Ryohei Matsumoto, nacido en la prefectura de Kanagawa en 1988, estudió Ingeniería Eléctrica antes de matricularse en la Escuela de Ciencias Avanzadas e Ingeniería de la Universidad de Waseda, graduándose en 2013 con un máster. Desde muy pronto, y a pesar de la carrera universitaria que escogió, su afán era pintar.
Hemos encontrado muy poca información acerca de Ryohei Matsumoto. Sabemos que en 2016 ganó el Premio Akiko Endo en la decimosegunda Exposición Mundial de las Artes. Expuso en la Muestra de Arte Contemporáneo Pluss 2018 en Seúl y ese mismo año en Art Expo Malasia en Kuala Lumpur; en Art Elysées en París y en Art Busan en 2021, y finalmente en 2023 en la Galería Nichido de Tokio, fundada en 1928.
En el catálogo de la exposición en solitario en la Galería Nichido, titulada “Recreación”, el artista dijo: “Quiero recrear una parábola de nuestra sociedad moderna haciendo referencia al reino animal, donde existen estructuras sociales como depredador y presa, coexistencia y competencia. Mi objetivo es crear un mundo que no pertenece a ningún lugar ni momento específicos, y colocar a la sociedad humana en esta estructura”.
Del cuadro “Hazte con un gato” dice: “Me basé en el dicho japonés ‘Hazte con un gato’, que suele usarse cuando uno está tan ocupado que incluso necesita la ayuda de un gato…”
En cuanto a “Talismán”, lo describe así: “Los animales han sobrevivido a un incendio en el bosque y ahora recrean los famosos cuadros de Maruyama Ōkyo “Bambúes bajo la lluvia” y “Bambúes bajo el viento”.
Por otra parte, la Galería Nichido explica que el arte de Ryohei Matsumoto refleja la sociedad actual a través de parábolas, alegorías y símbolos. Se inspira en el reino animal con el fin de explorar las dinámicas de la sociedad moderna, enfatizando relaciones atemporales que llevan a temas mitológicos o a fábulas. Su visión mezcla la curiosidad científica con las reflexiones filosóficas, abarcando el conceptualismo actual y las alegorías tradicionales.
También dicen que los treinta cuadros que se presentan en la exposición cuentan la historia del amor que el pintor siente por los animales. Se inspiró en los numerosos cuadros de animales que pintó Itō Jakuchū (1716-1800), artista de la época Edo, cuando Japón se aisló del mundo exterior.
Muchas de las obras de este pintor reflejan temas tradicionales, como los referidos a gallos y otros pájaros, pero experimentó con la perspectiva y elementos sumamente modernos poco habituales en la pintura japonesa, logrando una gran popularidad junto a su contemporáneo Maruyama Ōkyo (1733 –1795).
Por falta de información, esta entrada es más corta de lo habitual, pero nos pareció que la obra de Riohey Matsumoto merecía conocerse un poco mejor, en cuanto a gatos se refiere, claro.


















