Gatos y Respeto

Por unos gatos felices

Varios gatos y Freddie Mercury

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Jim Hutton, Freddie Mercury y Dorothy

Jim Hutton, Freddie Mercury y Dorothy

El decimocuarto álbum del grupo Queen, “Innuendo”, grabado en 1991, contiene un tema titulado “Delilah”. Si algún seguidor de

Freddie con Delilah

Freddie con Delilah

Queen ha pensado que la canción estaba dedicada a una mujer, se equivoca. Delilah era la gata tricolor favorita de Freddie Mercury. Hace falta llegar a la octava estrofa para darse cuenta: “You make me so happy when you cuddle and go to sleep beside me, and then you make me slightly mad when you pee all over my Chippendale suit” o, si prefieren: “Qué feliz me haces cuando te acurrucas y te duermes a mi lado, pero me enfado un poco cuando te meas en los sillones de estilo Chippendale”.

Su primer álbum en solitario, “Mr. Bad Guy”, de 1985, no está dedicado a un solo gato, sino “a mi gato Jerry – también a Tom, Oscar y Tiffany, y a todos los amantes de los gatos en el universo. Que les den a los demás”.

En la última foto de Freddy Mercury, para el CD “Classic Queen”, y en el videoclip de “These Are The Days of Our Lives”, llevaba un sorprendente chaleco pintado a mano con todos los gatos que había tenido. Peter Freestone, su asistente y cocinero, dice en el libro “Freddie Mercury”, hablando del chaleco: “Le encantaba ese chaleco. Era un regalo de Donald McKenzie, que había reunido todas las fotos de los gatos de Freddie para que un amigo suyo los pintara en el chaleco de seda”.

Nadie puede dudar que el legendario líder de Queen era un apasionado de los gatos. La imagen que ha quedado de Freddie Mercury, además de su tremendo dinamismo y carisma en los escenarios, es la de un hombre amante de las fiestas y de un estilo de vida excesivo. Sin embargo, era tímido y reservado en privado. Capaz de cautivar a auditorios de miles de seguidores, no sabía conducir ni freír un huevo, pero por encima de todo quería a sus gatos.

Freddie con chaleco gatuno

Freddie con chaleco gatuno

Jacky Smith, que se ocupa del club de fans de Queen desde el año 1982, dijo en una entrevista hace años: “La mayoría de los gatos procedían de protectoras. Por ejemplo, hay un centro llamado Blue Cross, y sé que dos de ellos venían de allí”.

Freddie y Tiffany

Freddie y Tiffany

Romeo

Romeo

Freddie and Mary Austin (1987)

Freddie y Mary Austin (1987)

Sus primeros gatos fueron Tom y Jerry, que Mary Austin y él recogieron al principio de su relación. Cuando se separaron a finales de los setenta, Mary se quedó con ellos, pero él seguía considerándolos suyos, como lo demuestra la dedicatoria del álbum “Mr. Bad Guy”. Mary Austin, que siempre fue su gran amiga, le regaló una preciosa siamesa mezcla de persa llamada Tiffany.

Oscar, un macho anaranjado y blanco que le llegó a través de un novio, era un solitario que visitaba las casas del vecindario cuando Garden Lodge, la mansión de dos pisos rodeada por un parque y altos muros, empezó a llenarse con más gatos.

Oscar

Oscar

Su gata más famosa fue Delilah, una tricolor de buen tamaño que adoptó en 1987. Tal como dice la canción, se adueñó de la casa y hacía lo que le apetecía. Era la primera en pedir comida y echaba a los demás para que Freddie la acariciara. Solía dormir a los pies de su cama o en los cestos de ropa.

Freddie Mercury, Oscar y Tiffany

Freddie Mercury, Oscar y Tiffany

Goliath, un gato negro, llegó el mismo día que ella. Era pequeño y tendía a desaparecer en el momento que había visita. Al parecer, según Peter Freestone, “era tremendamente afectuoso y babeaba cuando se le acariciaba”.

Goliath

Goliath

Miko

Miko

Miko apareció después de un viaje a Japón. Jim Hutton, la pareja de Freddie, trajo un gatito de cara blanca llamado Romeo que demostró ser muy peleón. Y por fin llegó Lilly. Freddie siempre había querido tener un gato blanco.

Freddie Mercury poseía varias casas, pero todos los gatos vivían en Garden Lodge, en el barrio de Kensington, Londres, donde pasaba la mayor parte del tiempo. Para él, “su hogar estaba donde vivían los gatos”, según Peter Freestone. También dice que cada uno recibía juguetes para Navidad y que hacían exactamente lo que les apetecía.

Sus gatos casi no se apartaban de él durante sus últimos días. Jacky Smith dice: “Los gatos tienen un sexto sentido. Debieron notar que no se encontraba bien y empezaron a estar cada vez más con él. Es típico de un gato”.

Antes de fallecer el 24 de noviembre de 1991, se había asegurado de que sus queridos gatos estarían bien cuidados. Legó Garden Lodge a Mary Austin, que se ocupó de ellos fielmente.

Mary Austin con un gato

Mary Austin con un gato

Uno de los conciertos inolvidables de Queen en España se celebró el 3 de agosto de 1986, en el estadio del Rayo Vallecano, delante de 25.000 personas en su gira de promoción del álbum “A Kind of Magic”.

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