Gatos y Respeto

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Gatos, August Macke y Franz Marc

August Macke, 1912

August Macke tenía 22 años cuando conoció a Franz Marc, siete años mayor. El 6 de enero de 1910, Macke vio unas litografías firmadas por Marc en una galería de Múnich y se quedó tan impresionado que fue a visitarle ese mismo día a su estudio de Schellingstrasse. Era el principio de una intensa y fructífera amistad que enriqueció el panorama artístico de la Alemania de entonces. Por desgracia, la I Guerra Mundial se encargó de ponerle fin después de cuatro años, al caer August Macke en el frente en 1914, al poco de declararse la guerra.

Desnudo con gato, Franz Marc, 1910

Franz Marc escribió al patrón de las artes Bernhard Koehler, refiriéndose a la muerte de su amigo: “La guerra no podía darme un golpe más cruel; al morir él, he perdido una parte de mí”. Le dedicó una muy sentida necrológica: “Alemania no tiene ni idea de lo que debe a este joven pintor fallecido, lo mucho que hizo y consiguió. Todo lo que tocaba con sus habilidosas manos, cualquiera que se le acercaba, cobraba vida, daba igual el material, pero sobre todo las personas a las que captaba con sus ideas. ¡Cuánto le debemos todos los pintores alemanes! Lo que sembró dará frutos, y nosotros, sus amigos, nos aseguraremos de que no permanezcan en secreto”.

Autorretrato, August Macke

Gata con gatitos, Franz Marc, 1910

Durante el breve tiempo que se conocieron, los dos artistas mantuvieron una nutrida correspondencia. Iban a verse regularmente a sus respectivas ciudades, viajaban juntos para visitar museos y conocer a otros artistas. Por ejemplo, en 1912 se reunieron en París con Robert Delaunay, y su serie “Fenêtres” (Ventanas) les impactó e inspiró. Participaban en debates donde expresaban su opinión acerca de los colores y del arte no figurativo; organizaban exposiciones de vanguardia. En 1911 fundaron la revista Der Blaue Reiter (El jinete azul) con Vasili Kandinski y otros artistas que habían decidido separarse del movimiento Neue Künstlervereinigung München, y en 1912 pintaron juntos el mural “Paradies” (Paraíso) en el estudio de Macke en Bonn.

Retrato de Franz Marc, por August Macke

Paraíso, 1912

Hemos encontrado seis obras de August Macke representando a gatos. Puede que estemos equivocados, pero mirando los cuatro cuadros con atención (no los dos dibujos), nos parece que todos son de la misma gata. ¿Sería su gata? Y gracias a Macke, sabemos que Franz Marc tuvo dos gatos, como demuestra uno de sus dibujos. Nos ha sido imposible encontrar más información sobre los gatos de los dos artistas.

Boceto de gatos, August Macke

Los dos gatos de Franz Marc, por August Macke

Acabaremos con una breve biografía de ambos, empezando por Franz Moritz Wilhem Marc, de quien ya realizamos una breve entrada en julio de 2014 (https://gatosyrespeto.org/2014/07/13/marc-franz-pintor-de-animales/). Nacido el 8 de febrero de 1880 en Múnich, estudió en la Academia de Bellas Artes de esa ciudad. Visitó París y vio las obras de Vincent Van Gogh. En 1906 viajó a Tesalónica con Paul, su hermano mayor, un experto en arte bizantino. Participó con varias obras en la primera exposición colectiva de Der Blaue Reiter que pudo verse en Múnich, Berlín, Colonia, Hagen y Fráncfort. Fascinado por el futurismo y el cubismo, sus cuadros se hicieron cada vez más austeros y abstractos.

Dos gatos, Franz Marc

Dibujo de dos gatos, Franz Marc

Al estallar la I Guerra Mundial, fue llamado a filas para servir en la Caballería. Gracias a una carta dirigida a su esposa en febrero de 1916, le trasladaron a Camuflaje. Creó nueve lonas de gran tamaño con estilos que variaban, según él, de Manet a Kandinsky, convencido de que este último era el mejor para disimular las piezas de artillería en aviones volando a 2.000 metros de altura.

Blanco y rojo, Franz Marc, 1910

El ejército alemán realizó una lista de notables artistas que debían ser apartados del combate para salvaguardarles, y Franz Marc estaba entre ellos. Sin embargo, antes del traslado un fragmento de obús le hirió en la cabeza y murió en el acto el 4 de marzo de 1916 en la Batalla de Verdún. Tenía 36 años.

Tres gatos, Franz Marc, 1913

Dibujo de Franz Marc

August Robert Ludwig Macke nació el 3 de enero de 1887 en Meschede, Renania del Norte-Westfalia. Poco después, la familia se trasladó a Colonia y en 1900, a Bonn. En contra del deseo de su padre, ingresó en la Kunstakademie (Escuela de Bellas Artes) de Düsseldorf, pero no tardó en criticar el conservadurismo del centro. Su padre falleció en octubre de 1904. Se apuntó a clases en la Escuela de Artes Aplicadas de la ciudad. Allí conoció a otros pintores y escritores; concretamente a Louise Dumont y Gustav Lindemann, directores de la recién creada Schauspielhaus (teatro) de Düsseldorf. Bajo su influencia, comprendió la necesidad de una renovación teatral, y diseñó decorados y vestuarios.

Bodegón con gato, August Macke, 1910

La mayoría de su vida creativa transcurrió en Bonn con unos cuantos periodos en el lago de Thun, Suiza. Viajó a París en 1907 y descubrió el impresionismo y poco después trabajó varios meses en el estudio berlinés del pintor Lovis Corinth. En 1909 se casó con Elisabeth Gerhardt, de la que pintó numerosos retratos. Tres años después, en un viaje a París con Franz Marc, el cubismo cromático de Robert Delaunay le influyó profundamente. También el futurismo italiano fue una de sus referencias. En abril de 1914 viajó a Túnez con Paul Klee y Louis Moilliet. La luz y los colores de ese país están detrás del acercamiento al luminismo de su último periodo creativo, cuando realizó lienzos considerados hoy en día como auténticas obras de arte.

Tres gatos durmiendo, August Macke

Gato en cojín, August Macke, 1910

Una brillante carrera se vio truncada por su muerte en el frente el 26 de septiembre de 1914 en Champaña, Francia, a los 27 años. Su última obra, “Despedida”, refleja la tristeza que invadió a Alemania al declararse la guerra.

Despedida, August Macke, 1914

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El gato Mr. Pussy, vecino del barrio de Spitalfields, Londres

27 agosto 2009

Mr. Pussy era un gato negro, de pelo brillante y ojos dorados. Nació en Londres, se crió en el campo de Devon, donde cazaba conejos, y regresó a la capital a los 8 años para hacerse dueño y señor de un pequeño jardín y un callejón en pleno centro, en el East Side londinense. Nunca habríamos sabido de la existencia de Mr. Pussy si no hubiéramos descubierto un blog británico llamado http://spitalfieldslife.com/ bastante increíble acerca del barrio en el que vivía Mr. Pussy.

30 enero 2010

15 septiembre 2009

El autor o autora (siempre firma “The Gentle Author”, lo que no nos aclara nada dado que en inglés no hay género, aunque tenemos la impresión de que se trata de una gentil autora) empezó el blog en agosto de 2009 con la promesa de publicar un artículo cada día. Y la ha cumplido. El blog está encabezado por la frase siguiente: “En medio de la vida me desperté en una vieja casa cerca de Brick Lane en el East End de Londres”. Entre las cientos de entradas del blog, muchas están dedicadas a animales, y entre estas, veintiséis al gato Mr. Pussy, su gran compañero.

20 febrero 2010

Después de solicitar el permiso del autor o autora, hemos escogido varias fotos. Todas llevan una fecha correspondiente al texto en que están incluidas, pero eso no significa que correspondan a la edad de Mr. Pussy, “una pequeña criatura con una gran personalidad”, como dice en la primera entrada que le dedicó el 27 de agosto de 2009, la segunda del blog.

24 junio 2010

Unos días después, el 15 de septiembre, reconoce que “siempre había menospreciado a las personas muy apegadas a sus mascotas, como si ese sentimentalismo indicara un defecto en el carácter”. Pero todo cambió cuando compró a Mr. Pussy en otoño de 2001 para que hiciera compañía a su madre después de la muerte de su padre. Durante el primer año de vida se llamó Rosemary, ya que se le atribuyó el sexo femenino. No fue hasta una visita al veterinario para la esterilización cuando descubrieron el error y pasó a llamarse Mr. Pussy.

21 diciembre 2010

En esas veintiséis entradas, “The Gentle Author” habla de Mr. Pussy a medida que descubre sus costumbres y manías siempre cambiantes. Describe cómo el gato suele despertarse en verano con las primeras luces del amanecer, es decir, a las cinco de la mañana, se coloca delante de su cara para maullar y despertarle/la. Y si no se levanta, tiene un truco infalible: salta encima de la cómoda donde ha dejado el reloj y anillos la noche anterior. Empuja los objetos hacia el borde. Al no acordarse el autor/a de si ha dejado el móvil allí, no le queda más remedio que sentarse en el borde la cama y gritar: “¡Pussy!” Este salta al suelo y corre hacia el cuarto de baño, encantado, pero él/ella vuelve a meterse en la cama, engañando al pobre gato.

21 mayo 2011

A Mr. Pussy le gusta el agua. Le encanta revolcarse en la hierba del jardín después de que llueva, entrar en casa y sacudirse como hacen los perros. En verano incluso pide que se le moje con una toalla antes de echarse una buena siesta a la sombra de algún árbol. Ha pasado de ser un gato que desaparecía durante días cuando vivía en Devon a vigilar un callejón y observar cuidadosamente a los extraños antes de acercarse para darles la bienvenida.

20 marzo 2012

En diciembre de 2010 escribió que Mr. Pussy envejecía y que su curiosidad natural había sido sustituida por más siestas. “Antes era un niño malcriado vestido de negro noche; ahora es un caballero con traje de felpilla salpicado de pelos blancos”. Descubrió que había perdido varios dientes y ya no podía comer el pienso que tanto le gustaba. Hubo que humedecérselo.

7 agosto 2012

En muchas ocasiones describe cómo Mr. Pussy se empeña en despertarle/la antes de tiempo. Uno de sus trucos favoritos es agarrar el ejemplar de “El rey Lear” por el lomo y tirarlo al suelo con gran estruendo. Reconoce que nunca entendió por qué escogía este libro y no otro.

19 octubre 2013

En octubre de 2013, Mr. Pussy fue entrevistado por Tom Cox para la sección “Gato literario de la semana” de Under the Paw. Pero la fama no se le subió a la cabeza y siguió haciendo su vida de siempre: echar a cualquier gato que se atreviese a penetrar en su territorio a pesar de su avanzada edad (12 años); beber del agua de la ducha; pedir que se le abriera la puerta del salón para salir a la escalera, pasar diez minutos encima de la pila de periódicos convenientemente colocada al lado de la ventana para que pudiera ver fuera, pedir entrar y querer salir de nuevo a la media hora.

22 enero 2014

En octubre de 2015, a los 14 años, hubo que extirparle más dientes. No pudo seguir con su adorado pienso mojado en agua y las latas para gatos no le atrajeron en absoluto. Decidió que la comida de humanos era lo que realmente le gustaba, especialmente la carne cruda y las sardinas. Ante el apetito voraz de Mr. Pussy, el autor/a se asustó y le llevó al veterinario, que realizó un análisis de sangre y otro de orina. Por cierto, ¿alguno de ustedes ha intentado recoger orina de un gato en un tubito? Créanme, hay cosas mucho más sencillas en este mundo.

24 septiembre 2014

En julio de 2016, Mr. Pussy empezó a llorar desesperadamente por la noche. Nada le consolaba, ni los mejores trocitos de comida. A veces conseguía que se calmara si le cogía en brazos, pero muchas veces, ni él ni el autor/a dormían. Poco a poco dejó de comer e incluso de beber. El veterinario le diagnosticó pancreatitis. Una pastilla cada noche le ayudó a recuperar el buen humor de antes. “The Gentle Author” añade: “A pesar de su edad, Mr. Pussy sigue lleno de vida. Cuando le alzo en vilo, noto su energía y agilidad. Está lleno de vitalidad y atento a todo lo que ocurre a su alrededor. Mr. Pussy sigue adelante”.

22 agosto 2015

El 8 de agosto de 2017 anunció la muerte de Mr. Pussy. “Durante 16 años, el gato Mr. Pussy me acompañó. Me consoló cuando falleció mi madre. Cuando vendí la casa de mi infancia y me fui, viajó conmigo. Cuando recorrí las calles de Londres una Nochebuena, me esperó. Cuando me rompí el brazo y estaba solo/a en la cama helada, estaba conmigo. Escribir es una actividad solitaria, pero mientras trabajaba cada día, siempre fue una presencia tranquila y paciente durante las largas horas y años. Nunca me sentí solo/a mientras él estuvo”.

4 julio 2016

La última entrada acerca de Mr. Pussy, fechada el 3 de diciembre de 2017, dice: “Hay un sitio vacío al lado de la chimenea desde que murió mi viejo y querido gato en agosto pasado”.

16 agosto 2017

Es posible que las personas que no hayan tenido un gato piensen que Mr. Pussy no era nada especial, pero cualquiera que haya vivido con uno sabe que cada gato es especial, que ninguno se comporta igual. Esta entrada está dedicada a Kedy, un gato negro francés que también llega al final de sus días.

21 diciembre 2017


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Los alegres gatos del pintor sudafricano David Kuijers

David Kuijers nació el 30 de marzo de 1962 en Vanderbijlpark, una ciudad de unos 95.000 habitantes situada un poco más al sur de Johanesburgo. Su padre se dedicaba a pintar en sus horas libres y firmaba los cuadros con el seudónimo B. Arteld. En 1978, al igual que su hermano, ingresó en la Escuela de Arte, Música y Ballet de Pretoria, donde se graduó en 1980 con una mención en Grafismo y recibió el Premio al Mejor Pintor de ese año.

Gato ángel

Cola con plumas

En 1981, con 19 años, fue por primera vez a Ciudad del Cabo a bordo de un tren de soldados con destino a la base militar de Youngsfield. Incapaz de soportar la mentalidad de sus superiores y el intento de socavar el sentido común, decidió fugarse a los tres meses con su primer salario. Sin embargo, regresó a los tres años para terminar el servicio militar en un puesto administrativo. No deja de ser irónico que acabara siendo premiado por un servicio destacado.

Cinco círculos

Los búhos son los gatos del cielo

El año 1986 fue de lo más frustrante al no poder abrirse camino como autor de canciones. Decidió matricularse en la Cape Technickon, actual Universidad Tecnológica de Ciudad del Cabo, para estudiar Bellas Artes, pero tuvo que conformarse con Diseño Gráfico al haber sido cancelada la especialidad. Se licenció en 1989 con un Premio al Mérito en Diseño e Ilustración, y en 1990 se casó con Dina, una compañera de universidad.

Los pájaros saben cuando un gato no tiene hambre

El gato, el perro y el búho

A continuación empezó a trabajar por libre como diseñador e ilustrador hasta conseguir unos encargos de cierta importancia de varios hoteles y de empresas de comida para animales que le permitieron dedicarse a tiempo completo a la pintura. En 2002 publicó un libro en torno a Ciudad del Cabo titulado “David Kuijers Paints the Town” (David Kuijers pinta la ciudad). Ese mismo año, en abril, expuso en solitario en la Hout Bay Gallery y vendió todos los cuadros.

En la presentación de una exposición en The Cape Gallery en 2017, David Kuijers dijo que tenía un gato y que había sido su compañero constante en el estudio desde hacía ocho años. Añadió que le observaba y que en algunos de sus cuadros reflejaba los pensamientos de su gato acerca de los perros, peces y otras cosas. Pero es un artista muy receloso de su vida privada y apenas hay fotos suyas en Internet; no hemos encontrado ninguna con su gato. También nos hemos dado cuenta de que pinta muchos más perros que gatos, además de numerosos búhos, algunos elefantes y otros animales.

 

Suele usar pinturas acrílicas, y una vez acabado el cuadro, lo invierte sobre una plancha de cristal. Sus obras son alegres, muy coloristas, divertidas, con un toque de ironía, aparentemente sencillas, como el de la niña sentada encima de un enorme gato pelirrojo con la frase: “Sé de una niña que adora a los gatos”. A menudo juega con el idioma, como por ejemplo en el cuadro llamado “Catfish”, cuya traducción literal es “Pez gato”, pero el significado real es “Bagre”. En un lienzo con dos caras femeninas, una muy al estilo cubista picassiano y la otra mucho más sencilla y sonriente, demuestra tener sentido del humor añadiendo la frase: “No soy Picasso”; y más abajo: “Sé dónde van los ojos”.

En la presentación antes mencionada reconocía que pintar le aporta placer y que se había convertido en una especie de trastorno obsesivo-compulsivo del que no pensaba curarse jamás. Seguía diciendo: “Me permite ser cada vez más atrevido y alegre, escabullirme por las grietas del lienzo (o del cristal) para escapar a una realidad que no está plagada de responsabilidades. Cada vez me preocupa menos si muchos piensan que mi arte, debido al estilo y contenido, no cabe en las categorías serias”.

Gato manchado

Siesta gatuna

Y añadía: “Un tema aparentemente tan arbitrario como lo que un gato pueda pensar de un perro se convierte en la fibra de la vida, como puede serlo el entusiasmo de un niño ante un pez de colores. El arte me permite, siendo adulto, volver a compartir emociones puras durante unos momentos y entrar en una caída libre creativa, al menos hasta que se rompe la lavadora. Pero siempre vuelvo y siempre volveré porque tengo la suerte de estar en una posición que me permite decir: ‘Disculpad, pero ahora debo ir a trabajar’. Lo que significa lo mismo que: ‘Ya puedo ir a jugar?’ Tengo licencia para escapar”.

Una gran siesta

Los gatos no suelen deprimirse


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Los gatos del Cementerio de Perros

Un poco al norte de París, concretamente en Asnières-sur-Seine, hay un cementerio llamado “Cementerio de perros y otros animales” considerado como el primer lugar dedicado al entierro de animales domésticos en la era moderna. El jurista Georges Harmois y la feminista Marguerite Durand fundaron en 1899 la Sociedad Anónima Francesa del Cementerio para Perros y Gatos. La Sociedad compró unos terrenos en lo que entonces era una isla del Sena y los convirtió en cementerio para animales, mayormente perros y gatos, pero también pájaros, caballos e incluso un león. De hecho, Marguerite Durand tenía un caballo llamado Gribouille y aparece con su leona Tigre en la portada de la revista Femina del 1 de abril de 1910, pero ignoramos si tuvo gatos.

Marguerite Durand con su leona Tigre (Portada de la revista Femina 1 de abril de 1910)

El 15 de junio de 1899, la Sociedad compró la mitad de la isla, entonces propiedad del barón de Bosnolet. El cementerio abrió sus puertas poco después, a finales de verano del mismo año. Al principio se pensó en edificar un columbario para animales y un museo, pero solo se diseñó y construyó el edificio de entrada y la necrópolis, dividida en cuatro zonas: una dedicada a gatos, otra a perros, una tercera a pájaros y la cuarta a otros animales, caballos, leones, cobayas, conejos, gallinas, ovejas, monos y tortugas.

El arquitecto parisino Eugène Petit, que se encargó de construir varios edificios en París, diseñó la entrada de estilo Art Nouveau que daba al antiguo puente de Clichy. En 1976 se llenó el brazo del Sena, uniendo la islita con la orilla. Y en 1987, la sociedad propietaria del cementerio anunció que lo cerraba al no poder hacer frente a los gastos. Ante la conmoción que despertó la noticia, el Ayuntamiento de Asnières compró el lugar para que siguiera abierto. El 27 de junio de ese mismo año, el cementerio fue declarado “lugar de interés pintoresco, artístico, histórico y legendario”. La ciudad de Asnières se convirtió en propietaria en 1989 y lo gestiona desde 1997.

La entrada

Es un cementerio largo y estrecho con avenidas bordeadas de árboles y flores entre las numerosas tumbas, algunas de ellas auténticos monumentos funerarios que remontan a principios del siglo XIX, dedicadas a amados animales de compañía por personas anónimas y famosas, como Camille Saint-Saëns, Courteline, Alexandre Dumas o Sacha Guitry. Las sepulturas de menor tamaño cuestan entre 950 y mil euros, más el gasto anual de mantenimiento y el precio de la inhumación.

Pero el cementerio no solo sirve de alojamiento para los animales que ya no están. Por allí pasean numerosos gatos callejeros, lustrosos y muy amables, que no dudan un momento en acercarse y frotarse contra las piernas de los visitantes en busca de una caricia. Al fondo del cementerio hay una casita llamada “La casa de los gatos”, de la que entran y salen cuando quieren por la gatera. Una asociación de voluntarios va diariamente a limpiarla y a dejar comida, además de hacerse cargo de los gastos veterinarios y de las esterilizaciones.

La casa de los gatos

 

Aquí descansan 100 gatos de la Asociación de Amigos de los Gatos de Asnières

No podemos acabar esta entrada sin dar una breve información de sus fundadores. Marguerite Durand nació el 24 de enero de 1864 en París. Nunca conoció a su padre. Estudió en un colegio católico y a partir de 1879 en el Conservatorio, donde obtuvo el Primer Premio de Interpretación. En septiembre de 1881 ingresó en la Comédie-Française. Al cabo de siete años dejó los escenarios para casarse con un político. Entró en contacto con el periodismo y se convirtió en su pasión. Después de divorciarse, empezó a trabajar en el Figaro en 1895. El periódico la mandó al Congreso Feminista Internacional de 1896 para que redactara un artículo crítico, a lo que se negó. El Congreso le cambió la vida, ya que decidió consagrarse a defender los derechos de la mujer.

El año siguiente fundó “La Fronde”, un periódico elaborado únicamente por mujeres dedicado no solo al feminismo, sino a cualquier tema de actualidad, política, arte, finanzas, deportes… Se publicó diariamente desde 1896 a 1903 y mensualmente hasta 1905. Para cubrir algunos acontecimientos, las periodistas debían obtener permisos especiales porque la entrada a la Asamblea Nacional o a la Bolsa estaba prohibida a las mujeres.

Marguerite Durand

En 1907 organizó un Congreso sobre el Trabajo Femenino e intentó fundar la Oficina del Trabajo Femenino con la ayuda de René Viviano, entonces ministro de Trabajo. Sin embargo, ante la feroz oposición de la CGT (Confederación General del Trabajo), la Oficina no consiguió salir adelante. Luchó para que las mujeres tuvieran derecho a voto y a decidir cuándo deseaban ser madres, por lo tanto a usar anticonceptivos y a abortar. Pero la ley del 31 de julio de 1920 prohibió el aborto y la propaganda anticonceptiva. En 1931 legó a la ciudad de París toda la documentación que había recopilado sobre la historia de las mujeres, creando así la primera Oficina de Documentación Feminista en Francia, que dirigió hasta su muerte el 16 de marzo de 1936.

Georges Harmois nació el 9 de abril de 1861 en París. Estudió Derecho y a los 22 años ya era pasante mayor de un procurador, puesto que abandonó a los 27 años para abrir su propio bufete, que no tardó en ser el más solicitado de París. Apasionado por el Derecho, fundó el periódico “L’Avocat-Conseil” (El abogado-consejo), auténtica referencia para los periodistas. Cuando concibió el Cementerio de los Perros, alguien le preguntó: “Los animales están bien, pero ¿ha pensado en los seres humanos?” Su respuesta no tardó en llegar con la creación del periódico “L’Ami des pauvres” (El amigo de los pobres).

Georges Harmois

No contento con eso, abrió “La maison du pauvre” (La casa del pobre), después de comprobar que las estructuras de caridad existentes no impedían que los pobres se murieran de hambre y enfermedades por no saber adónde dirigirse. La organización no solo ofrecía consejos, sino tratamientos y consultas médicas, ropa e incluso ayuda legal para que los desheredados hicieran valer sus derechos ante el gobierno. Muchas personalidades, artistas e intelectuales de la época apoyaron su iniciativa filantrópica.


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Gatos y la increíble fotógrafa Jane Bown

Jane Bown y Mona, 2011, foto de Hugo Moss

La legendaria fotógrafa Jane Bown fue una retratista que siempre sorprendió a todos, legos y expertos, por la sencillez de su técnica. Fotografió a cientos de celebridades, desde el dramaturgo Samuel Beckett a la reina de Inglaterra, pasando por Bette Davis, Jane Mansfield, Dennis Hopper, Liza Minelli, Mick Jagger, Bono, Brassaï, Henri Cartier-Bresson, Margaret Thatcher, Orson Wells, Philip Larkin, Cocteau con el gato Karoun (https://gatosyrespeto.org/2015/07/17/el-gato-karoun-y-jean-cocteau). Su primer retrato, el del Premio Nobel Bertrand Russell, fue publicado por el diario Observer hace casi setenta años.

Jean Cocteau con el gato Karoun (1950)

Además de famosos, también fotografiaba gatos, a cualquier gato que se cruzaba en su camino. Algunas de esas fotos, cien para ser exactos, están recogidas en un libro titulado “Jane Bown: Cats”. Todas son en blanco y negro, no le gustaba el color, y aunque el Observer lanzó un suplemento a todo color en los años sesenta y le pidió que lo intentara, enseguida volvió al blanco y negro. El libro contiene retratos de gatos suyos, de amigos, callejeros, de exposición, jugando, comiendo, durmiendo, saltando. La portada es un retrato de la gata Tammy hecho en los años setenta.

La gata Tammy vuelve a aparecer con Tombola y Tom Gosling en 1985. En 2011, el fotógrafo Hugo Moss retrató a Jane Bown con su gata Mona, llamada así porque “gemía” (moan en inglés) constantemente en cuanto veía aparecer a Jane. Eso nos lleva pensar que Jane Bown vivió con varios gatos al mismo tiempo y con unos cuantos durante su vida.

Queenie y Dusty (Kent, Inglaterra, 1967)

Murió el 21 de diciembre de 2014 a los 80 años, después de haber trabajado durante 65 años para el Observer, desde 1949. Además de políticos, obispos, estrellas del pop, roqueros, actores, gatos y muchos más, también fotografió a muchísima gente cuya cara le interesaba. Realizó la mayoría de sus retratos durante los diez o quince minutos que el famoso concedía al periodista para una entrevista. Pequeña, discreta, aparecía detrás del periodista con una bolsa de la compra en la que a veces una cámara competía con las verduras que acababa de comprar para la cena.

Tombola, Tom Gosling y Tammy (Hampshire, Inglaterra,1985)

Intentaba pasar desapercibida, y la persona retratada apenas se daba cuenta de su presencia. Los Beatles y los Rolling Stones se enamoraron de ella y le concedieron mucho más tiempo que el permitido por sus agentes. John Lennon y Mick Jagger le parecieron encantadores; sin embargo, describió a Paul McCartney como “un poco pomposo”. A pesar de su aspecto, era una mujer con mucho carácter, como lo demuestra la increíble foto que consiguió de Richard Nixon arrastrándose a cuatro patas entre la muchedumbre delante de un hotel y gritándole que la mirara en el momento exacto.

Gato riendo (Italia, 1985)

Como hemos dicho antes, solo trabajaba en blanco y negro y con luz natural. En contadísimas ocasiones usaba una lámpara de mesa que también llevaba en la bolsa de la compra si la luz era realmente mala. Nunca usó flash ni un fotómetro. Su primera cámara fue una Rolleiflex, la segunda una Pentax, antes de encontrar a su amada Olympus con un objetivo de 85 mm. La velocidad siempre era la misma, 1/60, con una apertura de 2,8. Enfocaba a la cabeza de la persona, sobre todo los ojos, y conseguía aislarlos con enorme nitidez, dejando un fondo algo borroso.

El gatito de David Knopfler (1979)

Nació el 13 de marzo de 1925 en Dorset, Gran Bretaña. Su madre, una enfermera privada, se quedó embarazada de un paciente suyo. Jane Bown nunca supo el nombre de su padre, y sus cinco tías se turnaron para criarla. A los 18 años se unió al WREN (Servicio Femenino de la Marina Real) y trabajó como correctora de mapas, incluso para el Día D. Consiguió una beca al acabar la guerra y decidió estudiar fotografía a pesar de nunca haber tenido una cámara.

Londres, 1964

Se dedicó a hacer fotos de bodas hasta que un antiguo profesor la presentó a un colaborador del Observer, Mechthild Nawiasky. Este mostró el portafolio de Jane Bown al editor, a quien le impresionó la foto del ojo de una vaca y le encargó que fotografiara a Bertrand Russell.

Costa de Amalfi, Italia, 1956

Se casó con Martin Moss en 1954, el hombre que convirtió la zona de Knightsbridge en un atractivo lugar de compras. Vivieron en Alton, Hampshire, antes de mudarse a Alresford, también en el condado de Hampshire, a una casa que había pertenecido al hermano de Jane Austen.

Miss Wyatt (Fitzroy Square, Londres, 1978)

Hablaba a menudo de los personajes que retrataba con frases muy cortas, sobre todo si eran aburridos (según ella, Robert Redford lo era), pero muy pocas veces hacía comentarios de sus fotografías. Una vez dijo: “Las mejores fotos llegan por sorpresa. Aparecen de pronto. Las tienes delante un momento, y al siguiente han desaparecido”.

Penzance, Cornualles, 1960

Principios de los sesenta

A la pregunta de por qué nunca retrató a Tony Blair, contestó: “Oh, era un hombre difícil. No podía quedar con él. No sé si realmente había algo”. Fue nombrada miembro de la Orden del Imperio Británico en 1985, y Dama del Imperio Británico diez años después. Retrató a la Reina cuando esta tenía ochenta años y ella ya había cumplido ochenta y uno.

King’s Cross, Londres, 1979

Mercado de pescado (Milford Haven, 1979)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Protectora Cat Action Trust, 1980

 

 

A pesar de estar entre los grandes fotógrafos contemporáneos, el público en general solo la descubrió cuando el grupo empresarial de The Guardian compró el Observer y subió su archivo fotográfico online. La publicación en 2007 del libro “Unknown Bown 1947-1967” acabó de catapultarla a la fama. Expuso en dos ocasiones en la National Portrait Gallery y fue nombrada doctora honoris causa por la Universidad de Southampton. En 2014, poco antes de su muerte, los cineastas Luke Dodd y Michael Whyte estrenaron el documental “Looking for Light” (En busca de la luz), acerca de su vida, que incluía entrevistas con algunas de las personas a las que había fotografiado.

Queenie (Kent, Inglaterra, 1964)