Gatos y Respeto

Por unos gatos felices

Siete y Gus, el trepador

Deja un comentario

gus_antena

Gus, el trepador

Hace siete años encontraron a Siete rondando por las calles de Valladolid. Vieron que era un gato acostumbrado a convivir con gente y pusieron carteles por si se había perdido, pero a los dos meses nadie lo había reclamado y Siete fue adoptado legalmente. Al poco de llegar, ya se había adaptado a su nueva casa, empezaba a reclamar mimos y a maltratar los muebles. Siete es un gato sofisticado y elegante, su pasión es la caza de topillos y de pájaros. No se come a sus presas, prefiere la comida enlatada, pero nunca duda en regalar lo que caza a sus dueñas.

siete

El gato Siete

Su hermano Gus es un gato regalado de cinco años, hijo de una gata que vive feliz en una casa con jardín. Gus es un gamberro peludo, amante de la buena comida y de las largas siestas. Es un gran trepador, pero no sabe bajar y se puede pasar largas horas en antenas de televisión o copas de árboles hasta que lo rescatan (como demuestra la foto).

Siete y Gus tienen la enorme suerte de pasar muchos fines de semana y largas temporadas en una casa de campo.

Nota.- Quizá parezca raro que un gato sepa subir y no bajar, pero es mucho más frecuente de lo que parece. Y no solo pasa con gatitos. Muchos gatos adultos se lanzan a trepar persiguiendo a una paloma, por ejemplo, o porque algo les ha asustado, y son incapaces de bajar. Supuestamente, bajarán con el tiempo… Bueno, no es del todo cierto. Algunos, quizá, pero otros no y acabarán cayéndose por cansancio o inanición. Llamar a los bomberos no sirve, a la policía municipal tampoco. Eso solo funciona en las películas. La única solución es encontrar una escalera lo suficientemente alta y subir a por el gato, que normalmente llegará a la rama más baja. Una vez al alcance de la mano, se le agarra por la piel del cuello (como hacen las madres con sus gatitos), se coloca debajo del brazo sin soltarle el cuello y se empieza a bajar. Personalmente, tengo vértigo a partir de dos metros, pero he tenido que rescatar en tres ocasiones a una gata, y la última vez la primera rama estaba a cinco metros de altura… Espero sinceramente que sus gatos no sean como Gus, Toti o el gato de mi vecino que se subió a un poste de teléfono porque le asustó un perro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s