Gatos y Respeto

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La gata y el búho

Hace casi cinco años publicamos una entrada acerca del poeta y dibujante Edward Lear y su gato Old Foss (https://gatosyrespeto.org/2015/08/16/el-gato-old-foss-y-edward-lear/). Los poemas de Edward Lear pertenecen al género “nonsense poems”, es decir “rimas sin sentido”.

El búho y la gatita (Barbara Cooney)

Desde entonces queríamos traducir “The Owl and the Pussy Cat” (El búho y la gatita), quizá su poema más famoso, publicado en 1871 como parte del libro “Nonsense Songs, Stories, Botany and Alphabets” (Canciones sin sentido, historias, botánica y alfabetos).

Adrienne Ségur

Jan Brett

Los “sin sentido” de Edward Lear ya eran famosos por esa época. En 1846 había publicado una colección de “limericks”, palabra que no tiene una traducción exacta en español. Abarca desde rimas infantiles como “Humpty Dumpty”, hasta versos satíricos, pero siempre son cortas y bastante surrealistas. El escritor siguió añadiendo “limericks” a su colección a medida que pasaban los años.

“El búho y la gatita” es uno de los poemas más apreciados de Edward Lear; lo compuso para una niña de tres años, Janet Symonds, cuyos padres eran grandes amigos suyos.

El cerdito con anillo (Edward Lear)

Comiendo picadillo y membrillo (Barbara Cooney)

El cerdito (Jan Brett)

Edward Lear inventaba palabras como “el árbol Pong” que crece en las tierras donde llegan el Búho y la Gatita, pero no cabe duda de que la más famosa es la cuchara “runcible” con la que comen picadillo y membrillo en el banquete de bodas. La utilizó en varias ocasiones, incluso para describirse a sí mismo diciendo que llevaba “un sombrero runcible”.

Debajo de un árbol bong (Barbara Cooney)

Miel y dinero (Edward Lear)

La palabra tuvo tanto éxito que, 40 años después de la muerte del escritor, pasó de ser una palabra sin sentido a ocupar un lugar en el diccionario inglés Myriam & Webster con la definición de: “Un tenedor de tres dientes” sin citar ninguna fuente. Sin embargo, Edward Lear jamás especificó el significado de la palabra; eso sí, siempre la usó como adjetivo, nunca como sustantivo.

El pavo casamentero (Edward Lear)

La boda (Jan Brett)

Navegaron un año y un día (Edward Lear)

Hablaba de un “gato runcible” (su adorado Old Foss, claro), de un “ganso runcible” (refiriéndose a alguien no demasiado listo) e incluso de una “pared runcible” (algo más misterioso). Y en una de sus rimas, acompañada de una ilustración del propio Lear, dice:

La cuchara runcible (Edward Lear)

Tocando la guitarra (Chris Dunn)

Esta entrada está dedicada a Irati y a Jude, que han descubierto a los gatos hace poco, y a los que consideramos nuestros amigos runcibles. Por cierto, Jude está a punto de cumplir siete años, ¡feliz cumpleaños, Jude!

Tu canto es un encanto (Jan Brett)

Jan Brett