Gatos y Respeto

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Ann-Margret, una actriz loca por los gatos

Felicitación navideña

Felicitación navideña

Promoción de una película de 1964

Promoción de una película de 1964

Ann-Margret siempre ha querido y tenido gatos. Lo dijo en 1972 en una entrevista concedida a Joyce Haber para el Sarasota Journal, y volvió a repetirlo en 1977 en un artículo escrito por Dick Kleiner donde describía el salón de la actriz como “luminoso y amplio, lleno de flores y cojines con gatos vivos o bordados”. A continuación añadía que sus amigos la llamaban “La loca de los gatos de Benedict Canyon”.

No parece que el tiempo haya menguado su amor por los felinos. En un artículo publicado en 2001, el periodista Paul Farhi dice: “Nos recibió con afabilidad y habló alegremente de sus seis gatos y su bichón maltés”.

Entre los numerosos gatos que han acompañado y acompañan a Ann-Margret mencionaremos a Ariel, llamado así por el nombre del personaje que interpretó en la película “Dos viejos gruñones”, con Walter Matthau y Jack Lemmon. También está Harley, que sabe abrir las puertas, llamado así por la pasión que siente Ann-Margret por las motos de gran cilindrada. No hay que olvidar a Jezebel, por culpa de la que se rompió una muñeca poco antes de una Navidad. Y Sweet Thing, en honor a Dean Martin, que llamaba así a la actriz. Otro es Birdie, por la película “Un beso para Birdie”, que alcanzó una edad más que respetable, 20 años. La mayoría de sus gatos han sido recogidos en refugios o han aparecido a la puerta de su casa.

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Cantando ante los soldados en Vietnam (Gira 1968-69)

Cantando ante los soldados en Vietnam (Gira 1968-69)

Incluso en 1964 trabajó en una película con nombre gatuno – al menos en inglés – “Kitten with a Whip”, que en España se llamó “Como en una pesadilla”. Es curioso ver cómo “La gatita con látigo” se convirtió en un título tan diferente del original. Suponemos que la censura de esos años tuvo algo que ver…

Ann-Margret fue el “sex symbol” de los sesenta y parte de los setenta. Nació en 1941 en un diminuto pueblo de Suecia y se trasladó a Chicago a los cinco años con su padre y su madre. Empezó trabajando en Las Vegas como cantante antes de debutar en la gran pantalla en “Un gánster para un milagro”, de Frank Capra. Trabajó con Elvis Presley en “Cita en Las Vegas” (1964), película que la catapultó a la fama. Ganó el Oscar a la Mejor Actriz de Reparto por su papel en “Conocimiento carnal” (1971), de Mike Nichols, con Jack Nicholson, película con la que consiguió cambiar su imagen de actriz sexy por la de buena actriz, y el Oscar a la Mejor Actriz por “Tommy” (1975), de Ken Russell, con Roger Daltrey, así como cinco Globos de Oro.

Revista Life - Agosto de 1971

Revista Life – Agosto de 1971

Ha aparecido en nada menos que 66 portadas de revistas. Fue adorada y vilipendiada por la crítica, según el momento. En 1972 sufrió un terrible accidente durante un espectáculo en Lake Tahoe al caer de una altura de 7 metros, y en 2000 tuvo un accidente de moto en Minnesota fracturándose tres costillas y un hombro. En 2001 trabajó por primera vez en un musical que se presentó en varias ciudades de Estados Unidos; se trataba de “The Best Little Whorehouse in Texas” (La casa más divertida de Texas), en el que encarnaba a Mona Stangley, la madama de un prostíbulo. En 2009 trabajó con John Travolta y Robin Williams en la comedia “Dos canguros muy maduros”. Sigue apareciendo como artista invitada en diversas series de televisión.

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Los gatos y Anna Magnani

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Una de las más famosas amantes de gatos de Roma fue la maravillosa actriz Anna Magnani. Torre Argentina, donde vive la mayor y más famosa colonia de gatos de Roma, era visitada regularmente por la leyenda del cine italiano, y no solo cuando trabajaba en el vecino Teatro Argentina.

Magnani_1Franco Zeffirelli, un gran amigo suyo, contó en algunas ocasiones que Anna Magnani, con la cabeza envuelta en un pañuelo y una cesta llena de comida para gatos, realizaba un recorrido habitual por la ciudad. Un buen día, un hombre al que no debían gustarle los gatos, le llamó la atención de muy mala manera. Ella se paró, se quitó el pañuelo de la cabeza y le lanzó una mirada fulminante. El tipo se quedó atónito al descubrir que la “gattara” no era otra que Anna Magnani.

Ella decía que hacía “La ronda de los siete gatos” y no “La ronda de las siete iglesias”, refiriéndose a una tradición que remonta al año 1540, atribuida a San Felipe Neri, por la que se va a rezar a siete iglesias diferentes. Pero Anna y sus amigos recorrían siete colonias felinas de la capital para alimentar a sus habitantes.

Una vez dijo: “Prefiero la soledad a las fiestas, y para pasar la velada, me basta con dos gatos jugando en la alfombra”.

Anna Magnani nació en Roma el 7 de marzo de 1908. Se costeó los estudios en la Academia de Arte DramáticMagnani_3o de Roma cantando en cabarets. El director Goffredo Alessandrini le dio su primer papel en La ciega de Sorrento (1934), pero no alcanzó la fama internacional hasta protagonizar en 1945 Roma, ciudad abierta, de Roberto Rossellini, que la describió como “la mejor actriz desde Eleonora Duse”. Se la conocía cariñosamente como “la Lupa”. La revista “Time” dijo que tenía una personalidad “ardiente” y el crítico Harold Clurman escribió que su interpretación era volcánica. El gran dramaturgo estadounidense Tennessee Williams era un gran admirador suyo y escribió para ella el guión de La rosa tatuada, película por la que ganó el Oscar a la Mejor Actriz. Trabajó en 51 películas, algunas tan famosas como Piel de serpiente, dirigida por Sidney Lumet, con Marlon Brando, y Mamma Roma, de Pier Paolo Pasolini. Rodó su última película en 1972, Roma, de Federico Fellini, donde se interpretó a sí misma.

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Se casó con Goffredo Alessandrini en 1935, dos años después de que la descubriera, y a partir de ese momento solo aceptó pequeños papeles para “dedicarse exclusivamente a su marido”. Se separaron en 1942. Tuvo una breve relación con Massimo Serato, con el que tuvo a su único hijo, Luca, que enfermó de polio a los 18 meses y nunca recuperó el uso de las piernas. Anna Magnani se ocupó de él mientras vivió. En 1945 se enamoró del realizador Roberto Rossellini mientras trabajaba en Roma, ciudad abierta. Después de una tormentosa relación, rompieron definitivamente cuando Rossellini dio el papel protagonista de Stromboli a Ingrid Bergman, otra gran actriz del momento.

Se sabe que durante el tiempo que Mussolini estuvo en el poder, Anna Magnani tenía la costumbre de hacer chistes groseros acerca del régimen fascista. Falleció a los 65 años en Roma.