Gato a orillas de un lago

El ilustrador y autor estadounidense Maurice Sendak saltó a la fama en 1963 con el libro “Where the Wild Things Are”, publicado en español con el título “Donde viven los monstruos” (Ed. Kaladranka), y aunque siempre se le calificó de “autor de libros infantiles”, él mismo decía: “No escribo para niños, me limito a escribir y entonces alguien dice: ‘Esto es para los niños’”.

Where the Wild Things Are

Maurice Sendak siempre pensó que los niños no necesitaban que se edulcorara lo que se les contaba y que eran perfectamente capaces de procesar emocionalmente historias consideradas hoy en día como oscuras. Ya lo decía J.R.R. Tolkien: “Eso de escribir para ‘los niños’ no existe”. Fue un fiel lector de los Hermanos Grimm e ilustró veintisiete cuentos traducidos del alemán con absoluta fidelidad por Lore Segal y Randall Jarell para el libro “The Juniper Tree” (El enebro). Es obvio que los cuentos de hadas cambiaron durante los cientos de años en que fueron contados oralmente antes de ser recopilados en papel, pero la censura despiadada e idiota que han sufrido desde mediados del siglo XX gracias a la factoría Disney no tiene nombre.

Hermanos Grimm – El hijo del molinero

En el libro “Donde viven los monstruos”, el niño Max se pone el disfraz de lobo y empieza a hacer trastadas asustando al perro y al gato, comiéndose los espagueti con las manos… Su madre se enfada, le llama “criatura salvaje” y le manda a su cuarto sin acabar de cenar.

Where the Wild Things Are

Esa misma noche, un bosque crece en el cuarto de Max, llega el mar con una barca para llevarle allí donde están las criaturas salvajes. Max las amansa, se proclama rey y empieza la fiesta. Luego, cuando Max manda a los monstruos a dormir, se da cuenta de que está solo y de que ha llegado la hora de zarpar hacia la casa donde le quieren más que a nadie.

Where the Wild Things Are

En 1957, cuando tenía 28 años, había publicado “Very Far Away” (Muy lejos), que no está traducido al español. Cuenta la historia de Martin, un niño harto de que su madre no tenga tiempo de hacerle caso y que se une al caballo que quería soñar, al gato que quería cantar y al pájaro que deseaba comer migas del plato de un Rey para irse muy lejos. Allí donde todo sería perfecto.

Very Far Away

Años más tarde, en 1993, publicó e ilustró una preciosa historia que muchos críticos consideraron sombría – no sabemos muy bien por qué – con un gato en un papel muy relevante; se trata de “We Are All in the Dumps with Jack and Guy”, publicado en español por Kaladranka como “En el vertedero con Juan y Pedro”.

We Are All in the Dumps with Jack and Guy

La historia es en apariencia sencilla: un niño negro hambriento, perteneciente a un grupo de niños sin techo vestidos con periódicos y que viven en cajas de cartón, es raptado por una banda de ratas gigantes. Jack y Guy (Juan y Pedro), que paseaban por ahí, no quieren saber nada de los pequeños mendigos, pero son testigos del secuestro y deciden salvar al niño.

Las ratas les invitan a jugar al bridge, pero las cartas están trucadas y no recuperan al niño. Después de una serie de peligrosas situaciones, Jack y Guy acaban por vencer a las ratas gracias a la ayuda de la siempre presente luna y de un poderoso gato blanco que las ahuyenta.

Gato salvador

El cuento adopta su título inglés de dos “nursery rhymes” del famoso libro de poemas infantiles “Mother Goose”; el primero es “In the Dumps” y el segundo “Jack and Guy”. El primero dice así: “We’re all in the dumps/ For diamonds are trumps/The kittens are gone to St. Pauls!/The baby is bit/The moon’s in a fit/And the houses are built/Without walls”, cuya traducción sería más o menos esta: “Estamos todos de bajón/pues los diamantes son triunfos/Los gatitos se han ido a San Pablo/El bebé está mordido/La luna está enfadada/y las casas se han construido/sin paredes.

Y encontraron a un niño

En el segundo poema, Jack y Guy encuentran a un bebé con un ojo morado; Jack sugiere que le den en la cabeza, pero Guy propone que Jack le compre un pan y él le comprará dos. Efectivamente, el cuento de Maurice Sendack está construido a partir de los dos poemas: las ratas trucan el palo de diamantes, los gatitos y el niño son llevados a la fuerza al espantoso orfanato de San Pablo (también panadería), muerden al niño, la Luna está furiosa y la casa de Jack y Guy carece de paredes.

El libro de Sendak levantó ampollas: dos hombres parecen formar una pareja en una época en que eso no se consideraba un tema apropiado para un libro infantil; las ratas son avariciosas, horribles; todos son muy pobres, no tienen techo. Fue escrito cuando el sida se había convertido en la principal causa de muerte de las personas entre veinticuatro y cuarenta y cuatro años en Estados Unidos. Asimismo se calcula que unos 400.000 estadounidenses carecían de techo en la década de los noventa.

Maurice Sendak nació el 10 de junio de 1928 en Brooklyn, Nueva York, hijo de inmigrantes judíos originarios de Polonia. Artista autodidacta, ilustró más de ciento cincuenta libros en una carrera de sesenta años. A finales de los setenta del siglo pasado empezó a diseñar decorados para varias óperas, entre ellas “La flauta mágica”, de Mozart; así como para el ballet “El cascanueces”, de Chaikovski. Diseñó los decorados y el vestuario, además de escribir el libreto, del musical “Really Rosie”, con música de Carole King.

Maurice Sendak con Agamenón e Io (década de 1980)

Es el ilustrador de libros más premiado de la historia; mencionaremos la Medalla Caldecott (1964), el Premio Hans Christian Andersen (1970), el Premio Laura Ingalls Wilder (1983) y el Premio Astrid Lindgren Memorial (2003). En 1996, el presidente Bill Clinton le otorgó la Medalla Nacional de las Artes por su contribución artística.

El 4 era un perro que entró y se sentó

En 1972 se mudó a Ridgefield, Connecticut, con su compañero, el psicoanalista Eugene Glynn, con el que vivió cincuenta años, hasta la muerte de este en 2007. Sendak falleció a los 85 años, el 8 de mayo de 2012, después de sufrir un infarto. El autor Neil Gaiman – gran amante de los gatos – dijo de él: “Era único, malhumorado, brillante, sabio, mágico, y mejoró el mundo con su arte”.

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