Gatos y Respeto

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La gata y Mily Possoz

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Hija de padres belgas que se habían casado en Londres, Emilia Possoz, conocida como “Mily”, nació en Lisboa el 4 de diciembre de 1888. Su padre, Henri-Émile, exoficial de artillería del ejército belga e ingeniero químico, aceptó un puesto como docente en una escuela técnica portuguesa.

El Estado portugués se esforzaba en abrir escuelas técnicas y una de ellas fue la Escola Industrial D. Leonor, en Caldas da Rainha, la misma ciudad donde el ceramista Rafael Bordalo Pinheiro (https://gatosyrespeto.org/2018/01/18/gatos-de-ceramica-y-rafael-bordalo-pinheiro/), el diseñador del “gato erizado”, tenía su fábrica. De hecho, Bordalo Pinheiro enseñaba en esa escuela y una fuerte amistad unió a las dos familias.

Los Possoz llegaron a Lisboa el 2 de diciembre, dos días antes del nacimiento de Mily, que no fue bautizada hasta el 8 de junio de 1889 cuando la familia ya llevaba unos cuantos meses afincada en Caldas da Rainha. Al cabo de unos años, Henrique Burnay le ofreció a Henri-Émile un puesto en su empresa y la familia se trasladó a la capital de Portugal. Mily y su hermana Jeanne estudiaron en el Colegio Alemán.

Integrados sin dificultad en la sociedad lisboeta, se relacionaron con pintores y músicos. Henri-Émile incluso fue nombrado Canciller del Consulado belga en Lisboa.

Desde los primeros años de la adolescencia, Mily estudió con el acuarelista Enrique Casanova, con Emilia dos Santos Braga y con un pintor especializado en desnudos, algo que no fue muy bien visto en la Lisboa que frecuentaban. Cuando cumplió 16 años, su padre se puso en contacto con Ernest Bordes, que había trabajado para la familia real, y le preguntó su opinión sobre los cuadros de Mily.

Ante la respuesta positiva del pintor, su padre decidió mandarla a París a estudiar en la Academia de la Grande Chaumière, fundada en 1902 por la rusa Alice Dannenberg y por la suiza Martha Stettler, una profesora que se negaba a enseñar ciñéndose a las estrictas reglas pictóricas impuestas por las Escuela de Bellas Artes. Esta academia sigue existiendo en la calle del mismo nombre en el barrio de Montparnasse.

Allí conoció a numerosos artistas, entre otros a Manuel Jardim, a Eduardo Vaina, con quien se comprometería años después, en 1919,  y a Amedeo Modigliani. Empezó a explorar nuevas técnicas y a interesarse por movimientos vanguardistas. También estudió el arte de la litografía con Willy Spatz en Dusseldorf, Alemania, antes de viajar por Bélgica, Italia y Holanda.

A su vuelta a Portugal en 1908 vivió entre el bonito barrio de Lapa, en Lisboa, siempre en compañía de su hermana Jeanne y de su gran amiga Alice Rey Colaçao, pintora y cantante, y el hogar familiar en Estoril. Su padre falleció en 1912, dos años después de que el Partido Republicano derrocará a la monarquía. Mily Possoz se rebeló claramente contra el conservadurismo de la sociedad portuguesa y su visión monolítica  del arte, uniéndose al naciente movimiento modernista del país.

Fue una de las pocas mujeres de su generación que expuso individualmente y la única en ser invitada a participar en la Segunda Exposición de Humoristas en 1913. Realizó frecuentes viajes a París, pero no se trasladó definitivamente allí hasta 1927. Para entonces ya era la única mujer miembro del grupo “Jeune gravure contemporaine” (Joven grabado contemporáneo). Expuso en diversas ocasiones en París y entabló una duradera amistad con el artista Tsuguharu Foujita, otro gran amante de los gatos, con el que colaboró a menudo.

En 1922, la Sociedad Nacional de Bellas Artes de Lisboa rechazó exponer sus obras, lo que el Diário de Noticias consideró “una injusticia y un escándalo”. Eduardo Viana, al que nunca se le había denegado una exposición, se lo tomó como algo personal y decidió organizar una dedicada a artistas modernistas llamada “Salón de Otoño” (como la anual de París) con varias obras de Mily Possoz y otros pintores.

Eduardo Viana
Retrato de Mily Possoz por Eduardo Viana

En 1926, Viana rompió su compromiso con la pintora y se fue a Bruselas. Sin embargo, reemprendieron la relación dos años después y no se separaron definitivamente hasta 1930 cuando la pintora ya vivía en París, donde permaneció diez años. Participó en la Exposición Francesa de Grabados en Cleveland, Estados Unidos, y el museo de la ciudad aprovechó para comprarle varias obras.

Regresó a Portugal en 1937 y se estableció en Sintra. En 1940 estuvo entre los artistas modernistas invitados por el arquitecto Cottinelli Telmo para decorar los pabellones de la Exposición Universal de Lisboa. A pesar de haber nacido en el seno de una familia burguesa, Mily Possoz siempre tuvo que ganarse la vida a partir de la muerte de su padre.

Quizá sea más recordada en su país natal por las ilustraciones realizadas en 1958 para un libro escolar que marcó a toda una generación titulado “O libro da segunda clase”. Pero no fue el único, también dibujó la portada de “Buenos días, tristeza”, de la autora francesa Françoise Sagan (https://gatosyrespeto.org/2019/09/12/gatos-tristeza-y-francoise-sagan/), entre libros.

Una gata le sirvió de modelo para algunos grabados. En la foto, al lado de Mily, hay una gata persa que lleva un collar con colgantes… ¿de cascabeles? Y en varios grabados, también. Se ve claramente en el grabado en que está acostada al lado de un tiesto. Y sí, son cascabeles (algo que no recomendaríamos para un gato).

Mily Possoz y su gata

Mily Possoz falleció el 17 de junio de 1968 en la casa de su hermana en Lisboa. Al año, la Sociedade Cooperativa de Gravadores Portugueses organizó la primera retrospectiva dedicada a ella. Fue una mujer independiente, cosmopolita, atrevida, que se sumió en la vanguardia artística de su época.

Está representada en la National Gallery de Londres con un grabado titulado “Los tulipanes”, donado por el Club de Grabadores de Cleveland. Curiosamente, la etiqueta reza: “Milly Possoz, francesa, 1888-1967”. Ni fue francesa, ni murió en 1967.

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2 pensamientos en “La gata y Mily Possoz

  1. Formidable entrada, como siempre. Las obras de Possoz son encantadoras, hay un algo infantil y delicado en sus ilustraciones que puede moverlo a uno fácilmente hacia la ternura. Aprovechando el comentario, me gustaría saber si en el blog hay algo sobre Gottfried Mind, acabo de enterarme que fun un pintor muy dedicado a los felinos; algo dedicado Mark Twain, acabo de leer su cuento “Tom Quartz”, que versa sobre un peculiar felino minero; y algo sobre los gatitos en los emblemas médiévales, leí esto: https://www.facebook.com/groups/189810055109040/permalink/912500036173368/?app=fbl y tengo muchas ganas de saber más al respecto; ojalá puedas revisarlo, los comentarios sobre todo.
    muchas gracias por tus entradas, saludos!

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