Gatos y Respeto

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Gatos y compositores contemporáneos (Parte 1)

Los gatos se llevan bien con los músicos y, según hemos podido leer (y comprobar personalmente), tienden a preferir la música clásica, pero hay excepciones. Una gata nuestra llamada Kekeka sentía predilección por el heavy metal; en cuanto empezaba a sonar la música, se acercaba a un altavoz y ahí se quedaba.

Chris Beug, de Megaton Leviathan, y su gato Cascadian Winter

Hemos encontrado veintitrés compositores contemporáneos fotografiados con gatos – eso sin contar a los que ya hemos dedicado una entrada individual. Son muchos los músicos a los que les gustan los gatos, pero no es fácil encontrar fotos, quizá porque prefieren mantener su vida privada al margen.

De los veintitrés, únicamente tres son mujeres. Solo en los últimos cuarenta o cincuenta años empiezan las compositoras a darse a conocer con más facilidad; siempre ha habido compositoras, pero la música nunca ha sido una profesión abierta a las mujeres. Prueba de ello en el terreno interpretativo es la Filarmónica de Viena, que no admitió a una mujer entre sus filas hasta 2003. Es decir, anteayer.

Los enumeraremos por orden alfabético, sin tener en cuenta su fecha de nacimiento.

La primera es Beth Anderson, una compositora estadounidense a la que suele encuadrarse en el neorromanticismo, que estudió con John Cage y Terry Riley, entre otros. Es conocida sobre todo por los “swales”, una forma musical que ella inventó basada en unir piezas de reciente composición. En 1995 lo describió así: “Un ‘swale” es un campo o un pantano donde crecen muchas cosas diferentes”.

Nació el 3 de enero de 1950 en Lexington, Kentucky. Cursó estudios superiores de piano en la Universidad Mills de Oakland, California. En una entrevista dijo: “Ser compositora implica una lucha heroica, y el éxito es un éxito para todas nosotras, no solo de una”. Por cierto, solo encontramos una foto de Beth Anderson con gato que remonta a 1954; no tenemos ni idea de si ahora tiene gatos.

Beth Anderson (1954)

Richard Rodney Bennett es un conocido e innovador compositor y pianista nacido el 29 de marzo de 1936 en Boradstairs, condado de Kent, Reino Unido. Además de componer unas doscientas obras concertistas, también tiene en su haber cincuenta partituras para cine y numerosas colaboraciones con músicos de jazz. Richard Bennett amaba profundamente a los gatos.

Richard Rodney Bennett

De hecho, dedicó una suite a sus dos gatos, Skip y Sadie. La suite se toca a cuatro manos y está dividida en cuatro partes: Buenos días, El vals de Sadie, El baile de Skip y Buenas noches. (https://www.youtube.com/watch?v=qNNo8N7q2Kw).

En los años cincuenta estudió con Pierre Boulez y se sumergió en las técnicas de la vanguardia europea, pero posteriormente desarrolló un estilo muy particular que algunos críticos describieron como dramático-artístico. Fue nombrado caballero del imperio británico en 1998. Residió en Nueva York a partir del año 1979, ciudad donde falleció el 24 de diciembre de 2012.

Richard Rodney Bennett

Lili y Nadia Boulanger, nacidas el 21 de agosto de 1893 y el 16 de septiembre de 1887 respectivamente en el seno de una familia de larga tradición musical. Al morir el padre, un aclamado compositor, Nadia tuvo que dejar sus estudios en el Conservatorio y dedicarse a la enseñanza musical. Lili, sin embargo, diez años menor, pudo seguir estudiando y no tardó en ser admirada por sus composiciones. Por desgracia, falleció a los 24 años, el 15 de marzo de 1918.

Nadia y Lily Boulanger

Nadia nunca fue tan admirada como su hermana por sus composiciones, pero sí se la considera una de las mejores educadoras musicales del siglo pasado. Entre sus alumnos hubo grandes músicos, como Quincy Jones, Philip Glass, Astor Piazzolla y Leonard Bernstein. Fue la primera mujer en dirigir la Royal Philarmonic de Londres, la Sinfónica de Boston y la Filarmónica de Nueva York, esta última en 1939.

Nadia Boulanger

Henry Cowell nació el 11 de marzo de 1897 en Menlo Park, California. Su familia apenas tenía recursos, pero a los catorce años consiguió comprarse un piano y tres años después fue descubierto por el musicólogo Charles Seeger. Se le considera uno de los compositores estadounidenses más innovadores del siglo pasado.

Henry Cowell

Aunque probablemente tuvo varios gatos, solo conocemos el nombre de dos de ellos, Strawberry y Pepper (Fresa y Pimienta). Compuso un lied titulado “Because of the Cat” (Por el gato) (https://www.youtube.com/watch?v=Bewef3Q-fko). Acusado de conducta homosexual, en 1936 fue encarcelado en la prisión de San Quentin, donde siguió componiendo hasta conseguir la libertad condicional en 1940 gracias al también compositor Percy Grainger. No fue indultado hasta 1942.

Henry Cowell

Ninguno de los gatos con los que está fotografiado le pertenecía. El de la siguiente fotografía era de otro compositor amigo suyo, Colin McPhee, nacido el 15 de marzo de 1900 en Montreal, especialista en música y cultura balinesa.

Jean Cras tenía dos pasiones, el mar y la música. Nacido en Brest, Francia, el 22 de mayo de 1879, sus composiciones se inspiraron sobre todo en la música de su  Bretaña natal y en sus viajes por los mares del mundo. Recorrió las costas americanas, el Caribe y la costa occidental de África.

Jean Crass

En la foto le vemos a bordo de un barco con un gato en brazos, quizá el gato del barco. Posteriormente, la foto se utilizó para la portada de dos discos. En ambas aparece un transportador de ángulos, porque además de compositor y oficial de la Marina francesa, era un habilísimo matemático que inventó un aparato para calcular el rumbo. Falleció el 14 de septiembre de 1932 en su ciudad natal.

El compositor argentino Alberto Ginastera, nacido en Buenos Aires el 11 de abril de 1916, se inspiró en la música de la tradición de los gauchos para muchas de sus obras. En 1943 compuso cinco canciones para piano y voz; la última se titula “Gato”, pero poco tiene que ver con un gato.

Alberto Ginastera

Esta es la letra: El gato de mi casa/Es muy gauchito/Pero cuando lo bailan/Zapateadito./ Guitarrita de pino/Cuerdas de alambre./Tanto quiero a las chicas,/Digo, como a las grandes./Esa moza que baila/Mucho la quiero/Pero no para hermana/Que hermana tengo./ Si, ponte al frente/Aunque no sea tu dueño,/Digo, me gusta verte. (https://www.google.com/search?client=firefox-b-d&q=alberto+ginasterra+canci%C3%B3n+gato#fpstate=ive&vld=cid:4c338fff,vid:RLWScwVBR8A) Falleció el 25 de junio de 1983 en Ginebra.

Philip Glass (31 de enero de 1937, Baltimore) es, sin duda alguna, uno de los compositores y pianistas de mayor influencia de finales del siglo pasado. Se le asocia con el género musical minimalista, construido a partir de frases repetitivas con un efecto bastante hipnótico. Es el fundador y teclista del Philip Glass Ensemble.

Philip Glass

Ha compuesto quince óperas, catorce sinfonías, doce conciertos, nueve cuartetos de cuerda, entre otras muchas obras, además de varias partituras para cine, tres de las cuales han sido nominadas al Oscar a la Mejor Música Original. En una entrevista dijo que algunas de sus composiciones nacieron cuando su gato pisó las teclas del piano. En su página web hemos encontrado una pieza titulada “Honda mira las estrellas”. (http://philipglass.com/glassnotes/a-cat-called-honda/).

Philip Glass

Continuará.


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El gato Félix

No cabe duda de que el gato Félix (Felix the Cat) llegó a ser el felino más conocido del planeta, aunque hoy pase mucho más desapercibido. Hizo su primera aparición en 1919 protagonizando un cortometraje de animación titulado “Feline Follies” (Insensateces felinas).

Feline Follies

Sus orígenes siguen siendo motivo de disputa. El dibujante de viñetas y productor cinematográfico australiano Pat Sullivan, propietario del personaje, siempre se proclamó su creador. Sin embargo, la paternidad de Félix se atribuye a Otto Messner, el animador jefe de la productora de Sullivan.

Pat Sullivan
Otto Messner

Sea quien fuere el creador de Félix, Sullivan vendió el personaje a todo el que quisiera comprarlo, y Messner produjo un volumen prodigioso de dibujos. Realizaba la animación directamente en hojas blancas antes de pasárselas a los entintadores. Los animadores dibujaban los fondos en trozos de celuloide posteriormente colocados encima de los dibujos y fotografiados. Todas las perspectivas se animaban a mano.

Feline Follies

Además de numerosos cortos mudos de animación, Félix protagonizó una tira cómica obra de Messner a partir de 1923. Un año después, el animador Bill Nolan le dio unos toques para que fuera más redondo y más atractivo. El nuevo diseño y la animación de Messner catapultó a Félix a la fama.

Desfile, años 20 del siglo XX

Su imagen no tardó en aparecer en objetos de cerámica, juguetes y postales, muñecos de peluche. La banda de jazz de Paul Whiteman le compuso una canción, “Felix Kept on Walking” (Félix siguió andando), versionada por varias bandas de la época (https://www.youtube.com/watch?v=ulvPiWhkKQY) después del éxito del cortometraje de 1925 del mismo título en el que Félix anda hasta Inglaterra.

Ese corto también dio pie a varios anuncios publicitarios, entre los que está el de Bicicletas Raleigh en 1925, que junto a un dibujo de Félix aún sin retocar dice: “¿Por qué seguir andando? Monte una Raleigh, la bicicleta de acero”.

Félix era popular y su nombre significa “afortunado”. Muchos empresarios y organizaciones lo adoptaron como mascota. El primero fue un concesionario de Chevrolet de Los Ángeles amigo de Sullivan. Félix sigue presidiendo el cruce entre la calle Figueroa y el Harbor Freeway. Otros fueron el equipo de béisbol New York Yankees y el aviador Charles Lindbergh, que se llevó un muñeco de Félix cuando cruzó el Atlántico.

Chevrolet

Félix el gato también fue muy apreciado por la crítica como ejemplo imaginativo de surrealismo en el cine. Aldous Huxley, al que le gustaban mucho los gatos, escribió que los cortometrajes de Félix demostraban que “el cine puede superar a la literatura y al drama hablado tratándose de fantasía”.

Aldous Huxley con gato

En España existió una serie de historietas protagonizadas por el gato Periquito, que incluyó traducciones y copias de Félix el gato ya a principios de los años veinte del siglo pasado. También se publicaron varias colecciones de cromos del personaje en forma de viñetas mudas que formaban historietas con publicidad de diversas chocolaterías en el reverso.

1927

Pero lo curioso es que el nombre “Periquito” llegó a convertirse en el apelativo habitual de los seguidores del RCD Espanyol de Barcelona gracias a los chistes de Castanys para el semanario satírico-futbolístico El Xut (1922) y otros como El látigo deportivo (1930), donde se parodiaba a los aficionados de ese equipo calificándolos de «cuatro gatos».

La personalidad de Félix ha variado con los años. Al principio era travieso, con buen corazón y dispuesto a ayudar a los demás. A finales de los años veinte, muchos de los cortos le muestran buscando comida con cierta desesperación, incluso hasta el punto de robarla. Las colas del hambre fueron muy largas durante la Gran Depresión. También se hacía referencia al alcohol y a la Prohibición.

Clara Bow y Félix (1928)

La celebridad de Félix sufrió altibajos en su larga carrera. Empezó a declinar a finales de los veinte con la llegada del cine sonoro; el ratón Mickey hablaba y Félix se quedó desfasado. Sullivan decidió realizar cortos sonoros a partir de 1929, pero fueron un fracaso, y el productor falleció en 1933. Félix resucitó brevemente en 1936 gracias a los Estudios Van Beuren, aunque Otto Messner no quiso participar en esa segunda fase.

Siguió haciendo viñetas de su gato favorito publicadas en numerosos periódicos hasta 1943. A partir de entonces solo publicó un álbum mensual para Dell Comics hasta el año 1954, cuando abandonó del todo a Félix. Otto Messner falleció el 28 de octubre de 1983.

En 1953, Joe Oriolo, discípulo de Otto Messner y creador de “Casper, el fantasma”, llegó a un acuerdo con el nuevo dueño de Félix, el sobrino de Sullivan, con el fin de llevarlo a la televisión. Para conseguirlo, rediseñó a Félix dándole unas piernas más largas y le proporcionó una herramienta nueva, “la bolsa mágica de trucos”, que podía transformarse en cualquier momento en el instrumento requerido por Félix. También aparecieron nuevos personaje, como el Profesor, empeñado en hacerse con la bolsa mágica, y Poindexter, el brillante y en ocasiones insoportable sobrino del Profesor.

Félix y Poindexter

A partir de ese año, la televisión estadounidense empezó a emitir dibujos animados de Félix. Además, Official Films compró los cortos de Sullivan y Messner, los sonorizó y distribuyó para visionados caseros o emisión televisiva. Pero Félix ya había salido en televisión. En 1928 fue una de las primerísimas imágenes emitidas por RCA durante una prueba.

Joe Oriolo obtuvo en 1970 el control total del personaje y continuó promocionándolo hasta su muerte en 1985, cuando su hijo Don tomó el relevo. Se unió a varios animadores europeos para el primer largometraje protagonizado por nuestro héroe, “El gato Félix, la película”, estrenado en Europa en 1988. Sin embargo, en Estados Unidos pasó directamente a vídeo en 1991. Cuatro años después, el gato regresó a la pequeña pantalla.

Don Oriolo
Acción de Gracias, Nueva York

Oriolo lanzó una nueva ola de merchandising e incluso un videojuego para Nintendo Entertainment System. Parece ser que en 2008 se pensó en desarrollar una nueva serie, pero en junio de 2014 Oriolo vendió todos los derechos de Félix a Dreamworks Animation, que a su vez fue comprado por NBC Comcast en 2016.

Guitarra Martin

¿Volverá Félix a las pantallas? ¿O quedará olvidado entre tantos otros personajes cuyos derechos son comprados por multinacionales y encerrados en el cajón del olvido? Ojalá a alguien se le ocurra desempolvar a un personaje entrañable, lleno de humor y muy, muy travieso.


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El gato Oscar y su don especial

Oscar

El autor del libro “Making Rounds with Oscar”, publicado en 2009 y cuya traducción podría ser “Pasar visita con Oscar”, es David Dosa, médico especialista en geriatría. En la portada aparece un subtítulo: “The Extraordinary Gift of an Ordinary Cat”, literalmente “El extraordinario don de un gato ordinario” o quizá sonaría mejor “El descomunal don de un gato común”.

Como puede verse en las decenas de fotos colgadas en Internet, Oscar era un gato común de pelo bastante largo, con pecho y patas blancas, y “abrigo” gris y negro rayado. Además de ser guapo, poseía un don extraordinario.

Oscar

Oscar vivía en una residencia de ancianos llamada Steere House Nursing, en Providence, Rhode Island, el estado más pequeño de Estados Unidos, país donde es habitual que haya gatos y perros en residencias de ancianos, centros de convalecientes y hospitales psiquiátricos. Oscar no era el único gato en la tercera planta de Casa Steere, reservada a pacientes con demencia; le acompañaban Maya, Bilie y Munchie.

Oscar

Sin embargo, ninguno de los gatos pasados y actuales de Casa Steere se ha comportado como lo hizo Oscar. Son amables, se dejan acariciar por los pacientes, duermen en sus regazos… Oscar no era especialmente amable, solo con quien le apetecía, pero siempre sabía cuándo iba a morir una persona.

Oscar

Tenía unas semanas cuando llegó a la residencia en 2005 y no tardó en demostrar su don. Las enfermeras empezaron a darse cuenta de que solo subía a la cama de una persona si esta iba a fallecer en las horas siguientes. Se hacía un ovillo muy cerca del paciente y ronroneaba con fuerza; en muchas ocasiones no se iba hasta que llegaban las pompas fúnebres.

Oscar

Mary Miranda, la enfermera jefe del turno de día, fue quien se lo comentó al Dr. Dosa, un escéptico que no sentía ninguna inclinación hacia los gatos, más bien le daban miedo. De hecho, durante uno de los primeros encuentros entre el Dr. Dosa y Oscar, este le mordió. Ni siquiera perforó la piel, y Mary, muy acertada, le dijo que todos los gatos reaccionan si se les tiene miedo.

Mary Miranda y Oscar

Al principio, el doctor se rió de los comentarios de Mary, ¿cómo iba un gato a predecir la muerte? Casualidades, nada más. Pero pasaron meses y años. Él mismo fue testigo de casos sorprendentes, como el de una paciente a la que todos daban casi por muerta y Oscar no aparecía. Al cabo de varias horas, por fin entró Oscar, y la mujer falleció una hora después.

Oscar

O cuando la familia de otra paciente moribunda no permitió a Oscar entrar y este armó tal jaleo en el pasillo que fue necesario encerrarle lejos de la habitación. David Dosa seguía sin rendirse ante la evidencia, pero quiso indagar y en sus pocos ratos libres habló con los hijos e hijas de personas con demencia o Alzheimer que habían fallecido en Casa Steere. Todos sin excepción confirmaron que Oscar había aparecido un poco antes del momento crucial.

Oscar

Incluso había permitido que la persona no muriera sola. Las enfermeras, al verle acurrucarse en una cama, avisaban al cuidador o cuidadora si se había ido a casa a descansar unas horas. Los testimonios y sus propias experiencias acabaron por convencer al Dr. Dosa.

David Dosa y Oscar

Pero Oscar no se limitaba a estar en la hora de la muerte; los parientes más cercanos de los pacientes reconocían que aparecía en momentos difíciles, cuando ellos se sentían mal. Se limitaba a quedarse cerca, sentado en el suelo. O pasaba un par de horas en el alféizar de la ventana, aparentemente observando el exterior.

Oscar

David Dosa, reconciliado con los gatos, escribió un libro sobre Oscar en el que también habla con gran sensibilidad y cariño de los pacientes a los que atiende, de lo terribles que son la demencia o el Alzheimer, y de los estragos que causan, no solo en quien los sufre, sino en las personas más cercanas que cuidan al paciente. No es fácil ver el paulatino deterioro de un ser muy querido.

Es posible que a muchas personas les sorprenda – o incluso les choque – que en una residencia haya animales domésticos, pero ya se ha demostrado de sobra que la presencia de animales tranquiliza a los pacientes con demencia o problemas mentales, hace más llevaderas las estancias en residencias de ancianos y ayuda a los pacientes de centros de convalecencia.

Oscar jovencito

En 2012, Dottie Rizzo, enfermera jefe del hospital para veteranos de guerra de Salem, Virginia, y Laura Hart, médica asociada, leyeron el libro del Dr. David Dosa y resolvieron que necesitaban un gato en su sección. Se les ocurrió pedirle a un veterinario que buscara al candidato adecuado y así apareció Tom, otro gato “común” rubio.

Tom

El personal y Tom saben que los gatos no gustan a todo el mundo y crearon una “zona sin gato” debidamente señalizada. Según Dotttie Rizzo hay gente, pacientes y empleados, que dicen no soportar a los gatos y todos acaban queriendo a Tom, aunque no se den cuenta.

La médica asistente Laura Hart y Tom

Sigue diciendo: “También están los alérgicos, que a la semana ya le traen chucherías”. En cuanto a la ayuda ofrecida por Tom, recuerda a un paciente terminal que tenía dificultades para expresarse. “Con Tom en su regazo, le costaba mucho menos hablar. Acariciarle le calmaba, relajaba sus cuerdas vocales”.

Tom

Un ejemplo más sería Buckwheat, otro espléndido rubio afincado en la residencia Providence Mount St. Vincent, de Seattle, estado de Washington. Nunca se supo con exactitud la edad de Buckwheat porque se quedó después de que su humano, un paciente, muriera. De hecho, en la época ya había más gatos residentes: Baxter, un enorme gato con solo tres patas, Sunshine y Frank. Pero Buckwheat, como Oscar, predecía la muerte de las personas. Hablamos en pasado porque en 2010 se suponía que debía tener unos 10 años y probablemente ya no esté vivo.

Buckwheat (Foto de Arlene Carter)
Baxter
Frank
Sunshine

Oscar, que se hizo famoso por el libro de David Dosa, murió hace nueve meses a los 17 años. Casa Steere anunció su fallecimiento en el Facebook de la residencia: “Nos entristece comunicar que nuestro Oscar nos ha dejado después de 17 maravillosos años. Oscar ayudó a los residentes, empleados y familiares ofreciendo consuelo y compañía. Muy querido por nuestra comunidad, falleció rodeado de sus amigos el 22 de febrero de 2022”.

¿Por qué Oscar y Buckwheat presentían la muerte? Algunos estudios han demostrado que los seres humanos, antes de morir, emiten un olor especial, apenas perceptible, y es posible que esos dos gatos lo detectaran. La explicación sería válida si Oscar y Buckwheat siempre hubiesen estado cerca de la habitación del paciente, pero no era así. La mayoría de veces acudían desde la otra punta de las residencias y ninguna de estas, por lo que hemos podido ver, eran pequeñas.

Oscar


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Gatos de cerámica y Lisa Larson

1984

La ceramista Lisa Larson, de soltera Alhage, nació en el año 1931 en Härlunda, un pequeño municipio no lejos de Gotemburgo, en Suecia. Su padre dirigía una aserrería y era un apasionado del arte. A menudo regresaba de sus viajes de negocios con cuadros para el hogar familiar. En palabras de la artista: “El arte abundaba en casa y crecí convencida de que sería una artista”.

1961
Stina con gato (1950-60)

Desde muy joven le atraía crear; diseñaba ropa, pintaba las paredes de su casa y esculpía figuras en trozos de madera recuperados de la aserrería de su padre. Ya era una adolescente cuando, durante el luminoso verano sueco, un invitado de su padre cambió su futuro. “Un profesor de la Escuela de Artes y Diseño de Gotemburgo vio un dibujo mío y me convenció para que solicitara una plaza. Se me ocurrió presentar tres figuras claramente inspiradas en el escultor Axel Döderhultarn y aceptaron mi candidatura”.

Lisa Larson (1955-60)
1957

Antes de ingresar en la Escuela de Artes, Lisa Alhage soñaba con ser diseñadora de moda, profesión que acabó ejerciendo su hermana Titti Wrange. Pero cuando empezó las clases de cerámica, encontró su auténtica vocación. Recuerda: “Descubrir que la arcilla era el material que siempre había buscado fue una sensación maravillosa”. Solía quedarse en el taller después de las clases para seguir practicando en el torno y crear piezas.

Lisa Larson fabricando gatos
1955

Al cabo de un año en Gotemburgo conoció al amor de su vida en un baile navideño. Se llamaba Gunnar Larson, un estudiante de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad propenso a vestirse de negro. Lisa recuerda que bailó con todas las chicas antes de sacarla a ella. La acompañó a casa y el flechazo fue mutuo. A los seis meses se mudó a la habitación que alquilaba Gunnar: “Éramos pobres, pero fueron años maravillosos”.

Lisa Larson y un siamés

Para su licenciatura, Lisa Larson participó en un concurso de arte con una vasija de color canela con decoraciones esculpidas. Uno de los miembros del jurado era Stig Lindberg, el director artístico de la famosa fábrica de porcelana Gustavsberg, que le ofreció un contrato de un año, pero Lisa llevaba tiempo soñando con tener un estudio propio.

Gato de Stig Lindberg
1965
1965

Llegaron a un acuerdo con Lindberg: tanto Gunnar como ella podrían trabajar libremente en proyectos personales. Y funcionó, estuvieron 26 años en la fábrica Gustavsberg. Corrían los años cincuenta del siglo pasado cuando el diseño sueco alcanzó toda su gloria. Era habitual que los fabricantes de muebles, de telas y de objetos para el hogar contratasen a artistas para sus diseños. Suecia exportaba creaciones al mundo entero.

La fábrica Gustavsberg estaba ubicada a las afueras de Estocolmo y era uno de los principales fabricantes de cerámica de Escandinavia. Lisa y Gunnar fueron alojados en una habitación con cocina americana y ducha en un edificio donde ya residían otros jóvenes artistas. Durante un año se les daba libertad absoluta para trabajar en un estudio llamado The Playhouse al que Stig Lindberg iba regularmente a supervisar los trabajos.

2017
Serie África (1959)

Aquí es donde Lisa Larson empezó a crear gatos de cerámica. “Siempre he tenido gatos, eran parte de mi vida mientras crecía en el campo. Tengo muy claro que los gatos nos tranquilizan, sobre todo cuando deciden instalarse en tu regazo”.

2017

El primer gato de cerámica que realizó tenía el rabo muy tieso y estaba hecho de gres marrón claro con rayas negras y una cara blanca. Era un gato modernista al que siguieron otros dos del mismo estilo, muy de la época. Más tarde formarían parte de la serie “Pequeño zoo”, su primer éxito en Gustavsberg.

El primer gato de Lisa Larson
La primera serie

La ceramista no se ha limitado a crear figuras de gatos. Una de sus series más famosas es “Las chicas ABC”, creadas en 1958 como sujetalibros, y producidas por Gustavsberg hasta 1973. También tiene en su haber un sinfín de animales de todo tipo, pero por lo que hemos podido ver los gatos son los más numerosos.

Los años setenta marcaron el declive de la fábrica Gustavsberg, y Lisa Larson dejó la empresa en 1980, dedicándose a trabajar para otras empresas suecas y alemanas de cerámica y porcelana. En 1992 fundó el Ceramic Studio dentro de la compañía Gustavsberg con Franco Nicolosi y Siv Solin.

Gato tiesto

Los objetos diseñados por Lisa Larson siguen reproduciéndose a mano. Se realizan moldes a partir del modelo original donde se coloca la arcilla con un elevado contenido de cuarzo y chamota. Una vez secada la figura se decora a mano y se esmalta antes de cocerla a 1.240 grados. En algunos casos se redecora la figura ya cocida y se vuelve a cocer a 800 grados.

La ceramista descubrió el arte japonés en los años cincuenta en una exposición. Visitó Japón en varias ocasiones durante los sesenta y setenta además de exponer una vez en Tokyo. En el año 2000, alguien le regaló a la dueña de una tienda de diseño de Osaka uno de los leones de Lisa Larson. La propietaria se puso inmediatamente en contacto con el Ceramic Studio y le hizo un pedido. No se había equivocado, las figuras se vendieron enseguida.

Serie Japón

Actualmente, más de la mitad de la producción del estudio se exporta a Japón. Entre 2014 y 2015, una retrospectiva de la obra de Lisa Larson recorrió ocho ciudades japoneses y fue vista por más de 200.000 personas. Lisa reconoce que “me divierte ser famosa en mi vejez”.

Gunnar falleció el 2 de junio de 2020 a los 94 años, llevaban 68 años juntos. Lisa vive en Nacka, en un piso lleno de fotos, cuadros, esculturas, bocetos, caballetes, pinceles, proyectos sin terminar y… suponemos que algún gato, pero no podemos asegurarlo. Sigue trabajando.

Lisa Larson (2022)
Las chicas

Ha creado cientos de diseños, algunos de ellos auténticos clásicos buscados por anticuarios y coleccionistas. Sus figuras son amables, cálidas, entrañables y aparentemente sencillas. En 2019 dijo: “Me quedan tantas cosas por hacer que no tengo tiempo de envejecer”. Los gatos también ayudan a mantenerse joven.