Gatos y Respeto

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El gato blanco en el jardín, de Charles Blackman

El pintor Charles Raymond Blackman nació en Sídney el 12 de agosto de 1928. Solo tenía cuatro años cuando su padre se unió al ejército y desapareció. Su madre Marguerite, a la que todos llamaban Daisy, denunció la desaparición de su marido, pero hasta muchos años después no se supo que vivía en Queensland, había formado una nueva familia y no tenía el menor interés en ver a las tres hijas y al hijo de su primer matrimonio.

Daisy hizo lo que pudo para mantener a la familia. Al descubrir que su hijo tenía talento para el dibujo desde muy pequeño, siempre le animó a seguir. Charles dejó el colegio a los 13 años, en 1941, y empezó a trabajar como aprendiz de ilustrador en el periódico Sunday Sun.

1955

Ingresó en el Colegio Técnico de Sídney Este, donde asistió a clases nocturnas durante tres años, de 1943 a 1946, pero el aprendizaje institucional acabó por hartarle y prefirió seguir estudiando por su cuenta. Pasaron siete años hasta que expuso en solitario por primera vez.

 

Gato en tejado

En 1949 conoció a la joven Barbara Patterson en un círculo artístico llamado “Estudio Barjai-Miya y los jóvenes artistas de Brisbane de los años 1940: Hacia una práctica radical”, al que iban regularmente numerosos pintores progresistas. Barbara vivía en Brisbane y Charles en Sídney, les separaban 900 kilómetros, lo que dio lugar a un apasionado romance epistolar hasta que ella se trasladó a Sídney y se casaron en 1950.

Autorretrato con Barbara y gato

Ninguno de los dos tenía dinero. Se mudaron a Melbourne en 1951 y sobrevivieron como pudieron. Parece ser que incluso “okuparon” una casita al final de un jardín durante unas semanas antes de enterarse de que un vecino ofrecía algo pequeño por muy poco dinero. Fueron a verle y, después de unas cuantas tazas de té, les llevó al fondo de un jardín de densa vegetación hasta la casita que habían ocupado. Aquí es donde Blackman pintó sus series “Colegialas” y “Alicia en el País de las Maravillas”.

Colegiala y gato blanco

El gato birmano

También fue el lugar donde crecieron sus dos primeros hijos, Auguste y Christabel. Poco tiempo después, Barbara fue declarada ciega y sobrevivieron gracias a la pensión que cobraba del Estado y de su trabajo como modelo para artistas como John Brack. Por fin, en 1953 Charles tuvo su primera exposición en el salón de Mirka y Georges Mora, que serían sus amigos de por vida. Es más, al poco acabó trabajando con George en la cocina del café de Mirka. Expuso el cuadro “El nadador” en la Galería Peter Bray, que levantó una oleada de protestas al considerarse escandaloso.

En 1959 se adhirió al “Antipodean Manifesto”, firmado por toda una serie de conocidos artistas australianos contra el creciente predominio de la expresión abstracta y a favor de la pintura figurativa y simbólica.

Un año después ganó la beca Helena Rubinstein y toda la familia se trasladó a Londres. En esta ciudad nació Barnaby, su tercer hijo, y Charles forjó grandes amistades con otros australianos afincados en la capital británica durante los seis años que permaneció allí.

Gato nocturno

Al regresar a Sídney encontró un amplio y luminoso estudio que daba a un jardín donde pintó la serie “El jardín del gato blanco”. Lo que no sabemos es si el gato era suyo o pertenecía al vecino, pero sea como fuere, le inspiró para realizar otras muchas obras. Tres de los cuadros del jardín, de día, de tarde y de noche, fueron los de mayor tamaño que expuso en 1960 en la Galería Bonython.

La familia volvió a hacer las maletas para irse a París gracias a una beca de la Cité des Arts. La ciudad fascinó al pintor y se convirtió en una fuente de inspiración a la que volvería a menudo. Barbara escribía una columna dos veces a la semana en el Herald de Australia describiendo los exóticos lugares que visitaban.

En esa época, Charles Blackman también diseñó decorados para tres compañías de danza, la Western Australian Ballet Company, la Sydney Dance Company y Daisy Bates.

Al regresar a Sídney, el matrimonio decidió fundar una escuela para ofrecer una educación más enriquecedora, artísticamente hablando, a los jóvenes de la ciudad y alrededores. El Chiron College fue todo un éxito y la cuna de numerosos pintores, escritores y músicos de éxito.

En 1978, después de 28 años de matrimonio, Barbara y Charles se divorciaron, y a los pocos meses, el pintor volvió a casarse con una joven artista que estudiaba en el Chiron College, Geneviève de Couvreur, una amiga de su hija Christabel. Tuvieron dos hijos, Beatrice, conocida como la música y cantante Bertie Blackman, y Félicien, un arquitecto.

Charles Blackman ya no tenía problemas económicos, era famoso, y todo habría sido perfecto de no ser por su creciente dependencia del alcohol. Al ver que era incapaz de controlarla, su segunda esposa le dejó al cabo de pocos años.

Volvió a casarse en 1989 con la excéntrica Victoria Bower y tuvo su sexto hijo, al que llamaron Axiom. La relación se cortó abruptamente cuando Victoria se convirtió al movimiento raeliano y se trasladó a su sede en Lismore, Nueva Gales del Sur.

Joven y gato (1969)

Charles Blackman nunca consiguió superar el alcoholismo. Su contable y buen amigo Tom Lowenstein se ocupó de vender obras periódicamente para cubrir los gastos del pintor, que falleció el 20 de agosto de 2018, exactamente ocho días antes de cumplir 90 años y un mes antes de que Harvey Galleries le dedicara una extensa retrospectiva.

 

El gato y la luna

Pintó un sinfín de gatos, en tejados de noche, en retratos, y la maravillosa “Habitación de Edgar Allan Poe” en honor al relato “El gato negro” (https://gatosyrespeto.org/2019/01/24/el-gato-negro-de-edgar-allan-poe/).

La habitación de Edgar Allan Poe (El gato negro)

Una foto nos demuestra que tuvo un gato, un común atigrado, no blanco.

El artista y su gato

La música de los gatos