Gatos y Respeto

©


2 comentarios

Una gata inglesa, otra francesa y las penas de amor

Los protagonistas de la obra teatral Penas de amor de una gata inglesa

Los protagonistas de la obra teatral Penas de amor de una gata inglesa

En 1840 empezó a publicarse por entregas un proyecto editorial de Pierre-Jules Hetzel titulado “Los animales pintados por sí mismos: escenas y costumbres de la vida pública y privada de los irracionales” (editado en castellano por Celestino Verdaguer, Barcelona, en 1880). La serie de relatos satíricos, que volvieron a aparecer reunidos en dos tomos en 1841 y 1842, estaban firmados por conocidos autores de la época, como Balzac, P.J. Stahl (seudónimo del editor Pierre-Jules Hetzel), Charles Nodier, Gustave Droz y Alfred de Musset, entre otros, e ilustrados por el famoso artista J.J. Grandville. Los protagonistas eran animales e insectos de todo tipo, desde la oruga al sapo, pasando por un león, hasta dos gatas, una inglesa y otra francesa. Y estas dos últimas son el objeto de la entrada de hoy. No comparten la misma historia ni el mismo tomo, una está en el primero, la otra en el segundo, ni tampoco el mismo autor, Honoré de Balzac y P.J. Stahl respectivamente, pero sí parte del título: “Penas de amor de una gata inglesa” y “Penas de amor de una gata francesa”.

Penas de amor de una gata inglesa en el teatro

Penas de amor de una gata inglesa en el teatro

Hablaremos en primer lugar de la gata inglesa nacida de la pluma de Balzac, autor francés nacido el 20 de mayo de 1799 en Tours, fallecido en París el 18 de agosto de 1850 y conocido por una obra monumental, “La comedia humana”, formada por varias decenas de novelas que reflejan la sociedad francesa de la época y con la que, según él mismo dijo, quiso “hacerle la competencia al registro civil”.

Balzac cuenta la historia en primera persona de una bellísima gatita, blanca como la nieve, que acaba viviendo en casa de una solterona que la instruye en las rígidas reglas de la vida victoriana. Una gata decente no hace pipí en la alfombra, es más, casi es mejor que no haga pipí, sea donde sea. Tampoco come en público ni deja notar las necesidades del cuerpo, de hecho, casi es mejor no tener cuerpo, ya que todo impulso natural se considera improper (palabra inglesa usada por Balzac). La solterona incluso llega a decirle a Beauty (así se llama la gata): “Una vez sola, y bien segura de no ser vista por nadie, Beauty, podrás sacrificar las conveniencias con tanto más encanto mientras más te hayas retenido en público. En esto brilla la perfección de la moral inglesa, que se ocupa exclusivamente de las apariencias, este mundo no siendo, desgraciadamente, más que apariencia y decepción”.

Beauty se enfrenta a los jueces

Beauty se enfrenta a los jueces

Beauty y Brisquet en los tejados londinenses

Beauty y Brisquet en los tejados londinenses

Beauty y su futuro marido Puff

Beauty y su futuro marido Puff

Por suerte, una joven de alta cuna salva a Beauty de una depresión segura y se la lleva a su domicilio. La joven, que adora a la gata, no acaba de decidirse en la elección de un marido, pero no tarda en encontrar uno para Beauty, un magnífico gato angora llamado Puff, con una magnífica posición social, que ha viajado por el continente, ha sido acariciado por la Reina de Inglaterra, al que le sobran unos kilos y cuya edad le impide satisfacer a la joven gatita. Beauty sigue siendo “la perla de las gatas” y muriéndose de aburrimiento hasta que conoce a Brisquet, un joven gato francés delegado de la Embajada de ese país. Como era de esperar, Beauty no resiste a los encantos del joven aventurero y se enamora perdidamente de él, aunque le sorprende la desfachatez y la falta de seriedad y de dinero de su amado. Balzac pinta en unas cuantas líneas un retrato no muy favorecedor de sus compatriotas.

La falta de moderación de Brisquet hará que se vanaglorie de haber hablado con la preciosa Beauty ante Puck, el sobrino del importante Puff. Este se lo contará a su tío, que hará asesinar a Brisquet para evitar el deshonor. Beauty acaba dando un consejo a sus congéneres franceses: “Pueden ver, ¡oh, animales franceses!, que familiarizándonos con los hombres adquirimos todos sus vicios y sus malas instituciones. Regresemos a la vida salvaje donde no obedecemos más que al instinto y donde no encontramos usos que se opongan a los deseos más sagrados de la naturaleza. Escribo en este momento un tratado político para uso de las clases obreras animales. (…) Aunque nuestros arañazos sean célebres, creo que miss Harriet Martineau (1802-1876, periodista y escritora dedicada a temas sociales como el feminismo y el abolicionismo) no me desaprobaría. En el continente sabéis que la literatura se ha convertido en el asilo de todas las gatas que protestan contra el inmoral monopolio del matrimonio”.

Este precioso relato está publicado en castellano por las ediciones Libros de la resistencia (http://www.librosdelaresistencia.com/), como también lo está “Vida y opiniones filosóficas de un gato”, de Hippolyte Taine, sobre el que publicamos una entrada hace una semana (https://gatosyrespeto.org/2016/04/14/el-gato-filosofo-de-hippolyte-taine/). Por cierto, el editor es otro gran amante de los gatos.

Musical Penas de amor de una gata francesa

Musical Penas de amor de una gata francesa

Pasemos ahora al relato de P.J. Stahl, editor y escritor nacido el 15 de enero de 1814 en Chartres y fallecido el 17 de marzo de 1886 en Monte-Carlo. Fundó su editorial en 1837 y su primer gran éxito fue “Los animales pintados por sí mismos”. Escribió “Penas de amor de una gata francesa”, que dedicó al ilustrador J.J. Grandville. La historia es como sigue: Minette vive en un desván con su madre y su hermana Bebé. Discute con ellas y huye por los tejados de París, donde conoce al apuesto Brisquet, que la presenta a la embajadora de Inglaterra.

Musical Penas de amor de una gata francesa (3)Musical Penas de amor de una gata francesa

La plebeya Minette descubre la alta sociedad y el amor, conoce la esperanza y la desesperanza, y acaba regresando al desván con su madre y su hermana. Lo curioso es que P.J. Stahl explica en el relato que esta es la “verdadera” historia del gato Brisquet, y añade que Balzac escribió la pequeña novela para salvar la vida de Brisquet y conseguir que escapara de las garras de la policía. Parece ser que Brisquet es el poeta de la Embajada de Inglaterra y primero se enamora de Minette, convertida en la favorita de los salones gatunos de París, antes de abandonarla por la fascinante gata china Chin-Fu. Para conquistarla, Brisquet asesina a su amo, el director del teatro chino.

Penas de amor de una gata francesa

Penas de amor de una gata francesa

Alfredo Arias, director de teatro bonaerense nacido el 4 de marzo de 1944 y obligado a huir de la dictadura militar, argentina llevó ambos relatos a los escenarios parisinos. El primero, adaptado por Geneviève Serreau, se estrenó el 11 de octubre de 1977 en el teatro Gérard Philippe de París, interpretado por la compañía Tse, y tuvo más de 300 representaciones. Veinte años después dirigió con René de Ceccaty el segundo relato a partir de una adaptación de ambos. Esta vez se trataba de un espectáculo musical con máscaras.

 

Anuncios


Deja un comentario

Towser y otros gatos en destilerías y cervecerías

Towser, de la destilería Glenturret

Towser, de la destilería Glenturret

Monumento a Towser

Monumento a Towser

Si hablamos de gatos en destilerías y cervecerías solo podemos empezar por la famosísima Towser, que ocupa un lugar en el libro Guinness después de haber trabajado en la destilería Glenturret de Escocia desde el año 1963 hasta el 1987, es decir, 24 años, una avanzada edad para un gato. Los auditores del libro Guiness, después de observarla durante varios días, estimaron que llegó a matar 28.899 ratones en toda su vida. Cada mañana, el encargado encontraba las capturas de la noche esperándole, perfectamente alineadas. Hay una estatua de Towser, una carey de pelo largo, delante del edificio con una placa que reza: “Towser, la famosa gata que vivió en la destilería durante casi 24 años. Atrapó a 28.899 ratones. Campeona ratonera. Libro Guinness de los Récords”.

No es de extrañar que las destilerías o las fábricas de cerveza necesiten deshacerse de los ratones, ya que las grandes cantidades de cereales almacenados atraen a los roedores, y los gatos se convierten en la primera línea de defensa. En la historia de gatos profesionales de destilerías, Towser ocupa el puesto más alto. Durante su larga vida, se estima que atrapó tres ratones diarios desde poco después de su nacimiento el 21 de abril de 1963 hasta unos meses antes de su muerte el 30 de abril de 1987.

Glen II y Turret, los nuevos de la destilería Glenturret

Glen II y Turret, los nuevos de la destilería Glenturret

Towser se convirtió en una celebridad. Participaba en programas de televisión, recibía cartas de sus fans, posaba con los visitantes de la destilería y su huella adorna la etiqueta de uno de los productos de Glenturret. La gata Amber ocupó el puesto de Towser, pero parece ser que no atrapó ni un solo ratón antes de fallecer en 2004. Eso sí, era amabilísima con los visitantes. A continuación, la fábrica recurrió a la mayor protectora del Reino Unido para sustituir a la peor ratonera. Se presentaron nueve finalistas. Después de varios meses sin gato, el personal estaba deseando tener uno, pero no hubo forma de decidirse entre Dylan y Brooke, por lo que a ambos se les nombró “gatos Glenturret”.

Barley, de la destilería Glenturret

Barley, de la destilería Glenturret

Los siete candidatos restantes fueron adoptados por los empleados. Con la remodelación de la destilería en 2002, se instaló una gatera para que pudieran salir y entrar cómodamente. Brooke murió en 2011, pocos meses después de Dylan. Después llegó Barley, pero desgraciadamente su estancia fue corta ya que desapareció en el invierno de 2013.

Peat, de la destilería Glenturret

Peat, de la destilería Glenturret

La destilería no se rindió y en junio de 2014 adoptó a Peat, un gatito de ocho semanas que conquistó a todos, personal y visitas, y se instaló en el nuevo “Tasting Bar” (Bar de degustación). Se dio a conocer en los medios sociales y tenía varios cientos de seguidores en Twitter. En septiembre le permitieron que saliera del edificio y lo primero que hizo fue trepar a un árbol de donde no supo bajar. Poco tiempo después, un miembro del personal le encontró gravemente herido en la cuneta, atropellado por un coche. No pudo hacerse nada para salvarlo. (Fuente: http://www.purr-n-fur.org.uk/famous/towser.html) Hemos descubierto que dos gatitos llegaron a la destilería en 2015, Glenn y Turret. Por desgracia, Glenn enfermó y falleció al poco tiempo. El personal encontró otro gato (Glenn II) para hacer compañía a Turret.

Venkman y Ray, de la Empirical Brewery

Venkman y Ray, de la Empirical Brewery

En diciembre del pasado año, la cervecería Empirical Brewery, de Chicago, adoptó cuatro gatos a través del programa Cats at Work gestionado por la Tree House Humane Society. En palabras del encargado de la cervecería: “Las soluciones tradicionales para el control de roedores no daban resultado, por eso recurrimos a Cats at Work (Gatos trabajadores). Después de un corto periodo de aclimatación, les soltamos en la factoría. Les construimos unas casitas, alimentamos, cambiamos el arenero y, a cambio, se ocupan de ahuyentar a los ratones”.

Venkman, de la Empirical Brewery

Venkman, de la Empirical Brewery

Por cierto, esto demuestra que no hace falta que un gato pase hambre para cazar ratones, como se cree popularmente. Es más, el mero olor del gato suele ahuyentar a los ratones en un entorno normal. Los gatos de la cervecería, nombrados por consenso popular, son Venkman, Ray, Egon, los tres Cazafantasmas, y su gran enemigo Gozer. El dueño de la cervecería, Bill Hurley, añade: “Si un cervecero dice que no tiene roedores, miente”.

Elijah, de la destilería Woodworth Reserve

Elijah, de la destilería Woodford Reserve

Woodford Reserve, de Kentucky, fue el hogar de Elijah durante más de veinte años. Pero nadie supo nunca la edad exacta del gato que apareció un buen día decidido a quedarse. Chris Morris, el encargado, dice que “le gustaba todo el mundo. En cuanto alguien entraba, se frotaba contra sus piernas”. El verano pasado encontraron a Elijah debajo de un árbol; había muerto mientras dormía. Cientos de personas presentaron sus condolencias a la destilería cuando la noticia apareció en Internet. Chris Morris añade: “Nunca podremos sustituirle, pero queremos buscar un sucesor”.

Elijah, de la destilería Woordworth Reserve, entre barriles

Elijah, de la destilería Woodford Reserve, entre barriles

En la cervecería Brooklyn Brewery, fabricante de la cerveza Monster, hubo un gato residente llamado Monster desde 1999 a 2012 que tenía una página en Facebook. También fue muy querido.

Monster, de la Brooklyn Brewery

Monster, de la Brooklyn Brewery

Finalmente hablaremos de Otter, que vive en la Former Future Brewery, de Denver, desde 2015 cuando los dueños de la cervecería, James y Sarah Howat, le recogieron en el Denver Animal Shelter.

Otter, de la Former Future Brewery, de Denver

Otter, de la Former Future Brewery, de Denver

No se sabe la edad exacta del gato, que tenía menos de dos años cuando llegó. Se adaptó inmediatamente a su nuevo entorno y se pasa el día durmiendo encima de los barriles de cerveza. No le molesta que le hagan fotos y ya tiene unos 500 seguidores en Facebook.

Estos son solo unos cuantos ejemplos de gatos en destilerías y cervecerías, pero estamos seguros de que hay muchos más.


Deja un comentario

Los gatos del ocultista Austin Osman Spare

El artista rodeado de unos cuantos gatos

En un artículo del Art Journal del año 1907 podía leerse la siguiente frase: “Pocas personas interesadas en el arte desconocen el nombre de Austin Osman Spare”. Pero unos años después, ese nombre solo era conocido por un puñado de personas. Empezó siendo una controvertida celebridad en el West End londinense a principios del siglo pasado y acabó viviendo en un sótano del sur de Londres sumido en la pobreza y rodeado de gatos. Desde su muerte en 1956 se le ha resucitado y olvidado en varias ocasiones, convirtiéndose en una figura de culto para algunos.

Descansando en su estudio sótano

Descansando en su estudio sótano

Nacido en Snow Hill en 1886, hijo de policía, creció en los populares barrios de Smithfield y Kennington. Obtuvo una beca para estudiar en el Royal College of Art de South Kensington, donde se hizo muy amigo de Sylvia Pankhurst, una importante sufragista. No tardó en alcanzar la fama al convertirse en el artista más joven que exponía en la Real Academia, y John Singer Sargent le calificó de “brillante”. Se interesó por la teosofía, así como por la tradición esotérica occidental, y se codeó brevemente con Aleister Crowley. Experimentó con el diseño automático unos años antes que los surrealistas, trabajó como ilustrador y artista de guerra, y fue editor de las revistas “Form” y “Golden Hind” (La cierva dorada). Pero la sociedad londinense no le perdonó que careciera de estudios y de las habilidades sociales requeridas en el mundo artístico, por lo que su carrera empezó a desfallecer a principios de los años veinte. Austin Spare se refugió en el sur de Londres, al otro lado del río, en un barrio obrero.

Austin Spare en su sótano

Austin Spare en su sótano

Olvidado por sus antiguos amigos, se hizo cada vez más solitario y se concentró en el dibujo “psíquico” y automático. Curiosamente, a mediados de los años treinta fue redescubierto brevemente y aclamado como el primer surrealista inglés. Un titular en un periódico de 1936 rezaba: “¡El padre del surrealismo es un cockney!” Por entonces vivía y trabajaba en un estudio encima de la tienda Woolworth, en el barrio de Elephant & Castle, donde realizaba exquisitos retratos muy estilizados de estrellas de cine usando una técnica que él mismo llamó “siderealism” (realismo lateral), dibujos de rostros masculinos satíricos y retratos en pastel de gente del barrio, sobre todo de ancianas.

Autorretrato (1907) comprado por Jimmy Page, guitarrista de Led Zeppelin

Autorretrato (1907) comprado por Jimmy Page, guitarrista de Led Zeppelin

La fuerza de mis tigres, de Austin Spare

La fuerza de mis tigres, de Austin Spare

Durante el bombardeo de Londres en 1941, su estudio y gran parte de su obra fueron destruidos. Se vio obligado a trasladarse a un triste sótano en Brixton, oscuro y pequeño, donde se rodeó de varios gatos, al parecer unos nueve. El paisaje londinense de posguerra era una serie de manzanas destruidas con gatos famélicos saliendo de entre las ruinas que empezaban a cubrirse de malas hierbas y maleza. El artista apenas tenía bastante para sobrevivir, pero lo compartía todo con sus gatos. No hemos encontrado un solo dibujo suyo representando a un gato, únicamente las fotos que publicamos, todas realizadas en la misma época en su sótano con ocasión de una exposición en noviembre de 1947 en la galería Archer, que fue un auténtico éxito comercial. Las obras expuestas estaban claramente influenciadas por el espiritualismo e incluía retratos de importantes seguidores del movimiento, como Arthur Conan Doyle y Kate-Fox Jencken.

Tendiendo ropa con un gato

Tendiendo ropa con un gato

Ejemplares de la revista trimestral The Golden Hind

Ya que hemos titulado esta entrada “Los gatos y el ocultista…”, hablemos de la filosofía de Austin Osman Spare. Como dijimos al principio, conoció a Aleister Crowley, pero no tardó en desarrollar su particular ocultismo. Es el autor de varios libros: “Earth Inferno” (1905), “A Book of Satyrs” (1907), “The Book of Pleasure” (1907), “The Focus of Life” (1921) y “The Anathema of Zos” (1927), todos ellos autopublicados. Su legado esotérico ha sobrevivido en gran parte gracias a los esfuerzos de su amigo Kenneth Grant y sus teorías sobre los sigilos han sido una gran influencia en el movimiento de la magia del caos. Creía en lo que denominaba la “resurgencia atávica”, por la que la mente humana contiene recuerdos atávicos procedentes de otras especies en la escala de la evolución. Según él, el alma habría sido la influencia continuada de los animales ancestrales a partir de los que evolucionamos.

Sentado con un gato

Su obra volvió a ponerse de moda en los años setenta del siglo pasado debido al renovado interés por el “art nouveau” en Gran Bretaña . Ha influenciado a artistas de cómics y a músicos de rock. El guitarrista Jimmy Page, del grupo Led Zeppelin, colecciona sus obras.

Trabajando con un gato en el hombro

Falleció el 15 de mayo de 1956 en Londres a la edad de 69 años. Sus amigos le describían como un hombre con los pies en la tierra, haciendo hincapié en su bondad. Amó a los animales desde pequeño, cuidando de todos los que encontraba alrededor de su casa. Fue miembro de la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales (RSPCA) y puede verse la insignia de la sociedad en numerosas fotografías suyas.


Deja un comentario

25 gatos llamados Sam y una gatita azul

warhol

Decir que Andy Warhol amaba a los gatos sería decir muy poco. Se sabe que compartió su piso de la avenida Lexington con su madre Julia y un número bastante elevado de gatos. Algunos dicen que veinticinco… Todo empezó con Hester, la gata azul, en realidad el gato de su madre. Según James Warhola, sobrino del famoso artista pop, su tío temía que Hester se sintiera sola y decidió traer a casa a Sam, un magnífico siamés. Hester y Sam se cayeron bien y empezaron a nacer numerosos gatitos, todos ellos llamados Sam. Los amigos recuerdan que Julia y Andy siempre intentaban regalar gatitos.

6994cec6da781cd7f76afcdda3e8d653 c23bc0a3fb5186ea868e1029e7045dff d485cebe4c2438ea02dbdcea3a855599

James Warhola, autor e ilustrador de libros infantiles, publicó en 2009 “Uncle Andy’s Cats” (Los gatos del tío Andy), donde describe cómo, de niño, le encantaban los viajes con su familia cuando iban a ver a la abuela, al tío y a los veinticinco gatos a Nueva York. Para diferenciarlos, su abuela Julia les asignó un color: Sam el rojo, Sam el amarillo, Sam el negro… Parece ser que semejante cantidad de gatos causaba pequeñas catástrofes en el piso y en el estudio de Warhol, pero este nunca se inmutó.

Sam, siempre Sam

Sam, siempre Sam

Santos gatos por la madre de Andy Warhol

Santos gatos por la madre de Andy Warhol

Andy Warhol 2

En 1954, Andy Warhol realizó varios dibujos que se incluirían en el libro “25 Cats Name Sam and One Blue Pussy” (25 gatos llamados Sam y una gatita azul), impreso ese mismo año por Seymour Berlin y firmado por Charles Lisanby, aunque la obra carece de texto. Lisanby sugirió el título que Julia escribió a mano.

Andy Warhol f3f07b7ce0e6351ca43f582ab27c9284 feb1038e4492d73555dd8b6b8cbb6ee9

Warhol y Sam

La madre de Warhol olvidó escribir la letra d en el título original “25 Cats name(d) Sam and One Blue Pussy”. El artista no corrigió el error, ya que le encantaban las imperfecciones involuntarias en su obra. A pesar del título, el libro solo contiene dieciséis dibujos de los gatos llamados Sam y uno de la gatita azul.

Las litografías se imprimieron en papel Arches con marca de agua usando la técnica de manchas de Warhol. La edición original estaba limitada a 190 ejemplares, pero es posible que solo se imprimieran 150. Cada original fue coloreado a mano con tintas de la marca Dr. Martin. Casi todos los ejemplares fueron regalados a amigos y clientes.

Algunos hablan con los ángeles

Algunos hablan con los ángeles

Los gatos del tío Andy

Los gatos del tío Andy

El Ejemplar 4, con el nombre Jerry en la portada, era para Geraldine Stutz, que acabaría dirigiendo Panache Press, de la editorial Random House, y que usó dicho ejemplar para realizar una edición facsímil en 1987. El ejemplar original fue subastado en Doyle New York por 35.000 dólares en mayo de 2006.

Algunos de los ejemplares fueron regalados como recuerdos navideños, que estaban muy de moda en los años cincuenta. Importantes familias estadounidenses hacían imprimir libros para regalar a sus amigos, por ejemplo los Vanderbilt y los Harriman.

Tres años después, en 1957, madre e hijo volvieron a colaborar en otra edición privada. Se trata de “Holy Cats by Andy Warhol’s Mother” (Santos gatos por la madre de Andy Warhol), dedicada a Hester, la gata a la que Julia tanto quiso. El libro consta de veinte páginas con imágenes fotolitográficas y un texto caligrafiado. Julia se trasladó a Nueva York en 1952 para ayudar a Andy. Este admiraba la facilidad con que su madre dibujaba y cantaba, e hizo uso regularmente de su caligrafía para acompañar dibujos suyos. Andy Warhol dijo: “Este libro contiene lo que más le gustaba dibujar, ángeles y gatos”.

Ambos libros fueron reproducidos en los años ochenta y publicados en un estuche conjunto unos meses después de la muerte de Andy Warhol en 1987.

James Warhola, hablando de los dos libros, dijo: “Los hicieron porque adoraban a sus gatos. Eran proyectos divertidos y se nota el talento. A mi tío le encantaba dibujar, yo siempre quise ser un poco como él. Las visitas al piso de Nueva York se convirtieron en una inspiración. Había cuadros por toda la casa, contra las paredes, enrollados. Nos escondíamos detrás de los más grandes”.

Y al preguntarle si creía que a su celebérrimo tío le gustaría el libro “Uncle Andy’s Cats”, contestó: “Creo que le encantaría este libro de gatos porque está contado desde la mirada de mi niñez. Le haría mucha gracia”.