Gatos y Respeto

©

Gatos, móviles y stábiles de Alexander Calder

4 comentarios

1966

El escultor Alexander Calder probablemente sea conocido sobre todo por sus móviles y gigantes estatuas que adornan numerosas plazas y jardines en ciudades de todo el mundo. Nacido el 22 de julio de 1898 a las afueras de Filadelfia, era hijo y nieto de dos conocidos escultores y su madre era pintora. Su abuelo es el autor de la escultura de diez metros de altura que corona el Ayuntamiento de Filadelfia.

1925

Pasó parte de la adolescencia en California debido a que su padre fue nombrado en 1913 director del Departamento de Escultura para la Exposición Universal de San Francisco, celebrada en 1915. Se decantó por la ingeniería y estudió en el Instituto Stevens de Tecnología en Hoboken, Nueva Jersey, donde obtuvo la mejor nota en Geometría de la historia de la universidad. Se licenció como Ingeniero Mecánico en junio de 1919. En el anuario, sus compañeros dijeron de él: “Sandy siempre es feliz, siempre está a punto de gastar una broma, y su rostro siempre está iluminado con una sonrisa traviesa”.

1930

Alexander Calder, foto de Agnès Varda (1953)

Al cabo de tres años de ocupar los puestos más diversos, como el de mecánico en un barco que zarpó de Nueva York para llegar a Seattle, decidió estudiar Pintura en la Arts Students League de Nueva York. Para sobrevivir, trabajó como ilustrador deportivo en la National Police Gazette, lo que le procuraba una entrada libre al zoológico y a los circos. En 1926 expuso por primera vez una serie de cuadros al óleo en la Artists’ Gallery y zarpó para Europa como jornalero en un carguero británico.

1925

En París, alquiló una minúscula habitación en la calle Daguerre y empezó a construir sus primeros animales articulados. Al poco de llegar, un vendedor serbio de juguetes le sugirió hacer juguetes mecánicos. También fue en esa época cuando empezó a fabricar “Le cirque Wilder”, un circo en miniatura hecho de alambre, trapo, cuerda, corcho y otros materiales reciclados (aunque en la época, esta palabra no se usaba). Diseñado para ser transportable (aunque acabó llenando cinco maletas de gran tamaño), el circo viajó a ambas orillas del Atlántico y no tardó en ser uno de los favoritos de la vanguardia parisina.

Dos gatos y un elefante

Gato lámpara

Después de visitar el estudio del pintor vanguardista neerlandés Piet Mondrian, se lanzó de lleno a la fabricación de esculturas cinéticas que se movían mediante engranajes y motores. En 1931, Marcel Duchamp acuñó el término “mobiles” (móviles) para describir las esculturas de Calder, compuesta de delicadas piezas movidas por motores. Un año después, cansado de los movimientos siempre idénticos de sus móviles, ideó las esculturas aéreas movidas únicamente por el viento que tanta fama le darían.

Gato serpiente

Sin título (1966)

En oposición a los móviles, experimentó con esculturas abstractas y estáticas a las que Jean Arp describió como “stábiles”. Entre 1935 y 1936 produjo una serie de esculturas de madera entre las que hay dos gatos.

Sandy Calder (como le llamaban todos) iba y venía entre Francia, Berlín y Estados Unidos ejerciendo como director de circo en miniatura, escultor y joyero. Estaba muy ocupado, pero sus ingresos dejaban que desear. En uno de los viajes trasatlánticos conoció a Louisa Cushing James, bisnieta del escritor Henry James y del filósofo William James. Se enamoraron inmediatamente y se casaron en 1931. Dos años después regresaron a Estados Unidos, donde compraron una vieja granja en Connecticut. Tuvieron a Sandra, su primera hija, en 1935, y a Mary en 1939.  Calder expuso sus obras en la galería Pierre Matisse de Nueva York en 1934.

Louisa Calder, foto de Man Ray (1931)

Gato y ratones

Ya en 1939, cuando el Museo de Arte Moderno se trasladó a la calle 53, le encargó a Calder un  móvil de gran tamaño para la caja de las escaleras. Cuatro años después, este mismo museo organizó una gran exposición de las obras del artista, y el famoso marchante Curt Valentin se convirtió en su representante. En 1945, Calder realizó una serie de móviles que cabían en un sobre y Marcel Duchamp le sugirió que regresara a París con estas obras. Su primera exposición después de la guerra tuvo lugar en octubre de 1946 en la galería Louis Carré de París. Jean-Paul Sartre escribió el prefacio del catálogo y Henri Matisse estuvo entre los primeros en visitarla.

Para Mary Reynolds, que adora a los gatos (1955)

Mary Reynolds con sus gatos

En los años siguientes viajó a Brasil, Finlandia, Inglaterra, Suecia y Alemania. Realizó un innovador techo acústico para la Ciudad Universitaria de Caracas y ganó el primer premio de la Biennale de Venecia en 1952.

Gato y pájaro

Un año después, Louisa y Sandie viajaron a Saché, cerca de Tours, en el centro de Francia y compraron una vieja casa en la orilla del río Indre. Era casi una ruina, pero se convirtió en su hogar permanente con la granja de Connecticut. A pesar de la enorme fama de Calder, los encargos no empezaron a llegar hasta 1958 con la Exposición Universal de Bruselas. Ese mismo año ganó el premio Internacional Carnegie en Pittsburgh y en 1960 por fin pudo decir: “Tengo la agradable sensación de haber alcanzado una estabilidad económica que me permite diseñar lo que quiero”.

Museo de Arte Contemporáneo de Chicago

El 2 de enero de 1966, Louisa y él contrataron una página completa en el diario New York Times para publicar una felicitación de año nuevo contra la guerra de Vietnam con el texto siguiente: “Un nuevo año – un nuevo mundo –. La esperanza por el fin de la hipocresía, la arrogancia, el egoísmo, la tergiversación y el miedo, sea donde sea. Con mucho respeto por aquellos que ponen en entredicho la brutalidad y defienden un mundo más civilizado. La única esperanza reside en los seres humanos que piensan – La razón no es traición”.

Felicitación antibelicista 2 de enero de 1966

A pesar de no haber encontrado fotos del artista ni de su mujer con gatos, estamos convencidos de que le gustaban. Alexander Calder falleció de un infarto a los 78 años el 11 de noviembre de 1976 en casa de su hija Mary Calder Rower. Un mes antes había inaugurado una exposición en el Museo Whitney de Nueva York.

El flamenco, Torre Willis, Chicago (1973)

4 pensamientos en “Gatos, móviles y stábiles de Alexander Calder

  1. me encanta, gracias. como siempre, llevo a mi facebook donde varios amantes de gatos estan en espera de sus maravillosas pubicaciones

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s