Gatos y Respeto

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Los gatos del pintor surrealista Gürbüz Doğan Ekşioğlu

Gürbüz Doğan Ekşioğlu nació el 22 de enero de 1954 en Mesudiye, provincia de Ordu, Turquía. Empezó a dibujar desde muy joven y, de hecho, él mismo dice que descubrir el lápiz y el papel fue una revelación en primaria. Dibujaba en los márgenes de los libros, dibujaba mientras el maestro hablaba, dibujaba a los vecinos, a sus compañeros… Todos le decían que lo hacía muy bien.

Su pasión le llevó a perder el interés por otras materias y a suspender en varias ocasiones. En un pueblo como Mesudiye, de apenas cinco mil habitantes, pintar no se consideraba una profesión durante la infancia del artista; había que ser ingeniero, médico, arquitecto, abogado. Incluso así, su profesor de dibujo en el instituto le animó a presentarse a los exámenes para ingresar en la Escuela de Bellas Artes de Estambul, ahora Universidad de Marmara.

Gürbüz Doğan Ekşioğlu

Pero no le admitieron y no tuvo más remedio que estudiar Ingeniería Civil durante dos años antes de volver a presentarse y entrar en la Facultad de Artes Gráficas. Participó en diversos concursos a partir del segundo año, y cuando se graduó en 1979 había ganado doce premios, algunos de ellos internacionales, lo que le permitió encontrar trabajó en una conocida agencia de publicidad.

Se casó con Sumru en 1980. A pesar de ganar un buen salario en la agencia, el trabajo no le gustaba. Se presentó a un examen para ser profesor adjunto y lo aprobó. Sin embargo, con el golpe militar del 12 de septiembre de 1980, dejó de cobrar durante seis meses y sobrevivieron gracias al sueldo de maestra de su esposa. En una entrevista realizada por Marcus Graf cuenta que siguió presentándose a concursos de viñetas: “Ganar estaba bien, pero lo mejor era el premio en metálico. Así pudimos comprarnos una lavadora dos años después de casarnos y un lavaplatos a los cuatro”.

Pero todo esto ha quedado atrás. Hoy en día, el trabajo de Gürbüz Doğan Ekşioğlu no solo se conoce en Turquía sino en todo el mundo. Ha ganado setenta y dos concursos, veinticinco internacionales, ha tenido treinta y nueve exposiciones individuales, una en la ciudad de Nueva York, y revistas de la talla de Forbes, The Atlantic Monthly y The New York Times han publicado obras suyas. Además, sus dibujos han sido portada de The New Yorker en siete ocasiones, cuatro con un gato.

¿Y cómo llegó a dibujar una portada para The New Yorker? (Por cierto, en varias portadas de la revista han aparecido gatos, la primera en 1951). En una entrevista que le hizo el periódico Mürekkep Haber el año pasado, Gürbüz Doğan Ekşioğlu dice: “Decidí pintar gatos en 1991 cuando descubrí las ilustraciones de gatos y perros en portadas de The New Yorker”.

Y sigue contando: “Todo el mundo me decía que mi trabajo era universal y que debía ampliar mis horizontes. Encargué un cartel al artista Milton Glaser y aproveché para mandarle algunas fotos de mis obras. No tardo en contestar: ‘Un trabajo excelente’. Así que decidí arriesgarme; fui a Estados Unidos y me presenté en The New Yorker. Les gustó y me propusieron que trabajara con ellos”. Y así fue como apareció el gato en una taza de desayuno en la portada del número del 6 de enero de 1992.

A esta le siguieron el gato con pelota de lana como rabo con las Torres Gemelas de telón de fondo, el 22 de marzo de 1993; otro gato rodeado por un rabo sin fin y numerosos ratones, el 3 de enero de 2005, y el último, el 5 de octubre de 2009, con un gato más allá del borde del precipicio.

Al parecer, Gürbüz Doğan Ekşioğlu tiene cierta fijación por los gatos con cola infinita. No hemos encontrado fechas de esos dibujos que nos permitieran saber si pertenecen a un periodo concreto o si se repiten a través de los años. El artista reconoce que a menudo repite los motivos en los cuarenta años que lleva pintando.

Gürbüz Doğan Ekşioğlu

El diario Mürekkep Haber entrevistó al artista por la exposición “Mis gatos”, celebrada en marzo de 2019 en la galería de arte Şebnem Bahar, en la ciudad de Antalya. El alcalde del municipio, durante la inauguración, dijo: “Es un honor para nosotros dar la bienvenida a un artista como Ekşioğlu, cuyo renombre se debe, entre otras cosas, a sus gatos. En nuestro distrito, la gente ama a los gatos y no paran de pedir al Ayuntamiento que instale más refugios”.

Cartel exposición “Mis gatos”

Antalya es la cuarta ciudad que acoge la exposición, la primera se inauguró en Ankara, en la Galería de Arte Contemporáneo Municipal, y fue idea de su director, İbrahim Karaoğlu. Ambos estaban de acuerdo en realizar una exposición conceptual y barajaron varios temas: pájaros, cielos, noches o gatos. Se inclinaron por reunir los gatos que había realizado el pintor en los últimos treinta años. La editorial de la Universidad Yeditepe también publicó un libro con 95 dibujos de gatos de Ekşioğlu titulado “Mis gatos”.

En otra entrevista, el artista reconoce que sus influencias han sido Brad Holland, André François y Ralph Steadman, tres ilustradores que también incluyen a gatos en sus obras, así como los dibujantes turcos Turhan Selçuk y Ali Ülvi, entre otros. El Bosco y Van Gogh eran dos de sus pintores favoritos durante los años de bachillerato.

Dice no trabajar a partir de un concepto y lo explica con estas palabras: “Nuestro vocabulario diario oscila entre doscientas y trescientas palabras. Mi vocabulario como artista tampoco cambia. Un concepto puede surgir de una manzana, del cielo, de la noche, de un gato, de un café, de un té, de cualquier cosa”.

Ignoramos si Gürbüz Doğan Ekşioğlu tiene gatos, pero algo nos empuja a pensar que comparte su vida con alguno. Ya se sabe que los gatos no solo son muy queridos en Estambul, sino en todo el país, y alguien que pinta gatos tan a menudo debe observarlos de cerca.

Para acabar, volveremos a citar al pintor: “La justicia, la honradez y la independencia son muy importantes para mí. Siempre he estado del lado de los oprimidos. No me gusta el beneficio individual, quiero que sea para todos. Amo a los animales. Tal como entiendo la vida, creo que mejoraría si todos hiciéramos un pequeño gesto para facilitar el camino a los demás”.