Gatos y Respeto

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Gatos al óleo de Pierre Bonnard

El marchante Ambroise Vonnard (1905)

El marchante Ambroise Vonnard (1905)

Pierre Bonnard era un pintor francés que vivió a caballo entre el siglo XIX y el XX. Nació el 3 de octubre de 1867 en el pueblecito de Fontenay-aux-Roses, no lejos de París, y falleció el 23 de enero de 1947 en Cannet, Provenza. Perteneció al movimiento “nabi” (posimpresionista), en el que también estaban Edouard Vuillard, Maurice Denis y el suizo Félix Valloton. Sus cuadros están directamente influenciados por Paul Gauguin y el “japonismo”, incluso le dieron el mote de “nabi japonés”.

Niña con gato (1899)

Niña con gato (1899)

Antes de dedicarse a la pintura, estudió Derecho, licenciándose en 1888. Ingresó en la Escuela de Bellas Artes de París, donde conoció a Vuillard, al que le uniría una amistad de por vida, y a Paul Sérusier, fundador del movimiento nabi. Abandonó la carrera de abogado en 1891 para dedicarse a la pintura. Ese mismo año participó en el Salón de los Independientes y su cartel “France-Champagne” cubrió los muros de París.

La comida con animales  (1906)

La comida con animales (1906)

En 1893 conoció a Maria Boursin, que se hacía llamar Marthe de Méligny y que se convirtió en su modelo. Cuatro años después participó en exposiciones colectivas del grupo Nabi organizadas por Ambroise Vonnard en su galería, y también en la galería Bernheim-Jeune. Viajó repetidamente a España, Bélgica y Holanda en compañía de su gran amigo Edouard Vuillard. En 1906 expuso por primera vez en solitario en la galería Berheim-Jeune.

El pintor y su gato

El pintor y su gato

En 1908 visitó Argelia y Túnez, y en 1909 se instaló durante un tiempo en casa del pintor Henri Manguin en Saint-Tropez. Fue entonces cuando le conquistó la Costa Azul, lugar al que regresó en varias ocasiones en los años siguientes. Entre 1910 y 1911 pintó el enorme tríptico “Mediterráneo” para el industrial y coleccionista ruso Iván Morozov, que deseaba recrear un mundo armónico en su hogar. Ya era un pintor conocido y pudo permitirse comprar una casa en Vernonnet, a orillas del Sena, no lejos del hogar de Monet, y el cuadro “Ventana abierta en Collioure”, de Matisse.

No se casó con su musa Marthe hasta el 13 de agosto de 1925, treinta y dos años después de haberla conocido. Renée Montchaty, otra amante suya, se suicidó a las pocas semanas. Un año después compró una casa en el pueblecito de Cannet, donde empezó a pasar gran parte del año. Expuso por primera vez en Nueva York en 1928. Perdió a dos de sus seres más queridos en un breve espacio de tiempo; a su amigo Edouard Vuillard en 1940 y, dos años después, el 26 de enero de 1942, a su esposa Marthe. En 1946 participó en la exposición “El negro es un color” en la galería Aimé Maeght.

Mujer con gato (1912)

Mujer con gato (1912)

El 17 de marzo pasado se inauguró la retrospectiva Pierre Bonnard “Pintar Arcadia” en el museo D’Orsay de París, que durará hasta el 19 de julio. Dicha retrospectiva abrirá sus puertas en la Fundación Mapfre de Madrid el 18 de septiembre de 2015 hasta el 6 de enero de 2016.

El marchante Ambroise Vonnard (1924)

El marchante Ambroise Vonnard (1924)

Pierre Bonnard pintó unos cuatro mil cuadros, de los que más de mil son retratos de Marthe. Entre esta enorme producción hay gatos, gatos solitarios como “El gato blanco”, pero suelen ser gatos en compañía, invitados a la mesa, con Marthe, con su sobrina, con su marchante Ambroise Vonnard… El pintor debió tener al menos un gato en algún momento de su vida, como lo demuestra una de las fotos que incluimos.

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Gatos y caricaturas de Peggy Bacon

Contentment (Satisfacción) - 1936

Contentment (Satisfacción) – 1936

Peggy Bacon (1895-1987) fue una artista y escritora estadounidense que se dio a conocer por sus inteligentes y divertidas caricaturas de personajes famosos durante los años 20 y 30 del pasado siglo.

Nació en Connecticut y empezó a dibujar antes de los dos años. Su madre no creía en la educación que se impartía en los colegios y Peggy estudió lo que le apeteció (latín, griego, mitología, historia antigua, geografía) hasta los 14 años, cuando ingresó en un internado y aprendió matemáticas (entre otras cosas). De los 9 a los 11 años vivió en Francia con sus padres, primero en París y luego en Normandía. Después de que su padre se suicidara, su madre y ella se establecieron en Nueva York.

The Pet (La mascota) - 1919

The Pet (La mascota) – 1919

Desde 1915 a 1920 estudió dibujo y pintura en la famosa Art Student League, una escuela fundada hace ahora 130 años que no da diplomas y ofrece programas libres a los alumnos. Allí se hizo amiga de muchos jóvenes artistas con los que compartía los mismos intereses. Expuso por primera vez en 1917. Ese mismo año aprendió el grabado a punta seca, una técnica que usaría habitualmente durante los siguientes diez años. En 1920 se casó con el pintor Alexander Brook, con el que tuvo una hija y un hijo. Dividieron su tiempo entre Greenwich Village y Woodstock, dos comunidades artísticas muy dinámicas en la época. Se divorció de su marido en 1940.

Allure (Encanto) - 1934

Allure (Encanto) – 1934

Fue una artista prolija. Tenía 24 años cuando escribió e ilustró su primer libro, “The True Philosopher and Other Cat Tales” (El auténtico filósofo y otros cuentos de gatos). Ilustró más de 60 libros, de los que escribió 19, y fue nominada al Premio Edgar Allan Poe en 1952 por su exitosa novela de misterio “The Inward Eye” (El ojo interior). Sus dibujos fueron publicados en revistas de prestigio como la New Yorker, New Republic, Fortune, Vogue y Vanity Fair, y expuso en numerosas galerías y museos.

A veces se cruzaba con otros gatos. Al principio no le hacían caso porque no tenía nada que les interesase.

A veces se cruzaba con otros gatos. Al principio no le hacían caso porque no tenía nada que les interesase.

Pero lo que realmente nos importa es que Peggy Bacon adoraba a los gatos e incluso llegó a decir que no concebía la vida sin un gato. En una entrevista concedida a Paul Cummings en 1973, dijo: “Adoro a los gatos. Crecí con gatos. A mis padres les gustaban mucho los gatos. Siempre había dinastías de gatos en casa. Creo que a todos los niños les gustan los animales. Yo solo tuve gatos. Los dibujaba constantemente. Siempre los he querido y he disfrutado con ellos por su personalidad y como modelos”.

The Young New Yorker (El joven neoyorquino)

The Young New Yorker (El joven neoyorquino)

Sus dibujos de gatos son originales y humorísticos. Se nota que no solo entiende a los gatos, sino que está de su lado. En ningún momento escogió siameses consentidos o angoras con aires de realeza, siempre se inclinó por el gato callejero. Los muestra en su entorno, maullando en plena noche, rebuscando en las basuras, peleándose. Su gato “Extravagance” (Extravagancia), un atigrado de lo más común, le sirvió de modelo para toda una serie de dibujos en torno a un gato callejero en Nueva York. Tuvo otro gato llamado “Metaphysics” (Metafísica) con el que su marido la retrató.

Peggy Bacon con Metaphysics (retrato de Alexander Brook)

Peggy Bacon con Metaphysics (retrato de Alexander Brook)

Entre sus relatos de gatos mencionaremos “The Ghost of Opalina” (El fantasma de Opalina), donde el fantasma de la gata Opalina habla con tres niños que acaban de mudarse a una vieja casona y les cuenta las vidas de los anteriores habitantes con los que ha convivido durante sus ocho vidas previas (no olvidemos que en muchos países, los gatos tienen nueve vidas, dos más que en los países hispanohablantes).

La casa encantada (1939)

La casa encantada (1939)

En otro relato, “The Queen’s Cat”, el gato de la reina cuenta cómo un rey, que tenía pavor a los gatos, y una reina, que no podía vivir sin uno, adoptaron a un gato tan feo que no parecía un gato, por lo que ambos fueron felices; el rey porque el gato no parecía un gato, y la reina porque era un gato.


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El gato chipriota

Felis silvestris lybica

Felis silvestris lybica

El gato de Chipre es un gato doméstico que, según cuenta la leyenda, desciende de los gatos que Santa Elena, madre de Constantino el Grande, llevó a la isla en el siglo IV para deshacerse de las serpientes que infestaban la isla. Parece ser que en aquella lejana época, la santa visitó Chipre, pero casi todos sus habitantes se habían ido debido a una sequía de 36 años. Decidió fundar el monasterio de San Nicolás en el punto en que había atracado su barco a pesar de la proliferación de serpientes venenosas, por lo que mandó traer un barco lleno de gatos procedentes de Egipto y Palestina para combatir a los reptiles. También se dice que al amanecer y al anochecer los monjes tocaban la campana para llamar a los gatos y darles un poco de carne antes de que salieran a cazar.

Monja con gatos en San Nicolás

Monja con gatos en San Nicolás

El monasterio, fundado en 327, fue dedicado a San Nicolás y entre otros menesteres, los monjes debían alimentar a los gatos. Así lo atestigua un texto escrito por el monje veneciano Francesco Suriano en 1484, cuando visitó el monasterio: “Es maravilloso verlos, pues casi todos han sido heridos por las serpientes: uno ha perdido la nariz; otro, una oreja; y otro más, un ojo, o peor aún, ambos. Es harto extraño ver que a la hora de su comida, al oír una campana, se reúnen ante el monasterio, y al volver a sonar la campana, cuando han comido bastante, todos se alejan para luchar contra las serpientes”.

Gatos en el claustro de San Nicolás

Gatos en el claustro de San Nicolás

Según escribe el padre Stephen de Lusignan en 1573 en “Corografía y breve historia de la isla de Chipre”, las tierras colindantes pasaron a ser propiedad del monasterio con la condición de que los monjes alimentaran siempre a cien gatos.

Durante la invasión de la isla por los otomanos a finales del siglo XVI, el monasterio fue destruido y los gatos no tuvieron más remedio que buscarse la vida.

Gato en San Nicolás

Gato en San Nicolás

Después de años de abandono, en 1983, el monasterio fue entregado a seis monjas que decidieron resucitar la tradición. Hoy en día, los gatos ya no cazan serpientes, pero viven felizmente en el patio y los jardines del monasterio. El convento recibe un insuficiente subsidio del gobierno chipriota para cuidarlos, y las monjas dependen en gran parte de las donaciones de turistas y de amantes locales de los felinos.

Gato en el claustro de San Nicolás

Gato en el claustro de San Nicolás

El gato chipriota no es una raza reconocida, es un gato común que ocupa toda la isla, desde las regiones montañosas y más frescas, hasta las zonas más cálidas cercanas a la costa. Pero, además de cazar serpientes, puede que sea el gato doméstico más antiguo del mundo. En 2004, un grupo de arqueólogos franceses encabezados por Jean-Denis Vigne descubrió los restos de un gato de ocho meses enterrado al lado de su dueño en Shillourokambos, un yacimiento neolítico precerámico ocupado entre el noveno y el octavo milenio antes de Cristo.

Tumba neolítica en Shillourokambos

Tumba neolítica en Shillourokambos

Shillourokambos

Hasta entonces, siempre se creía que el gato había sido domesticado en Egipto, donde también era venerado, y por las representaciones de gatos domésticos con 3.600 años de antigüedad. Sin embargo, el gato chipriota y su dueño fueron enterrados juntos hace 9.500 años, cambiando radicalmente la idea de la asociación entre felinos y humanos. Los huesos pertenecen a un espécimen de buen tamaño con un gran parecido al Felis silvestris lybica (Gato salvaje africano).


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Un casting de gatos

Joyce Jameson, Peter Lorre, Vincent Price con un gato negro

Joyce Jameson, Peter Lorre, Vincent Price con un gato negro

El 27 de noviembre de 1961, el periódico Los Angeles Times publicó la siguiente reseña: “HOLLYWOOD EN BUSCA DE UN GATO NEGRO. De entre todos los gatos que vemos en esta acera, uno de ellos quizá protagonice “El gato negro”, uno de los tres segmentos que compondrán la película “Historias de terror”, producida por American International Pictures y cuyo casting tiene lugar en Producers Studio. El director Roger Corman busca seis gatos casi idénticos; uno de ellos será el actor principal y los otros servirán de dobles de luces. La película está protagonizada por Vincent Price, Peter Lorre y Joyce Jameson”.

Una larga cola

Una larga cola

Como demuestran estas fotos hechas para la revista Life, muchos, muchísimos propietarios de gatos negros decidieron probar suerte. Cuarenta y cuatro años después, el 13 de marzo de 2015, Eliza Berman, editora de fotos en la misma revista, publicó un artículo al respecto que hemos traducido:

Tratándose de actores de cuatro patas, los perros siempre han tenido mucha más fama que sus rivales los gatos. Basta con acordarnos de Lassie, Benjie y Toto. El camino que deben recorrer los gatos para alcanzar la fama hollywoodiense parece mucho más complicado. Quizá se deba a la falta de buenos papeles.

Dos esperanzadas dueñas

Dos esperanzadas dueñas

Una elegante dueña

Una elegante dueña

Sin embargo, hubo un papel, el del protagonista del relato “El gato negro”, escrito por Edgar Allan Poe en 1843, que ofrecía a un felino la posibilidad de alcanzar el estrellato. La adaptación cinematográfica formó parte de la película “Historias de terror”, en la que se reunieron tres relatos del autor.

Entrenando al actor profesional

Entrenando al actor profesional

Nada menos que 152 gatos se presentaron a la prueba y todos ellos “bastante menos nerviosos que sus dueños”. Varios fueron descalificados de inmediato debido a patas u hocicos blancos, pero para los que quedaron, el largo día de espera solo supuso un sueño roto. El papel ya había sido dado a “un conocido gato profesional”. Seleccionaron a siete figurantes como dobles de luces, escogidos por tener un aspecto malvado.

Así se hace

Así se hace

Hubo casos en que los dueños, cuya ambición seguramente superaba con creces la de los gatos, no pudieron remediarlo y dejaron que la superstición se apoderara de ellos. A pesar de comportarse de forma natural con su gato, “muchos se esforzaban en evitar que otro gato negro se cruzara en su camino”.


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El gato gordo de Fernando Botero

El gato glotón

El gato glotón

En España, concretamente en Barcelona, hay un gato de Fernando Botero. Un gato enorme, rechoncho, gordo, mofletudo y guapísimo. Un gato con las cuatro patas en el suelo. Desde 2003 parece que se ha instalado definitivamente en la plaza del Raval, pero anteriormente estuvo un tiempo en el parque de la Ciutadella, no lejos del zoo, exactamente desde 1987, año en que el Ayuntamiento lo compró al artista colombiano. Luego, en 1992 se le trasladó al Estadio Olímpico. Al cabo de un tiempo, pasados los Juegos Olímpicos, le buscaron otra ubicación y acabó no lejos de Colón y de las Ramblas, en la plaza de Blanquerna, al lado de las Drassanes. Allí se quedó once años, antes de volver a mudarse a una plaza agradable, llena de árboles, de vecinos de toda la vida, de emigrantes y de turistas. Tiene mucho éxito, los turistas (y los no turistas) le sacan fotos, posan a su lado apoyados contra él y se hacen selfies.

Escena familiar (1969)

Escena familiar (1969)

Pero este no es el único gato de Botero. No nos atreveremos a decir que el pintor y escultor es un enamorado de los gatos porque no lo sabemos. No circulan fotos de él con gato o gatos. Ha pintado y esculpido a otros animales, perros, caballos. Limitémonos a decir que los gatos de Botero, a pesar de su tamaño, de sus redondeces no son caricaturas, son macizos y muy gatunos.

Gato en Nueva York

Gato en Nueva York

Además del barcelonés, hemos encontrado otros tres enormes gatos de Fernando Botero paseándose por el mundo en lugares tan diversos como Ereván, Armenia; delante de un lujoso edificio de Park Avenue, Nueva York, y el último en Medellín, Colombia, que el artista regaló a la ciudad hace tres años para celebrar su 80 cumpleaños. Dos de ellos están sentados (Ereván y Medellín) y dos de pie (Nueva York y Barcelona), pero ninguno pesa menos de una tonelada. Son gatos importantes.

Plaza Botero, Medellín (Colombia)

Plaza Botero, Medellín (Colombia)

Ereván (Armenia)

Ereván (Armenia)

Aparte de esculturas, el artista también ha retratado gatos en grupos familiares, con una persona o solos, como puede verse en algunas de las fotos que incluimos.

Fernando Botero nació en Medellín en 1932. Sus primeras obras conocidas son las ilustraciones que publicó en el suplemento literario del diario El Colombiano, de su ciudad natal. Realizó su primera exposición a los 19 años en Bogotá.

Después de una temporada en Europa, donde vivió en Madrid, Barcelona, París y Florencia, viajó a México, Nueva York y Washington. Por mucho que se desplazara, nunca paró de pintar a pesar de sus escasos recursos económicos. De regreso a Colombia obtuvo el segundo premio del X Salón de Artistas Colombianos y su cuadro “La camera degli esposi”, el primero en la siguiente edición del Salón en 1958.

Mujer con gato

Mujer con gato

Niña con gato

Niña con gato

Entre 1961 y 1973 se estableció en Nueva York, antes de trasladarse a París. Empezó a esculpir en 1964, pero hasta 1975, en su residencia de Pietrasanta, no se dedicó plenamente a esta técnica. Expuso sus esculturas en el Grand Palais de París en 1977. Quince años después, en 1992, sus personajes macizos ocuparon los Campos Elíseos y al año siguiente, la Quinta Avenida de Nueva York, lugares de Buenos Aires y de Madrid.

Rambla del Raval (Barcelona)

Rambla del Raval (Barcelona)

Es uno de los artistas más cotizados del mundo, pero nunca ha dejado de alzarse contra la injusticia. Hace unos años, en 2005, presentó en el Palacio Venecia de Roma una serie de cuadros en torno a las torturas realizadas por los marines estadounidenses en la cárcel iraquí de Abu Ghraib. En una entrevista concedida por el artista a Elena Cué en febrero de 2015 con motivo de la Feria Arco, en la que Colombia era el país invitado, Fernando Botero dijo: “No es posible que el arte solucione situaciones que son básicamente políticas. El artista muestra una situación que permanece como una denuncia permanente. Nadie recordaría el bombardeo de una pequeña aldea vasca, Guernica, si no fuera por Picasso”.

La casa de Mariduque

La casa de Mariduque


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Un felino en grave peligro, el lince ibérico

Un lince con collar

Un lince con collar

Decir que el lince ibérico (Lynx Pardinus) está en grave peligro de extinción no es suficiente. Fue declarado especie protegida en 1966 y recalificado en 2002 cuando pasó a ser especie en peligro crítico (UICN, 2002). Solía considerárselo como una subespecie del lince europeo (Lynx Lynx), pero ahora está clasificado como especie propia y se cree que desciende del Lynx issiodorensis.

Cartel en Castilla-La Mancha

Cartel en Castilla-La Mancha

Actualmente, los núcleos mejor conservados se limitan a Sierra Morena Oriental, Montes de Toledo Orientales y Doñana. También hay poblaciones reducidas en Sierra de San Pedro y Sierra de Gata, Sierra Morena Central y Occidental, y algunos puntos de la Sierra Bética de Jaén y Granada.

La población del lince ibérico ha disminuido un 80% en los últimos 20 años. Se estima que en 1960 aún quedaban 4.000 individuos en la península ibérica; unos 400 en 2000 y menos de 200 en 2002, y solo 100 en marzo de 2005. En 2007 se descubrieron 15 individuos hasta entonces no registrados en Castilla-La Mancha. En 2008, la población de Doñana era de 33 individuos, y el grupo de Sierra Morena se estimaba en un máximo de 190 adultos. Sin embargo, la población de linces en Andalucía en 2013, que solo era de 94 individuos en 2002, había pasado a 309, y en julio de ese mismo año se confirmó la presencia de crías nacidas en libertad en la provincia de Cáceres. En noviembre de 2014 se soltaron ocho linces en la provincia de Toledo y uno de ellos fue avistado cerca de la Comunidad de Madrid, el primero en 40 años. En diciembre de 2014, una pareja de linces se soltó en Mértola, Portugal, en el valle del Guadiana, y otra en febrero de 2015. Desgraciadamente, la hembra de esta segunda pareja murió envenenada en 12 de marzo de 2015.

Madre y cría

Madre y cría

Lince hembra, Sierra de Andújar (Jaén)

Lince hembra, Sierra de Andújar (Jaén)

El lince ha ido perdiendo territorio debido generalmente a las infraestructuras humanas, y las poblaciones se han separando paulatinamente hasta llegar a estar totalmente incomunicadas, fragmentadas y aisladas por barreras de distintos tipos que impiden el intercambio genético entre poblaciones.

Reintroducción de un lince ibérico en los montes de Toledo

Reintroducción de un lince ibérico en los montes de Toledo

Suelta de un lince en Aznalcázar (Sevilla)

Suelta de un lince en Aznalcázar (Sevilla)

Además de la fragmentación de las poblaciones, se enfrenta a otros problemas, como el descenso del número de conejos por enfermedades (mixomatosis o neumonía hemorrágico-vírica); la pérdida de su hábitat, típicamente zonas de cobertura vegetal densa y baja densidad humana, al que han afectado también las repoblaciones con especies vegetales de crecimiento rápido (pino, eucalipto) que evitan la proliferación de matorral; así como la ganadería intensiva con la consiguiente sobreexplotación del estrato herbáceo, que limita las poblaciones de conejos, y finalmente, la caza indirecta y los métodos no selectivos de caza, como los cepos y lazos.

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El lince ibérico es el único carnívoro cuya dieta podría basarse exclusivamente en conejos. Esta especie le aporta del 80 al 90% de su alimentación. También consume anátidas, ungulados, micromamíferos, perdices y otras aves según la época del año, de la disponibilidad de presas y de la zona.

Lince_6El lince es un animal de actividad fundamentalmente crepuscular y nocturna, aun cuando durante el invierno aumentan sus hábitos diurnos. Es un animal solitario, excepto en las épocas de cría y celo. No suele compartir el alimento si no es con las crías. El macho no coopera en la cría de los recién nacidos, desentendiéndose de la hembra tras el celo.

En Doñana se ha estimado el área de campeo del lince en torno a los 10,3 kilómetros cuadrados para los machos y los 8,7 para las hembras. Después de separarse de la madre, los jóvenes se establecen en una zona a unos 11 kilómetros de media del área natural donde nacieron, pero se han constatado dispersiones de varios cientos de kilómetros.

Los linces miden entre 85 y 110 centímetros, sin incluir la cola, que oscila entre 8 y 15 centímetros. Los machos pesan de 12 a 14 kilos (excepcionalmente 18 kilos), y las hembras entre 9 y 15 kilos. En libertad, la edad máxima conocida es de 13 años.

Lince_7

El celo comienza en enero o principios de febrero. La gestación dura de 63 a 73 días y la hembra da a luz a tres o cuatro cachorros en cuevas o troncos huecos de viejos árboles. Los linces nacen totalmente indefensos y la madre no se separa de ellos durante los tres primeros días. A las cuatro semanas aproximadamente los cambia de guarida y a los dos meses los cachorros son capaces de acompañar a la madre.

El lince ibérico solo puede observarse en el zoobotánico de Jerez (ver enlace) y, desde diciembre de 2014, en el zoo de Lisboa. En este último caso se trata de una pareja que ya no puede formar parte del programa de reproducción porque la hembra ha tenido varios embarazos fallidos y el macho sufre de epilepsia.

Lince_10

Incluimos algunos enlaces que pueden resultarles interesantes: http://sevilla.abc.es/andalucia/cadiz/20140409/sevi-muere-primer-lince-iberico-201404091752.html

http://www.wwf.es/?32900/WWF-denuncia-al-Seprona-la-concentracin-motera-El-lince-en-el-Parque-Natural-de-la-Sierra-de-Andjar

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/07/16/actualidad/1405524578_762402.html

http://esmateria.com/2012/12/31/hay-mas-linces-ibericos-disecados-o-convertidos-en-alfombras-que-vivos/