Gatos y Respeto

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Gatos y la pintora californiana Dorr Bothwell

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Snowball (Bola de nieve) y capuchinas (1974)

El 28 de septiembre del año 2000, el diario The Los Angeles Times publicó una nota necrológica anunciando el fallecimiento cuatro días antes de Dorr Bothwell bajo el encabezamiento “La pintora con una vida nómada”. Este título puede parecer un poco exagerado porque es cierto que viajó mucho, pero se asentó en Mendocino, al norte de San Francisco, en 1962, y siempre regresaba a la pequeña ciudad donde dio clases durante veinte años. También fue allí donde pintó más gatos e incluso les dedicó toda una exposición en 1977.

Exposición “Toda clase de gatos”

Nació en San Francisco el 3 de mayo de 1902, y siempre decía que recordaba que su cuna rodó por la habitación durante el gran terremoto de 1906, así como el caos que siguió. Ese mismo año, cuando ella tenía cuatro, anunció a su familia que había decidido ser artista.

Un habitante de Mendocino (1977)

Empezó a estudiar arte en 1916 con Anna Valentien, una amiga de sus padres que había sido alumna de Rodin, y unos años después ingresó en la Escuela de Bellas de Artes de California, antes de seguir estudiando en la Universidad de Oregón, en Eugene. Tuvo un estudio en San Francisco desde 1924 hasta 1927 y fundó, con otros ocho artistas, la Galería de Arte Moderno de la calle Montgomery, donde expuso por primera vez en solitario. Además, la galería se convirtió en un centro neurálgico para los artistas de la ciudad californiana.

Weeny, el manx de Mendocino (1970)

Se llamaba Doris Bothwell, pero se cambió el nombre de pila por Dorr para defenderse del sexismo imperante y así facilitar su entrada en el mundo del arte. En 1928 falleció su padre y heredó un poco de dinero. Con 26 años se fue a Ta’u, la isla más oriental del archipiélago Manu’a (Samoa), aunque estaba muy mal visto que una mujer emprendiera sola un viaje tan largo, pero lo que pensaban los demás no era algo que detuviera a Dorr Bothwell. Durante su estancia de dos años en la isla, realizó xilografías, dibujos, acuarelas y óleos que consideraba sus mejores obras. Siempre se sintió unida a la gente de Samoa y añoró la isla, que consideró una fuente de inspiración durante toda su vida.

Regazo isleño (1980)

Gato isleño (1980)

Posteriormente estudió un año en París y Roma. En principio, Dorr Bothwell rechazaba el surrealismo, pero cincuenta y cinco años después era capaz de recordar los cinco primeros cuadros que vio en la Exposición Internacional del Surrealismo en la capital francesa. Parece ser que salió absolutamente “asombrada, transformada y marcada”, en sus propias palabras. También contaba que había visto “Un perro andaluz”, la película de Buñuel, en su visita a París.

El gato de Prímula (1938)

Regresó a San Diego y al poco se casó con el escultor Donald Hord, pero la relación no duró y se divorciaron a los cuatro años. Se mudó a Los Ángeles para realizar encargos de la fábrica de cerámicas Gladding McBean, formó parte del grupo postsurrealista que se había formado en torno a Lorser Feitelson y Helen Lundeberg, y abrió la galería Bothwell-Cooke. Trabajó en el departamento de murales del proyecto Artes Federales de Los Ángeles entre 1936 y 1939, periodo en que aprendió la técnica serigráfica, un medio que usaría frecuentemente.

1976

Durante la II Guerra Mundial, mientras estaba en Los Ángeles, compartió un modesto piso con la artista Tammis Keefe y empezó a describir su día a día el 9 de febrero, dos meses después del ataque a Pearl Harbor, en un diario ilustrado de lo más curioso y divertido.

El reto (1976)

Príncipe siamés (1939)

Al obtener la beca Abraham Rosenberg pudo estudiar en París entre 1949 y 1951.  Después de un año en Nueva York dando clases, se trasladó a San Diego y enseñó en la Escuela de Bellas Artes de California durante cinco años. Estuvo otro año en Europa, concretamente en Inglaterra y Francia. En 1962 empezó a dar clases en el Centro de Arte de Mendocino y siguió haciéndolo hasta 1983. En 1977 adquirió un estudio en Joshua Tree, una pequeña ciudad totalmente al sur de California, no muy lejos de San Diego. Vivió en ambos lugares hasta 1992, cuando se instaló en Apache Junction, Arizona.

Sherezade (1977)

Jessica escondiéndose (1985)

Estuvo algunos meses en Nigeria y en Túnez para aprender las técnicas de teñido con añil, tejido y cerámica. En 1968 publicó un libro que coescribió con Marlys Frey, “NOTAN The Principle of Dark-Light Design” (NOTAN El principio del diseño oscuro claro), reeditado en 1991. También viajó a Bali, Java y Sumatra para hacerse con la técnica del batik, y en 1995 pasó un tiempo en Japón.

Gato mexicano de cerámica (1962)

Gatos gemelos (1976)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dorr Bothwell falleció el 24 de septiembre de 2000 en Fort Bragg, California, no lejos de Mendocino, donde había vuelto a instalarse hacía poco tiempo desde Arizona. Ya no podía pintar ni dibujar al haber perdido la vista por una degeneración macular; sin embargo, y gracias al premio que le concedió la Fundación Pollock-Krasner en 1998, se dedicó a organizar sus obras, documentos y memorias para los Archivos Smithsonian de las Artes Americanas en la Biblioteca Huntington de San Marino.

Juego de sombras (1976)

No sabemos a ciencia cierta si Dorr Bothwell tuvo gatos, pero alguien que pintó tantos debió tenerlos. Las reproducciones que incluimos son una reducida muestra de los muchísimos gatos que le sirvieron de modelo. De todos ellos, alguno tuvo que compartir su hogar. Hay un autorretrato con gato de 1942, lo que implica la convivencia con uno. La primera obra con gato remonta a 1927 (“Gatos cazando”) y la última a 1985.

Autorretrato (1942)

Gato cazando (1927)

Hay un periodo comprendido entre el antes mencionado autorretrato y “Gato de palacio”, realizado en 1970, en que su obra no incluye gatos, como si no los hubiera vuelto a pintar hasta encontrar un lugar más estable, como fue Mendocino. Por mucho que hemos buscado, nadie la relaciona directamente con gatos, pero estamos seguros de que alguien que les dedicó una exposición, no solo los amaba, también los conocía muy bien.

Gato de palacio (1970)

A la memoria de Goldie (1986)

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