Se cree que el gato doméstico no llegó a Japón hasta el siglo VI de nuestra era, con el auge del budismo. Los monjes llevaron gatos a los monasterios para proteger de los ratones los textos sagrados y no tardaron en ser muy apreciados por la aristocracia, que los paseaba con correas, mientras el pueblo … Sigue leyendo Los gatos cambiantes, o Bakeneko, de Japón
