Gatos y Respeto

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El gato Mourka, el coreógrafo y la bailarina

Foto de Martha Swope, publicada en la revista Life

Foto de Martha Swope, publicada en la revista Life

Mourka era el gato del coreógrafo George Balanchine y de su esposa, la bailarina Tanaquil Le Clerc.

Mr. B y Mourka

Mr. B y Mourka

George Balanchine, nacido Giorgi Melitonovitch Balanchivadze, es considerado uno de los más grandes y prolíficos coreógrafos del siglo pasado, con más de 400 obras en su haber. Nació en San Petersburgo el 22 de enero de 1904, hijo de Meliton Balanchivadze, un compositor y cantante de ópera, y de Maria Nikolayevna Vasilyeva, una enamorada del ballet. Estudió ballet en la Escuela Imperial de Danza y posteriormente en el Conservatorio de Petrogrado, donde se licenció en 1923. Perteneció al cuerpo de ballet del Conservatorio hasta 1924 cuando, durante un viaje a Alemania con los Bailarines Soviéticos Estatales, huyó a París con tres bailarinas, una de ellas su esposa de entonces, para unirse al ballet de Serguéi Diáguilev. Al sufrir una lesión de rodilla que le impedía seguir bailando, Diáguilev le propuso trabajar como coreógrafo, lo que haría hasta la muerte de este en 1929, año en que los Ballets Russes quebraron. Colaboró con todos los grandes músicos de la época, Prokófiev, Stravinski, Debussy, Satie, Ravel, y artistas como Picasso, Rouault y Matisse.

George Balanchin y Mourka

George Balanchine y Mourka

Fundó la compañía Les Ballets, para la que coreografió la última obra conjunta de Bertold Brecht y Kurt Weill, “Los siete pecados de la pequeña burguesía”.

En 1933, el joven mecenas de las artes Lincoln Kirstein le invitó a trasladarse a Estados Unidos para crear una compañía de ballet que acabaría por rivalizar con las escuelas tradicionales europeas. La School of American Ballet se fundó en 1934, pero hasta el 11 de octubre de 1948 no nació el famoso New York City Ballet, donde Balanchine permaneció hasta su muerte en 1983.

George Balanchin entrenando a Mourka

George Balanchine entrenando a Mourka

También diseñó coreografías para películas, óperas, revistas y musicales. Entre sus obras más conocidas para el escenario destacaremos “Slaughter on the Tenth Avenue” (Matanza en la décima avenida) y “On Your Toes” (Al tanto).

Revolucionó la estética del ballet clásico y tuvo una enorme influencia en la danza en Estados Unidos. Pero Balanchine no solo se limitó a entrenar a personas, también enseñó a bailar a su gato Mourka. Este último era un gato callejero blanco y rubio que George Balanchine y su esposa Tanaquil Le Clerq habían recogido en la calle. El coreógrafo, cuando jugaba con el gato, empezó a fijarse en sus piruetas, saltos y giros para, poco a poco, incluirlos en los movimientos de los bailarines.

Un día, la fotógrafa Martha Swope, especializada en danza, fotografió a Mourka en uno de sus espectaculares saltos. La foto apareció en la revista Life y Mourka se hizo famoso en Estados Unidos, lo que permitió a Tanaquil Le Clerc escribir la biografía de Mourka que se publicó en 1964 con fotos de Martha Swope.

Tannaquil Le Clerc - New York CIty Ballet

Tanaquil Le Clerc – New York City Ballet

Pero hablemos ahora de la bailarina Tanaquil Le Clerc. Nació el 2 de octubre de 1929, hija del intelectual francés Jacques Le Clerc y de la estadounidense Edith Whitemore. En 1941, la School of American Ballet le concedió una beca y acabó por convertirse en la primera bailarina del New York City Ballet. Era una mujer fascinante, delgada, atlética, de piernas largas, con un físico muy diferente al de las bailarinas de la época. Su estilo único, su humor y autenticidad marcaron un antes y un después. No solo fue la musa de George Balanchine, y su cuarta esposa, sino también de Jerome Robbins, que creó para Tanny, como la llamaban sus amigos, el famoso ballet “Tarde de un fauno”, basado en “Preludio a la siesta de un fauno”, de Debussy. En 1956, durante la gira europea de la compañía, sufrió un ataque de poliomielitis que acabó con su brillante carrera. Tenía 27 años. No volvió a andar ni a bailar.

En 2013 se estrenó el espléndido documental “Afternoon of a Faun: Tanaquil Le Clerc”, de la directora Nancy Buirski, que recorre la vida de la bailarina mediante imágenes y entrevistas a personas que la conocieron.

Tannaquil-Le-Clerc-con-George-Balanchin

Tanaquil LeClerc con George Balanchine

El siguiente texto está impreso en la sobrecubierta del libro “Mourka: La autobiografía de un gato”.

Portada de la biografía de Mourka

Portada de la biografía de Mourka

“Mourka, un extraordinario gato callejero, es uno de los alumnos favoritos del famoso coreógrafo George Balanchine. Ha aprendido a realizar entre-chats, pas de chats e incluso grand jeté. Las fotos de la Sra. Swope y los textos de la Sra. Le Clerq demuestran sus numerosas hazañas y sugieren que Mourka quizá sea el felino más inteligente del mundo”

“Mourka, que nació en Nueva York, comparte un amplio piso en el Upper West Side con los Sres. Balanchine. Pasa los veranos en Weston, Connecticut, donde practica su hobby favorito, la observación de insectos, y se deleita con sus manjares predilectos, espárragos, patatas, guisantes y crema agria, entre otros”.

Página interior de la biografía de Mourka

Página interior de la biografía de Mourka

Parece ser que George Balanchine dedicaba tiempo a “entrenar” a Mourka, y según cuenta Bernard Taper en el libro “Balanchine: A Biography”: “Cuando Balanchine debía ausentarse, una amiga de la madre de Tanaquil se quedaba a veces con ella, pero a menudo prefería estar sola en el piso, con Mourka, un gato rubio y blanco al que la pareja mimaba y quería. Balanchine le había enseñado a realizar jetés y tours en el aire, y decía que por fin había encontrado un cuerpo que se merecía una coreografía. Un día, durante una fiesta en su piso en la temporada navideña, Igor Stravinski quiso ver bailar a Mourka. Varios invitados comentaron en días siguientes que fue la única vez que habían visto al coreógrafo nervioso antes de una representación”.

Mourka

Mourka

Y para acabar, ¿no es curioso que algunos de los términos de la danza, como entre-chats o pas de chats, hagan referencia al gato, “chat” en francés? Tendremos que profundizar en este tema…

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El gato Rajah Mahatmah Hoyden y el compositor Alan Hovhaness

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Hay menos noticias de compositores amantes de los gatos que de escritores, aunque sabemos de varios que tenían gatos, como por ejemplo Alberto Ginastera, John Cage, Philip Glass, Henry Cowell, Maurice Ravel, Ralph Vaughan Williams, Shostakovich, Borodin… Pero, en general, se sabe poco de la relación con sus gatos. Lo mismo ocurre con Alan Hovhaness, un compositor estadounidense de ascendencia armenia y escocesa. Tuvo un gato negro que respondía al nada sencillo nombre de Rajah Mahatmah Hoyden y se instalaba con absoluta tranquilidad entre las partituras mientras Hovhaness componía. Rajah acompañó al músico y compositor durante 14 años, desde 1935 a 1949, y al principio se apellidaba “Haydn” y no “Hoyden”. Hovhaness adoraba a los gatos y los tenía en alta estima, considerándolos animales muy inteligentes. En su correspondencia hace referencia a las visitas espirituales que Rajah Mahatmah Hoyden le hacía después de haber fallecido, por lo que le dejaba un pequeño bol de leche cada noche antes de irse a acostar. Años después de su muerte, siguió hablando con mucho cariño de su querido Rajah, al que dedicó piezas musicales como “Farewell to the Mountains” (Adiós a las montañas).

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Alan Hovhaness y Rajah Mahatma Hoyden

Alan Hovhaness nació en 1911 en Massachusetts. Se interesó por la música a una edad temprana y a los 14 años ya había Hovhaness_2compuesto dos óperas, pero sus padres intentaron disuadirle, preocupados por su futuro. En una carta escribió: “Mis padres pensaban que componer música no era normal y me quitaban las partituras. Me acostumbré a escribir en el cuarto de baño y a esconder los manuscritos debajo de la bañera”. Sus padres acabaron por convencerse y le hicieron tomar lecciones de piano.

Era un apasionado de la naturaleza y de la astronomía. Los largos paseos por la montaña y el campo fueron fuentes de inspiración, y muchas de sus composiciones llevan nombres de estrellas y planetas.

Fue uno de los compositores más prolíficos del siglo XX pese a haber destruido, según él, más de mil obras entre 1930 y 1940. Aun así, su catálogo oficial comprende 67 sinfonías y 434 obras de otra índole. Su enorme creación es de lo más diversa. Al igual que el brasileño Heitor Villa-Lobos y el estadounidense Henry Cowell, no intentaba componer obras maestras, pero como dijo Leonard Bernstein: “Algunas de las piezas de Hovhaness no son buenas, son muy buenas”.

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A partir de 1959 viajó regularmente a Hawai, Japón, Corea e India para documentarse sobre la música tradicional de esos países e integrar elementos a sus composiciones.

En una ocasión, el compositor dijo: “Vivimos una época muy peligrosa. Existe el peligro de que nos autodestruyamos, y es algo que temo… La generación anterior nos gobierna despiadadamente. Me parece una terrible amenaza para la civilización. La codicia de las enormes empresas y organizaciones controla nuestra vida de una forma brutal… Cada vez es peor porque la ciencia física nos da más y más armas mortales y ya se ha destruido el espíritu humano muchas veces. ¿De qué sirve ser la nación más poderosa del mundo si hemos matado al alma? No sirve de nada”.

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Falleció en Seattle el año 2000. Su sexta esposa, la soprano Hinako Fujihara, dirige la discográfica Hovhaness-Fujihara.

Su extenso catálogo comprende nueve obras con la palabra gato en el título:

Hovhaness_61 – nº 84#1 Black Pool of Cat (Voz y piano) 1950

2 – nº 253 Spirit Cat (Soprano, vibráfono y marimba) 1971

3 – nº 263 Night of a White Cat (Clarinete y piano) 1973

4 – nº 274 Dentro de “Three Sasa Songs”, dos dedicadas a gatos: “Where’s My Cat?” y   “Melancholy Cat” (Soprano y piano) 1973

5- nº 301 Fred the Cat Flies to Heaven (Sonata para piano) 1977

6 – nº 315 Dentro de “Songs for High Soprano and Piano”, la canción “Strange Little Cat” (Soprano y piano) 1978

7 – nº 345 Catamount (Sonata para piano) 1980

8 – nº 366 Hiroshige’s Cat Bathing – Dedicada al gato de Hiroshige (Sonata para piano) 1982

9 – nº 368 Tsugouhara Fujita’s Sleeping Cat (Sonata para piano) 1982

También incluimos dos enlaces, “El gato Fred se va a los cielos” y “El gato de Hiroshige se lava”.

https://www.youtube.com/watch?v=boiEVs5lTNY (Fred the Cat Flies to Heaven)

https://www.youtube.com/watch?v=x0QsZ3un100 (To Hiroshige’s Cat)


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El gato y George Brassens

Brassens_1El título de esta entrada puede hacer pensar que George Brassens solo tuvo un gato, pero no hay nada más lejos de la verdad. Se debe a que todos los gatos de Brassens se llamaron “Le chat” (El gato); no los nombraba porque no los llamaba, dejaba que se acercaran a él si les apetecía y, por las fotos, no es difícil deducir que se acercaban mucho.

“El gato es el animal más bello, más noble. Lo prefiero a cualquier otro desde siempre. Tiene un alma soberana, es ante todo independiente, rechazará a cualquier amo que se le imponga. Escoge con quién quiere vivir y será su amigo fiel hasta la muerte. Sin bajezas ni servilismos, de igual a igual. Por eso le quiero”. Así hablaba Brassens de los gatos. Y también decía: “Adoro a los gatos”.

Brassens con dos gatos, un loro y un perro

Brassens con dos gatos, un loro y un perro

Brassens en el callejón Florimont

Brassens en el callejón Florimont

George Brassens nació el 21 de octubre de 1921 en Sète, una localidad de la costa mediterránea francesa, en el seno de una familia modesta compuesta por sus padres, su media hermana y sus abuelos paternos en la que todo el mundo cantaba. En 1940 se trasladó a París a vivir en casa de su tía, que tenía un piano. El cantante aprendió a tocar sin conocer el solfeo, trabajó de peón y escribió sus primeros poemas.

En 1943, los nazis instituyeron el servicio de trabajo obligatorio en la Francia ocupada y fue enviado a trabajar en la fábrica de BMW en Basdorf, cerca de Berlín. En marzo del 44, le concedieron un permiso de 15 días; aprovechó la ocasión y no regresó a Alemania. Para esconderse de la Gestapo, se fue a vivir a casa de Jeanne Planche, que tenía treinta años más que él, y con su marido Marcel. La casa era de lo más modesta, sin gas, electricidad ni agua caliente, pero en el diminuto patio convivían toda clase de animales, perros, gatos, canarios, tortugas y la famosa pata a la que dedicó una canción. Pasó 22 años en la casita del callejón Florimont, levantándose a las 5 de la mañana y acostándose con el sol.

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Se dice que Jeanne Planche no solo fue amiga y confidente de Brassens, sino también su amante, a pesar de la gran diferencia de edad. En 1947 conoció a su gran amor, Joha Heiman, de origen estoniano, a la que llamó Püpchen y dedicó numerosas canciones. De común acuerdo la pareja nunca compartió techo, aunque están enterrados juntos en la tumba familiar.

Brassens, Jeanne, Marcel y un gato

Brassens, Jeanne, Marcel y un gato

A principios de los cincuenta conoció al cantautor Jacques Grello, que le ofreció su guitarra y le introdujo en el mundo de los cabarets, pero Brassens se sentía muy incómodo en un escenario. Prefería vender sus canciones a otros y no interpretarlas él directamente. Dos amigos suyos convencieron a la cantante Patachou para que le oyese y esta le ofreció el escenario de su cabaret-restaurante. Fue el principio de la fama. Polydor lanzó su primer álbum en octubre de 1953, y en 1954 cantó en solitario en el Olympia (del 23 de febrero al 4 de marzo y del 23 de septiembre al 12 de octubre).

A partir de entonces empezaron las giras nacionales e internacionales. Compró la casa de Jeanne y el edificio colindante, los unió e hizo instalar todas las comodidades para ofrecérselas a los Planche. Él compró el Molino de la Ronde, en el pueblo de Crespières, cerca de París, donde iba a menudo con sus amigos. Murió el 29 de octubre de 1981 de un cáncer de estómago. Poco antes de su muerte, el 9 de octubre de 1981, la vida le dio una última satisfacción cuando Francia abolió la pena de muerte, contra la que había escrito “Le Gorille” en 1947 (canción prohibida en Francia hasta el año 1955), se había manifestado, había firmado peticiones y había realizado numerosas actuaciones para recaudar fondos.


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Patti Smith, una enamorada de los gatos

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Patricia Lee “Patti” Smith nació el 30 de diciembre de 1946 en Chicago, Illinois. Patti_Smith_2Cantautora, poeta, novelista y artista visual, tuvo una gran influencia en la escena punk rock neoyorquina gracias a su primer álbum, “Horses” (1975).

Al graduarse en el instituto, empezó a trabajar en la línea de montaje de una fábrica antes de matricularse en la universidad. En 1967 se trasladó a Nueva York, donde encontró trabajo en una librería y conoció al fotógrafo Robert Mapplethorpe, con el que vivió en el famoso hotel Chelsea. En 1974 fundó el Patti Smith Group (1974-79). Su canción más famosa quizá sea “Because the Night”, coescrita con Bruce Springsteen, que alcanzó el puesto 13 de las listas de éxitos en Estados Unidos y el 5 en Inglaterra en 1978.

Patti Smnith y Robert Mapplethorpe (1969)

Patti Smnith y Robert Mapplethorpe (1969)

Después desapareció durante un tiempo por tres razones. La primera porque al caerse de un escenario, sufrió una triple rotura en la columna además de necesitar 42 puntos en la cabeza; en segundo lugar porque se enamoró de Fred “Sonic” Smith,

Patti Smith y Fred Sonic Smith

Patti Smith y Fred Sonic Smith

líder del grupo MC5, y finalmente porque la fama le pareció demasiado corrosiva. “No tenía tiempo de leer, de estudiar, de escribir”, dice. “Me pasaba la vida promocionando mis álbumes, yendo a las radios, de gira, luchando contra la bronquitis por el humo que había en las salas. Me pareció que era un buen camino para la fama y la riqueza, pero no para la evolución humana”.

A finales de los ochenta y principios de los noventa, la tragedia parecía cebarse con Patti Smith. Su gran amigo Robert Mappelthorpe murió en 1989 a los 42 años, y un año después, el pianista Richard Sohl, miembro del Patti Smith Group, a los 37 años. Fred “Sonic” Smith falleció en 1994 a los 45 años, y un mes después, su cuñado Ted, el hermano pequeño de Fred.

Tiene en su haber once álbumes de estudio y dos en directo. Entre 1975 y 1979 grabó cuatro álbumes (“Horses”, “Radio Ethiopia”, “Easter” y “Wave”). No volvió a grabar hasta nueve años después, en 1988 (“Dream of Life”), y transcurrieron otros ocho años antes de los álbumes “Gone Again”, “Peace and Noise”, “Gung Ho”, “Trampin’”, “Twelve” y “Banga”.

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Patti Smith fotografiada por Judy Linn

En 2005 recibió la medalla de la Orden de las Artes y las Letras del Ministerio de Cultura francés, y en 2007 pasó a formar parte del Salón de la Fama del Rock and Roll. En noviembre de 2010 ganó el Premio Nacional del Libro por “Just Kids”, su libro de memorias, y en 2011, el Premio Polar Music.

Es conocido su amor por los gatos. Suele estar rodeada de gatos callejeros de todos los colores, negros, blancos y negros, rubios…

Lookout (1974), foto de Frank Stefanko

“Lookout” (1974), foto de Frank Stefanko

Durante una sesión fotográfica con su amigo Frank Stefanko, uno de los gatos de Patti Smith entró en el encuadre y se sentó, Patti_Smith_7como si montara la guardia, por lo que el fotógrafo decidió titular la foto “The Lookout” (El vigía). Stefanko, hablando de la cantautora y de sus gatos, dice: “Desde que conozco a Patti, y de eso hace unos cuantos años – estudiamos en la misma universidad –, siempre ha tenido gatos. Son parte de su vida”.

En el documental acerca de Patti Smith rodado en 2008 y titulado “Patti Smith: Dream of Life”, se la ve cantando a uno de sus gatos, que parece disfrutar plenamente mientras se restriega contra su mano y arquea la espalda para recibir más caricias.


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Gatos y heavy metal

Tony Stark

Tony Stark

Hace unas semanas, el 6 de mayo para ser exactos, salió a la venta un libro titulado “Metal Cats”, que puede traducirse de dos formas “Los gatos del metal” o “Los tíos del metal” (metal haciendo en ambos casos referencia al género musical), publicado por Powerhouse. El libro consiste en 115 fotografías de músicos metaleros con sus gatos. La mayoría de las fotos han sido hechas por Alexandra Crockett, una seguidora del heavy metal desde su adolescencia, entonces sobre todo del death metal sueco y de la Costa Este estadounidense, del black metal noruego, así como algo de doom metal y thrash de la Costa Noroeste del Pacífico. Actualmente prepara un doctorado en psicología clínica centrado especialmente en la justicia social y la defensa.

Alexandra Crockett

Alexandra Crockett

Todas las fotografías fueron realizadas entre 2010 y 2012, para lo que Alexandra recorrió la Costa Oeste desde Seattle a San Diego para visitar a cada uno de los músicos. Se perdió en varias ocasiones camino de sus casas porque no tenía GPS en el coche ni un teléfono inteligente. Pero llegar era lo más sencillo, sacar las fotos era lo más difícil. “Fue una locura”, dice la fotógrafa. “No había nada organizado de antemano”. Por suerte, es muy paciente y consiguió lo que quería para el libro: “La mayoría de las fotos publicadas en el libro fueron hechas en ese instante en que el gato mira a la cámara preguntándose qué es eso coincidiendo con la luz adecuada”, añade.

Brett Hanson de Evil Slime con Abigail

Brett Hanson de Evil Slime con Abigail

(Del artículo “Cats and the Metalheads Who Love Them, de David Rosenberg)

Eddie-Peredeson-de-Thou-Shall-Kill-con-Squirrel

Eddie Peredeson de Thou Shall Kill con Squirrel

Unas frase extraídas de la introducción de Bariann Tuite, relaciones públicas de Black Birch, Broken Limbs Recordings:

“Lo que empezó como un pequeño proyecto fotográfico en 2010 se ha convertido en un libro realizado a base de dedicación y trabajo, lleno de respeto por nuestros peludos colegas. El lector se deleitará contemplando estas fotos de músicos del metal o de personas creativas de la escena del metal y de sus amigos felinos, y parte de los ingresos generados por la compra del libro servirá para ayudar a refugios y protectoras “no-kill” (N.T.: No sacrifican a los animales por mucho que tarden en ser adoptados) de la Costa Oeste que luchan para proteger a nuestros amados compañeros”.

El heavy metal suele asociarse a una música ruidosa y a gente violenta. Quizá las pocas fotografías que publicamos en esta entrada ayuden a cambiar una imagen en el 99,9% errónea de estos músicos y de sus seguidores. Son personas amables, generosas, pacíficas, educadas y con un gran sentido del humor. Ya se sabe, las apariencias engañan.


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Dúo de gatos, de Maurice Ravel

Maurice Ravel y su gato

Maurice Ravel y su gato

Maurice Ravel (7 de marzo de 1875 – 28 de diciembre de 1937), además de ser un formidable músico, era un amante de los gatos. Desde los 46 hasta los 62 años, cuando falleció, compartió el Belvédère, su casa en Monfort-l’Amaury (donde se encuentra actualmente el Museo Maurice Ravel), entonces un pueblo al oeste de París no lejos de Versalles, con diez gatos a los que hablaba en “gato”. Tenía una marcada preferencia por los siameses, pero eso no le impidió recoger a varios gatos callejeros.

Ravel, su gato Mouni y Claude Debussy

Ravel (con su gato Mouni en brazos) y Claude Debussy

Años antes había compuesto la música de una ópera corta (47 minutos) cuyo libreto es obra de Colette, otra gran amante de los gatos a la que dedicaremos una entrada en un futuro próximo. La obra nació a petición de Jacques Rouché, director de la Ópera de París, que encargó a Colette la letra de un “ballet-fantasía”. La escritora lo escribió en ocho días y lo bautizó “Una diversión para mi hija”. Le sugirieron varios compositores para ponerle música, pero solo se entusiasmó con el nombre de Ravel, al que mandaron una copia del libreto en 1916, cuando luchaba en la I Guerra Mundial. Se perdió y no lo leyó hasta 1917, cuando aceptó componer la música, que no terminó hasta 1924. La ópera acabó llamándose “El niño y los sortilegios” y fue estrenada el 21 de marzo de 1925 en Montecarlo.

Representación teatral de "El niño y los sortilegios"

Representación teatral de “El niño y los sortilegios”

Consta de dos cuadros. El primero transcurre en el dormitorio del niño, donde los objetos y los muebles que ha estropeado dan rienda suelta a sus quejas, y acaba con el “Dúo de gatos”, que más o menos dice así: “Miauuu, brrruuuu, miauooouu, miaaauuuuu, miamiauuuuuu, etcétera”, cantado por una mezzosoprano y un barítono. En el segundo cuadro, la acción pasa al jardín con los animales y los insectos quejándose de la crueldad del niño. Sigue leyendo


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Ian Anderson y los gatos

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Ian Anderson es el cantante y flautista del grupo de rock británico Jethro Tull, fundado en 1967. Ian Anderson, escocés de nacimiento, vive en una granja de Inglaterra con su esposa Shona, y ambos son amantes de los gatos.

Incluso podría decirse que el músico se siente fascinado por los gatos; según él, los gatos son los únicos que se pasean entre el mundo salvaje y el mundo doméstico. En http://jethrotull.com hay un apartado llamado “The Attic” que a su vez contiene otro, “Animals”, donde habla de su amor por los felinos y da consejos de cómo criar a gatitos. Es un acérrimo defensor de los gatos silvestres de pequeño tamaño, como el gato montés andino, el margay, el pallas o el tigrillo, felinos del tamaño de un gato doméstico a los que se caza sin piedad.

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Y dice: “El antepasado del gato doméstico actual probablemente sea el Felis lybicus, el gato silvestre africano y su compañero, el Felis sylvestris, el gato silvestre europeo. Ambos son los culpables de haber creado los amigables animales que nos han hecho el favor de regalarnos su cariñosa presencia y su trabajo dentro y fuera de nuestros hogares. Ya sé que muchos prefieren a los perros, allá cada cual. Yo mismo tengo dos pastores belgas a los que debo proteger de mis gatos”.

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