Gatos y Respeto

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Gatos siameses, sintetizadores y Wendy Carlos

En 1968, Wendy Carlos reconstruyó electrónicamente en un sintetizador Moog los seis Conciertos de Brandenburgo de Johann Sebastian Bach, dando lugar al famosísimo álbum platino “Switched-On Bach”, ganador de tres premios Grammy. El mundo descubrió que los sintetizadores eran instrumentos musicales y no solo extrañas máquinas con las que unos investigadores sacaban curiosos sonidos en estudios.

Wendy Carlos nació el 14 de noviembre de 1939 en el seno de una familia de clase trabajadora en Pawtucket, Rhode Island. Su madre tocaba el piano; un tío, el trombón, y otro, la trompeta y la batería. Empezó a estudiar piano a los seis años y compuso su primera pieza a los diez. A los catorce ganó una beca por haber construido un ordenador casero.

Nago

Se licenció en Música y Física en la Universidad Brown en 1962. Mientras trabajaba como editora en Gotham Recording, se hizo amiga de Robert Moog, el inventor del sintetizador del mismo nombre, y acabo siendo una de sus primeras clientas, además de influenciarle, ayudarle a refinar sus aparatos y convencerle de que cambiara los teclados para conseguir mayor sensibilidad.

Pandora y la impresora

 

En 1971 compuso y grabó varios temas para la banda sonora de la película “La naranja mecánica”, de Stanley Kubrick, como su reinterpretación de la “Sinfonía fantástica” de Berlioz usada en la escena del principio. Volvió a colaborar con el realizador en la música de “El resplandor”. Walt Disney le encargó varios temas para la primera entrega de “Tron” en los que incorporó una orquesta y un coro, así como varios sintetizadores analógicos y digitales.

Pica jugando

Uno de sus álbumes más influyentes es “Digital Moonscapes”, donde exploró por primera vez la posibilidad de trabajar con una orquesta digital, además de experimentar con el órgano del Royal Albert Hall. El disco está inspirado en las principales lunas del sistema solar, y añadiremos que Wendy Carlos es una consumada fotógrafa de eclipses de sol.

Pica

 

Subi a los 18 años

Además de una precursora de la música electrónica, por algo la llaman “la madrina de los sintetizadores”, también es una apasionada de los gatos siameses. Sus primeros gatos fueron Nago, su madre Pica y su primo Subi, el mayor de los tres. Creó una maravillosa web (http://www.wendycarlos.com/photos2.html#critters) en la que dedica secciones a sus gatos, sus perros y, claro está, a todos sus sintetizadores. Describe con mucha emoción la muerte de Pica a los quince años, y de Nago, que se fue demasiado joven. Sin embargo, Subi (Subito) vivió hasta los veinte años. Después de Nago llegó Pandy (Pandora), una siamesa Chocolate Point como Pica, muy inteligente, despierta e interesada en todo, y al poco, Charly, que ya tenía cinco meses y no era muy listo. Pero eso tiene una explicación: Charly, un siamés de marcas perfectas, había sido comprado por una pareja que no tenía ni idea de gatos y les pareció demasiado activo. Cuando llegó al loft de Wendy, tenía mucho miedo y no dejaba que nadie le tocara.

Subi

Como se ve en las fotos, los gatos pueden pasearse por el estudio de Wendy Carlos, tumbarse en cualquier aparato y, por lo que dice, interrumpirla cuando quieren para pedir caricias. En una de las fotos, probablemente realizada a finales de los setenta, está delante de un sintetizador de doble teclado y se ve un loro encima de uno de los monitores. La última entrada en la web es de 2008, Charly acababa de cumplir diez años. Desde entonces no ha vuelto a publicar noticias de Pandy y de Charly.

La compositora no nació llamándose Wendy, sino Walter. A los seis años estaba convencida de que era una niña y no entendía por qué todo el mundo a su alrededor se empeñaba en vestirla y tratarla como a un chico.

Walter Carlos

Al trasladarse a Nueva York en los sesenta, se enteró de que era transgénero y comenzó un tratamiento hormonal a principios de 1968 que fue cambiando su aspecto físico. Siempre que debía aparecer en público, en una actuación en directo o en televisión, se maquillaba, sombreándose las mejillas y la barbilla para aparentar tener barba y se ponía una peluca de hombre. Gracias al enorme éxito de “Switched-On Bach”, pudo someterse a una operación de cambio de sexo en mayo de 1972; sin embargo, durante toda la década de los setenta siguió publicando álbumes bajo el nombre de Walter Carlos.

Trío de gatos

Por fin desveló su secreto en una serie de entrevistas realizadas por Arthur Bell entre diciembre de 1978 y enero de 1979 para el número de mayo de la revista Playboy. En 1985 habló de su transición: “El público demostró una tolerancia asombrosa, o quizá era mera indiferencia… Nunca fue necesario que yo montara semejante farsa. Perdí años de mi vida”.

Publicó su primer álbum en 1968, “Switched-On Bach”, y el decimotercero en 1995, “Tales of Heaven and Hell”, además de cinco recopilaciones, la última en 2005.

 

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