Gatos y Respeto

©

Gatos en los cuentos populares ucranianos

Deja un comentario

El cuento más famoso en torno a un gato en el folclore ucraniano es el de “Pan Kotsky” o “El señor Gato”, aunque también podría ser “Don Gato”. Ya publicamos un resumen de este cuento con anterioridad hablando del folclore ruso, pero volveremos a repetirlo brevemente con algunos cambios. Por cierto, nada tiene que ver con la fábula de Esopo. En el caso que nos interesa, se trata de un gato viejo al que su amo abandona en el bosque porque ya no sirve para cazar ratones.

Curiosamente, una zorrita se interesa por él y le ofrece que se casen formando la típica pareja descrita tan a menudo en el folclore ucraniano: una mujer activa e inteligente con un hombre bueno, pero más bien pasivo. La zorrita avisa al resto de la comunidad: “Tened mucho cuidado con mi marido, es muy fiero y os hará pedazos”.

Pan Kotsky y la Sra. Zorra, por J. Hnizdovsky
Gato y zorro

Todos la creen, la liebre, el oso y el jabalí. Nadie le ha visto ni sabe que es un gato mayor. Deciden invitarle a cenar. La zorrita representa su papel a las mil maravillas: “Le traeré, pero debéis esconderos u os hará pedazos”. El oso se esconde en un árbol, el jabalí en un matorral debajo del árbol y la liebre en un agujero en la pila de leña cercana.

Pan Kotski, por Boris Hrinchenko (Kiev, 1907)
Pan Kotski (Sello)

La pareja llega a mesa puesta. Pan Kotsky es un poco bruto y tiene hambre. Salta encima de la mesa y empieza a atiborrarse. De pronto, un mosquito pica al jabalí, que se mueve en el matorral. Don Gato, a pesar de su edad, no ha olvidado su instinto y se abalanza sobre lo que él cree ser un ratón, pero es el rabo del jabalí.

Pan Kotsky, por el ilustrador Kost Lavro

El jabalí sale huyendo gritando de dolor y asusta a Pan Kotsky, que salta al árbol. El oso también se asusta y se tira al suelo, cayendo encima de la liebre. Los tres están convencidos de que Pan Kotsky va a matarlos. La imagen de la temible criatura ya está grabada en la mente de sus vecinos. La moraleja del cuento quizá sea que dar una buena imagen es más eficaz que mostrarse como se es realmente. “Être et paraître”, dicen los franceses, “ser y aparentar”.

Pan Kotsky
Gato y zorro

Pan Kotsky inspiró una ópera al compositor ucraniano Mykola Lysenko en 1891. Borys Hrinchenko (9 de diciembre de 1863 – 6 de mayo de 1910), un escritor, activista político, historiador y etnógrafo fundamental en el resurgimiento cultural ucraniano a finales del XIX y principios del XX, publicó una versión de la historia. En 1969, un estudio de animación de Kiev estrenó la película “La temible criatura”, y muchos niños ucranianos han visto a Pan Kotsky en un escenario.

Pan Kotsky
Pan Kotsky

Otro cuento ucraniano habla de un gato, una gallina y unos gansos. Llegó el verano, subió la temperatura, y los gansos empezaron a buscar un punto de agua para refrescarse. De camino se cruzaron con la gallina y les preguntó dónde iban. “A buscar un estanque, hace mucho calor”. La gallina decidió acompañarlos.

Gato y gansos

A continuación se cruzaron con el gato, que también les preguntó lo mismo y acabó uniéndose a ellos. Todos tenían mucho calor. Después de andar un buen trecho, llegaron a un lago. Los gansos batieron las alas y se lanzaron al agua. Felices, empezaron a jugar y a graznar.

La gallina y el gato, sentados en la orilla bajo un sol de justicia, tenían miedo de meterse. Miraron el agua y vieron a otra gallina y a otro gato dentro: “Anda, esos dos no tienen miedo, ¡pues nosotros tampoco!” Saltaron al agua y casi se ahogan antes de conseguir salir con grandes dificultades.

Entonces el gato dijo: “Nunca volveré a cometer semejante tontería. Me basta y sobra con lavarme sentado encima de la estufa”. La gallina afirmó: “Tampoco volveré a hacer esta locura, me quedo muy limpia después de un baño de polvo”.

Los dos echaron a andar de vuelta. La gallina vio un montón de tierra polvorienta y corrió hacia el polvo, cacareando de alegría. El gato llegó a la casa, saltó encima de la estufa apagada y, ronroneando como nunca, empezó a lamerse.

A partir de entonces, los gansos se bañan en agua, los gatos se lavan encima de las estufas y las gallinas se revuelcan en el polvo. El cuento acaba así: “El que no lo crea, que lo vea con sus propios ojos”.

Y el tercer cuento también lo publicamos hace un par de años en la misma entrada que el primero, pero en esta versión, el final es mucho más interesante y bastante menos edulcorado, como debe ser en los auténticos cuentos.

Érase una vez un gato y un gallo que quisieron vivir juntos. El gallo cuidaba de la casa mientras el gato salía a buscar comida. Un día, una zorra llamó a la puerta, pero el gallo le contestó que el gato le había avisado de que no debía dejarla pasar. La zorra insistió, el gallo claudicó y la zorra se lo llevó. El gallo pidió auxilio, el gato lo oyó y le salvó.

Pato y gato

Otro día, cuando el gato fue en busca de grano para el gallo, la escena se repitió. El gato  salvó de nuevo al gallo y dio una paliza a la zorra.  Pero el ave de poca cabeza se dejó convencer por tercera vez y el gato no consiguió alcanzarlos a tiempo. Regresó a su casa solo y triste, pero al poco se secó las lágrimas, cogió un pequeño violín, el arco y un saco de grandes dimensiones.

Mosaico en una calle de Kiev

Se apostó cerca de la casa de la zorra y empezó a tocar. La hija mayor de esta salió a ver quién tocaba tan bien y acabó muerta en el saco. Lo mismo ocurrió con las otras tres, hasta que la zorra empezó a preocuparse. Ya había puesto al gallo a asar en el horno, la sopa de leche estaba cociéndose y salió a ver qué pasaba. El gato se lanzó encima y la mató, al igual que había hecho con sus hijas.

Óstraco del Antiguo Egipto

Después entró en la casa, se bebió la sopa, vio a su amigo el gallo asado en una bandeja y le dijo: “Vamos, ¡sacúdete y levántate, gallo!” Este se sacudió y levantó, los dos se fueron a casa llevándose a las zorras muertas. Allí las despellejaron, usaron las pieles para tumbarse cómodamente encima y vivieron juntos felices y en paz. Cuando se acordaban, los dos se reían a carcajadas de la aventura.

Un gato viejo y un poco tonto se casa con una zorra joven y muy lista, es un cuento en apariencia sencillo, pero los cuentos nunca lo son. En el último, un gato y un gallo son grandes amigos y deciden vivir juntos, la zorra mata al gallo, el gato se convierte en mago y gracias a sus poderes el gallo ya asado recobra la vida; un cuento de animales cercano a la tradición del cuento de hadas. El segundo se limita a explicar tres comportamientos animales en otro tipo de cuento muy popular.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s