperar a que se coma un buen plato de pescado hervido y esté dispuesta a encontrar el lugar ideal para echarse a dormir, sea cual sea. Entonces me lanzo, armado con papel y colores”.

Emma Nelson con crisantemos

Emma Nelson y orquídea (1987)

El 14 de agosto de 1991, Richard Bawden, el hijo del pintor, escribió en una carta: “Nunca había visto a Edward pintar retratos de gatos y me sorprendió que todas las obras expuestas excepto dos incluyeran a Emma Nelson”.

Emma Nelson, rosas y periódico (1987)

Feliz Navidad

Emma Nelson fue la inseparable compañera de Edward Bawden los últimos años de su vida, cuando se vio abocado a quedarse cada vez más en casa, aunque nunca dejó de pintar. Pero nuestra pregunta es, ¿qué fue de Emma Nelson cuando falleció el artista? Suponemos que su hijo Richard la recogió.

Emma Nelson y Edward Bawden (Autorretrato)


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Gatos en cuadros renacentistas

Leonardo da VInci (Museo Británico, Londres)

Leonardo da Vinci, hablando del gato, escribió que “incluso el espécimen más pequeño es una obra maestra”. A partir del siglo XV, sobre todo en Italia, la visión del gato en la pintura cambia radicalmente y en numerosas ocasiones se le asocia con la Virgen. Da Vinci realizó seis bocetos de la Virgen con el Niño y un gato en brazos entre 1478 y 1481. Lo curioso de estos dibujos es la proximidad del gato a los personajes, no está en el suelo, el Niño Jesús le abraza.

Leonardo da Vinci (Colección particular, Londres)

También hizo un maravilloso estudio comparativo del movimiento de gatos, leonas y dragones. ¿Qué ocurrió en el Renacimiento para que el gato se asociara a temas religiosos o apareciera en retratos como un animal de compañía de las clases altas? Según la teoría de los cuatro humores, el gato “se asociaba al tipo flemático, impredecible y saturnino con el que se identificaban los artistas”, dice Stefano Zuffi, gran conocedor del Renacimiento italiano y autor del libro “Gatos en el arte” (451 Editores, en España).

Leonardo da Vinci ,1513-15 (Biblioteca Real, Windsor)

Empezaremos por Francesco d’Ubertino Verdi, llamado Bacchiacca (Florencia, 1494-1557), conocido por sus espléndidos retratos. Es curioso que hasta 2008, cuando Robert La France publicó un catálogo razonado y puesto al día de la obra del pintor, no se supiera que los cuadros de Bacchiacca también podían ser obra de sus hermanos, Bartolomeo y Antonio, y de los hijos de estos.

Bacchiacca, circa 1525 (Colección particular)

Bacchiacca, 1540-45 (Gemäldegalerie, Berlín)

Siguiendo con los retratos, pasamos a Hans Süss von Kulmbach, nacido alrededor de 1485 y fallecido en Núremberg en 1522. Fue aprendiz del pintor italiano Jacopo de’Barbari, que trabajó en varias cortes alemanas, antes de unirse al taller de Durero. En 1508, Kulmbach pintó un doble retrato sobre madera: en el anverso, un joven, y en el reverso, una joven tejiendo una guirnalda de nomeolvides con un pensativo gato blanco observándola. En este caso, se cree que el gato simboliza el amor respetable y constante.

Hans Süss von Kulmbach, 1508 (Museo Metropolitano de Nueva York)

Ambrosius Benson, nacido entre 1490 y 1500 y fallecido en Brujas en 1550, fue un pintor flamenco posiblemente originario de la región de Milán, Italia, que germanizó su nombre (Ambrosio) y apellido (Bensoni o Benzoni). Se le atribuye este retrato de una mujer desconocida con un gato en el regazo, pintado alrededor de 1540. El gato, de pequeño tamaño, pasa delicadamente la pata entre los dedos de la mano izquierda de la retratada, que lleva una curiosa cadena por debajo del pecho.

Ambrosius Benson, circa 1540 (Colección particular)

Cleophea Krieg von Bellikon, pintada dos años antes (1538) por Hans Asper (1499-1571), que vivió en Zúrich, va ataviada con un complicadísimo traje además de estar cubierta de joyas. El pintor estudió con el gran maestro del Renacimiento del Norte, Hans Holbein, del que había comprado el “Retrato de familia” a su viuda. Al parecer, se inspiró en este cuadro, sustituyendo a los dos niños por un perro y un gato, jugando con la proverbial animosidad entre los dos animales y el apellido “Krieg” (guerra).

Hans Asper, 1538 (Kunsthaus, Zúrich)

Giovanni di Niccolò Luteri (1490-1542), llamado Dosso Dossi por haber nacido en San Giovanni del Dosso, provincia de Mantua, perteneció a la escuela de Ferrara, influenciada sobre todo por la veneciana. El cuadro “Retrato de un joven” fue originalmente atribuido a Domenico Mancini y posteriormente a Dosso Dossi. Pintado entre 1508 y 1510, plasma a un joven – algunos creen que se trata de una exótica joven –  sosteniendo a un perro faldero y a un gato, representando la dualidad del misterioso personaje.

Dosso Dossi, 1508-10 (Museo Ashmolean, Universidad de Oxford)

Volviendo a tierras más septentrionales, debemos incluir a Hans Baldung, apodado Grien o Grün, nacido en Estrasburgo (entonces Alemania) en 1484 o 85 y fallecido en 1545. También fue ilustrador, grabador y diseñador de vidrieras. Discípulo de Durero, se inclinaba por realizar grabados con temas ocultistas, como su “Aquelarre”, una de las primeras imágenes renacentistas en tocar este tema. El cuadro alegórico “La música”, de 1529, contrasta fuertemente con sus grabados. A los pies de la musa Euterpe se encuentra un gato blanco, bien alimentado, de orejas pequeñas.

Hans Baldung (Museo Británico, Londres)

Hans Baldung, 1529 (Alte Pinakotekh, Múnich)

Jan de Beer, nacido alrededor de 1475 y fallecido en 1528, está entre los más importante artistas de los manieristas de Amberes. Fue nombrado maestro del Gremio de San Lucas en 1504 y decano del mismo en 1515. Pintó varias versiones de la “Anunciación”, pero en dos de ellas, muy parecidas, vemos cintas blancas con inscripción flotando cerca del arcángel Gabriel y un gato blanco de orejas pequeñas, similar al descrito antes que acompaña a la musa Euterpe. En el cuadro más conocido  se encuentra a la izquierda del ángel, en el otro, a la derecha. Se estima que los dos fueron pintados en la década de 1520.

Jan de Beer (Colección particular)

Jan de Beer, circa 1520 (Museo Thyssen Bornemisza, Madrid)

Detalle

Siguiendo con este tema, no podemos omitir la famosa “Anunciación de Recanati”, de Lorenzo Lotto (Venecia, hacia 1480 – Loreto, 1556), un pintor enmarcado en la escuela veneciana. A la izquierda está María, sorprendida; a la derecha, el arcángel con la mano alzada hacia Dios padre, que parece señalar a María, y en medio de todo, un gato atigrado de lo más común que prefiere irse no sin antes mirar a Gabriel con suma extrañeza.

Lorenzo Lotto, 1529 (Museo cívico Villa Colloredo Mels, Recanati)

Detalle

El pintor y miniaturista Bartolomeo (di Segonolo) Caporali nació y murió en Perugia (hacia 1420 – hacia 1503). Pertenece al periodo temprano del renacimiento y también tiene varias anunciaciones en su haber, entre ellas está el díptico expuesto en la Galería Nacional de Umbría en el que a la derecha de Gabriel se enfrentan un gato y un perro de idéntico tamaño.

Bartolomeo Caporali (Galería Nacional de Umbría, Perugia)

Detalle

No podemos olvidar a Federico Barocci o Baroccio, de Urbino (1535-1612), al que podría dedicarse una entrada completa por los numerosos dibujos que dedicó a los gatos. Entre sus cuadros más famosos está una “Anunciación” (1582-1584) con una profunda perspectiva en la que se ve lo que el pintor contemplaba desde su ventana. En primer término, en una discreta esquina, un gato gris y blanco duerme encima de la caja de costura de María.

Federico Barocci, 1582-84 (Museo Vaticano, Roma)

Federico Barocci

Unos años antes, en 1575, pintó “La Virgen del gato”, en el que María da el pecho a Jesús, observada por José, mientras San Juan Bautista niño sostiene un jilguero con el que tienta a un gato rubio y blanco, de nuevo en la esquina izquierda.

Federico Barocci, 1575 (National Gallery, Londres)

Federico Barocci

En al espléndida “Anunciación” de Taddeo Zuccaro (1529-1566), natural de Marcas, cerca de Urbino, fechada hacia 1560, vemos a María de pie a la derecha y a su izquierda, al arcángel Gabriel. Exactamente entre los dos hay una silla de madera en la que duerme otro gato gris y blanco.

Taddeo Zuccaro, circa 1560 (Hospital de Santa Maria Nuova, Florencia)

Detalle

Giulo Pippi, conocido como Giulio Romano (Roma, hacia 1499 – Mantua, 1546), fue alumno de Rafael. Sus innovaciones ayudaron a definir el estilo manierista. Realizó dos cuadros con tres años de diferencia en los que se encuentra lo que parece ser la misma gata. El primero es conocido como “La Virgen de la gata” y el segundo, que no tiene nada de religioso, se titula “Los amantes”. La gata está debajo de la cama a la derecha.

Giulio Romano, 1522-23 (Museo Nacional de Capodimonte, Nápoles)

Detalle

Giulio Romano,1525 (Museo del Hermitage, Moscú)

Pinturicchio era el seudónimo de Bernardino di Betto di Biagio (Perugia, 1454 – Siena, 1513), también llamado “il Sordicchio” por ser sordo. Pintó una serie de ocho frescos para decorar las paredes del palacio de Pandolfo Petrucci, entonces dueño y señor de Siena. Aparte de “Penélope y sus pretendientes”, hay otros dos en la National Gallery de Londres. Una vez más, el gato está en primer término en el centro, dando la espalda al pretendiente principal.

Bernardo Pinturicchio, 1509 (National Gallery, Londres)

Detalle

Domenico Bigordi o Domenico Curradi, más conocido por el apodo de Ghirlandaio, (Florencia, 1448 – 1494) tuvo un destacado taller en esta ciudad en el que entró, entre otros, Miguel Ángel a los trece años. El fresco “La última cena” (1486) se encuentra en el Museo Nacional de San Marco, Florencia. Realizó otros dos frescos sobre el mismo tema en 1476 y 1480, pero en ninguno hay un gato. Aquí vemos a Judas, solo al otro lado de la mesa frente a Cristo y, a su derecha, un gato que nos mira descaradamente.

Domenico Ghirlandaio, 1507 (Museo Nacional de San Marco, Florencia)

Detalle

Acabamos con “La cena de Emaús”, de Jacopo Comin, Tintoretto (Venecia, 1518 – 1594), el más tardío de todos los pintores de esta entrada y un gran representante del manierismo. El cuadro se basa en un relato, incluido en el Evangelio de Lucas (24:13-35), donde se narra la aparición de Jesús resucitado a dos discípulos camino de Emaús. Ninguno le reconoce hasta que divide el pan. En el suelo, otra vez en primer término, un gato que parece interesarse por lo que ocurre en la mesa.

Tintoretto, 1542-43

Detalle

Gatos que duermen en anunciaciones, gatos abrazados por el Niño Jesús, gatos en sagradas familias, gatos en regazos de damas… Sin embargo, solo los hemos encontrado representados por artistas italianos, alemanes y flamencos. Ningún pintor francés, inglés o español renacentista incluyó gatos en sus obras. Para eso debemos esperar al barroco, época en que abundan en el arte de toda Europa.

Federico Barocci


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Millones de gatos y Wanda Gág

“Millones de gatos” (título original “Millions of cats”) fue escrito e ilustrado en 1928 por Wanda Gág. Es uno de los escasos libros ilustrados que ha ganado el premio Newbery Honor (1929) y también el libro de ilustraciones más antiguo en seguir editándose.

Wanda Gág pintando con un gato

Cuenta la historia de una pareja muy muy vieja. La mujer muy muy vieja suspira por tener un gato y el hombre muy muy viejo va en busca de uno. Llega a una colina donde hay decenas, centenares, millones, miles de millones de gatos y no sabe cuál escoger. Cada vez que piensa haber encontrado el gato perfecto, aparece uno todavía más bonito.

Sin saber cuál escoger

Decide llevarlos a su casa. La mujer muy muy vieja, al verle llegar, le pregunta cómo van a alimentar a tantos gatos, un pequeño detalle en el que el hombre no había caído. Se les ocurre que lo mejor será dejar a los gatos decidir entre ellos cuál es el más bonito. Discuten con grandes maullidos, se pelean, el jaleo es tremendo. Asustados, los dos viejos muy muy viejos se meten en casa.

De regreso a casa con millones de gatos

Cuando todo se calma, vuelven a salir y allí no queda ningún gato. Entonces, de detrás de un matorral, aparece un gato delgado, hambriento, con el pelo sin brillo, en el que nadie había reparado porque no es “bonito”. Le llevan a su casa, le dan de comer, y el gato se vuelve hermoso y lustroso, exactamente como imaginaba a su gato la vieja muy muy vieja.

A cual más bonito

Y empezaron a pelear

Wanda Gág nació el 11 de marzo de 1893 en la pequeña ciudad de New Ulm, al sur de Minnesota, en el seno de una familia procedente de Bohemia (actual Chequia), y no habló inglés hasta ir a la escuela. Empezó a dibujar muy pronto y se quedó sorprendida cuando descubrió que sus compañeros no sabían manejar un lápiz.

Su padre falleció de tuberculosis a los 48 años, en mayo de 1908, y antes de morir le dijo: “Was der Papa nicht thun konnt’ muss die Wanda halt fertig machen”; o si prefieren: “Lo que papá no pudo hacer, deberá hacerlo Wanda”. Era la mayor de seis hermanos, cincho chicas y un chico, de los que la menor tenía solo un año. Su madre estaba enferma y no podía ocuparse de la casa.

Gato dormido

A los 15 años, Wanda se convirtió en la cabeza de la familia Gág. No solo consiguió alimentar a todos sus hermanos vendiendo ilustraciones al Minneapolis Journal y dando clases de dibujo, también se empeñó en que fueran al instituto. El seguro de vida de su padre ascendía a 1.200 dólares y lo hizo durar seis años.

La casa de Wanda Gàg en New Ulm, Minnesota

Por suerte, un amigo de su padre ofreció costear los gastos que supondrían sus estudios en la Escuela de Arte de Minneapolis, aunque la venta de ilustraciones le permitía seguir manteniendo a la familia. Su madre falleció dos años después, y en 2017 obtuvo la ansiada beca de la Liga de Estudiantes de Arte de Nueva York y vendió un cuadro al Instituto de Arte de Boston.

Gatos en la ventana

(Detalle)

Pero antes de poder irse a Nueva York, debía ocuparse de su familia. Decidieron vender la casa e instalarse todos en Minneapolis. Las dos hermanas mayores se pusieron a trabajar, la tercera se ocupó de la casa y los otros tres fueron al colegio. Pasaron dos años muy duros antes de que Wanda Gág se fuera.

La casa de la abuela

(Detalle)

En Nueva York se instaló en el Village con su amiga Lucille Lundquist, con la que había estudiado en Minneapolis y de la que incluimos tres cuadros de gatos. Ambas creían en el amor libre y mantenían relaciones con dos compañeros de la Escuela de Arte de Minneapolis que también estaban en Nueva York, Adolph Dern y Arnold Blanch. Lucille acabó casándose con Arnold Blanch y se divorciaron en 1935. Wanda vendía las suficientes ilustraciones para seguir ayudando a sus hermanos.

El gato Orlando (Lucille Lundquist Blanch, 1940)

La gata Miranda (Lucille Lundquist Blanch, 1935-40)

Expuso por primera vez en solitario en la Biblioteca Municipal de Nueva York, donde conoció a Carl Zigrosser, el fundador de la Galería Weyhe, que la apoyó incondicionalmente durante la década de los veinte. La exposición que organizó tres años después en su galería fue un éxito rotundo y Wanda fue declarada “una de las artistas gráficas más prometedoras del momento”.

Con Lucille Lundquist Blanch en una azotea neoyorquina

Por la mañana (Lucille Lundquist Blanch)

En 1927 publicó un artículo en el semanario The Nation titulado “These Modern Women: A Hotbed of Feminists” (Esas mujeres modernas: Caldo de cultivo para las feministas) en el que dejaba muy claras sus ideas. Wanda Gág tenía dos vidas, la de una respetada autora de libros infantiles y la de una mujer ferozmente independiente.

Érase una vez…

Llegó a decir: “A menudo me pregunto qué dirían todas esas personas que poseen tan elevado concepto de mí si supieran que puedo amar a más de un hombre a la vez, que hace años que tengo a tres de ellos en mi horizonte amoroso y que me entrego a extraños ritos esotéricos de amor con mis amantes. Si lo supieran, ¿me considerarían menos buena? Pero soy buena, y en cuanto al sexo, siento que soy pura, limpia, ética, buena del todo”. (Diario, 19 de marzo de 1941).

Wanda y Noopy

En 1923, Nueva York empezó a pesarle y decidió volver a la naturaleza. Añoraba vivir en un pueblo y alquiló una granja en Nueva Jersey para residir gran parte del año. Allí podía dedicarse a pintar sin ser interrumpida, a cuidar un jardín y un huerto. Para entonces, su hermana Thusnelda se había mudado a Nueva York y los demás no tardaron en hacer lo mismo, excepto Stella, que se había casado en Minneapolis. Flavia y Howard – músico en el circuito de clubes de la ciudad – vivieron varios años con Wanda.

Wanda y Noopy

Otro compañero habitual era Earle Humphreys, escritor y librero, con quien se casaría en agosto de 1943 después de una relación de más de veinte años. En 1931 compraron una granja de 78 hectáreas en los montes Musconetcong de Nueva Jersey y construyeron un estudio para Wanda al que nombraron “All Creation” (Todo creación).

Interesados (1935)

En 1945, Wanda Gág escribió en una carta que no era capaz de recorrer una manzana sin jadear y que a menudo tenía fiebre. Al cabo de poco tiempo se le diagnosticó un cáncer de pulmón terminal. Su marido y su hermano decidieron no decírselo y únicamente se lo comunicaron a sus dos grandes amigos, Robert Janssen y Carl Zigrosser. Falleció el 27 de junio de 1946 y sus cenizas fueron esparcidas en la granja. Earle Humphreys murió de un infarto el 16 de mayo de 1950.

Mutzi dormida (1937)

Además de escribir cuentos infantiles, pintar y realizar ilustraciones, tradujo varios cuentos de los hermanos Grimm. También tradujo e ilustró “Blancanieves y los siete enanitos” en un intento de contrarrestar, según sus propias palabras, la versión “trivializada, esterilizada y sentimental” de la película de Walt Disney.

Siesta (1937)

Los que la conocieron dicen que podía ser encantadora, polémica, beligerante e inflexible en sus opiniones feministas. Fue una firme defensora del regreso a la naturaleza y creemos que una gran amante de los gatos.

Estatua de Wanda en New Ulm, Minnesota

Dedicamos esta entrada a Samantha, cuyas raíces están en Minnesota. Feliz 2021.


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Los gatos zapotecas del artista Francisco Toledo

El escritor, periodista y gran amante de los gatos Carlos Monsiváis, fallecido hace ya diez años y sobre el que publicamos una pequeña entrada algunos meses después de nacer este blog (https://gatosyrespeto.org/2014/06/19/carlos-monsivais-amor-a-los-gatos/), fue un gran amigo de Francisco Toledo, probablemente el artista más importante de los últimos años en México.

Francisco Toledo y Carlos Monsiváis

Autorretrato con gato

En palabras del propio Monsiváis: “Toledo, dueño de una cultura plástica, es, en su obra, animista, racional, ferozmente sexual, reiterativo, original, autocritico, capaz de una sequedad alucinada y una ternura tímida. Y se asegura de la correspondencia obligada de temas y medios expresivos. En cuadros, gouaches, grabados, cerámica, la fábula es un despliegue de formas y las formas son momentos del relato interminable de Toledo, del peregrinar de una zoología fantástica.”

El gato de Sara

A Francisco Toledo le gustaba pintar animales poco convencionales, monos, murciélagos, iguanas, sapos, insectos y… algunos gatos. Extraños gatos poco tranquilizadores, como los retratos “felinos” que hizo de su gran amigo Monsiváis. En uno, el gato Monsiváis dormita, como si estuviera recostado en un sofá. y en el otro dibuja un círculo en un papel. Y la verdad, se parecen al escritor.

El felino Carlos Monsiváis

Pero hizo algo más para su amigo, le diseñó y fabricó una urna de cerámica, la “Gaturna”, que representa a un gato jugando con una pelota. Las cenizas del escritor reposan en la pequeña sala de lectura del Museo del Estanquillo entre más de tres mil libros. Y así, Carlos Monsiváis, que nunca pudo vivir sin un gato, está eternamente abrazado por uno.

La gaturna

Francisco Toledo nació el 17 de julio de 1940 en Ciudad de México, según él por accidente, en el seno de una familia de origen zapoteca procedente de Juchitán, estado de Oaxaca. De pequeño vivió en el sur del estado de Veracruz, viajando con frecuencia a la tierra de sus padres, donde su tía abuela le introdujo en la historia y las tradiciones de su región.

Las fábulas de Esopo (Grabado)

Dicen que su padre, al ver las habilidades artísticas del niño, le permitió pintar las paredes de la casa familiar. Después de estudiar en Oaxaca se trasladó a Ciudad de México a los 17 años para estudiar en la Escuela de Diseños y Artesanías del Instituto Nacional de Bellas Artes.

En 1960, a los 19 años, obtuvo una beca para estudiar en París. Permaneció allí cinco años y conoció al poeta Octavio Paz y al pintor Rufino Tamayo, también oaxaqueño, que ejerció entonces una fuerte influencia sobre él. Le aconsejó, vendió su obra a conocidos suyos y le ayudó a exponer en espacios importantes de Ciudad de México. Incluimos aquí uno de los escasos cuadros de gatos que pintó Tamayo.

Rufino Tamayo, 1951

También pasó algún tiempo en Nueva York a finales de la década de los setenta y en 1984 volvió a Europa. Vivió sobre todo en París y en Barcelona trabajando en lienzos, litografías y esculturas. En 1987 se instaló en Ciudad de México y cinco años después se trasladó definitivamente a la ciudad de Oaxaca.

Es famoso por su producción artística, pero también por su activismo y constante denuncia social, además de ser un acérrimo defensor del patrimonio cultural de Oaxaca y de la naturaleza. Se opuso diametralmente al cultivo de transgénicos, a la construcción del Centro de Convenciones de Oaxaca en el Fortín, considerado el pulmón de Oaxaca, y a que se inaugurara un McDonald’s frente al zócalo de Oaxaca.

Gato del té, 1973

En 2006 fundó la Editorial Calamus, después de Ediciones Toledo, con el fin de abrir un camino diferente. Coeditó más de veinte libros junto al Instituto Nacional de Bellas Artes y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

Hombres con rostro de gato

Impulsó la creación del Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO) en 1992, así como el Museo de los Pintores y el Museo del Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo. En enero de 2015 donó a este último y al IAGO (Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca) alrededor de 125.000 objetos, entre las que se encontraban numerosas obras suyas.

Gato y cafetera

Defendió la restauración del monasterio agustino, convertido en el actual Centro Cultural Santo Domingo, así como la creación de una fábrica de papel a partir de materiales orgánicos en Etla, Oaxaca, en la que trabajan personas de la región.

Se involucró totalmente en el apoyo a las familias de los cuarenta y tres estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa “Raúl Isidro Burgos”, en el estado de Guerrero, desaparecidos en 2014, y creó la serie “Papalotes a volar”, unos cometas con sus rostros que se expusieron en el Centro Cultural Bella Época del Fondo de Cultura Económica y en otros muchos centros. Pero también dedicó tres “papalotes” a los gatos.

Nos ha sido imposible descubrir si vivía con algún gato, pero hay muchos en su obra, e incluso cuando ilustra el cuento de Pinocho, encuentra la forma de retratarle subido en un gato y fumando. Y en el libro también vemos a un gato enorme con una botella ¿de tequila? debajo de un hada.

Pinocho fumando sentado en un gato

Pinocho y gato

Creo que podemos afirmar que Francisco Toledo debió tener gatos. Casi no puede ser de otro modo.

Francisco Toledo nunca dejó de luchar por el medioambiente y por defender la cultura oaxaqueña; a menudo se comparó su lucha a la de Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco,  pero él decía que los tres muralistas “eran gentes de partido, con convicciones, con una ideología y yo, francamente, no tengo ni partido ni convicciones ni ideología”. Añadía que “les tocó un país que se estaba construyendo y a mí me tocó un país que se está destruyendo”. Pero su prestigio como artista y como activista no solo logró que la población en general, sino también parte del sector empresarial, se sensibilizara sobre los hechos que él denunciaba.

Tras el seísmo del 7 de septiembre de 2017, que se sintió en las comunidades del istmo de Tehuantepec, en Oaxaca, Toledo financió de su bolsillo cuarenta y cinco cocinas comunitarias para los damnificados.

Francisco Toledo

El 5 de septiembre de 2019, a la edad de 79 años, Oaxaca perdió a su mejor y mayor defensor. En el legado del artista constan más de 7.000 obras.